Archivo de la categoría: residuos peligrosos

Gestión de residuos en tiempos de pandemia.

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

La pandemia por Covid-19 nos está dejando lecciones en muchos aspectos. Pone en evidencia lo mejor y lo peor de cada ámbito de gestión, desde las carencias en materia de salud pública a las brechas digitales. Esas que separan, cada vez más, a quienes pueden acceder al teletrabajo o a la formación a distancia de aquellos que no pueden permitirse algo, que se nos antojaba tan básico, como un ordenador en casa y una conexión decente a Internet.

La gestión de residuos no se queda atrás. La situación de precariedad laboral del personal al servicio de las contratas de recogida y limpieza urbana contrasta con la necesidad de seguir manteniendo un servicio imprescindible para garantizar la salubridad de nuestros pueblos y ciudades.

Para ayudar a conciliar la urgencia de dar salida a nuestra basura con la protección de los trabajadores que hacen posible la magia del reciclaje se ha publicado la Orden SND/271/2020, de 19 de marzo, por la que se establecen instrucciones sobre gestión de residuos en la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19. Sin lugar a dudas un instrumento legal necesario en la situación que estamos viviendo. Pero que nos habla de lo mucho que se pueden mejorar la recogida y el tratamiento de residuos en condiciones normales.

Básicamente esta orden nos indica la obligación de seguir depositando los residuos de manera separada, tal y como lo veníamos haciendo, salvo que en casa tengamos alguna persona positivo o en cuarentena por COVID-19. En este caso se nos pide que manejemos sus residuos con precaución, de manera separada y los entreguemos en el contenedor de restos.

A partir de aquí se establece una serie de requisitos para garantizar la salud de las personas que trabajan en la recogida y tratamiento de residuos, separando los flujos que provienen de instalaciones donde se trata a enfermos por coronavirus, así como con indicaciones específicas para la gestión de la fracción resto en la que estamos obligados a depositar los residuos de personas contagiadas o en cuarentena.

Cada instalación para el tratamiento de residuos es un mundo, pero la manipulación manual de los residuos es una práctica común y necesaria en gran parte de los centros donde se gestionan residuos. Ante la amenaza del coronavirus nos preocupa la salud de los trabajadores de las plantas de clasificación y dictamos una orden según la cual «no se procederá en ningún caso a la apertura manual de las bolsas de fracción resto en instalaciones de recogida ni de tratamiento«.

La seguridad de estas personas exige destinar a incineración, preferiblemente, o a vertedero la fracción de basura que conocemos como «resto», a la que se nos indica que debemos destinar cualquier material en contacto con pacientes contagiados o personas en cuarentena.

La eliminación es, sin lugar a dudas, la opción más segura cuando un residuo puede ser vector de transmisión de un virus. Y mejor incinerar que enterrar. El problema, como siempre, es la infraestructura y la forma en la que hacemos esa eliminación. Y es algo que tendremos que seguir revisando de vuelta a la normalidad.

Porque después de superar esta necesaria etapa de confinamiento, cuando consigamos superar el excepcional estado de alarma que nos toca vivir, tendremos que iniciar una reconstrucción justa y sostenible. Deberemos trasladar las lecciones aprendidas a una nueva normalidad que no podrá ser exactamente igual a la que nos trajo a esta crisis. Tampoco en el modelo de recogida y tratamiento de residuos.

Una de las primeras cuestiones a revisar debería ser la relación laboral del personal que trabaja en gestión de residuos con quienes demandan sus servicios. Un servicio -la recogida y gestión de residuos de competencia municipal y los procedentes de hospitales, ambulancias, centros de salud, laboratorios, o de establecimientos similares, así como de aquellos derivados de la desinfección de instalaciones- que en tiempos de pandemia se considera servicio esencial.

Una función tan importante que no podemos prescindir de ella no puede estar relegada al capricho del mercado. El salario de los barrenderos, de los conductores de recogida, de los servicios de repaso… de todo el personal que trabaja con nuestra basura sale del presupuesto público ¿necesitamos intermediarios para pagar esas nóminas? Quizá no sean necesarios cuando a la hora de la verdad el suministro de equipos de protección individual (EPIs), según la orden dictada para responder a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, se asume por parte de las autoridades competentes. Pero sí necesitamos personal que en condiciones normales o excepcionales salga todos los días a evitar que la basura se acumule en calles, parques y jardines.

Otro tanto pasa con el personal que trabaja en las plantas de tratamiento y clasificación de residuos. Su función no es una cuestión temporal o provisional. Y se hace más necesaria que nunca en situaciones de crisis. Las plantillas tienen que estar bien dimensionadas, no según el margen de beneficio de una empresa privada, para responder al interés general de dar un tratamiento adecuado y recuperar de la mejor manera posible los residuos.

No podemos perder de vista que en algo más de dos décadas nuestro actual sistema de recogida selectiva de envases no ha conseguido una dotación de contenedores suficiente para cubrir todos los materiales que se ponen en el mercado adheridos al sistema que debería asumir los costes de su gestión.

Y cualquier medida que se tome en el futuro, empezando por la legislación estatal en tramitación, debe empezar por ese punto: dimensionar adecuadamente la recogida. Con el interés general puesto por delante de los intereses de envasadores, grandes empresas de servicios o políticos amigos de las comisiones del cemento.

Igualmente habrá que hablar de trazabilidad. La orden elimina temporalmente uno de los requisitos documentales imprescindibles para tener una mínima garantía sobre el destino de los residuos: la notificación previa de traslado. Este requisito no ha sido impedimento para quienes siguen, a día de hoy, desviando los residuos de su cauce normal y depositándolos o quemándolos de manera incontrolada en cualquier parte. Pero no favorece que se corrija esta situación.

Tendremos que volver a revisar la función de los plásticos de usar y tirar. Esos cuyo consumo aumenta en tiempo de pandemia por una falsa sensación de seguridad al consumidor. Un consumidor que hemos dejado en manos de la propaganda y no es capaz de comprender que la superficie del envase de plástico puede llevarle a casa un virus que no entrará por el grifo.

Un plástico que favorece a las grandes superficies comerciales frente a un pequeño comercio que, de haber apostado por él, estaría siendo una red capilar de distribución de alimentos que evitaría las colas y las concentraciones de personas que se ven en los grandes supermercados.

La pandemia está siendo un desafío que conviene analizar con prudencia. Pero también es la oportunidad de revisar un modelo de producción y consumo del que los residuos no son más que un indicador.

Nuestro modelo actual de gestión de residuos enviará muchos materiales recuperables a vertedero. Vertederos que en muchos casos están bajo la lupa de la Unión Europea y que recientemente han demostrado que dudas son más que razonables. La falta de una infraestructura adecuada de valorización energética convertirá en emisiones atmosféricas una fracción resto por la que perderemos materiales valiosos, muchos con un poder calorífico que se aprovechará adecuadamente.

Tenemos que devover todo el sistema de gestión de residuos, incluyendo sus trabajadores y su infraestructura, al interés general. Sacarlo de un modelo que busca un lucro reduciendo nóminas, precarizando vidas y gastando sin sentido, para conseguir que la responsabilidad ampliada del productor sea la correa de transmisión que permita puestos de trabajo adecuados al reto de la economía circular.

Necesitamos construir un modelo donde todos y cada uno de los agentes reman a favor de esa jerarquía que nos habla de reducir la cantidad de residuos, favorecer la reutilización, recurrir al reciclaje o la valorización cuando no quede otra opción. Y utilizar la eliminación como algo excepcional, cuando tenemos que deshacernos de residuos presumiblemente contaminados por el virus de una pandemia de la que tenemos que salir reforzados en los principios de la sostenibilidad.

Todas las imágenes de esta entrada son de CGT RSU Madrid en twitter.



Puedes leer y comentar el artículo completo en productor de sostenibilidad

Prevención de residuos, lo primero a tener en cuenta

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por MariaAR. Texto original

La gestión de los residuos es un tema que, aunque parece simple, y lo lógico sería que todos dirigiéramos nuestros esfuerzos en la misma dirección, siempre genera controversia. Los datos no terminan de encajar a todos los agentes implicados. Muchas son las voces que se alzan indicando que no lo estamos haciendo todo lo bien que podemos y debemos, mientras que hay otras que lo único que indican es que en España las cifras de reciclaje son muy elevadas y que lo estamos haciendo correctamente.

Foto de limpieza creado por freepik - www.freepik.es

Fuente: Freepik

Siendo crítica con ambas visiones, lo cierto es que siempre se puede mejorar y nuestros esfuerzos deberían ir dirigidos en esa dirección. Uno de los principales aspectos a tener en cuenta desde mi punto de vista, por no decir el principal, es jerarquía de residuos, recogida en el artículo 8 de la Ley 22/2011 de Residuos que dice:

“1. Las administraciones competentes, en el desarrollo de las políticas y de la legislación en materia de prevención y gestión de residuos, aplicarán para conseguir el mejor resultado ambiental global, la jerarquía de residuos por el siguiente orden de prioridad:

  • a) Prevención;
  • b) Preparación para la reutilización;
  • c) Reciclado;
  • d) Otro tipo de valorización, incluida la valorización energética; y
  • e) Eliminación

Por tanto, lo fundamental es tener claro cuáles son las primeras actuaciones que debemos poner en marcha en esta problemática de los residuos para actuar en consecuencia e ir haciendo que el mensaje cale en la sociedad y que entre todos podamos actuar correctamente.

Relacionado con esto que comento sobre esta jerarquía, me gustaría hablaros de la iniciativa que se celebra todos los años para promover e e implantar durante una semana acciones de sensibilización sobre recursos sostenibles y gestión de residuos.  Se trata de la Semana Europea de la Prevención de Residuos, en el 2018 se celebra del 17 de al 25 de noviembre y se centra en los residuos peligrosos. Así, todo lo que esta iniciativa pretende transmitir con la multitud de actividades que se llevan a cabo durante los 7 días que dura es la idea de que el mejor residuo es el que no se existe, el que no se produce.

Entre todas las actividades que este año se ponen en marcha, me quiero hacer eco de la campaña que Ambinor ha puesto en marcha. Se trata de un test on-line con preguntas relacionadas con distintos tipos de residuos peligrosos que podemos encontrar en diferentes ámbitos de nuestra vida diaria.

Me ha parecido curioso y una manera muy gráfica y divertida de hacernos conscientes de datos y curiosidades relacionadas con los residuos y su gestión abriéndonos los ojos a la problemática de los mismos, concienciándonos de lo que implica y cómo podemos hacerlo mejor.

Muchos de los que hagáis la encuesta os sorprenderéis con algunos datos y algunas de las cosa que se plantean, pero lo importante es que seguro que aprenderéis y mucho, con las respuestas que se aportan.

Os dejo el enlace a este “examen” por si queréis comprobar  cuánto sabéis sobre gestión de residuos.

María Álvarez es docente de los cursos Especialista en Gestión de Residuos y  Gestión de Residuos Urbanosque imparte el Instituto Superior del Medio Ambiente.

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunidad ISM » Blogs

Mercancías peligrosas en Tu Ambiente

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

panel naranja adr

Ya tenéis a vuestra disposición el podcast de Tu Ambiente, el programa de radio de la Asociación de Ambientólogos de Madrid, en el que Diana Unzurrunzaga me entrevistaba para hablar sobre transporte de mercancías peligrosas, el ADR y la figura del consejero de seguridad.

La idea era acercar a los oyentes del programa las principales obligaciones que la normativa sobre mercancías peligrosas establece para distintos tipos de empresas, no sólo desde el punto de vista del transportista, la logística o la distribución, también para distintas industrias y otras actividades económicas, que van del envasado o la venta de productos cosméticos y de limpieza al suministro de combustibles de calefacción. Especialmente las exenciones previstas en el ADR que permiten el transporte seguro de productos de consumo.

También abordamos brevemente algunas cuestiones como la relación del ADR con otras legislaciones de carácter ambiental y de seguridad industrial tales como las que regulan los residuos peligrosos.

Finalmente comentamos sobre la profesión de consejero de seguridad para el transporte de mercancías peligrosas, la persona designada por la empresa que, estando en posesión del pertinente certificado, vela por la seguridad en todo lo relacionado con los riesgos asociados al transporte de mercancías peligrosas.

Si no lo has escuchado todavía, no te quedes con las ganas: aquí tienes el programa Tu Ambiente sobre Transporte de Mercancías Peligrosas y sus implicaciones ambientales.

Puedes leer y comentar el artículo completo en productor de sostenibilidad

Productos menos peligrosos para una industria más verde.

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

Uno de los principios preventivos básicos a considerar en la gestión industrial habla de eliminar los productos peligrosos o, cuando esto no sea posible, tratar de sustituirlos por otros menos peligrosos. No es una tarea fácil: cambiar un producto del que sabemos por experiencia qué resultado obtenemos siempre es un riesgo. Pero merece la pena calibrarlo y valorar si va a compensar posibles daños al medio ambiente y la salud de los trabajadores que podrían causarse por ese producto peligroso.

6L240050

La industria química lo sabe y está en ello. Un ejemplo es el fijador de rosas loctite 2400, producto enmarcado en la línea “Safety and Health” de Henkel. En esta gama, la casa alemana propone una serie de productos cuya ficha de seguridad está “limpia”, es decir, sin símbolos de peligro ni frases de riesgo o seguridad.

Para ello han estudiado a fondo la normativa aplicable tanto a sustancias y preparados peligrosos como al etiquetado y la han aplicado en su proceso productivo, consiguiendo que su línea “Safety and Health” no se considere peligrosa a efectos de aplicación del Reglamento (CE) nº 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas (CLP). El objetivo de esta norma es garantizar que los trabajadores y los consumidores de la Unión Europea reciben, por medio de un sistema de clasificación y etiquetado, información clara sobre los peligros asociados con los productos químicos.

Así pues, ni tenemos pictogramas de peligrosidad sobre el envase del producto, ni frases de riesgo o peligrosidad en su ficha de datos de seguridad, que sí resulta necesaria en aplicación del Reglamento (CE) nº 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH).

Esto no quiere decir que el producto sea ecológico o sostenible, pero sí algo importante desde el punto de vista de la seguridad e higiene en el trabajo: no contiene sustancias carcinógenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción que deban ser declaradas en función de la reglamentación vigente. Este matiz implica que estamos ante un producto químico cuya composición seguramente contiene sustancias peligrosas pero en tal cantidad que no suponen un riesgo para el uso en las condiciones previstas. Pero como advierte el fabricante en su ficha de datos de seguridad:

  • no debemos dejar que el producto entre en el sistema de alcantarillado (sección 6);
  • se deben evitar tanto el contacto con los ojos y la piel como el contacto prolongado o repetido con la piel para minimizar el riesgo de sensibilización (sección 7);
  • no se puede verter en el desagüe o las aguas superficiales ni subterráneas y, por supuesto, no es biodegradable (sección 12).

Así pues, las principales ventajas del producto residen en que:

  • No sería necesario gestionarlo como residuo peligroso, estando considerado por el fabricante como “08 04 10 Residuos de adhesivos y sellantes, distintos de los especificados en el código 08 04 09”, y
  • No hay que tomar especiales precauciones –con el coste que pudieran implicar- en su transporte ya que, según su fabricante, no es un producto peligroso a efectos de RID, ADR, ADN, IMDG, IATA-DGR.

Pero ¿por qué dices que un producto así no es ecológico?

Pues porque, a pesar del esfuerzo de reducir la presencia y concentración de sustancias peligrosas para favorecer un uso seguro, estamos ante un producto que sigue conteniendo sustancias que pueden suponer un riesgo si no se hace un uso adecuado o si acaban en la naturaleza. Así los productos ecológicos, aquellos que cumplen los criterios para poder utilizar la Ecoetiqueta Ecológica Europea, tienen muy limitada la presencia de sustancias peligrosas en su composición, reduciendo significativamente el impacto que generan al entorno durante su utilización o cuando se convierten en residuos y, por su puesto, su peligrosidad para los usuarios.

Todavía hay muchas aplicaciones industriales para las que no tenemos un posible sustituto ecológico, pero poco a poco van apareciendo opciones menos malas.

Puedes leer y comentar el artículo completo en productor de sostenibilidad

Nuevos pictogramas para el etiquetado de residuos peligrosos

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

La inminente entrada en vigor del Reglamento CLP nos trae cambios en la forma de identificar los riesgos de sustancias y mezclas en su etiquetado. A pesar de las modificaciones y recientes derogaciones que ha sufrido el veterano Real Decreto 833/1988, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento para la ejecución de la Ley 20/1986, Básica de Residuos Tóxicos y Peligrosos, todavía podemos encontrar en su articulado y anexos la clásica etiqueta con los históricos pictogramas naranjas, pero tanto las “recomendaciones” del ministerio del ramo como la jerarquía normativa nos “aconsejan” utilizar los nuevos pictogramas a partir del día 1 de junio de 2015.

pictogramas Real Decreto 833/1988

Entonces ¿cómo tengo que etiquetar mis residuos peligrosos? Lo primero a tener en cuenta es que se han actualizado las definiciones de las características de los residuos que permiten clasificarlos de peligrosos, así que eso es lo primero que había que revisar. Y de paso que estamos utilizando los códigos de la vigente Lista Europea de Residuos (LER).

A partir de la clasificación actualizada buscamos los pictogramas adecuados del Sistema Globalmente Armonizado de clasificación y etiquetado de productos químicos (SGA), que para eso está, para que todos utilicemos las mismas pegatinas para indicar lo mismo.

Pictogramas de peligro

¿Lo tienes claro? ¿tu empresa está preparada para cumplir con el nuevo requisito? Si necesitas ayuda con la nueva clasificación y  etiquetado no dudes en pedirla, los consultores estamos para eso.

Puedes leer y comentar el artículo completo en productor de sostenibilidad

El rincón del asesor en Empresarios con Buena Onda

Publicado en: Comunicar Sostenibilidad por Samuel Andreu. Texto original

Retomo el blog para colgar un podcast mío emitido hoy en Onda Cero Alicante. El Rincón del asesor es una sección dentro del espacio Empresarios con Buena Onda (dedicado a información empresarial), en el programa un Café con Lola en Onda Cero Alicante. El espacio está gestionado por la Confederación Empresarial de la Provincia de Alicante, COEPA. El podscast trata muy brevemente las

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunicar Sostenibilidad