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Contenedores amarillos y reciclaje de envases en Madrid

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

Contenedor amarillo para residuos de envases en MadridSegún los datos de la Estrategia de Prevención y Gestión de Residuos del Ayuntamiento de Madrid, en 2016 se recogieron en la ciudad 1.284.259 toneladas de residuos de las que se estima que 435.877 toneladas eran envases. ¿Qué tal funciona el reciclaje de residuos en Madrid?

Hablar de reciclaje es hablar de todo el proceso que ocurre desde que generamos un residuo hasta que este se convierte en materia prima. El primer paso, muy importante, es la pre-recogida de esos residuos. En Madrid, hasta fechas muy recientes, se hacía básicamente con un sistema de cuatro contenedores:

  • Azul: para papel y cartón.
  • Verde: para vidrio.
  • Amarillo: para envases ligeros.
  • Gris de tapa naranja: para restos.

Las personas que vivimos en Madrid tenemos que depositar nuestros residuos en esos contenedores o, en el caso de residuos especiales recurrir a los puntos limpios, donde un usuario doméstico pude llevar electrodomésticos, escombros, productos de limpieza, aceites y otros residuos voluminosos o peligrosos generados en el hogar.

Después de entregar nuestra basura en los distintos contenedores viene la recogida: el camión correspondiente acude a por los residuos, los carga y los lleva a plantas de clasificación. En el caso de la ciudad de Madrid contamos con el llamado Parque Tecnológico de Valdemingómez: un conjunto de instalaciones donde se procesa la basura de los madrileños para rescatar los distintos materiales que se pueden reciclar y valorizar o, a falta de estas soluciones, se vierte a vertedero.

Atendiendo a la “Memoria de actividades de la Dirección General del Parque Tecnológico de Valdemingómez”, “El total de materiales reciclables recuperados de los residuos domésticos de la ciudad de Madrid en 2016 ascendió a 145.816 t. El 54,04% de esta cantidad correspondió materiales depositados en los contenedores de aportación situados en la vía pública, mientras que el 45,99% restante lo integraron los materiales seleccionados y clasificados en las instalaciones de tratamiento del Parque Tecnológico”.

Podemos matizar los datos y tratar de afinar, pero en una primera aproximación tenemos que de 435.877 toneladas de envases recogidos en la ciudad de Madrid solo se recuperan para reciclaje 145.816 toneladas. Es decir, en el mejor de los casos, la capital de España estaría reciclando un 34% de los residuos de envases que recoge (más de la mitad son envases de vidrio y papel/cartón que proceden de su propia recogida selectiva: no llegan en el contenedor amarillo). Hablamos de una ciudad que es la capital del país, que cuenta con una importante inversión e infraestructura de gestión de residuos y, sobre todo, en la que toda la basura recogida en contenedores se procesa antes de ir a eliminación ¿Cómo es posible que Madrid apenas recicle un tercio de los residuos de envases que recoge?

Quizá la culpa sea de los propios madrileños. La estrategia de residuos plantea que “En general parece existir un desajuste entre lo que piensa la ciudadanía que hace y lo que realmente hace”“se recogen de manera separada apenas 68.000 toneladas (67.876 en 2016) que además contienen solo un 51,11% de materiales que debían haberse depositado en el contenedor amarillo”.

De esa materia prima, los residuos recogidos en el contenedor amarillo, las plantas de clasificación del Parque Tecnológico de Valdemingomez son capaces de rescatar un 35% del material para reciclaje. En particular, en la planta La Paloma se llega a rescatar hasta un 41% de lo que entra, una cantidad nada despreciable si tenemos en cuenta que la mitad de lo que llega se supone que son cosas que no debían estar allí.

Si seguimos analizando datos encontramos algo que llama la atención ¿cómo llegan los residuos a las plantas de clasificación? El 85% de los envases recogidos en la ciudad de Madrid llegan a Valdemingómez en el contenedor gris, mientras que sólo el 15% llega en el contenedor amarillo. ¿Es un problema de poco civismo? ¿Puede resolver esto la concienciación ambiental?

Suelo decir que el reciclaje no ocurre en el contenedor amarillo. Hemos visto que hay un problema de residuos que no deberían depositarse en este contenedor, que la capacidad de tratamiento es limitada… pero ¿alguien se ha parado a pensar si hay otros factores que influyan en la distribución del porcentaje de recogida?

Que el contenedor amarillo en una ciudad como Madrid recoja el 15% de los residuos de envases es preocupante. Más cuando la proporción de impropios en el contenedor amarillo es de un 50%. Esto debería hacernos saltar las alarmas ¿Qué es lo que no funciona en Madrid? ¿Las instalaciones de tratamiento de basura? ¿La concienciación ciudadana? ¿La dotación de medios para la recogida de envases?

Si seguimos investigando en la memoria de la estrategia municipal de residuos encontramos otro dato que debería llamarnos la atención. Al menos a mí me llama poderosamente la atención. Se trata de la capacidad de los contenedores para la recogida de residuos:

  • Dotación media de contenedores fracción resto: 23,75 litros/habitante
  • Dotación media de contenedores amarillos: 9,59 litros/habitante.

¿Cómo? ¿El 70% del volumen de recogida está dedicado a la fracción resto y solo el 30% a los envases ligeros? ¿Cómo puede ser esto? No sé cómo será en el resto de las casas, pero en la mía el cubo de la basura está divido justamente al revés: un tercio es para restos y dos tercios son para envases.

La concienciación ambiental por sí misma no va a resolver el problema. El sistema de recogida de residuos que describe la estrategia de Madrid sólo pude recoger en el contenedor amarillo un pequeño porcentaje de todos los residuos de envases que se generan en la capital de España. Así, si queremos mejorar la gestión y reciclaje de residuos necesitamos invertir en una recogida mejor: dotar a la ciudad de mecanismos para llevar a un tratamiento adecuado las 435.877 toneladas de residuos que las personas que habitan Madrid entregan en los contenedores.

Así las cosas… ¿Pueden la educación y la concienciación ambiental mejorar el reciclaje en Madrid? Posiblemente sí. Quizá llegando a una situación ideal conseguiríamos que el 100% de lo que se recogiese en los contenedores amarillos fuesen envases. Pero… los contenedores amarillos de la ciudad de Madrid recogieron 67.876 toneladas de residuos en 2016 ¿Cuánto supone esto frente a las 435.877 toneladas de envases recogidas? No llega al 16%.

Sí, la instalación de un quinto contenedor para materia orgánica puede ser un paso importante para mejorar la gestión de este tipo de residuos, pero… seguiremos teniendo una dotación insuficiente de contenedores destinados a envases.

El quinto contenedor no resuelve la escasa dotación para recogida de envases. Cerca del 80% de los envases se seguirán recogiendo como impropios, ahora repartidos entre el contenedor gris y el marrón.

¿Qué tal si aumentamos el volumen de contenedores amarillos? ¿Por qué no hacerlo? En la estrategia se recoge que la actual “ratio es superior al valor establecido por Ecoembes de 7,69 litros/habitante para municipios urbanos”. Un dato curioso: Ecoembes (Ecoembalajes España, S.A.) recomienda una ratio al Ayuntamiento una ratio de contenedores para residuos de envases manifiestamente insuficiente ¿Por qué?.

Si volvemos a la memoria del Parque Tecnológico de Valdemingómez vemos que entre los ingresos del tratamiento de los residuos urbanos de la ciudad de Madrid destaca una partida de 24.445.166 euros en concepto de “Convenio ECOEMBES” No puedo dejar de preguntarme ¿qué pasaría, si en vez de aplicar la ratio recomendada por Ecoembes, el Ayuntamiento de Madrid duplicase o triplicase el volumen de recogida de envases? ¿Qué pasaría si la capacidad para recogida selectiva subiese del 16% al 50%, al 70% o al 100% de los residuos que deberían ir a parar al contenedor amarillo?

En ese caso los ciudadanos podrían hacer lo que se espera de ellos: echar los envases al contenedor amarillo. Y la ciudad lo que los ciudadanos esperan de ella: recuperar para reciclaje los residuos separados en contenedores de colores.

Pero… ¿realmente se espera que los ciudadanos separen correctamente sus residuos o eso es lo que se dice que se espera de ellos? Para que se pudiesen entregar correctamente separados los residuos de envases ligeros harían falta muchos más contenedores amarillos de los que actualmente hay en la ciudad de Madrid.

Contenedores de recogida selectiva en Madrid

¿Qué pasaría si el Ayuntamiento de Madrid decidiese mejorar el sistema de recogida de envases ligeros y estableciese mecanismos por los que una parte importante no se mezclase con otros residuos y fuese directamente a recuperación? ¿Qué cantidad ingresaría el Ayuntamiento con un sistema de recogida que en vez de tener un 50% de impropios tuviese un 10% o menos?

Actualmente, después de más de 20 años funcionando y haciendo campañas de concienciación, el sistema de recogida de envases basado en el contenedor amarillo solo llega al 16% de los envases que se recogen en Madrid. No porque los ciudadanos no participen. Fundamentalmente es un problema de recogida: no hay capacidad suficiente para la cantidad de residuos de envases que debería atender el sistema.

No podemos perder de vista que el contenedor amarillo y Ecoembes responden al principio de responsabilidad ampliada del productor: si el 100% de los envases recogidos por el Ayuntamiento de Madrid están adheridos a Ecoembes y se procesan en el Parque Tecnológico de Valdemingómez ¿Por qué el Ayuntamiento de Madrid solo ingresa por la parte que recupera del contenedor amarillo? ¿Qué parte de la responsabilidad de ese escaso porcentaje de recuperación es debido a una recogida deficiente? ¿Dónde va a parar el dinero restante? ¿Dónde ha ido a parar en los últimos 20 años?

Formas de mejorarlo hay muchas, pero con los datos del propio Ayuntamiento de Madrid en la mano, mantener la dotación de contenedores amarillos y no plantear alternativas a la recogida de residuos de envases ligeros es una decisión injusta tomada a sabiendas de que lo es. Y las personas que habitamos Madrid no nos merecemos eso.

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Charla coloquio en San Blas-Canillejas

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El próximo día 28 de septiembre tenemos una cita en Madrid. Nos vemos, para hablar de residuos y sostenibilidad, en la Biblioteca Pública Municipal José Hierro, en el distrito San Blas-Canillejas.

Tienes los detalles de la convocatoria en este enlace ¿Puede el reciclaje salvar nuestro planeta?

FECHA: viernes 28 de septiembre de 2018 a las 19:00
Entrada libre hasta completar aforo.

Por cierto, si quieres que te firme tu ejemplar de “Pero… ¿tiene arreglo?” no tardes mucho en pedirlo, estás a tiempo de hacerte con uno, pero tarda en llegar.

 

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¿Cuántos envases se reciclan en Castilla y León?

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

¿Cuántos envases se reciclan en Castilla y León?

Con la excusa de preparar mi participación en el foro “Municipios frente al cambio climático. Una visión desde la gestión sostenible” celebrado en Ciudad Rodrigo, me reservé un rato para analizar los datos y las estadísticas de reciclaje en Castilla y León. Quizá podía haber bajado a una escala más local, pero quería utilizar información pública y publicada. El resultado, unos datos que paso a analizar y unas conclusiones que espero podamos comentar cuando termines de leer esta entrada.

Para hacer cuentas utilicé los datos de recogida y reciclaje de residuos de 2015, que son los últimos disponibles en la web de medio ambiente de la Junta de Castilla y León y aparecen publicados en el Anuario Estadístico de Castilla y León 2017. También eché mano del Plan Integral de Residuos de Castilla y León para poder hacer algunas estimaciones.

¿Qué datos encontramos en estas estadísticas oficiales relativas a la gestión de residuos en Castilla y León? Pues los que encontráis en las tablas imágenes que acompañan estas palabras.

Resumiendo mucho, Castilla y León, en 2015 recogió un total de 993.867 toneladas de residuos domésticos y comerciales, de ellas:

  • Se recogieron 856.061 toneladas en la modalidad “todo uno” o resto (lo que se recoge mezclado sin separar en ese contenedor que no es amarillo, verde, azul o marrón exclusivo para materia orgánica).
  • Se obtuvieron 137.806 toneladas de la recogida selectiva (de los contenedores de colores para envases, vidrio, papel y cartón o materia orgánica).

En esa recogida selectiva encontramos:

  • Fracción orgánica: 31.877 t.
  • Envases ligeros: 21.661 t.
  • Papel-cartón: 43.442 t.
  • Vidrio: 40.826 t.

¿Qué es lo que llama la atención? Pues que de la caracterización de los residuos de Castilla y León en el contenedor “todo uno” se estarían tirando:

  • Un 7,47% de envases de vidrio.
  • Un 9,18% de envases de papel y cartón.
  • Un 15,36% de envases propios del contenedor amarillo.

Si multiplicamos conseguimos un resultado similar al que hemos encontrado analizando los datos de Asturias o Madrid. En este caso resulta que el contenedor de restos habría recogido:

  • Unas 68.362,51 toneladas de vidrio.
  • Unas 84.011,75 toneladas de papel y cartón.
  • Unas 140.568,69 t envases propios del contenedor amarillo.

Así pues, si comparamos los datos de la recogida selectiva con los del contenedor de restos, tenemos que para el vidrio o el papel y cartón se recoge una parte importante (casi dos tercios) en este contenedor. Pero para el caso de los envases del contenedor amarillo el resultado es alarmante: el 86 % de los residuos de envases ligeros recogidos en Castilla y León provienen del contenedor de restos.

Afortunadamente, en contra de lo que ocurría con los residuos asturianos, en Castilla y León se procesa el contenedor de restos y se recuperan algunos materiales. Así, a pesar de que el 74,58 % de esta fracción se destina a eliminación, se consiguen rescatar (sin entrar en el tratamiento de la materia orgánica):

  • 978 toneladas de metales.
  • 385 toneladas de plásticos.
  • 424 toneladas de vidrio.
  • 698 toneladas de papel y cartón.
  • 514 toneladas de “compuestos”.
  • 796,19 toneladas de “otros metales”.

¿Para qué sirven estos datos? Para analizar los resultados del modelo de recogida selectiva basada en contenedores de colores: los dedicados a residuos de un tipo concreto de material (vidrio y papel/cartón) están recogiendo un porcentaje aceptable de los residuos a los que van destinados sus respectivos colores (verde y azul). Pero el contenedor amarillo no da muy buenos resultados a la hora de recoger “envases ligeros”.

¿Analizamos los datos?

El primero ya lo teníamos, es una estimación a partir de la caracterización de residuos. Nos habla de que un 86% de los envases ligeros se recogen en el contenedor de restos. Podemos echar la culpa al eslabón más débil de la cadena: el usuario del sistema de recogida. Pero vamos a rascar algún dato más antes de sacar conclusiones.

¿Cuántos envases ligeros se recuperaron en cada contenedor?

  • De las 21.661 toneladas de la recogida selectiva se rescataron 14.188,75 toneladas de materiales reciclables.
  • De las 140.568,69 t envases propios del contenedor amarillo recogidos en el contenedor “resto”, se recuperaron para reciclaje 19.877 toneladas de materiales asimilables a envases ligeros (excluyendo la partida “otros metales”).
  • Del total de los recogidos, apenas un 21 % de los envases ligeros se recuperan para reciclaje. El 12,25% viene del contenedor de resto frente al 8,75% procedente del contenedor amarillo.

Si vamos al total de materiales recuperados para reciclaje (excluyendo papel y vidrio recogidos selectivamente y los resultados del tratamiento de la materia orgánica) tenemos que el contenedor amarillo permitió rescatar 14.206 toneladas de materiales, frente a las 33.370 toneladas reciclables que se extrajeron del contenedor resto.

contenedor amarillo con la pintada eche aquí a su político

¿Qué conclusiones podemos obtener del análisis de datos?

  • El contenedor amarillo no es un buen sistema para la recogida de residuos. El resultado comparado con otras fracciones recogidas selectivamente en contenedores “monomateriales” es lamentable (37,5% en el caso del vidrio o 34 % para papel y cartón, frente a 14 % de éxito en el caso de envases del contenedor amarillo).
  • Se recuperan más envases ligeros del contenedor de restos que del contenedor amarillo (12,25% frente al 8,75%)
  • El tratamiento de los residuos recogidos incide más en la recuperación de materiales que el sistema de recogida (la recogida todo uno permite rescatar 33.370 toneladas de materiales reciclables, a pesar de tener que descartar cerca del 75% del material recuperado, frente a las 14.188,75 toneladas recuperadas de un contenedor amarillo en el que el 65,58% del material de entrada es recuperable).

Y ahora ¿qué hacemos?

  • Como ciudadanos no nos queda otra que seguir participando en la recogida selectiva.
  • Mejorar los sistemas de recogida selectiva: no nos están permitiendo separar nuestra basura de manera que se puedan alcanzar los objetivos europeos de reciclaje.
  • Dejen de mentir a la opinión pública: basta de decir que el contenedor amarillo funciona bien o que en residuos de envases está todo hecho. Actualmente no somos capaces de dar respuesta a un 30% de los residuos de envases que se recogen. Y no sabemos qué porcentaje del total de los puestos en el mercado son porque no hay datos públicos ni publicados al respecto.
  • Valorar nuevas formas de recoger los residuos de envases: si el contenedor amarillo no da respuesta al 86% de los residuos que se recogen… ¿Por qué no probar sistemas de devolución de envases que sí llegan a la mayoría de los envases adheridos? Rechazar las alternativas o sistemas complementarios al contenedor amarillo sin estudiar su impacto es tomar decisiones injustas a sabiendas de que lo son.
  • Revisar la estructura de costes de los sistemas de gestión. Queridas alcaldesas y alcaldes: si vuestros convenios (los de las mancomunidades en las que estáis integrados, los que os facilitan las provincias o comunidades autónomas de las que formáis parte), con los sistemas integrados de gestión (SIG) de residuos incluyen cláusulas por las que el SIG solo se hace cargo de los envases recogidos selectivamente, estáis trasladando el coste de la recogida y el tratamiento a vuestros ciudadanos. En el caso analizado, el 86 % de los envases ligeros (y porcentajes importantes en los casos de vidrio y papel/cartón) se estarían gestionando a cuenta del presupuesto municipal. ¿Por qué si el consumidor paga por el 100% de los envases que compra se le cobran impuestos para tratar el 86%? ¿Revisamos esos convenios y exigimos que se cumpla la responsabilidad ampliada del productor para el 100% de los residuos de envases?
  • Aplazar ideas peregrinas. ¿Pago por generación? Suena muy bien, pero tenemos problemas más graves que resolver ¿Destinar presupuesto municipal a contenedores inteligentes? ¿Ponerle un chip al contenedor amarillo y complicarle la vida a quienes están separando bien actualmente va a resolver el problema? La cuestión de los ingresos está en que los sistemas integrados cubran el 100% de los costes que generan a los ayuntamientos y sus vecinos (perdón, que me repito, pero no puedo evitar la tentación de recordar el caso valenciano).
  • Una propuesta: recojamos la materia orgánica separada de todo lo demás, mantengamos el contenedor verde y azul como están, hagamos que los envases ligeros se devuelvan a los comercios (a ser posible en esquemas que incluyan la reutilización) y dediquemos el contenedor amarillo a todo lo demás.

Lo dicho. Hay mucho debate sobre el modelo de gestión de residuos. Pero necesitamos información veraz que nos permitan ver el problema más allá de las campañas de propaganda de la industria del envase de usar y tirar. Quizá podamos cambiar algo reclamando a nuestros representantes y responsables políticos que dejen de favorecer un modelo insostenible. Tal vez podamos plantarnos ante quienes nos imponen modelos de consumo insostenible. Pero no podemos seguir haciéndole el juego a un sistema que está acabando con nuestra salud para mantener su modelo de negocio.

Gracias por leer estas reflexiones. También me interesa saber qué opinas tú, ¿qué propones? No dudes en dejar tu comentario para enriquecer la conversación y aportar ideas. Seguro que esto tiene arreglo.

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Bolsas degradables, compostables y otros tipos

Publicado en: La Hipótesis Gaia por isa. Texto original

El Real Decreto de reducción de bolsas entrará en vigor el 1 de julio, a partir de entonces se supone que el panorama de las bolsas de plástico en España cambiará. Pero solo se supone, ya que, aunque yo considero que este Real Decreto es necesario, puede que se quede corto dado el problema que tenemos. Esta normativa era la gran oportunidad para ser ambiciosos, pero parece que se ha dejado escapar. Como parece que el RD dará mucho que hablar, en esta entrada quiero solo aclarar algunos de los conceptos que se oirán en las próximas semanas.

Tipos de bolsas

Para empezar tenemos que distinguir los distintos tipos de bolsas. Hay varias formas de clasificarlas, por ejemplo según su espesor.

Clasificación según su espesor

Bolsa de plástico muy  ligeras: son las que se usan normalmente en la venta de frutas, verduras, carne o cualquier producto a granel. Su espesor es inferior a 15 micras y de momento seguirán siendo gratuitas.

Bolsas de plástico ligeras: Son las de espesor inferior a 50 micras y son las que se cobrarán con carácter obligatorio a partir del 1 de julio.

Clasificación según su degradabilidad

Biodradables: por biodegradabilidad entendemos la descomposición de un compuesto químico orgánico por microorganismos en presencia de oxígeno para dar dióxido de carbono, agua, sales minerales en cualquier elemento presente (mineralización) y nueva biomasa; o bien, en ausencia de oxígeno, para dar dióxido de carbono, metano, sales minerales y nueva biomasa.

Compostables: Para que sean compostables, hay que considerar que estas bolsas se degradan al mismo tiempo que el resto de la materia orgánica que se deposita junto a ellas para hacer compost. Es decir, que se degradan en ciertas condiciones, pero si se abandonan en la naturaleza tardarán más tiempo en desaparecer ya que no se dan las condiciones de temperatura y humedad necesarias para su degradación.

Símbolo que certifica que un producto es compostable

Degradales, oxobiodegradables, oxodegradables: Algunas bolsas de plástico están etiquetadas por sus fabricantes como «oxobiodegradables» u «oxodegradables». En esas bolsas se incorporan aditivos a los plásticos convencionales. Debido a la presencia de dichos aditivos, con el paso del tiempo el plástico se fragmenta en pequeñas partículas que permanecen en el medio ambiente. Por lo tanto, puede inducir a error designar esas bolsas como «biodegradables», ya que puede que no sean una solución a la dispersión de basura, sino que, por el contrario, aumenten la contaminación. A tenor del proyecto de RD de reducción de bolsas quedarán prohibidas.

Como ves, el tema de las bolsas es complejo, y en muchos casos lleva a engaño. Por lo tanto, siempre que puedas lleva tu bolsa de tela y evita otros tipos de bolsas.

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Quiero un marrón

Publicado en: La Hipótesis Gaia por isa. Texto original

Hace un tiempo hablé de ese quinto contenedor que no está presente en muchas ciudades. Ese contenedor que sigue siendo el gran desconocido para muchos de nosotros.

Pero antes de seguir adelante seguro que ya te están surgiendo muchas preguntas. ¿Es positivo tener un contenedor para la materia orgánica? ¿Qué usos se le puede dar a la materia orgánica? ¿Por qué hay gente que lo reclama? ¿No se separan los materiales cuando llegan al centro de tratamiento de residuos (CTR)? Puede que la clave para reclamar este contenedor esté precisamente en esas respuestas.

Vamos, que ante la perspectiva de que se instale en tu ciudad un contenedor marrón, mucha gente piensa que se le viene un marrón encima.

¿Por qué es necesario si hasta ahora hemos vivido sin este contenedor?

Una de las razones por las que urge la introducción de un nuevo contenedor en la gestión de residuos es que la Directiva 2008/98/CE sobre los residuos establece que en el 2020 el 50% de los residuos domésticos deben ser recuperados o reciclados.

Una forma de llegar a este porcentaje en poco tiempo es lograr la recuperación de la materia orgánica, la cual supone el 40% de la composición de los residuos sólidos urbanos.

Además del tema de legislación, este contenedor es el primer paso para recuperar esta fracción de residuos y obtener por ejemplo, compost.

¿Y no será todo más complicado con un contenedor nuevo? ¿Por qué no se separa en el CTR?

A priori puede parece más complicado que aparezca un contenedor nuevo. De hecho, se puede llegar a pensar que esto se puede hacer ya en el CTR, pero el problema se encuentra en que separar estos residuos no es nada fácil cuando ya se han mezclado con otros materiales.

Partes pequeñas de materiales no orgánicos pueden acabar en lo que se consideraría materia orgánica creando problemas para su reutilización.

¿Es verdad que los contenedores marrones van con llave o tarjeta?

Sí. Cada caso queda en manos del ayuntamiento que lo gestione, pero es cierto que hay casos en los que la peculiaridad llega a ese punto: no se puede usar así como así. En algunos casos se ha probado el sistema de llave o tarjeta, de forma que solo lo pueden usar quienes posean esa llave. El principal motivo es que el material que se recoja sea de calidad, aunque con este sistema supongo que se recoge menos cantidad.

Además, en algunos lugares, la recogida y el depósito también van con calendario, es otra de las peculiaridades de este tipo de contenedor.

¿Y en casa tengo que tener un contenedor más para separar residuos?

Si finalmente este contenedor llega a tu ciudad y quieres hacer un uso adecuado de él, requerirá que también tengas un espacio para estos residuos, que tendrás que aprender a distinguir de la fracción que se denomina resto.

¿El contenedor marrón es la única vía para aumentar la recuperación de residuos domésticos?

En mi opinión no. Pero sí la vía más rápida para lograrlo. Si nos fijamos en otros materiales o en otros contenedores vemos que el proceso de separación se ha estancado, síntoma de que bien hay que seguir trabajando en concienciación o bien que hay que cambiar algo en el actual sistema de gestión de residuos.

Pase lo que pase y se instalen este tipo de contenedores en tu ciudad o no, espero que no pienses que se te viene encima un marrón, al fin y al cabo este también puede ser un cambio muy positivo.

Enlace de interés:

Quierounmarron.org

 

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5 cosas que debes saber sobre los residuos plásticos

Publicado en: La Hipótesis Gaia por isa. Texto original

A veces me han preguntado por qué le tengo tanta manía al plástico. Mi respuesta siempre es la misma: no tengo manía al plástico. Podría ser un material como cualquier otro, el problema del plástico se encuentra en sus características y los usos que se le suele dar.

Una de las principales características es que un material muy duradero, y unos de los usos que se le suele dar al plástico es para fabricar productos que tienen una vida útil breve. En muchos casos son elementos de usar y tirar. 

Por lo tanto, se puede decir que no culpo al plástico de nada, pero tampoco voy a defender a quien se empeña en contar mediasverdades sobre esta material.

Respecto a este material hay muchas cosas que desconocemos y que la industria del plástico se empeña en ocultar, pero si las tienes en cuenta descubres por qué son tan necesarias las campañas como Desnuda La Fruta o leyes como el futuro RD de reducción de bolsas de plástico.

5 verdades sobre el plástico

Está  presente en más productos de los que crees

Sí, seguro que hay muchos productos que no tenías ni idea de que tenían plástico entre sus componentes. Uno de esos productos son las tazas de café que se sirven para llevar. Sí, ya sé que parecen de cartón, pero también llevan plástico en su composición y eso hace que estos vasos sean casi imposibles de reciclar. Por eso, es mejor que recuerdes que las tazas desechables siempre son una mala idea.

Los tetrabriks también llevan plástico entre sus capas, además de aluminio y cartón. Estas capas hacen que su proceso de reciclaje sea algo más complejo de lo que cabe esperar.

Uno de los elementos que tampoco te planteas que tiene plástico es la ropa. Si tu ropa está fabricada con poliéster, una vez más, también tiene plástico.

No todo el plástico es igual

Cada tipo de plástico tiene unas características. Como en todo hay calidades, hay algunos que se reciclan mucho más fácilmente y otros que no. Por ejemplo, los plásticos de color negro no son muy compatibles con entrar la cadena de reciclar, ya que el resultado no sería un plástico transparente o de un color que la industria encuentre atractivo.

Hay algunos que se emplean para elementos duraderos y otros que se emplean para productos de vida muy corta. Por eso cada vez que compres un producto, fíjate en sus materiales, y si tiene plástico piensa en si tiene una alternativa que prescinda de este material. Sobre todo si es un producto de usar y tirar, piensa si puedes hacer algo: no gastes en desechables e invierte en reutilizables.

Qué cantidad se recicla

Lo de pensar que no importa la cantidad de productos de plástico que se utiliza porque después se reciclan es una de las grandes mentiras. Hay algo que nos tenemos que grabar en el cerebro.

No es más eco quien más recicla.

Si reciclas mucho es que algo estás haciendo mal.

En serio, reciclar sin reducir no sirve de nada. Más que nada porque lo que tú haces no es reciclar. Simplemente es separar residuos, y porque cada vez que compras un producto sobreenvasado o que tiene envase sin necesitarlo estás apostando por un modelo de consumo que no es sostenible.

Si además tienes en cuenta dónde termina el plástico que se consume, verás que hay que empezar a reducir a toda costa. Ya ves que apenas un 9% acaba en el circuito del reciclaje, y aunque este porcentaje también se debe a que no todo el mundo separa los residuos, vale la pena hacer un esfuerzo para reducir su uso siempre que se pueda.

Qué porcentaje de plástico se usa para envases

A veces he leído que solo el 39% de plástico se usa para envases. A mí este porcentaje me parece altísimo, teniendo en cuenta la corta vida útil de estos productos. De hecho, los envases suponen en volumen el principal uso del plástico.

Cuánto dura en el ambiente

En esta cuestión hay que tener en cuenta el tipo plástico y las condiciones ambientales. Pero el hecho es que si un elemento de plástico acaba en el medioambiente, va a permanecer allí mucho tiempo. Puede que no en el mismo estado, puede que se fraccione en partes más pequeñas y acabe en el estómago de algún animal, pero no desaparecerá con facilidad.

La verdad sobre el plástico es que dura mucho, no se degrada y, lamentablemente, sigue acumulándose y abandonándose  en el medioambiente.

 

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