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Prevención de residuos, lo primero a tener en cuenta

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por MariaAR. Texto original

La gestión de los residuos es un tema que, aunque parece simple, y lo lógico sería que todos dirigiéramos nuestros esfuerzos en la misma dirección, siempre genera controversia. Los datos no terminan de encajar a todos los agentes implicados. Muchas son las voces que se alzan indicando que no lo estamos haciendo todo lo bien que podemos y debemos, mientras que hay otras que lo único que indican es que en España las cifras de reciclaje son muy elevadas y que lo estamos haciendo correctamente.

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Fuente: Freepik

Siendo crítica con ambas visiones, lo cierto es que siempre se puede mejorar y nuestros esfuerzos deberían ir dirigidos en esa dirección. Uno de los principales aspectos a tener en cuenta desde mi punto de vista, por no decir el principal, es jerarquía de residuos, recogida en el artículo 8 de la Ley 22/2011 de Residuos que dice:

“1. Las administraciones competentes, en el desarrollo de las políticas y de la legislación en materia de prevención y gestión de residuos, aplicarán para conseguir el mejor resultado ambiental global, la jerarquía de residuos por el siguiente orden de prioridad:

  • a) Prevención;
  • b) Preparación para la reutilización;
  • c) Reciclado;
  • d) Otro tipo de valorización, incluida la valorización energética; y
  • e) Eliminación

Por tanto, lo fundamental es tener claro cuáles son las primeras actuaciones que debemos poner en marcha en esta problemática de los residuos para actuar en consecuencia e ir haciendo que el mensaje cale en la sociedad y que entre todos podamos actuar correctamente.

Relacionado con esto que comento sobre esta jerarquía, me gustaría hablaros de la iniciativa que se celebra todos los años para promover e e implantar durante una semana acciones de sensibilización sobre recursos sostenibles y gestión de residuos.  Se trata de la Semana Europea de la Prevención de Residuos, en el 2018 se celebra del 17 de al 25 de noviembre y se centra en los residuos peligrosos. Así, todo lo que esta iniciativa pretende transmitir con la multitud de actividades que se llevan a cabo durante los 7 días que dura es la idea de que el mejor residuo es el que no se existe, el que no se produce.

Entre todas las actividades que este año se ponen en marcha, me quiero hacer eco de la campaña que Ambinor ha puesto en marcha. Se trata de un test on-line con preguntas relacionadas con distintos tipos de residuos peligrosos que podemos encontrar en diferentes ámbitos de nuestra vida diaria.

Me ha parecido curioso y una manera muy gráfica y divertida de hacernos conscientes de datos y curiosidades relacionadas con los residuos y su gestión abriéndonos los ojos a la problemática de los mismos, concienciándonos de lo que implica y cómo podemos hacerlo mejor.

Muchos de los que hagáis la encuesta os sorprenderéis con algunos datos y algunas de las cosa que se plantean, pero lo importante es que seguro que aprenderéis y mucho, con las respuestas que se aportan.

Os dejo el enlace a este “examen” por si queréis comprobar  cuánto sabéis sobre gestión de residuos.

María Álvarez es docente de los cursos Especialista en Gestión de Residuos y  Gestión de Residuos Urbanosque imparte el Instituto Superior del Medio Ambiente.

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Contenedores amarillos y reciclaje de envases en Madrid

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

Contenedor amarillo para residuos de envases en MadridSegún los datos de la Estrategia de Prevención y Gestión de Residuos del Ayuntamiento de Madrid, en 2016 se recogieron en la ciudad 1.284.259 toneladas de residuos de las que se estima que 435.877 toneladas eran envases. ¿Qué tal funciona el reciclaje de residuos en Madrid?

Hablar de reciclaje es hablar de todo el proceso que ocurre desde que generamos un residuo hasta que este se convierte en materia prima. El primer paso, muy importante, es la pre-recogida de esos residuos. En Madrid, hasta fechas muy recientes, se hacía básicamente con un sistema de cuatro contenedores:

  • Azul: para papel y cartón.
  • Verde: para vidrio.
  • Amarillo: para envases ligeros.
  • Gris de tapa naranja: para restos.

Las personas que vivimos en Madrid tenemos que depositar nuestros residuos en esos contenedores o, en el caso de residuos especiales recurrir a los puntos limpios, donde un usuario doméstico pude llevar electrodomésticos, escombros, productos de limpieza, aceites y otros residuos voluminosos o peligrosos generados en el hogar.

Después de entregar nuestra basura en los distintos contenedores viene la recogida: el camión correspondiente acude a por los residuos, los carga y los lleva a plantas de clasificación. En el caso de la ciudad de Madrid contamos con el llamado Parque Tecnológico de Valdemingómez: un conjunto de instalaciones donde se procesa la basura de los madrileños para rescatar los distintos materiales que se pueden reciclar y valorizar o, a falta de estas soluciones, se vierte a vertedero.

Atendiendo a la “Memoria de actividades de la Dirección General del Parque Tecnológico de Valdemingómez”, “El total de materiales reciclables recuperados de los residuos domésticos de la ciudad de Madrid en 2016 ascendió a 145.816 t. El 54,04% de esta cantidad correspondió materiales depositados en los contenedores de aportación situados en la vía pública, mientras que el 45,99% restante lo integraron los materiales seleccionados y clasificados en las instalaciones de tratamiento del Parque Tecnológico”.

Podemos matizar los datos y tratar de afinar, pero en una primera aproximación tenemos que de 435.877 toneladas de envases recogidos en la ciudad de Madrid solo se recuperan para reciclaje 145.816 toneladas. Es decir, en el mejor de los casos, la capital de España estaría reciclando un 34% de los residuos de envases que recoge (más de la mitad son envases de vidrio y papel/cartón que proceden de su propia recogida selectiva: no llegan en el contenedor amarillo). Hablamos de una ciudad que es la capital del país, que cuenta con una importante inversión e infraestructura de gestión de residuos y, sobre todo, en la que toda la basura recogida en contenedores se procesa antes de ir a eliminación ¿Cómo es posible que Madrid apenas recicle un tercio de los residuos de envases que recoge?

Quizá la culpa sea de los propios madrileños. La estrategia de residuos plantea que “En general parece existir un desajuste entre lo que piensa la ciudadanía que hace y lo que realmente hace”“se recogen de manera separada apenas 68.000 toneladas (67.876 en 2016) que además contienen solo un 51,11% de materiales que debían haberse depositado en el contenedor amarillo”.

De esa materia prima, los residuos recogidos en el contenedor amarillo, las plantas de clasificación del Parque Tecnológico de Valdemingomez son capaces de rescatar un 35% del material para reciclaje. En particular, en la planta La Paloma se llega a rescatar hasta un 41% de lo que entra, una cantidad nada despreciable si tenemos en cuenta que la mitad de lo que llega se supone que son cosas que no debían estar allí.

Si seguimos analizando datos encontramos algo que llama la atención ¿cómo llegan los residuos a las plantas de clasificación? El 85% de los envases recogidos en la ciudad de Madrid llegan a Valdemingómez en el contenedor gris, mientras que sólo el 15% llega en el contenedor amarillo. ¿Es un problema de poco civismo? ¿Puede resolver esto la concienciación ambiental?

Suelo decir que el reciclaje no ocurre en el contenedor amarillo. Hemos visto que hay un problema de residuos que no deberían depositarse en este contenedor, que la capacidad de tratamiento es limitada… pero ¿alguien se ha parado a pensar si hay otros factores que influyan en la distribución del porcentaje de recogida?

Que el contenedor amarillo en una ciudad como Madrid recoja el 15% de los residuos de envases es preocupante. Más cuando la proporción de impropios en el contenedor amarillo es de un 50%. Esto debería hacernos saltar las alarmas ¿Qué es lo que no funciona en Madrid? ¿Las instalaciones de tratamiento de basura? ¿La concienciación ciudadana? ¿La dotación de medios para la recogida de envases?

Si seguimos investigando en la memoria de la estrategia municipal de residuos encontramos otro dato que debería llamarnos la atención. Al menos a mí me llama poderosamente la atención. Se trata de la capacidad de los contenedores para la recogida de residuos:

  • Dotación media de contenedores fracción resto: 23,75 litros/habitante
  • Dotación media de contenedores amarillos: 9,59 litros/habitante.

¿Cómo? ¿El 70% del volumen de recogida está dedicado a la fracción resto y solo el 30% a los envases ligeros? ¿Cómo puede ser esto? No sé cómo será en el resto de las casas, pero en la mía el cubo de la basura está divido justamente al revés: un tercio es para restos y dos tercios son para envases.

La concienciación ambiental por sí misma no va a resolver el problema. El sistema de recogida de residuos que describe la estrategia de Madrid sólo pude recoger en el contenedor amarillo un pequeño porcentaje de todos los residuos de envases que se generan en la capital de España. Así, si queremos mejorar la gestión y reciclaje de residuos necesitamos invertir en una recogida mejor: dotar a la ciudad de mecanismos para llevar a un tratamiento adecuado las 435.877 toneladas de residuos que las personas que habitan Madrid entregan en los contenedores.

Así las cosas… ¿Pueden la educación y la concienciación ambiental mejorar el reciclaje en Madrid? Posiblemente sí. Quizá llegando a una situación ideal conseguiríamos que el 100% de lo que se recogiese en los contenedores amarillos fuesen envases. Pero… los contenedores amarillos de la ciudad de Madrid recogieron 67.876 toneladas de residuos en 2016 ¿Cuánto supone esto frente a las 435.877 toneladas de envases recogidas? No llega al 16%.

Sí, la instalación de un quinto contenedor para materia orgánica puede ser un paso importante para mejorar la gestión de este tipo de residuos, pero… seguiremos teniendo una dotación insuficiente de contenedores destinados a envases.

El quinto contenedor no resuelve la escasa dotación para recogida de envases. Cerca del 80% de los envases se seguirán recogiendo como impropios, ahora repartidos entre el contenedor gris y el marrón.

¿Qué tal si aumentamos el volumen de contenedores amarillos? ¿Por qué no hacerlo? En la estrategia se recoge que la actual “ratio es superior al valor establecido por Ecoembes de 7,69 litros/habitante para municipios urbanos”. Un dato curioso: Ecoembes (Ecoembalajes España, S.A.) recomienda una ratio al Ayuntamiento una ratio de contenedores para residuos de envases manifiestamente insuficiente ¿Por qué?.

Si volvemos a la memoria del Parque Tecnológico de Valdemingómez vemos que entre los ingresos del tratamiento de los residuos urbanos de la ciudad de Madrid destaca una partida de 24.445.166 euros en concepto de “Convenio ECOEMBES” No puedo dejar de preguntarme ¿qué pasaría, si en vez de aplicar la ratio recomendada por Ecoembes, el Ayuntamiento de Madrid duplicase o triplicase el volumen de recogida de envases? ¿Qué pasaría si la capacidad para recogida selectiva subiese del 16% al 50%, al 70% o al 100% de los residuos que deberían ir a parar al contenedor amarillo?

En ese caso los ciudadanos podrían hacer lo que se espera de ellos: echar los envases al contenedor amarillo. Y la ciudad lo que los ciudadanos esperan de ella: recuperar para reciclaje los residuos separados en contenedores de colores.

Pero… ¿realmente se espera que los ciudadanos separen correctamente sus residuos o eso es lo que se dice que se espera de ellos? Para que se pudiesen entregar correctamente separados los residuos de envases ligeros harían falta muchos más contenedores amarillos de los que actualmente hay en la ciudad de Madrid.

Contenedores de recogida selectiva en Madrid

¿Qué pasaría si el Ayuntamiento de Madrid decidiese mejorar el sistema de recogida de envases ligeros y estableciese mecanismos por los que una parte importante no se mezclase con otros residuos y fuese directamente a recuperación? ¿Qué cantidad ingresaría el Ayuntamiento con un sistema de recogida que en vez de tener un 50% de impropios tuviese un 10% o menos?

Actualmente, después de más de 20 años funcionando y haciendo campañas de concienciación, el sistema de recogida de envases basado en el contenedor amarillo solo llega al 16% de los envases que se recogen en Madrid. No porque los ciudadanos no participen. Fundamentalmente es un problema de recogida: no hay capacidad suficiente para la cantidad de residuos de envases que debería atender el sistema.

No podemos perder de vista que el contenedor amarillo y Ecoembes responden al principio de responsabilidad ampliada del productor: si el 100% de los envases recogidos por el Ayuntamiento de Madrid están adheridos a Ecoembes y se procesan en el Parque Tecnológico de Valdemingómez ¿Por qué el Ayuntamiento de Madrid solo ingresa por la parte que recupera del contenedor amarillo? ¿Qué parte de la responsabilidad de ese escaso porcentaje de recuperación es debido a una recogida deficiente? ¿Dónde va a parar el dinero restante? ¿Dónde ha ido a parar en los últimos 20 años?

Formas de mejorarlo hay muchas, pero con los datos del propio Ayuntamiento de Madrid en la mano, mantener la dotación de contenedores amarillos y no plantear alternativas a la recogida de residuos de envases ligeros es una decisión injusta tomada a sabiendas de que lo es. Y las personas que habitamos Madrid no nos merecemos eso.

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Hormigón reciclado, solución para la reducción de costes en obra y beneficios ambientales

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por analaforga. Texto original

La construcción vuelve a coger fuerza en nuestro país y, por lo tanto, se observa un incremento en la cantidad de residuos que se generan. Por ello, es interesante valorar la sostenibilidad y rentabilidad de la gestión de estos residuos de construcción y demolición (RCD).

La caracterización mecánica de hormigones reciclados es una de las grandes apuestas para la reutilización de los RCD en la fabricación de hormigones. Esta técnica se desarrolla mediante la mezcla de áridos reciclados y de machaqueo, con el objetivo de conseguir un contenido máximo de árido reciclado manteniendo las propiedades y características del hormigón.

Equipo móvil de machaqueo y reciclaje. Fuente: http://minerales-maquinaria.com/molino-secundario-y-terciario-de-trituracion/

El hormigón reciclado además de abaratar costes de construcción, supone un gran beneficio para el medio ambiente, ya que evitamos la generación incontrolada de residuos y evitamos la sobreexplotación de canteras.

En España, están proliferando las instalaciones de reciclaje de RCD, aunque en su mayoría se tratan de plantas de trituración móviles. Todavía queda mucho por hacer en materia de gestión RCD y su reutilización en obra.

El primer paso para hacer una correcta gestión de los RCD generados en obras de construcción parte de elaborar un buen Plan de Gestión de residuos, que nos permita conocer la cantidad y el coste de gestión de RCD, y valorar posibles alternativas de reciclaje y/o valorización antes que su vertido en vertedero.

Ana es la tutora  del curso de Gestión de Residuos de Construcción y Demolición y Elaboración de Plan de Gestión, por lo que si quieres saber más sobre cómo gestionar RCD y cómo desarrollar un Plan de Gestión de Residuos te lo recomendamos.

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El plástico en las aguas marinas y continentales, un problema que se agrava

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por marianoluisc. Texto original

La contaminación de los océanos no es un problema reciente, pero se agrava continuamente. Entre los contaminantes hay que destacar a los plásticos, que ya suponen un 80% de la contaminación marina. Una característica que hace a los plásticos muy problemáticos es que no se descomponen fácilmente y, con frecuencia, son confundidos por los animales marinos con posibles alimentos. En algunas regiones, las corrientes oceánicas arrastran billones de objetos de plástico en descomposición y otros residuos hasta formar remolinos gigantescos de basura. Uno de ellos, situado en el Pacífico septentrional y conocido como el “Gran Parche de Basura del Pacífico”, tiene una extensión que, según las estimaciones publicadas en 2018 por Scientific Reports, alcanza un tamaño de 1,6 millones de km2, más del triple de la superficie de España. Además, en los últimos años la comunidad científica se ha dado cuenta de que, con el tiempo, los plásticos van haciéndose trozos más y más pequeños hasta ser invisibles. El problema entonces es que pueden entrar en la cadena trófica, provocando problemas a los organismos que los ingieren y a todos aquellos que se alimentan de ellos, entre ellos los seres humanos.

En las aguas continentales el problema también existe, en especial en los lagos y embalses cuya cuenca está fuertemente antropizada, los ríos no están tan afectados por su carácter lótico. En cualquier caso están por desarrollar las metodologías que evalúen el efecto sobre de este contaminante sobre el ecosistema fluvial.

Siendo pragmáticos, hay que tener en cuenta que además de dañar el medio ambiente, la basura marina causa perjuicios económicos a actividades como el turismo, la pesca y el transporte marítimo. Por ejemplo, el coste para el sector pesquero de la UE se calcula en más del 1 % de los ingresos totales procedentes de las capturas realizadas por la flota de la UE.

Las fuentes de la contaminación son características de cada contaminante, pero en líneas generales se pueden citar el aporte de los ríos, los vertidos costeros y desde los buques. Los plásticos suelen llegar como residuos sólidos al mar (según Greenpeace, hasta 12 millones de toneladas de plástico entran cada año en nuestros mares a nivel mundial, lo que supone el 80% de la contaminación marina) y allí, tras un proceso de degradación, se convierten en microplásticos (tamaño inferior a 5 mm). Los microplásticos también se generan como tal de manera directa procedentes de diferentes fuentes, la industria cosmética, de pinturas, de neumáticos, textil y de pellets, entre otras.

Origen y destino de los plásticos en el medio marino. Fuente: Eunomia 2016. Plastic in the Marine Environment.

En relación con los ríos se han realizado diversos estudios entre ellos destaca el publicado en la revista Environmental Science & Technology, que ha localizado los diez sistemas fluviales que más residuos plásticos vierten a los océanos cada año. Entre el Ganges (India), Indo (India), Yangtsé (China), Río Amarillo (China), Amur (Rusia-China), Hai (China), Río de las Perlas (China), Mekong (Indochina), Nilo y Níger (África)  vierten el 95 % de las 2,75 millones de toneladas de basura plástica procedentes de los ríos del planeta (mucho más de lo que presupone Eunomia) y que acaban en el mar por la acción de las corrientes.

Los diez ríos más contaminantes. Fuente: Amanda Montañez

En las depuradoras de aguas residuales se están eliminando los plásticos, pero hay que resaltar que parte de los microplásticos evitan quedarse atrapados en las plantas de tratamiento. Prueba de ello es el artículo de Kay y col. 2018 donde estudian ellos microplásticos en las cuencas fluviales, donde además resaltan otras fuentes como la deposición atmosférica, las tierras de cultivo y la degradación de plásticos más grandes.

Para evitar la contaminación la mejor receta es no verter contaminantes a los mares, aunque también hay que pensar cómo eliminar los que ya existen. Para los grandes plásticos flotantes la forma más lógica de recogerlos es la mecánica, para lo que hay que utilizar grandes buques que los retiren. Es destacable la iniciativa de Boyan Slat, un joven emprendedor fundador de The ocean cleanup, que con una tecnología de bajo coste muy ingeniosa, pretende ayudar a concentrar esos plásticos y facilitar su recogida masiva.

Fuente: The ocean cleanup 2018. https://www.theoceancleanup.com/technology/

Para intentar frenar el vertido de plásticos, la Comisión Europa ha creado la Estrategia Europea para el Plástico en una Economía Circular. Esta estrategia plantea reducir la generación de residuos plásticos que llegan a los océanos, los que se incineran (limitando el efecto invernadero) y los que se depositan en los vertederos, fomentándose pues los procesos de reutilización y reciclado. La Unión Europea apoya la estrategia de los plásticos con una partida presupuestaria, habiendo invertido este mismo año 14,5 millones de euros que se dedican a la Sustainable Blue Economy para acelerar la política marítima europea en relación con los microplásticos.

Por otra parte, la iniciativa europea H2020 financia el proyecto CLAIM, un consorcio de 19 instituciones que pretenden introducir tecnologías verdes innovadoras para los mares semi-cerrados como el Mediterráneo y el Báltico. El objetivo es evitar que la basura plástica ingrese al mar. Para ello se han planificado intervenciones en dos de los principales puntos de origen: las plantas de tratamiento de aguas residuales y las desembocaduras de los ríos. En el caso de las plantas de tratamiento se está desarrollando un dispositivo automático de limpieza que permite filtrar hasta los micro-plásticos, mientras que en las desembocaduras de los ríos se colocarán de forma estratégica una serie de brazos flotantes equipados con cámaras para monitorear la recolección de basura flotante visible y evitar que dichos residuos ingresen al mar.

También hay que pensar en lo que podemos hacer nosotros para evitar la contaminación. En primer lugar, reducir el consumo de grandes plásticos, bolsas envases, etc. En relación con los microplásticos, ya se han creado App como Beat the Microbead, que lee los códigos de barras de los productos detectando cuales los tienen. Para tener otras  ideas de qué se puede hacer a nivel individual en relación con los plásticos visita la página ¿Planeta o plástico?, donde se recogen unas cuantas ideas.

La eliminación de los microplásticos es muy complicada ya que es un material difícilmente degradable, pues sólo determinados organismos pueden llevar a cabo su descomposición. Desde ese punto de vista hay que celebrar la investigación de científicos de la Universidad de Aveiro (Portugal), quienes han descubierto un hongo marítimo que podría ser clave en su eliminación de los océanos. Se llama Zalerion maritimum y degrada el microplástico de forma rápida y eficiente: aislado en laboratorio en un ambiente similar al del mar contaminado con microplásticos, en siete días es capaz de reducir el 77% de ese material.

La idea que quiero subrayar es que la contaminación de los océanos es grave, aquí sólo he mostrado de forma muy somera, la problemática del plástico, pero hay más contaminantes de los que preocuparnos. Aunque habéis podido ver que existen iniciativas para limpiar nuestros océanos, la solución siempre pasa por reducir el aporte de contaminantes. En eso tenemos que tomar conciencia que todos y cada uno de nosotros debe poner de su parte, aunque no estemos en la costa hay que evitar generar residuos, al final llegarán al mar a través de los ríos. Recuerda, la suma de los esfuerzos es lo que conseguirá salvar los océanos.

Mariano Cebrián del Moral colabora con el ISM como profesor del curso online Técnico en Gestión de Ecosistemas de agua dulce. Control y evaluación del Estado Ecológico en el que mejoramos la formación de los participantes para competir en el mercado laboral de la gestión del agua.

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La valorización de residuos; caminando hacia la descarbonización en el sector residuos

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por David Canales. Texto original

La economía circular está de moda y cada día que pasa tanto la sociedad como las entidades públicas y las empresas privadas están más concienciadas que la prevención en la generación de residuos es el primer paso dentro de la economía circular, la reutilización es un aspecto cada vez más relevante y el tratamiento mediante valorización frente a la eliminación es un aspecto fundamental de cara al cumplimiento de los objetivos establecidos en 2020 por la Unión Europea. La economía circular juega un papel importante en lo que emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) se refiere, de hecho, el IPCC, estima que el sector de los residuos aporta el 3% de los GEI, pero el potencial de reducción excede ese valor sustancialmente.

En España nos encontramos ante un escenario donde existen una gran cantidad de instalaciones de tratamiento y eliminación de residuos, que se diseñaron con técnicas de hace más de 10 años y tienen por tanto un gran potencial de mejora, ya no sólo en cuanto a niveles de recuperación de materiales y por tanto de su valorización se refiere sino en cuanto a la reducción de emisiones GEI.

La valorización de residuos, caminando haca la descarbonización del sector residuos

El sector residuos tiene como factor limitante la financiación inicial, donde en gran parte de los procesos una vez efectuada, apenas modifica los costes posteriores de explotación y sin embargo puede suponer un beneficio ya no sólo del proceso de recuperación y valorización, sino en términos medioambientales, que lo hagan sostenible.

La iniciativa de los fondos CLIMA, convocadas por el Fondo de Carbono para una Economía Sostenible (FES-CO2), incentiva la reducción de toneladas de CO2 equivalente (tCO2eq) en diversos sectores, dentro de los cuales se encuentra el de los residuos, con un pago de 9,70€/tCO2eq evitada. Este tipo de iniciativa puede suponer que las plantas de tratamiento y de eliminación puedan acometer inversiones necesarias para valorizar ya sea de forma material o energética residuos que hasta ahora estaban siendo depositados en vertedero o simplemente no estaban aprovechándose como un recurso en sí y favorecer la economía circular.

Así podemos encontrar:

a)      Depósitos controlados; que suponen el tratamiento final de la mayor parte del residuo en España, y donde no se realiza la desgasificación hasta que se alcanza el fin de operación, ya que hacerlo de otra manera simplemente no estaba contemplado en el proyecto y en su autorización donde lo habitual es hacer una mención genérica a que se desgasificará, sin especificar cuándo.

b)      Vertederos antiguos; hay una gran cantidad de este tipo de vertederos, que son mantenidos pero que no están siendo adecuadamente desgasificados ni controladas sus emisiones.

En este tipo de instalaciones el simple paso de un sistema de venteado donde el biogás generado no es aprovechado, a un sistema de valorización energética de ese mismo biogás puede suponer un ahorro de 0,21 tCO2eq por cada tonelada de residuo depositada en el mismo.

En los sistemas de tratamiento, se ha tratado de reducir los volúmenes eliminados y en recuperar ciertos materiales, con mayor valor económico, pero hay un gran potencial de mejora si se hace un diseño para la reducción de emisiones, que normalmente va asociado a inversiones iniciales que no tienen que ser excesivas pero que no se han considerado.

c)       Plantas de separación mecánica; En este tipo de instalaciones se separan las fracciones del residuo y cada una de ellas reciben el tratamiento más adecuado posible. Las tasas de recuperación de materiales en las plantas que proceden de las fracciones resto varían enormemente desde el 1% al 14%. La evolución tecnológica en estos casos es el factor crítico para conseguir buenos resultados, siendo el dimensionamiento y la antigüedad de las instalaciones un factor añadido importante dado que muchas instalaciones con el tiempo se han quedado pequeñas en cuanto a capacidad de tratamiento se refiere. Existe un elevado porcentaje de instalaciones con rechazos a vertedero superiores al 75%, que son susceptibles de modernización y reforma de los procesos con el objetivo principal de reducir la cantidad de material biodegradable del rechazo con destino vertedero.

La recuperación de materiales como el textil (que suele terminar en vertedero y que forma más del 10% de la composición de la basura) y el papel /cartón (si bien tecnológicamente esta fracción al estar tan degradada en el rechazo es de una dificultad añadida), suponen un ahorro equivalente a los 0,15 tCO2eq por cada tonelada de residuo depositada en el mismo.

d)      Plantas de tratamiento biológico. Normalmente las plantas que arrojan los peores resultados de emisiones son las se han quedado desfasadas tecnológicamente o más importante, aquellas que se han quedado pequeñas en capacidad de tratamiento. El crecimiento de la población ha hecho que muchos gestores de plantas hayan tenido que modificar el proceso por falta de espacio físico en la instalación, con el consiguiente perjuicio para la calidad de éste y esto va asociado adicionalmente al aumento de emisiones.

Es habitual que se añada fracción vegetal al compostaje, cuando termina el proceso dicha fracción vegetal se encuentra sólo parcialmente degradada y es vertida junto con los restos inertes en el vertedero, siendo susceptible de ser recuperada bien para su valorización energética o su reintroducción en el proceso de compostaje, con el consiguiente ahorro de emisiones y de costes.

  • Existen sistemas de recogida selectiva en muchos municipios que podrían valorizarse mediante procesos de biometanización para la recuperación energética o la inyección del biogás a la red, y que sin embargo no se están considerando.
  • El cambio en la legislación provocado por la Ley 22/2011 desencadenó que las plantas de tratamiento de la fracción resto empezarán a producir un residuo denominado material Bioestabilizado, que hasta la fecha se había considerado por sus características químicas como un compost. Esta situación ha provocado en los últimos años que materiales Bioestabilizados que han ido perdiendo sus registros otorgados por el registro de fertilizantes, en muchos casos hayan tenido que ser depositados en vertedero debido a que los costes de gestión por medio de gestores autorizados para llevar a cabo una valorización con R10 se han disparado considerablemente, no siendo rentable. Este tipo de materiales contienen un alto contenido de materia orgánica, lo que supone una oportunidad para poder ser aprovechados como combustibles alternativos y al mismo tiempo reducir las emisiones provocadas por su depósito en los vertederos.

La valorización de residuos junto con un conocimiento de las tecnologías del sector, los factores de emisión por el cambio de una gestión de eliminación a una valorización material o energética aporta valor añadido a las organizaciones y a los profesionales de medio ambiente, para poder tomar decisiones de costes y diferenciarse en un sector cada día más competitivo. Por estos motivos dentro del curso de Valorización de Residuos impartido por el ISM se busca dar a conocer las técnicas no sólo más habituales en la valorización de residuos sino las nuevas tendencias en el sector y una visión ampliada para la mejor toma de decisiones  futuro.

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TOMRA ya vive de tus residuos

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

plásticos, metales, materia orgánica, papel y cartón, recuperados en una planta de clasificación de residuos

Resulta curioso leer en prensa generalista artículos en los que se ataca los sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR) de envases con el argumento de que es un negocio orquestado por la empresa TOMRA para hacer caja en España.

A pesar de mi interés en la gestión de residuos, he de reconocer que yo tampoco había prestado atención a esta empresa y no era consciente de su existencia hasta que, hace unos años, un periodista me acusó de ser un troll a sueldo de TOMRA. Investigando encontré que se trata de una corporación con varias divisiones, algunas dedicadas a la recogida y clasificación de residuos. Y sí, entre los papelotes que acumulo con cada visita a TECMA había alguna que otra referencia a sus tecnologías.

Siguiendo la prensa especializada podemos comprobar que TOMRA no necesita del SDDR para implantarse en España. Sus maquinitas de reciclaje ya están funcionando en nuestro país al servicio de la clasificación de residuos. A modo de ejemplo, podemos encontrar equipos de esta empresa instalados en el Centro de tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) en el Parque de Tecnologías Ambientales de Mallorca TIRME o en las líneas de tratamiento del centro de gestión de residuos de Las Dehesas en Valdemingomez (Madrid).

Estos equipos son más costosos que la máquina que hemos visto en el vídeo publicado por Crónica Global en la prueba piloto del SDDR en San Fermines o de cuyo precio nos previene El Plural. Este último medio nos informa de que Retorna recibió en 2016 pagos, provenientes de TOMRA, por valor de 196.000 euros y por valor de 148.000 en  2017.

¿Y si Retorna fuese Athena?

A la vista de los datos y las informaciones que se publican al respecto me surge la duda. Sí, es un planteamiento meramente especulativo y conspiranoico. Ustedes me disculpen, intentaré que no se vuelva a repetir.

Por cierto, si no has visto la película “Tierra Prometida (sí, Promised Land, con Matt Damon)” corre al videoclub, ya leerás después el resto de este artículo. Sí, incluye información relevante sobre el argumento del film. Y no me gustaría destriparte la peli.

En Tierra Prometida el pobre Matt Damon tiene la misión de convencer a todo un pueblo sobre las bondades de ceder sus tierras para ser explotadas por una compañía que se dedica a la extracción de gas de esquisto… vamos, que se dedica a cambiar vacas por fracking. Hasta que se encuentra con la oposición de un viejo profesor de ciencias que empieza a poner en cuestión las bondades de la técnica y a ilustrar a sus vecinos sobre los impactos que tendría su aplicación en el pueblo.

Para rematar la jugada (¡atención spoiler!) aparece por allí un ecologista, representante de una asociación de afectados: Athena. Lleno de argumentos, anécdotas, imágenes de la desolación de fracking en otros lugares… va seduciendo a los habitantes del pueblo (incluida la maestra que estaba empezando a descubrir los encantos de Matt). Hasta que… ¡el bueno de Matt descubre que las pruebas que presenta el ecologista están manipuladas! Esto le da el argumento definitivo para imponer los intereses y el negocio de su empresa sobre los paisajes y los prados del pueblo.

Pero claro… en realidad Athena no es una asociación ecologista. Es un brazo de la empresa de extracción de gas que llega para ayudar a Matt a hacer su trabajo: desmontar los argumentos en contra del fracking. Al final… ¿de verdad no has visto Tierra Prometida?

Volviendo a las “informaciones” de Crónica Global y El Plural se despierta mi lado conspiratorio ¿Y si Retorna fuese Athena? Desde hace tiempo muchos medios de comunicación vinculan el SDDR a Retorna: si se encuentran flecos sueltos en Retorna (como la supuesta manipulación de las pruebas piloto o la supuesta financiación por parte de TOMRA), se cuestiona el SDDR.

Supongo que todo esto se aclarará algún día. Quizá algún periodista encuentre la respuesta en lo que hay de común en los currículos de Miquel Roset, Antonio Barrón, José Manuel Núñez-Lagos y otras personas con responsabilidad en las organizaciones que nos hablan sobre residuos. Lo mismo solo estamos ante un montón de ruido mediático que no pasa de remover miserias en un circo orquestado para que todo siga igual. O tal vez nada es lo que pudiera parecer.

El caso es que, abandonando el ejercicio de especulación conspiranoica, si bien hay que reconocerle el mérito de haber puesto el debate sobre la mesa, SDDR y Retorna no son la misma cosa. El SDDR no es “la recogida ecologista de envases” y el problema de la gestión de residuos no es una cuestión ideológica.

Estamos ante un problema que requiere soluciones técnicas orientadas por medidas legales: no podemos perder de vista que los sistemas de depósito, devolución y retorno son una herramienta que la Unión Europea lleva tiempo sugiriendo a España para mejorar sus tasas de recogida, reciclaje y reutilización de residuos. Los sistemas de depósito, devolución y retorno ni son exclusivos ni se agotan en los envases.

TOMRA… es como los abogados del chiste que, ganase el juicio quien lo ganase, se quedaban con la vaca. Mientras algunos medios nos entretienen con vídeos de difícil explicación, datos sobre el patrimonio de quienes abren debates o dudas sobre el ecologismo, TOMRA vende soluciones para la gestión de residuos. Los recojamos con sus máquinas para la devolución de envases o con contenedores que luego se procesan en sus equipos industriales.

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