Archivo de la categoría: Paisaje

Los Sistemas de Información Geográfica y la Evaluación de Impacto Ambiental, compañeros inseparables

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por Ruben Alvarez. Texto original

Todos los que nos dedicamos o que alguna vez hayamos desarrollado nuestro sector de actividad en el ámbito de la Evaluación de Impacto Ambiental sabemos el gran potencial y utilidad que los Sistemas de Información Geográfica aportan a dicho campo.

Es innegable que, actualmente, los SIG son las herramientas más ampliamente utilizadas en la recopilación y tratamiento de la gran cantidad de información que es necesario tener en cuenta para un correcto análisis e interpretación de las distintas variables ambientales a considerar cuando se estudia una actuación determinada.

Tal es la importancia de estos sistemas, que nos parece impensable la elaboración de un Estudio de Impacto Ambiental (o cualquier estudio específico relacionado: estudios de hábitats, paisaje, hidrológicos, espacios protegidos…) sin un software cartográfico de garantías.

Estudio de Cuenca visual con ArcGIS

A lo largo de los distintos años en los que he trabajado dentro de este sector ambiental, los SIG han sido, sin duda, unos de los compañeros más fieles y fiables que he tenido. Las distintas herramientas de las que dispone el software GIS me han permitido estudiar cuál de las alternativas de un proyecto es la más adecuada, a través de un análisis multicriterio de las variables ambientales; predecir en qué áreas de un territorio será visible (y en cuáles no) una determinada actuación; analizar la erosión prevista en un zona determinada en función de las actuaciones realizadas, etc.

Ahora bien, a pesar del gran potencial de estas herramientas, somos nosotros, los profesionales del medio ambiente, los que tenemos que aprovechar y maximizar dicho potencial para obtener los resultados deseados. Un buen manejo de los software GIS es el resultado de varios años de experiencia, formación y, debido a su inmenso potencial, de una continua actualización.

Por todo ello, en colaboración con el ISM, hemos desarrollado el curso online “Aplicación práctica de los SIG a la Evaluación de Impacto Ambiental y Estudios de Paisaje” del que soy tutor; y donde tratamos de explicar, de una manera dinámica y práctica, el uso de los GIS asociadas a la Evaluación de Impacto Ambiental y Estudios de Paisaje, así como los análisis multicriterio más comúnmente empleados.

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunidad ISM » Blogs

Aprovechando el potencial de los SIG para los Estudios de Impacto Ambiental y de Paisaje

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por Ruben Alvarez. Texto original

Hoy día, es innegable que cualquier especialista del sector ambiental que desarrolle su actividad profesional en el ámbito de la evaluación de impacto ambiental, deberá recopilar, analizar e interpretar una enorme cantidad de información (relacionada con la fauna, vegetación, agua, suelo, zonas habitadas e infraestructuras, atmósfera, etc).

En efecto, en la actualidad, las fuentes oficiales de información proporcionan, de manera gratuita, una ingente cantidad de datos que, nosotros como profesionales del medio ambiente, deberemos saber seleccionar, focalizar y sintetizar para analizar los efectos que una determinada actuación tendrá sobre un ámbito concreto y, de esta forma, poder proponer y adoptar las medidas oportunas para proteger el medio ambiente y disminuir los impactos sobre el mismo.

No nos engañemos, tenemos la suerte de vivir en la era de la información pero, en ocasiones, es más difícil extraer lo verdaderamente importante y útil dentro de una gran maraña de datos, que interpretar estos datos de una manera adecuada una vez depurados.

Pues bien, y aunque si estás leyendo este post seguramente conozcas la respuesta, una de las formas de focalizar e interpretar toda esta información (es decir, lo que comúnmente se conoce como “separar el grano de la paja”) es mediante el uso de los Sistemas de Información Geográfica (GIS).

Pixabay

Los GIS son capaces de simular, analizar, y sobretodo integrar, datos asociados a elementos territoriales como los ríos, intervalos de temperatura, vegetación, fauna, infraestructuras, distribución de espacios naturales, ciudades, etc. Es precisamente esa integración de factores, uno de los aspectos clave de estos sistemas, muy empleados, por ejemplo, en los estudios multicriterio de alternativas en los que, mediante el análisis conjunto de varios factores (tanto ambientales como técnicos) se puede extraer la alternativa óptima de un determinado proyecto.

Tal es la relevancia actual de estos sistemas, que  no solo permiten el tratamiento y procesado de los datos espaciales que entran en juego en algunas de las fases de una EIA, sino que pueden incluso concebirse como la metodología de trabajo de referencia.

Los GIS cobran aún más relevancia, si cabe, en los estudios de paisaje. El paisaje es una componente del medio con un carácter muy subjetivo, por lo que el uso de herramientas que permiten examinar, de una manera objetiva aspectos subjetivos, resulta de capital importancia.

De esta manera, los Sistemas de Información Geográfica orientados al paisaje permiten analizar y valorar aspectos como la calidad y fragilidad paisajística, la capacidad de acogida del territorio frente a una actuación, la visibilidad de un proyecto, etc; pudiendo caracterizar un determinado territorio, determinar su vulnerabilidad frente a una determinada actuación y proponer las medidas oportunas para disminuir su impacto paisajístico.

Por todo ello, en colaboración con el ISM, hemos desarrollado el curso online “Aplicación práctica de los SIG a la Evaluación de Impacto Ambiental y Estudios de Paisaje” del que soy tutor; y donde tratamos de explicar, de una manera dinámica y práctica, el uso de los GIS asociadas a la Evaluación de Impacto Ambiental y Estudios de Paisaje, así como los análisis multicriterio más comúnmente empleados.

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunidad ISM » Blogs

Paisaje para todos

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por gdelafte. Texto original

El paisaje siempre ha tenido un carácter elitista por su faceta más paisajística de los parques y jardines privados restringido a las clases más pudientes e ilustradas de la sociedad pero ha sido a mediados del siglo XX que se inicio una socialización del paisaje: donde “el paisaje a dejado el medio de los poderosos, de los iniciados, de los favorecidos, hacia finales del último siglo, para conquistar las masas populares”.

La consideración jurídica del paisaje como  “bien común” que emana de la Convención Europea del Paisaje y recogido, a su vez, por la Iniciativa Latinoamericana del Paisaje y, ratificado por la Carta del Paisaje de las Américas expresa el deseo de la sociedad de vivir en entornos urbanos de alta calidad paisajística.


Es un hecho comprobado los beneficios que ofrece el paisaje sobre la salud física y mental de las personas; por cuanto, cada vez existen más evidencias de su “utilidad” en la promoción, el mantenimiento y la recuperación de la salud. Además, de sus efectos positivos sobre el turismo, la cultura, la economía local, el mundo rural, la calidad estética de la ciudades, entre otros.

Muchas ciudades han dejado de ser un espacio de prosperidad e interacción social transformándose en territorios agresivos con efectos desastrosos en el medio ambiente, la calidad de vida y el capital social. En la mayoría, el paisaje, expresado a través de los espacios verdes urbanos y naturales, carece de calidad, desaparecen o sufren una degradación importante; restándole su capacidad restauradora social y ambiental para los ciudadanos.

En el momento actual, el paisaje constituye un elemento fundamental para la sostenibilidad urbana con funciones productivas, sociales y ambientales, sin renunciar a las necesidades estéticas, de ocio, esparcimiento que la sociedad urbana demanda. Más que nunca, se requiere un “Paisaje para todos” equitativo, de calidad, saludable y accesible para re-definir las ciudades.

Paisaje para todos” expresa la necesidad de la sociedad moderna de disfrutar de espacios verdes públicos de alto valor que transformen los lugares degradados y que se vele por la conservación de una forma sostenible y responsable de todos los espacios públicos.

Paisaje para todos” expresa la responsabilidad e inclusión social de todos para fomentar la creación y mantenimiento de espacios verdes en barrios económicamente desfavorecidos para favorecer la equidad social y reducir la violencia.

Paisaje para todos” expresa la necesidad de una planificación que enfoque paisajístico de las ciudades que ayude a reducir el aislamiento de los espacios naturales, por medio de la creación de un sistema de espacios abiertos unidos por corredores verdes, que incluya también soluciones basadas en la naturaleza (SbN) para crear ciudades más resilientes frente al cambio climático.

Paisaje para todos” expresa la necesidad de crear huertos urbanos vecinales que promueven el consumo responsable y la sensibilización ambiental, y de paso fomentar la asociatividad, respeto a la cultura y la participación pública.

Paisaje para todos” expresa la importancia de la participación activa de la ciudadanía en los asuntos públicos de interés general para fortalecer la cohesión social y motivación por los asuntos del paisaje condiciones elementales de mejora de la calidad de vida social, ambiental y económica de las ciudades.

Paisaje para todos” expresa la necesidad de la puesta en valor de las relaciones afectivas, sensoriales, emotivas, simbólicas de los paisajes con los ciudadanos formando su sentido de lugar e identidad, para que prevalezca la singularidad y autenticidad en vez de la banalización de los paisajes cotidianos.

Paisaje para todos” expresa el compromiso para el cumplimento del objetivo 11 “Ciudades y Comunidades Sostenibles” de Desarrollo Sostenible de la ONU proporcionando acceso universal a zonas verdes y espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles, en particular para las mujeres y los niños, las personas de edad y las personas con discapacidad.

Paisaje para todos” expresa la necesidad que las obras industriales e infraestructuras se inserten de una forma positiva, coherente y armónica en el paisaje, dando lugar a una mayor riqueza y diversificación del mosaico paisajístico de un territorio.

En definitiva, “Paisaje para todos” apela a gozar de un paisaje de calidad como un derecho fundamental de los ciudadanos y para la sostenibilidad de las ciudades.

En el curso ofertado desde el Instituto Superior del Medio Ambiente, sobre Paisaje e Intervención Ambiental, que se imparte en su totalidad en modalidad ON LINE, dedicaremos – en su próxima edición – especialmente atención a la discusión del paisaje en las ciudades. Además, veremos en detalle las herramientas para valorar la calidad visual del paisaje así como la normativa e instrumentos legales que se le aplican como las herramientas de gestión, ordenación y protección que permitan dar respuesta a la cada vez mayor demanda del mercado de profesionales con formación integral en este campo. Te esperamos.

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunidad ISM » Blogs

Naves industriales: la necesidad de buenas prácticas en integración paisajística

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por gdelafte. Texto original

La evaluación de los impactos visuales sobre el paisaje es un procedimiento, que forma parte indisociable de cualquier Estudios de Impacto Ambiental (EsIA), enfocado a la identificación y estimación de estos cambios determinando la calidad de lo que se ve y la capacidad de respuesta del paisaje al proyecto que se pretende implantar. Esto último denominado fragilidad visual como la susceptibilidad de un paisaje al cambio. Mientras que la calidad visual  de un paisaje es una cualidad intrínseca del territorio,  la fragilidad depende del tipo de actividad que se piensa desarrollar y de su grado de visibilidad; en principio las zonas más visibles son las más frágiles. Por ello, en paisajes rurales deben evitarse construcciones modernas que por su posición constituyen un punto dominante de atención que reste valor al carácter del paisaje.

Muchos ejemplos se podrían destacarse de la importancia de la localización, sea para muestra el caso de una nave industrial en Navajas (Castellón, España), municipio caracterizado por presentar un paisaje interurbano, caracterizado por la morfología rural y agrícola. La nave industrial está situada en un lugar en donde es visible por su volumen y ubicación desde varios puntos del municipio restándole capacidad de integración paisajística de la obra. En este caso, la construcción se comporta con un elemento focalizado que  interrumpe la línea del horizonte. A su vez, la materialidad acristalada utilizada para cubrir la nave industrial busca “ aminorar el impacto visual tratando de fusionarse con el fondo escénico” del entrono; pero no considerando un factor clave del paisaje la avifauna. Al recorrer el perímetro de la nave no se observa ninguna medida para proteger a las pequeñas aves contra eventuales colisiones con la nave industrial. Varios estudios indican que las grandes cristaleras de centros comerciales, edificios o naves industriales e instalaciones deportivas, así como los paneles de aislamiento del ruido que provocan los coches en las autopistas, autovías o el ferrocarril, traen aparejado la muerte de un elevado número de aves que, incapaces de verlas, chocan violentamente con ellas. Lo más normal es que estos choques produzcan grandes daños internos, provocándoles finalmente la muerte. Solo en algunos casos, las aves chocan y quedan aturdidas durante un  corto periodo de tiempo, recuperándose después. Asimismo, American Bird Conservancy señala que la razón por la que el vidrio plantea una triple amenaza para las aves es que:

  • El vidrio puede reflejar la vegetación o el paisaje circundante (árboles, cielo, nubes), y así atraer a las aves.
  • Las macetas con grandes plantas dentro de los edificios podrían atraer a las aves.
  • Si la construcción es completamente acristalada (o recubierta de vidrio) permiten que las aves vean el paisaje de la otra cara del edificio creando un efecto túnel y que mueran cuando intenten atravesarlo.

En pocas palabras, las aves chocan contra los vidrios porque no pueden verlos. Una solución es la colocación de adhesivos en los cristales representando las siluetas negras de aves como halcones, águilas, búhos u otros depredadores pueden funcionar no por su forma (que debería asustar a las pequeñas y evitar su acercamiento a las cristaleras) sino porque hacen visibles las ventanas. Adhesivos semitransparentes tipo tela de araña u otros dibujos también son recomendables. Cuanto más claro sea el color del adhesivo mejor, ya que así se verá también al amanecer y al anochecer. Otras opciones según American Bird Conservancy son:

  • Cubrir las ventanas con redes o vegetación. Creará una barrera física que hará visible el cristal, pero no obstruirá la vista. Por ejemplo, mallas tipo mosquiteras.
  • Eliminar la apariencia de túneles. Utilizar cortinas u otro elemento que haga una de las ventanas no visibles desde el otro lado.
  • Cubrir las ventanas con cuerdas verticales. Colocar cuerdas a 10 cm entre sí y que se dejan colgar desde la parte superior de la ventana.  Las cuerdas no son gruesas, por tanto no obstruyen la visión, y además, el viento las mueve, así que las aves difícilmente las pasarán por alto.

¿Qué acciones se están desarrollando para favorecer la adopción de buenas prácticas en la integración de nuevas construcciones industriales en el paisaje? Bajo estas directrices se publico en 2010 la Guía de Integración Paisajística de los Polígonos Industriales y Parques Empresariales de Cantabria (España) que busca promover infraestructuras y dotaciones de áreas productivas que cumplen con unos requisitos de calidad, con unos estándares de sostenibilidad medio ambiental y de eficiencia energética, de servicios avanzados para las empresas, además de una irrenunciable ubicación estratégica integrada en su entorno urbano y rural próximo. Como asegura Víctor Valle, del Gobierno de Cantabria, en la introducción de la guía: “Debemos de ser capaces de generar paisajes alejados de los prejuicios y el descuido de otros tiempos que relacionan la industria con el ruido, el humo y el impacto visual. Sin embargo, hoy más que nunca, hablar de industria es hablar de bienestar social y su imagen debe dar respuesta a las nuevas demandas de calidad surgidas de entornos socioeconómicos más competitivos”. En el curso ofertado desde el Instituto Superior del Medio Ambiente, sobre Paisaje e Intervención Ambiental, que se imparte en su totalidad en modalidad ON LINE, dedicaremos – en su próxima edición – especialmente atención a la discusión de cómo construir un territorio que favorezca la integración de nuevas obras sin poner en riesgo el valor paisaje cultural y natural del paisaje. Además, veremos en detalle las herramientas para valorar la calidad visual del paisaje así como la normativa e instrumentos legales que se le aplican como las herramientas de gestión, ordenación y protección que permitan dar respuesta a la cada vez mayor demanda del mercado de profesionales con formación integral en este campo. Te esperamos

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunidad ISM » Blogs

La memoria del paisaje es nuestro patrimonio

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por gdelafte. Texto original

No cabe duda que “el paisaje presente es el resultado del paisaje del pasado”, actúa como un documento de carácter material, pero también intangible, que la sociedad carga de significados a lo largo de la historia. Tal y como describen algunos expertos, como Shama, Santos o Maderuelo, el paisaje es en realidad el palimpsesto de la memoria de un pueblo, de manera que cuando miramos un territorio, no observamos simples elementos, sino que este es un texto, que, como dice Martínez de Pisón, nos habla de su fisionomía, su relieve, su vegetación, su clima, su cultura, su historia, así como de quienes lo han habitado.

La memoria del paisaje es nuestro patrimonio

año europeo patrimonio cultural

Fuente: https://europa.eu/cultural-heritage/about_es

Así “el paisaje se convierte en memoria cuando se puede construir una biografía” en donde se atesora la identidad de un pueblo, su lengua, sus tradiciones. Habitualmente, se suele realizar el acercamiento al paisaje desde su concepción visual. Sin embargo, el paisaje abarca también el universo sonoro, olfativo y táctil. Es fácil evocar un paisaje a través de un olor, una canción o incluso una determinada sensación vivida recordada en la memoria.

De esta forma, el paisaje es memoria, una acumulación de recuerdos, con un simbolismo determinado y de relaciones entre los ciudadanos y el paisaje; que también deja huella en los turistas. Esto convierte al paisaje en una ventana a través de la cual el turista puede observar una cultura diferente y entender sus señas de identidad por medio de su memoria.

Durante el 2018 estamos celebrando el año Europeo del Patrimonio Cultural (AEPC). El cual busca “promover el compartir y apreciar el patrimonio cultural europeo (tangible e intangible) como recurso universal” basado en la historia, riqueza cultural, arquitectónica, gastronómica, … elementos que forman nuestra herencia y patrimonio común que permite conocernos como personas, comunidades y sociedades, en nuestro pasado, presente y futuro a través de la memoria de nuestros paisajes.

¿Qué iniciativas se están desarrollando para poner en valor la memoria de nuestros paisajes para aumentar la sensibilidad de la sociedad en esta materia?

El proyecto Qvadraria senderos del paisaje y la memoria”, financiado por el Fondo Europeo de Desarrollo Rural (FEADER) y el Gobierno de Navarra, se compone de tres recorridos señalizados (a pie y en bicicleta) en los que se puede conocer la historia y funcionamiento de las canteras romanas de Cascante (Navarra).

Durante el recorrido, el visitante puede acceder a unas audioguías descargables en el teléfono móvil desde códigos QR. Los cuales de forma amena y ordenada ayudan al visitante a disfrutar, entender e interpretar el paisaje cultural y natural de Los Royales, con especial incidencia en las canteras romanas de hace 2.000 años y las formas geológicas de hace 22 millones de años bajo el cielo inmenso de Cascante, en la Ribera de Navarra.

Fuente: http://rutasqvadraria.es/

Web oficial Qvadraria: http://rutasqvadraria.es/

En el curso del que soy tutor, ofertado desde el Instituto Superior del Medio Ambiente, sobre Paisaje e Intervención Ambiental, que se imparte en su totalidad en modalidad ON LINE, dedicaremos – en su próxima edición – especialmente atención a la discusión de cómo construir un territorio que favorezca el proteger y poner en valor el paisaje cultural y natural como parte de nuestra memoria común como ciudadanos. Además, veremos en detalle las herramientas para valorar la calidad visual del paisaje así como la normativa e instrumentos legales que se le aplican como las herramientas de gestión, ordenación y protección que permitan dar respuesta a la cada vez mayor demanda del mercado de profesionales con formación integral en este campo.

Con ello, queremos contribuir aportar conocimiento y  herramientas técnicas para consolidar el concepto de memoria del paisaje, así como abrir nuevas perspectivas para gestionar con eficacia el medio natural y cultural, a efectos de aportar beneficios a la sociedad ….

Te esperamos

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunidad ISM » Blogs

Criterios de Sostenibilidad del Paisaje

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por gdelafte. Texto original

Frente a la constante presencia de desastres naturales y la intensidad con que se registran los fenómenos climáticos, las transformaciones aceleradas del territorio y con ello la pérdida de la calidad visual y el desequilibrio ambiental, han movido a la población a cuestionarse cada vez con más el papel del ser humano en el equilibrio del entorno. En consecuencia, el paisaje adquiere hoy en día categoría de valor, y es considerado como un recurso que hay que conservar.

Esta nueva dimensión del paisaje como recurso implica conservarlo en unos lugares, recuperarlo y mejorarlo en otros, y aplicar criterios de sostenibilidad. Lo último, es complejo dado el comportamiento actual en términos de consumo y hábitos de la sociedad; sin embargo cada vez más se avanza en producir y mejorar los estándares de protección de la naturaleza, acompañado de una mayor sensibilización social sobre el impacto ambiental que genera las actividades económicas sobre el territorio y sus paisajes.

La sostenibilidad es el estado en la cual las aspiraciones humanas puedan ser satisfechas manteniendo la integridad ecológica, es decir, que las acciones del hombre permitan la interacción con el medio ambiente y el desarrollo humano se mantenga a través del tiempo. El concepto de sostenibilidad plantea tres dimensiones:

  • Medio Ambiente. Representa el estado natural de los ecosistemas, los cuales no deben ser degradados y tienen que mantener sus características principales esenciales para supervivencia a largo plazo.
  • Económico. Una economía productiva que proporcione ingresos suficientes para garantizar la continuidad en el manejo sostenible de los recursos.
  • Social. Los beneficios y costos deben distribuirse equitativamente, y las personas deben participar activamente de las decisiones territoriales que les afectan.

La dimensión del medio ambiente resulta de gran interés, por cuanto, un paisaje sostenible reside en el mantenimiento de los procesos territoriales junto con los procesos ecológicos que lo sustentan dentro sus rangos naturales de variabilidad. Lo que se realiza, si lo consideramos a escala regional, en el diseño de un sistema de áreas naturales lo suficientemente grandes y numerosas, y con muchos corredores y conexiones entre ellas para favorecer la biodiversidad paisajística y así mantener el paisaje con todo su ecosistema funcionando saludablemente.

Por otro lado, la dimensión económica del paisaje es clave para la sostenibilidad del territorio. Una de las principales actividades económicas asociadas al paisaje es el turismo. Cuando el turismo es correctamente planificado y gestionado genera empleo, diversifica la economía local, mejora las condiciones de vida de la población local, y refuerza su sentido de pertenencia.

Mientras tanto, desde de la dimensión social, las diferentes percepciones y representaciones de grupos y actores sociales interesan, sobre todo, como expresión del debate entre distintas maneras de ver y valorar el paisaje, de formular aspiraciones paisajísticas, en definitiva, como herramienta de negociación en las acciones de planificación territorial.

A continuación, se resumen una serie de criterios generales que pueden ayudar a la toma de decisiones en materia de gestión sostenible del paisaje:

  • Los paisajes son reservorios de un importante número de hábitats para muchas especies silvestres, que están vinculadas imprescindiblemente a la existencia de muchos paisajes naturales, heterogéneos y conectados.
  • El paisaje es una entidad viva. La planificación y ordenación del territorio debe reducir el aislamiento de los espacios naturales, por medio de la creación de un sistema de espacios abiertos unidos por corredores verdes, que incluya también las zonas verdes urbanas.
  • Mantener intactas, grandes parcelas de vegetación nativa mediante la prevención de la fragmentación de esas parcelas. Identificar en un mapa las áreas naturales que no están fragmentadas hasta la actualidad por carretera, urbanización u otros. Si todos los otros valores del hábitat están iguales, las parcelas más grandes de áreas naturales deberían ser protegidas en preferencia a las más pequeñas.
  • Establecer prioridades para la protección de especies y proteger los hábitats que obligan la distribución y abundancia de esas especies.
  • Mejorar la gestión de ecosistemas y reducir la vulnerabilidad de las poblaciones al cambio climático. Aumentar la capacidad de adaptación de la población a los eventos y la variabilidad climática, y promover prácticas resilientes.
  • Proteger elementos raros y excepcionales del paisaje como partes de su patrimonio natural y cultural (material e intangible).
  • Mantener conexiones entre los hábitats de vida silvestre mediante la identificación y la protección de corredores para el movimiento natural.
  • Contribuir a la persistencia regional de especies raras mediante la protección de algunos de sus hábitats locales, identificando oportunidades para incorporar planes de conservación nacional dentro de planes locales.
  • Equiparar las oportunidades del uso público para el ocio y actividades recreativas con las necesidades del hábitat, así como proteger y regenerar ecosistemas para poner en valor como nuevos recursos turísticos.
  • Impulsar una gestión responsable del territorio, entendida como el proceso de formulación, articulación y despliegue de un conjunto de estrategias dirigidas a la valorización de cada paisaje. En el interés de conocer el “carácter del paisaje” (de cada paisaje), es decir, por lo que hace a un paisaje diferente de otro, y el establecimiento de relaciones estrechas entre el carácter y la dimensión histórica del paisaje.
  • La calidad visual debe entenderse como un indicador de calidad ambiental y escénica del paisaje; cualquier alteración, sea positiva o negativa, afecta no sólo a los componentes estructurales sino también tiene implicaciones emocionales por el paisaje resultante. Por lo que, se debe fomentar la integración paisajística de nuevas actuaciones e instalaciones con el objeto de analizar, valorar, prevenir y corregir el impacto paisajístico del proyecto en el territorio.
  • Respetar y proteger las actividades e instalaciones que influyen de una forma positiva, coherente y armónica en el paisaje, dando lugar a una mayor riqueza y diversificación del mosaico paisajístico de un territorio.
  • Los paisajes son una manifestación cultural. El conocimiento popular, los usos y prácticas tradicionales son un sello de identidad y patrimonio cultural, que permite proporcionar, además de los valores socioculturales, juicios de gestión para actuar coherentemente de cara al futuro.
  • Promover, mediante la participación de la sociedad civil organizada, una mayor acción para que los valores ecológicos y culturales de los paisajes no se pierdan o se reduzcan su importancia. Como también, implicar cada vez más al ciudadano y a los agentes sociales en las decisiones sobre los usos del territorio, ya que las personas que puedan intervenir en estas decisiones se sienten como una parte concernida en la planificación territorial.
  • Evitar que el territorio, como recurso económico, se convierta meramente en un bien comercializable en un mercado en que el paisaje se limite a una simple disposición formal, temática, apariencia visual que no tenga en cuenta aspectos interrelacionados como el social, el patrimonial o el ecológico.  Por lo que, se debe buscar un equilibrio entre la conservación del paisaje y la explotación productiva de los recursos naturales.

En el curso ofertado desde el Instituto Superior del Medio Ambiente, sobre Paisaje e Intervención Ambiental, veremos en detalle herramientas para valorar la calidad visual del paisaje así como la normativa e instrumentos legales que se le aplican como las herramientas de gestión, ordenación y protección que permitan dar respuesta a la cada vez mayor demanda del mercado de profesionales con formación integral en este campo.

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunidad ISM » Blogs