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Turismo Accesible

¿Qué es el Turismo Accesible?

Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo accesible es “aquel que pretende facilitar el acceso de las personas con discapacidad a los servicios turísticos”. Es decir, posibilita que las personas con discapacidad permanente o temporal, cuenten con las condiciones adecuadas de seguridad y autonomía para el desarrollo de sus actividades en ámbitos físicos, en la prestación de servicios y en los sistemas de comunicación.

¿Por lo tanto el Turismo Geológico puede ser accesible?, no es que pueda, es que debe ser accesible. Os dejamos la presentación que hicimos en 2015 en El Congreso sobre Patrimonio Geológico celebrado en Geoparkea:

¿Qué implicaciones tiene el turismo accesible?

Estos conceptos materializados en la realidad cotidiana, provocan que aquellas personas con discapacidad, obtengan plena integración desde la óptica funcional y psicológica, mediante la práctica de actividades turísticas y de recreación, generando así satisfacción individual y social, en el destino que visita, creándose un hábitat integrador y de inclusión.

El hecho de tener una discapacidad no debería ser un problema para que cualquier persona pueda disfrutar de destinos turístico

Por lo tanto el Turismo Accesible, es un desafío que implica generar un turismo para todos con pautas de integración respecto de las actividades recreativas, turísticas y culturales para personas con discapacidad y sus familias, amigos o cercanos.

Enlaces de interés

turismoaccesible.org

Red Española de Turismo Accesible: Red Estable



Puedes leer y comentar el artículo completo en: Turismo Geológico.

Descubre las características principales de la Calidad del Paisaje

El Convenio Europeo del Paisaje (CEP)  ha permitido desarrollar un concepto de integración  del paisaje que llega no sólo a los paisajes singulares, naturales o rurales, sino también a los urbanos y periurbanos, así como  a los cotidianos, a esos paisajes de cada día, de cualquier lugar…

Todo ello producto de una mayor sensibilización social hacia el paisaje; las personas cada vez sienten más inquietud con respecto a la calidad de su entorno sea natural, sea rural o urbano.

Pero cuando hablamos de calidad y paisaje a que nos referimos. Pues igual que el término paisaje, el término de calidad también tiene múltiples acepciones e interpretaciones. Según el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, calidad se define como ”la propiedad o conjunto de propiedades inherentes a una persona o cosa que permiten apreciarla con respecto a las restantes de su especie”, o también como “superioridad o excelencia”.

Desde el punto de vista de la gestión, según ISO 9001:2015 el concepto de calidad está muy relacionado con el nivel de satisfacción o conformidad del cliente con el servicio que se le presta, o por el producto que éste consume. Dependiendo de la forma en que un producto o servicio sea aceptado o rechazado, podremos decir si éste es bueno o malo. De ahí, que muchas veces el nivel de calidad se mide en función de la reacción y preferencias del cliente.

Revisando la literatura de ordenación del territorio, el término calidad se entiende como el grado de excelencia de un recurso, o de un punto del territorio, que no debe ser destruido, o señalado de otra manera, el mérito para ser conservado, entendiendo su uso sustentable, de forma que se garantice su producción indefinida. Otros asumen que la calidad de un paisaje debe entenderse como el grado de excelencia de sus características visuales, olfativas y auditivas como también por razones ambientales, sociales, culturales, entre otros factores.

El CEP define la calidad paisajística, de una manera simple, como el encuentro entre las aspiraciones de la ciudadanía, la opinión de los expertos y las políticas públicas en relación al paisaje. De este modo, la calidad plasma de manera fidedigna y después de un intenso proceso de consulta y participación pública, la meta final que una ciudad, pueblo o localidad se marca a sí misma en términos de mantenimiento y mejora de sus paisajes.

Así la calidad del paisaje es un proceso de participación, dialogo, negociación y de expectativas, en donde los ciudadanos muestran su aspiración hacía  un entorno físico atractivo, limpio, afable y estéticamente armonioso que genere bienestar y mejore su calidad de vida. Esta calidad tiene que ver, por tanto, con los sentimientos que despierta la contemplación del paisaje, y si uno toma conciencia de que muchos paisajes cotidianos están deteriorados, carentes de cuidado, sin identidad se percata también de que eso perjudica la calidad de vida de los ciudadanos.

En el curso ofertado desde el Instituto Superior del Medio Ambiente, sobre Paisaje e Intervención Ambiental, veremos en detalle las herramientas para valorar la calidad visual del paisaje así como la normativa e instrumentos legales que se le aplican como las herramientas de gestión, ordenación y protección que permitan dar respuesta a la cada vez mayor demanda del mercado de profesionales con formación integral en este campo.



Puedes leer y comentar el artículo completo en: Comunidad ISM » Blogs.

Turismo Sostenible

Turismo sostenible

La realización de cualquier actividad relacionada con el turismo debe seguir unos principios básicos, cómo son la sostenibilidad y la accesibilidad, en este post hablaremos del turismo sostenible, fundamental para gestionar todo lo relacionado con el Turismo Geológico.

¿Qué es el Turismo sostenible?

La definición de Turismo Sostenible por la Organización Mundial del Turismo (OMT) es la siguiente:

“El Turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas”

Por lo tanto, el turismo sostenible debe:

  • Dar un uso óptimo a los recursos medioambientales, que son un elemento fundamental del desarrollo turístico, manteniendo los procesos ecológicos esenciales y ayudando a conservar los recursos naturales y la diversidad biológica.
  • Respetar la autenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas, conservar sus activos culturales y arquitectónicos y sus valores tradicionales, y contribuir al entendimiento y la tolerancia intercultural.
  • Asegurar unas actividades económicas viables a largo plazo, que reporten a todos los agentes, unos beneficios socio-económicos bien distribuidos, entre los que se cuenten oportunidades de empleo estable y de obtención de ingresos y servicios sociales para las comunidades anfitrionas, y que contribuyan a la reducción de la pobreza.

Es básico que el turismo preserve el patrimonio sobre el que fundamenta su actividad, en nuestro caso el Patrimonio Geológico que es no renovable, excepto el componente hídrico (que también hay que proteger frente a la contaminación y uso abusivo del mismo). Por lo tanto la formación es un instrumento prioritario para poner en práctica la estrategia de desarrollo turístico sostenible.

Debemos ser conscientes del impacto que generamos por nuestras actividades para minimizar y mitigar cualquier riesgo.

Enlace de interés

Carta Europea de Turismo sostenible 

 

 

 

 

 

 

 

 



Puedes leer y comentar el artículo completo en: Turismo Geológico.

La encina, el árbol ‘todoterreno’ del Mediterráneo

¿Cómo es capaz un árbol de resistir temperaturas superiores a 30ºC en verano , y ausencia casi total de lluvia, y a la vez sobrevivir a inviernos de hasta -20ºC con heladas e incluso precipitación intensa?

 

Fuente: https://saragarciasanz.wordpress.com

Pues bien, eso es lo que hace la encina -en latín Quercus ilex-, uno de los árboles con mayor dispersión del sur de Europa. Se trata de una especie de la familia de las Fagáceas que ha desarrollado poderosas adaptaciones a las cambiantes condiciones del Mediterráneo, una zona caracterizada por sus valores estacionales extremos de temperatura y precipitación, sobre todo en su área de interior continental.

La gran dispersión de la encina se debe también a su capacidad de adaptación a prácticamente cualquier tipo de suelo, desde granito a caliza pasando por arcillosos-margosos -siendo éstos últimos sus preferidos-.

A continuación vamos a analizar todas las adaptaciones que ha desarrollado la encina y que hacen de esta especie una superviviente excepcional:

  1. Porte bajo: la forma ‘achaparrada’ de la encina -no suele superar los 20 metros de altura- junto con su tronco fuerte y ancho son una adaptación que permite desarrollar una copa ancha muy necesaria. Asimismo, no necesita una gran altura ya que se localiza generalmente en zonas con elevada radiación solar, por lo que no necesita estirarse para llegar a la luz solar como hacen otros árboles heliófilos de ambientes más umbríos.

  2. Copa ancha: la copa tan ancha es una herramienta básica que ha desarrollado la encina. Debido a su anchura, la copa proyecta una sombra muy potente sobre el tronco y la tierra para rebajar la temperatura de la base en verano.

  3. Hoja dura y pequeña: la hoja de la encina es una obra de ingeniería de la naturaleza. Se trata, lo primero, de hojas perennes que han reducido su tamaño al máximo para así reducir también la evapotranspiración a través de ellas. Cuanto más pequeña la hoja, menor evapotranspiración y por tanto más agua se queda la planta o el árbol en condiciones de necesidad. Esta adaptación la vamos viendo a medida que nos acercamos a zonas desérticas, donde las plantas han llegado a una adaptación máxima transformando sus hojas en espinas.

  4. Productos céreos que recubren la hoja: las hojas de la encina presentan una capa de productos parecidos a la cera que ayuda también a reducir la evapotranspiración en tanto que endurecen la hoja. Esto es típico de las especies esclerófilas.

  5. Estomas situados en el envés de la hoja: al revés que muchas plantas, la encina ha situado sus estomas -que son aperturas microscópicas del tejido epidérmico de los vegetales por donde se realiza el intercambio de gases entre la planta y el exterior- en el envés de la hoja, dificultando así la evapotranspiración.

  6. Pelitos blancos en el envés: estos pelitos se localizan en el envés de la hoja, sobre los estomas, para retener al máximo el agua evaporada. 

  7. Cierre de los estomas: la encina tiene la capacidad de cerrar los estomas para impedir que se evapore el agua de su interior cuando detecta que hay poca agua en el ambiente. Así pues, la encina es capaz de inutilizar sus hojas cuando las condiciones ambientales no le son favorables.

  8. Hojas con pinchos laterales: la hoja de la encina desarrolla pinchos para evitar la evapotranspiración cuanto más seco es el ambiente.

  9. Fotosíntesis en las horas de menor calor: este árbol es capaz de realizar la fotosíntesis, en verano, durante las primeras y las últimas horas del día. El resto del día cierra los estomas y reduce su actividad fotosintética al mínimo.

  10. Las hojas se disponen en todas direcciones: esto es una adaptación que busca reducir la absorción de radiación solar. Dada la abundancia de horas de luz que hay que en el Mediterráneo, la encina no necesita tener todas sus hojas en posición horizontal para captar la luz -al revés que lo que sucede en zonas donde la luz escasea, donde los árboles caducifolios como las hayas colocan sus hojas de forma horizontal para aprovechar cualquier rayo de sol-. De esta manera, la encina evita “achicharrarse” y deshidratarse con las altas temperaturas veraniegas del sur de Europa.

  11. Inactividad en invierno a partir de los 0ºC: La encina también sobrevive a temperaturas bajo cero. Para ello, cuando llega el otoño va cesando su actividad hasta llegar a un estado de inactividad casi total a partir de los 0ºC.

  12. No renueva la hoja: la encina es de hoja perenne, lo cual quiere decir que no renueva su hoja. Esto es así ya que si lo hiciera supondría un esfuerzo enorme para un árbol que no tiene a su disposición recursos suficientes -sobre todo agua- como para cambiar su follaje y probablemente moriría. Las especies que sí lo hacen, llamadas caducifolias, como las hayas o los castaños, tienen acceso a gran cantidad de recursos -agua abundante en forma de lluvia casi todo el año así como capas importantes de nutrientes en descomposición en el suelo-.

Como podéis comprobar por todo lo comentado, la encina es un árbol con unas capacidades increíbles de adaptación a las condiciones más difíciles. Aunque bien es cierto que debido a los dos tipos de clima que podemos encontrar en el Mediterráneo -continental de interior y litoral- la encina se ha adaptado dando lugar a dos subespecies:

  • Hoja de Quercus ilex subs. ilex (izquierda) y hoja de Quercus ilex subsp. rotundifolia (derecha)

    Quercus ilex subs ilex: es la encina oceánica, ubicada en zonas cercanas a la costa del mar Mediterráneo como Cataluña. Su hoja es más grande, más verde y no presenta pinchos tan acusados como la encina continental. Esto es así debido a que dispone de mayor humedad en el ambiente y por tanto no necesita desarrollar las adaptaciones tan extremas.

  • Quercus ilex subs ballota ó Quercus ilex subs rotundifolia: es la encina más continental, adaptada a condiciones extremas de precipitación y temperatura. Sus hojas son más duras, menos verdes y con más pinchos y pelos en el envés.

Mapa de distribución de las dehesas en España. Fuente: Ministerio de Medio Ambiente

Para completar la información de la encina hay que decir que su fruto es la bellota y que se puede encontrar tanto en formaciones boscosas de encinar como en dehesas. La dehesa es probablemente el paisaje agrario más característico de la Península Ibérica y se trata de un bosque de encinas clareado por la mano del hombre para su aprovechamiento ganadero -generalmente porcino- y que constituye unos de los ecosistemas más frágiles de nuestro país.

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Por todo ello, podemos afirmar que la encina es uno de los mejores ejemplos de superación y adaptación ecológica a todo tipo de condiciones geográficas y por eso nos gusta tanto.

 



Puedes leer y comentar el artículo completo en: Pensando el territorio.

Geosendero de la Pizarrilla

Buceando en todos los folletos que recogemos en FITUR, encontramos éste sobre un “Geosendero”, sin darnos cuenta el turismo geológico está presente en todas las ferias, lo único que no se promociona como tal, pero ahí está y aquí estamos para darle la mayor difusión posible.

Esta entrada de nuestro blog va dedicada al Geosendero de la Pizarrilla en Baños de la Encina (Jaén)

Baños de la Encina, es un pueblo hecho a la medida de sus piedras, está la pizarra, el granito, la arenisca roja, los chinos de cuarcita así como minerales de cobre y galena- el geosendero recorre todo esta geología pero además la relaciona con el uso cotidiano y la historia de sus gentes, es decir une el compone geológico con el natural, cultura e histórico, es decir, ofrece una experiencia completa al visitante y difunde su patrimonio geológico, natural, cultural, histórico y humano, se presenta una actividad multidisciplinar.

 

Geosendero de la Pizarrilla

El geosendero pone en valor la importancia geológica de la Falla de Baños de la Encina, su municipio y su entorno. Es un sendero Temático en el que se puede observar casi la totalidad de la historia geológica, pues las fases más antiguas tienen alrededor de 600 millones de años.

Enlaces de interés

Información Junta de Andalucía

Información turística

Geosendero de la Pizarrilla

Rutas de senderismo en Baños de la Encina Aparte del geosendero, en Baños de la encina hay muchas más rutas senderistas ligadas al Patrimonio geológico, minero y arqueológico. No queda más remedio que estirar las piernas en este fabuloso pueblo de Jaén!

 



Puedes leer y comentar el artículo completo en: Turismo Geológico.

Monte Fuji

El Monte Fuji es la cima más alta de Japón con 3.776 m. y es un cono volcánico casi simétrico. Se puede llegar a su base en coche, autobús y tren. Su cráter mide 800 metros en línea recta y 3 Km. de perímetro y la subida sólo se puede hacer del 1 de julio al 28 de agosto.

El monte Fuji es un estratovolcán o volcán compuesto; está formado por varias capas de roca, ceniza y lava endurecida. Está ubicado donde se unen tres placas tectónicas, la Norteamericana, Euroasiática y Filipina y es en la placa filipina y las placas Ojostk y Amuria donde se encuentra.

La edad de este volcán está estimada en 40,000-10,000 años y actualmente está sobre un grupo de volcanes superpuestos. Antes de que Fuji existiese tal y como lo vemos hoy en día, había tres volcanes activos, Ashitaka, Hakone y Komitake y es hace unos 100,000 años, cuando el monte emergió al pie del Komitake, el cual estuvo precedido por el Sen Komitake, el núcleo de este volcán.

Consta de cuatro fases de actividad volcánica. La primera fase, denominada Sen-komitake, consiste en un corazón de andesita. La segundaKomitake Fuji, es una capa de basalto. El «Viejo Fuji» se habría formado por encima del Komitake-Fuji. Finalmente, el Nuevo Fuji se formó sobre la cumbre del Viejo Fuji.

Cross-sectional drawing of Mount Fuji. Taken from Blue Backs Q & A: Volcanic Eruptions, edited by the Volcanological Society of Japan.(Source: Kodansha, Ltd.)
Geologycal cross-section of Fuji

 

La subida al monte está dividida en 11 “estaciones”, se empieza en Kitaguchi Hongu Fuji Sengen Shrine que es el punto de salida tradicional del Yoshida-Guchi climbing Trail a 850m. Hay varias opciones para coronarlo, haciendo noche uno o dos días. Lo normal es hacer noche antes de llegar a su cima para recuperar fuerzas y adaptarse a la altura en la estación número 8 a 3.020m. de altitud. En la estación número 5 a 2.300m. donde se marca la frontera entre el mundo terrenal y sagrado, también se puede hacer noche y como dato curioso hasta 1832 las mujeres no podían pasar la del estación número 2 a 1.700m. de altitud.

La subida al monte es una ruta peregrina milenaria, se recomienda hacerlo con rutas guiadas y la donación que se ofrece a la Asociación que se ocupa de su conservación es de 1.000 yens por persona, también admiten donaciones en los servicios.

Más información en la  Oficina de Turismo de Japón



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