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El Confort Emocional en la Planificación del Paisaje

El Convenio Europeo del Paisaje (CEP) parte de una concepción integradora del paisaje, que alcanza no sólo los espacios naturales o rurales, sino también los urbanos y periurbanos, y no sólo paisajes singulares sino también los cotidianos o degradados. El CEP ha despertado la sensibilización social por el paisaje; las personas cada vez sienten más inquietudes con respecto a la calidad de su entorno.

Según Joan Nogué (2005) “es un hecho demostrado que un entorno físico atractivo, limpio, afable y estéticamente armonioso genera una agradable sensación de bienestar, que aumenta notablemente la calidad de vida de los ciudadanos“.

La revista Observer, de la Association for Psychological Science de Estados Unidos, publico en 2010 un artículo en el que se revisaban estudios científicos que mostraban la importancia de la naturaleza para la salud humana. Por ejemplo, tras más de una década de investigaciones, científicos del Laboratorio de Paisaje y Salud de la Universidad de Illinois, en Estados Unidos, han concluido que la naturaleza es un componente esencial para una buena salud y un factor influyente en el comportamiento humano. Según los investigadores, en zonas donde hay espacios verdes, la gente es más generosa y sociable y existen fuertes lazos de vecindad social y un mayor sentido de comunidad, más confianza mutua y una mayor voluntad de ayudar a los demás. En cambio, en entornos con menos naturaleza, el índice de violencia, crimen y delitos contra la propiedad es mayor.

De este modo, la calidad y bienestar con el entorno tiene que ver, por tanto, con los sentimientos que despierta la contemplación del paisaje, y si uno toma conciencia de que muchos paisajes se están deteriorando, se percata también de que eso perjudica su calidad de vida.

Cómo podemos incorporar la idea de bienestar y confort emocional en la gestión y planificación del paisaje. Desde 2005, en Inglaterra el proyecto Campaign to Protect Rural England (CPRE) viene trabajando en una sugerente metodología para crear mapas de tranquilidad (en inglés “tranquility maps”) que identifican áreas de bienestar social y paisajístico del territorio.

Según la metodología del CPRE, la tranquilidad es la sensación de paz, tranquilidad y de “naturalidad” que despierta un paisaje. Esto puede ser determinado en función del grado de visibilidad y el nivel ruido así como de las cualidades estéticas y del placer que obtenemos al visitar un paisaje. Por lo tanto, la tranquilidad se puede resumir como la calidad y el grado de bienestar que sentimos cuando nos “alejamos de todo“.

Para efectos prácticos, en los mapas de tranquilidad nos encontraríamos un gradiente de bienestar y confort emocional desde áreas que poseen una alta tranquilidad por la ausencia de ruido (como, por ejemplo, tráfico vehicular, aviones, instalaciones industriales etc.) y de intrusión visual (como, por ejemplo, la ausencia de perturbaciones e impactos visuales negativos provenientes de áreas urbanizadas, áreas industriales, explotaciones agrícolas, terrenos abandonados, parques eólicos, etc.) hasta áreas con una baja o absoluta falta de tranquilidad (asociadas, principalmente, a entornos urbanos e industriales).

Los mapas de tranquilidad se podrían precisar, aun más, considerando que el ruido disminuye con la distancia y que la morfología del terreno bloquea la propagación del ruido. Así mismo, la tranquilidad en espacios abiertos puede verse más afectado por el ruido e intrusión visual que en áreas en que predominan masas forestales. Considerando estos, y otros supuestos, se podrían modelar diferentes escenarios de tranquilidad percibida de un paisaje.

Mapa de Tranquilidad de Inglaterra (Fuente: Campaign to Protect Rural England, 2007)

Con sus limitaciones, los mapas de tranquilidad son una interesante herramienta de diseño, planificación y gestión del paisaje que ofrecen enormes posibilidades para la toma decisiones en un marco para re-establecer los vínculos entre los ciudadanos y la naturaleza:

Considerar el ruido ambiental urbano e industrial como un objetivo primordial de la calidad paisajística. Asumiendo que el control de las fuentes y zonas ruidosas producirá una amplia gama de beneficios sociales como también ayudara a fortificar la calidad ambiental del entorno.

  • Identificar y proteger reservas de tranquilidad es decir conservar aquellas zonas silenciosas, libres de contaminación acústica e intrusión visual, en que primen los sonidos naturales intrínsecamente locales y específicos del lugar.
  • Enfatizar la tranquilidad en el diseño de parques urbanos y periurbanos públicos a través de ofrecer “experiencias de aislamiento “. Es decir, crear espacios aislados, arbolados, silenciosos, oasis de calma y de contemplación que ayuden a combatir el estrés, aumentar la percepción de confort y los valores emocionales positivos de la naturaleza en los ciudadanos.

Por último, la tranquilidad puede convertirse es un factor de competitividad económica y atractivo turístico para pequeños pueblos rurales. A través de la gestión del silencio, con una estética cuidada, con una gastronomía ecológica y el desarrollo de actividades de ocio de bajo impacto (como, ejemplo, rutas de senderismo terapéuticas) pueden ofrecer experiencias vitales para la promoción de la salud, la amabilidad, la inteligencia, y la eficacia en mejorar el estado emocional de la población.

En el curso ofertado desde el Instituto Superior del Medio Ambiente, sobre Paisaje e Intervención Ambiental, veremos en detalle las herramientas para valorar la calidad visual del paisaje así como la normativa e instrumentos legales que se le aplican como las herramientas de gestión, ordenación y protección que permitan dar respuesta a la cada vez mayor demanda del mercado de profesionales con formación integral en este campo.



Puedes leer y comentar el artículo completo en: Comunidad ISM » Blogs.

Turismo Geológico en Singapur

Turismo Geológico en Singapur

Cuando me propusieron pasar una semana en Singapur, no me lo pensé dos veces y me compré el billete, después me puse a buscar información geológica.

Lo primero, buscar su Universidad, la Universidad de SingapurEarth Observatory of Singapore y ver que campos de investigación tienen: tectónica de placas, vulcanismo, climatología, riesgo y sociedad, arte y media (una estupenda iniciativa para unir ciencia y sociedad, en el siguiente enlace tenéis sus vídeos)

Lo segundo, ¿Qué lugares pueden ser interesantes desde el punto de vista del turismo geológico y se pueden visitar en un semana?:

  • Bukit Timah Nature Reserve: Se puede subir a la cima natural más alta del país 163,63 m.s.n.m. Toda la zona es granito y sus canteras sirvieron para las primeras obras efectuadas en Singapur.  En 1920 su granito fue usado para unir Singapur y Malasia a través de los estrechos de Johor.
Hindhede quarry Singapore
  • Kusu Island: podéis visitar varios tempos y el santuario de tortugas, está a menos de 6 Km. de Singapur.
  • MacRitchie Reservoir: el bosque tropical no te permite ver el suelo, hay pasarelas aéreas que cruzan la reserva para poder observar con todo lujo de detalles las especies arbóreas.
  • Pulau Ubin: Se llega en barco y nada más llegar te recibe el letrero de Isla Granítica. El granito fue usado para la construcción de los faros debido al incremento del tráfico marítimo que empezó a experimentar la isla a partir del Siglo XIX. El nombre de la Isla proviene del nombre malayo “Jubin” que hace referencia a los azulejos de granito.
  • Ingeniería geológica: Para todos los que hayáis trabajo o esteis en ello, os pasaréis las horas muertas viendo como se trabaja en este campo. Al final del post os dejo enlaces de interés sobre está temática.
  • Chinatown & Little India: Lugares ideales para conocer éstas culturas y disfrutar de su gastronomía. Para los amantes del té, su ritual y degustación es algo que no pueden perderse.
  • Jardín Botánico, Marina Bay y Sentosa: completar la visita a Singapur acudiendo a estos tres lugares y aprovechar para ir de comprar también es un must del viaje.

Anéctodas

  • Para los lectores de Joseph Conrad, tenéis una placa en su honor.
  • Para los amantes del Camino de Santiago…os dejo esta foto: ¡Buen camino!
Camino de Santiago Singapur

Última recomendación, no dejar de ver una puesta del sol desde lo alto de cualquier rascacielos, esta está tomada desde The Pinnacle

Puesta de Sol Singapur

Enlaces de interés Ingeniería geológica en Singapur

Singapore Geology And Its Impact on Underground Construction Works

Geology of Singapore. Geotechnical Engineering Appreciation Course

¡Singapur os está esperando!



Puedes leer y comentar el artículo completo en: Turismo Geológico.

Turismo Accesible

¿Qué es el Turismo Accesible?

Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo accesible es “aquel que pretende facilitar el acceso de las personas con discapacidad a los servicios turísticos”. Es decir, posibilita que las personas con discapacidad permanente o temporal, cuenten con las condiciones adecuadas de seguridad y autonomía para el desarrollo de sus actividades en ámbitos físicos, en la prestación de servicios y en los sistemas de comunicación.

¿Por lo tanto el Turismo Geológico puede ser accesible?, no es que pueda, es que debe ser accesible. Os dejamos la presentación que hicimos en 2015 en El Congreso sobre Patrimonio Geológico celebrado en Geoparkea:

¿Qué implicaciones tiene el turismo accesible?

Estos conceptos materializados en la realidad cotidiana, provocan que aquellas personas con discapacidad, obtengan plena integración desde la óptica funcional y psicológica, mediante la práctica de actividades turísticas y de recreación, generando así satisfacción individual y social, en el destino que visita, creándose un hábitat integrador y de inclusión.

El hecho de tener una discapacidad no debería ser un problema para que cualquier persona pueda disfrutar de destinos turístico

Por lo tanto el Turismo Accesible, es un desafío que implica generar un turismo para todos con pautas de integración respecto de las actividades recreativas, turísticas y culturales para personas con discapacidad y sus familias, amigos o cercanos.

Enlaces de interés

turismoaccesible.org

Red Española de Turismo Accesible: Red Estable



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Descubre las características principales de la Calidad del Paisaje

El Convenio Europeo del Paisaje (CEP)  ha permitido desarrollar un concepto de integración  del paisaje que llega no sólo a los paisajes singulares, naturales o rurales, sino también a los urbanos y periurbanos, así como  a los cotidianos, a esos paisajes de cada día, de cualquier lugar…

Todo ello producto de una mayor sensibilización social hacia el paisaje; las personas cada vez sienten más inquietud con respecto a la calidad de su entorno sea natural, sea rural o urbano.

Pero cuando hablamos de calidad y paisaje a que nos referimos. Pues igual que el término paisaje, el término de calidad también tiene múltiples acepciones e interpretaciones. Según el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, calidad se define como ”la propiedad o conjunto de propiedades inherentes a una persona o cosa que permiten apreciarla con respecto a las restantes de su especie”, o también como “superioridad o excelencia”.

Desde el punto de vista de la gestión, según ISO 9001:2015 el concepto de calidad está muy relacionado con el nivel de satisfacción o conformidad del cliente con el servicio que se le presta, o por el producto que éste consume. Dependiendo de la forma en que un producto o servicio sea aceptado o rechazado, podremos decir si éste es bueno o malo. De ahí, que muchas veces el nivel de calidad se mide en función de la reacción y preferencias del cliente.

Revisando la literatura de ordenación del territorio, el término calidad se entiende como el grado de excelencia de un recurso, o de un punto del territorio, que no debe ser destruido, o señalado de otra manera, el mérito para ser conservado, entendiendo su uso sustentable, de forma que se garantice su producción indefinida. Otros asumen que la calidad de un paisaje debe entenderse como el grado de excelencia de sus características visuales, olfativas y auditivas como también por razones ambientales, sociales, culturales, entre otros factores.

El CEP define la calidad paisajística, de una manera simple, como el encuentro entre las aspiraciones de la ciudadanía, la opinión de los expertos y las políticas públicas en relación al paisaje. De este modo, la calidad plasma de manera fidedigna y después de un intenso proceso de consulta y participación pública, la meta final que una ciudad, pueblo o localidad se marca a sí misma en términos de mantenimiento y mejora de sus paisajes.

Así la calidad del paisaje es un proceso de participación, dialogo, negociación y de expectativas, en donde los ciudadanos muestran su aspiración hacía  un entorno físico atractivo, limpio, afable y estéticamente armonioso que genere bienestar y mejore su calidad de vida. Esta calidad tiene que ver, por tanto, con los sentimientos que despierta la contemplación del paisaje, y si uno toma conciencia de que muchos paisajes cotidianos están deteriorados, carentes de cuidado, sin identidad se percata también de que eso perjudica la calidad de vida de los ciudadanos.

En el curso ofertado desde el Instituto Superior del Medio Ambiente, sobre Paisaje e Intervención Ambiental, veremos en detalle las herramientas para valorar la calidad visual del paisaje así como la normativa e instrumentos legales que se le aplican como las herramientas de gestión, ordenación y protección que permitan dar respuesta a la cada vez mayor demanda del mercado de profesionales con formación integral en este campo.



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Turismo Sostenible

Turismo sostenible

La realización de cualquier actividad relacionada con el turismo debe seguir unos principios básicos, cómo son la sostenibilidad y la accesibilidad, en este post hablaremos del turismo sostenible, fundamental para gestionar todo lo relacionado con el Turismo Geológico.

¿Qué es el Turismo sostenible?

La definición de Turismo Sostenible por la Organización Mundial del Turismo (OMT) es la siguiente:

“El Turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas”

Por lo tanto, el turismo sostenible debe:

  • Dar un uso óptimo a los recursos medioambientales, que son un elemento fundamental del desarrollo turístico, manteniendo los procesos ecológicos esenciales y ayudando a conservar los recursos naturales y la diversidad biológica.
  • Respetar la autenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas, conservar sus activos culturales y arquitectónicos y sus valores tradicionales, y contribuir al entendimiento y la tolerancia intercultural.
  • Asegurar unas actividades económicas viables a largo plazo, que reporten a todos los agentes, unos beneficios socio-económicos bien distribuidos, entre los que se cuenten oportunidades de empleo estable y de obtención de ingresos y servicios sociales para las comunidades anfitrionas, y que contribuyan a la reducción de la pobreza.

Es básico que el turismo preserve el patrimonio sobre el que fundamenta su actividad, en nuestro caso el Patrimonio Geológico que es no renovable, excepto el componente hídrico (que también hay que proteger frente a la contaminación y uso abusivo del mismo). Por lo tanto la formación es un instrumento prioritario para poner en práctica la estrategia de desarrollo turístico sostenible.

Debemos ser conscientes del impacto que generamos por nuestras actividades para minimizar y mitigar cualquier riesgo.

Enlace de interés

Carta Europea de Turismo sostenible 

 

 

 

 

 

 

 

 



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La encina, el árbol ‘todoterreno’ del Mediterráneo

¿Cómo es capaz un árbol de resistir temperaturas superiores a 30ºC en verano , y ausencia casi total de lluvia, y a la vez sobrevivir a inviernos de hasta -20ºC con heladas e incluso precipitación intensa?

 

Fuente: https://saragarciasanz.wordpress.com

Pues bien, eso es lo que hace la encina -en latín Quercus ilex-, uno de los árboles con mayor dispersión del sur de Europa. Se trata de una especie de la familia de las Fagáceas que ha desarrollado poderosas adaptaciones a las cambiantes condiciones del Mediterráneo, una zona caracterizada por sus valores estacionales extremos de temperatura y precipitación, sobre todo en su área de interior continental.

La gran dispersión de la encina se debe también a su capacidad de adaptación a prácticamente cualquier tipo de suelo, desde granito a caliza pasando por arcillosos-margosos -siendo éstos últimos sus preferidos-.

A continuación vamos a analizar todas las adaptaciones que ha desarrollado la encina y que hacen de esta especie una superviviente excepcional:

  1. Porte bajo: la forma ‘achaparrada’ de la encina -no suele superar los 20 metros de altura- junto con su tronco fuerte y ancho son una adaptación que permite desarrollar una copa ancha muy necesaria. Asimismo, no necesita una gran altura ya que se localiza generalmente en zonas con elevada radiación solar, por lo que no necesita estirarse para llegar a la luz solar como hacen otros árboles heliófilos de ambientes más umbríos.

  2. Copa ancha: la copa tan ancha es una herramienta básica que ha desarrollado la encina. Debido a su anchura, la copa proyecta una sombra muy potente sobre el tronco y la tierra para rebajar la temperatura de la base en verano.

  3. Hoja dura y pequeña: la hoja de la encina es una obra de ingeniería de la naturaleza. Se trata, lo primero, de hojas perennes que han reducido su tamaño al máximo para así reducir también la evapotranspiración a través de ellas. Cuanto más pequeña la hoja, menor evapotranspiración y por tanto más agua se queda la planta o el árbol en condiciones de necesidad. Esta adaptación la vamos viendo a medida que nos acercamos a zonas desérticas, donde las plantas han llegado a una adaptación máxima transformando sus hojas en espinas.

  4. Productos céreos que recubren la hoja: las hojas de la encina presentan una capa de productos parecidos a la cera que ayuda también a reducir la evapotranspiración en tanto que endurecen la hoja. Esto es típico de las especies esclerófilas.

  5. Estomas situados en el envés de la hoja: al revés que muchas plantas, la encina ha situado sus estomas -que son aperturas microscópicas del tejido epidérmico de los vegetales por donde se realiza el intercambio de gases entre la planta y el exterior- en el envés de la hoja, dificultando así la evapotranspiración.

  6. Pelitos blancos en el envés: estos pelitos se localizan en el envés de la hoja, sobre los estomas, para retener al máximo el agua evaporada. 

  7. Cierre de los estomas: la encina tiene la capacidad de cerrar los estomas para impedir que se evapore el agua de su interior cuando detecta que hay poca agua en el ambiente. Así pues, la encina es capaz de inutilizar sus hojas cuando las condiciones ambientales no le son favorables.

  8. Hojas con pinchos laterales: la hoja de la encina desarrolla pinchos para evitar la evapotranspiración cuanto más seco es el ambiente.

  9. Fotosíntesis en las horas de menor calor: este árbol es capaz de realizar la fotosíntesis, en verano, durante las primeras y las últimas horas del día. El resto del día cierra los estomas y reduce su actividad fotosintética al mínimo.

  10. Las hojas se disponen en todas direcciones: esto es una adaptación que busca reducir la absorción de radiación solar. Dada la abundancia de horas de luz que hay que en el Mediterráneo, la encina no necesita tener todas sus hojas en posición horizontal para captar la luz -al revés que lo que sucede en zonas donde la luz escasea, donde los árboles caducifolios como las hayas colocan sus hojas de forma horizontal para aprovechar cualquier rayo de sol-. De esta manera, la encina evita “achicharrarse” y deshidratarse con las altas temperaturas veraniegas del sur de Europa.

  11. Inactividad en invierno a partir de los 0ºC: La encina también sobrevive a temperaturas bajo cero. Para ello, cuando llega el otoño va cesando su actividad hasta llegar a un estado de inactividad casi total a partir de los 0ºC.

  12. No renueva la hoja: la encina es de hoja perenne, lo cual quiere decir que no renueva su hoja. Esto es así ya que si lo hiciera supondría un esfuerzo enorme para un árbol que no tiene a su disposición recursos suficientes -sobre todo agua- como para cambiar su follaje y probablemente moriría. Las especies que sí lo hacen, llamadas caducifolias, como las hayas o los castaños, tienen acceso a gran cantidad de recursos -agua abundante en forma de lluvia casi todo el año así como capas importantes de nutrientes en descomposición en el suelo-.

Como podéis comprobar por todo lo comentado, la encina es un árbol con unas capacidades increíbles de adaptación a las condiciones más difíciles. Aunque bien es cierto que debido a los dos tipos de clima que podemos encontrar en el Mediterráneo -continental de interior y litoral- la encina se ha adaptado dando lugar a dos subespecies:

  • Hoja de Quercus ilex subs. ilex (izquierda) y hoja de Quercus ilex subsp. rotundifolia (derecha)

    Quercus ilex subs ilex: es la encina oceánica, ubicada en zonas cercanas a la costa del mar Mediterráneo como Cataluña. Su hoja es más grande, más verde y no presenta pinchos tan acusados como la encina continental. Esto es así debido a que dispone de mayor humedad en el ambiente y por tanto no necesita desarrollar las adaptaciones tan extremas.

  • Quercus ilex subs ballota ó Quercus ilex subs rotundifolia: es la encina más continental, adaptada a condiciones extremas de precipitación y temperatura. Sus hojas son más duras, menos verdes y con más pinchos y pelos en el envés.

Mapa de distribución de las dehesas en España. Fuente: Ministerio de Medio Ambiente

Para completar la información de la encina hay que decir que su fruto es la bellota y que se puede encontrar tanto en formaciones boscosas de encinar como en dehesas. La dehesa es probablemente el paisaje agrario más característico de la Península Ibérica y se trata de un bosque de encinas clareado por la mano del hombre para su aprovechamiento ganadero -generalmente porcino- y que constituye unos de los ecosistemas más frágiles de nuestro país.

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Por todo ello, podemos afirmar que la encina es uno de los mejores ejemplos de superación y adaptación ecológica a todo tipo de condiciones geográficas y por eso nos gusta tanto.

 



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