Archivo de la categoría: aves

Colas azules y gargantas rubís

Publicado en: Only Birds por Carmen Azahara. Texto original



No sé si me dará tiempo de comentar todas las aves que estudiamos en Rusia antes de mi siguiente destino. Espero ponerme las pilas en este último mes del año y compartir con ustedes, no solamente mi experiencia anillando en Siberia, sino también todas las vivencias emplumadas del 2017 que tengo en el tintero. 



Hablemos en esta entrada de ruiseñores, petirrojos y colirrojos. Estoy segura de que varias de estas especies ya las conocéis sobremanera al ser de interés "twitcher" en la Europa Occidental. Sin embargo, en el Far East pude disfrutarlas como aves comunes que frecuentaban la estación de anillamiento en Muraviovka Park. 

 Ruiseñor calíope, siberian rubythroat (Calliope calliope)

El ruiseñor calíope lo anillamos durante las tres primeras semanas de septiembre, con un total de 23 individuos registrados, algunos de los cuales fueron controlados durante varios días en el mencionado periodo de tiempo. Este año no fue muy bueno para esta especie, ya que normalmente en el periodo postnupcial se anillan cientos de individuos en la estación. Se trata de una especie migratoria que anida en bosques mixtos de coníferas con sotobosque en Siberia. Nosotros la detectamos en su paso hacia sus cuarteles de invierno en el sureste de Asia pero también cría en el parque. 

Ruiseñor coliazul, red-flanked bluetail (Tarsiger cyanurus)

El ruiseñor coliazul fue la decimoséptima especie más abundante de la temporada, con 79 nuevos anillamientos repartidos entre las últimas dos semanas de septiembre y las dos primeras de octubre. Este ave se distribuye por Siberia llegando hasta Kamchatka, nordeste de China, Himalaya y norte de  Japón. En la Rusia occidental es una especie escasa, aunque su área de reproducción se ha ido expandiendo hacia el oeste. Actualmente hay datos de nidificación en países como Estonia, Suecia y Finlandia.  Si no me equivoco, hasta ahora hay cinco citas homologadas de dicha especie en España, donde es un divagante raro. La primera en el delta del Llobregat en 1998, en Valencia en 2005, y las siguientes tres en el 2010 (dos en Cataluña, otras dos en la Comunidad Valenciana y una en Huelva). No me extrañaría que en un futuro cercano siguieran aumentando las citas de este ruiseñor ya que parece haber una tendencia de expansión del área de cría hacia el oeste en los últimos años. 


Colirrojo dáurico, Daurian redstart (Phoenicurus auroreus)

El colirrojo dáurico solamente nos visitó en la estación en siete ocasiones. Aunque  yo siempre disfrutaba también de la presencia de una parejita que solía frecuentar siempre el mismo arbusto. Éste colindaba con el charco más concurrido del parque para los baños de las aves cantoras en los momentos más calurosos. Se reproduce en el noreste de China, sureste de Rusia, noreste de Mongolia, China central y Corea, mientras que pasa el invierno en Japón, Taiwan, el sureste de China y la zona septentrional del sureste asiático. 

Petirrojo de Swinhoe, rufous-tailed robin (Larvivora sibilans)

El petirrojo de Swinhoe, también es llamado ruiseñor silbador. Aunque sinceramente prefiero utilizar la palabra petirrojo para definirlo porque os puedo asegurar que existía una gran similitud con nuestro petirrojo europeo, incluso en su datación. Anillamos 29 individuos concentrados especialmente en la primera quincena de septiembre y sin ningún registro en octubre. Esta especie se consideraba dentro del género Luscinia, pero un estudio filogenético del 2010 demostró que este género no es monofilético. Por tanto, el género se dividió y el petirrojo de Swinhoe quedó incluido en el género Larvivora. El nombre del género Larvivora proviene de la palabra latina larva que significa oruga y -vorus que significa devorar, mientras que sibilans significa silbar. 


Ruiseñor azul, siberian blue robin (Luscinia cyane)

Del mismo género que el anterior y considerado anteriormente al estudio mencionado como perteneciente al género del ruiseñor común, tenemos al ruiseñor azul, también conocido como coliazul siberiano o petirrojo siberiano azul. Como veis en la imagen, la coloración del macho es impresionante, con un color azul brillante en las partes dorsales que contrastan con el blanco puro de las ventrales. En cambio, la hembra y el inmaduro son parduzcos y solo presentan algo de azul en la cola y el obispillo. Se reproduce en el sur y sureste de Siberia, el norte de Mongolia, el noreste de China y el norte de Japón. Sus principales cuarteles de invierno se hallan en el entorno de Indochina e Indonesia.  En nuestro caso, lo registramos como migrante y solamente anillamos cuatro individuos. En España solamente he podido encontrar una cita en la página de la SEO/BirdLife que tuvo lugar en el año 2000 en el delta del Ebro. 

Otras especies  que anillamos de las cuales no guardo buenas fotos son nuestro familiar pechiazul (Luscina svecica), con seis ejemplares y la tarabilla siberiana (Saxicola maurus), con tres ejemplares anillados. 




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Salinas de Calpe

Publicado en: Más allá de la ciudad por Fran Mercader Román. Texto original


     Dentro del núcleo urbano de Calpe (Alicante) nos encontramos esta laguna salada que se formó hace millones de años, que ha sido explotada durante cientos de años como industria salinera y que ahora constituye una de las zonas húmedas protegidas más característica de la provincia. 

       A diferencia de otras salinas como las de Santa Pola o Torrevieja, esta ya no se usa como tal, puesto que dejó de funcionar en 1988 y ahora se conserva la lámina de agua por su importancia ecológica, ya que es el hábitat de numerosas especies animales, especialmente aves

Las aves conviviendo con los rascacielos
    La presión urbanística que tiene la laguna es más que evidente. Solo al norte de las salinas podemos observar algo de vegetación que sirve como refugio para aves y animales terrestres y un respiro para aquellas que utilizan la laguna como refugio y para anidar. 

     Sin embargo, al sur de ésta nos encontramos una barrera de edificios de altura más que considerable que nos impiden ver el mar, estando a escasos 100 metros de él. Y los que quedan. Ya que este año se ha suprimido las restricción de altura a los edificios u hoteles cercanos a la laguna. De manera que Calpe está siguiendo el modelo de Benidorm sin tener en cuenta este espacio natural de gran valor


      La desconexión con el otro gran espacio natural de Calpe, el penyal d'Ifac, es incuestionable con imágenes como estas. Imágenes que a muchos gustarán, pero a los que amamos la naturaleza nos horrorizan, ya que nos ponemos en el lugar de esas aves que han utilizado y utilizan esta laguna como descanso, nidificación y en definitiva, como su casa, y el ser humano las ahoga cada vez más


Garza real (Ardea cinerea) sobrevolando la laguna
     Una de las aves más llamativas de las salinas es el flamenco común, puesto que lo podemos encontrar durante todo el año en este espacio natural. Pero también encontramos grandes grupos de gaviota reidora (más pequeña y menos abundante que su hermana mayor, la patiamarilla) y ejemplares de gaviota reidora, gaviota de Audouin, cigüeñuela común o cormorán grande (situado normalmente en los postes de madera que sobresalen en el interior de la laguna) y así hasta 173 especies registradas

Ruta 

      Respecto a la ruta que podemos hacer para observar de cerca esta laguna, es muy sencilla. Podemos hacerla en coche (la carretera está pegada al agua, literalmente), a pie, o en bicicleta

Mirador situado al norte de las salinas
        Solo al norte de ésta, existe una senda natural que se adentra en un pequeño bosque mediterráneo y que nos lleva hasta un mirador de madera donde poder observar estas aves si disponemos de unos prismáticos o de un teleobjetivo en nuestra cámara, ya que son animales salvajes y suelen estar en medio de la laguna, lo más lejos del ser humano posible. 

Grupo de flamenco común (Phoenicopterus roseus) descansando en las salinas
     Otra de las opciones es hacerla en bicicleta, ya que nos podremos mover por ambos medios (asfalto y tierra) sin dificultad alguna. 


     Aquí os dejamos la ruta si queréis hacerla andando (hay tramos al oeste que es complicado pasar en bici por la gran cantidad de vegetación que hay, pero podéis salir a la carretera y seguir por ella). 

    Si queréis saber más sobre estas salinas, explotadas desde la época romana, podéis hacerlo aquí, donde explican detalladamente la historia de este lugar.

Cómo llegar

     Hemos puesto un indicativo en Google para que podáis llegar fácilmente al inicio del camino que nos lleva al mirador. Además aquí podréis dejar el coche fácilmente ya que en esa calle hay sitio de sobra. 


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El paraíso de los picapinos tiene nombre ruso

Publicado en: Only Birds por Carmen Azahara. Texto original



A un lado, los campos arados. Al otro, el carrizal y las lagunas. Y entre estos dos hábitats, un bosque donde los árboles pueden morir con dignidad. Sin malas excusas de limpiezas de monte, sus troncos y ramas siguen formando parte de la vida forestal y del paraíso particular de los pícidos en Muraviovka Park

Entre otros cantos y gruidos varios, sus tamborileos conformaban la música habitual que cada día me acompañaba en mi trabajo. Cinco fueron las especies que pudimos estudiar en las jornadas de anillamiento diarias y una sexta con una aparición breve, pero inolvidable. 

Pico cano, grey-headed woodpecker (Picus canus)

Al pico cano lo solía ver en el suelo con otros de su especie rebuscando en la hojarasca las hormigas que tanto le gustan y otros insectos entre la madera en descomposición. Anillamos 29 nuevos ejemplares, y era habitual tenerlos de vuelta con frecuencia en la estación, aunque también hubo días que, no solamente anillando, si no también con nuestras observaciones, detectamos la entrada conjunta de nuevos individuos de manera evidente. Este es el caso de la segunda semana de octubre, en la cual se produjeron prácticamente la mitad de los nuevos anillamientos. 

Pico menor, lesser spotted woodpecker (Dryobates minor
Con trece anillamientos, este pequeño "caminante de los bosques" fue el segundo pico más abundante del parque. Gracias a un estudio filogenético a partir de secuencias de ADN  publicado en 2015, se encontró que las especies incluidas en el género Dendrocopos no formaban un grupo monofilético. Por tanto, actualmente, el más pequeño de los pícidos europeos, el pico menor, porta el género Dryobates, el cual proviene del griego antiguo druos, que significa "arbolado" y batēs que significa "caminante".  El significado de minor no creo que haga falta explicarlo.  A esta especie ya tuve la suerte de anillarla en el norte de España y su tamaño recuerda al de un gorrión común. En la última  foto de esta entrada podréis ver la comparativa con el siguiente pícido del que vamos a hablar. 

Pico dorsiblanco, white-backed woodpecker (Dendrocopos leucotos)

El pico dorsiblanco prefería dejarse ver en la parte alta del tronco del abedul, y fueron siete los nuevos anillamientos que registramos de la especie. Estos registros estuvieron repartidos por los dos meses de septiembre y octubre, además de tener ocho recapturas de los mismos individuos, ya que la especie es sedentaria. Nada tímido y muy seguro de sí mismo, era muy fácil divisarlo prácticamente todos los días en el parque con más frecuencia que nuestro más ampliamente conocido pico picapinos (Dendrocopos major), el cual contó con tres anillamientos. 


Pico crestigris, grey-capped pygmy woodpecker (Yungipicus canicapillus)
La quinta especie que anillamos, el pico crestigris, es toda una joya asiática, con una población restringida al este y sureste del mencionado continente. Según la IUCN Red List, su población se mantiene estable, pero no fue hasta 2010 que este pícido se detectó en la región de Amur. Nosotros este año pudimos anillar dos individuos y yo, concretamente, también pude observarlo en el campo antes de que lo detectáramos en la estación. Una observación breve en la que el ave se mantuvo tímida y esquiva. Todo un duendecillo de bosque con "capirote" en gris plateado.

Papá y su bebé (only joking!)
Como si de una corneja jugando a imitar, con burla, el vuelo de los picapinos, apareció delante de nuestros ojos mientras Euan y yo hacíamos la ronda por el parque. El picamaderos negro (Dryocopus martius) era raro de observar en esta región, pero este ejemplar no dudó en dejarse ver, sobrevolando la zona abierta de los merenderos y dejándonos a los dos paralizados y con la boca abierta.

Siempre había tenido una espinita ahí clavada con esta especie. Varios fueron mis intentos de encontrarlo al norte de la Península mientras hacía voluntariados ambientales pero, aunque estuve muy cerca escuchándolo y observando sus marcas en troncos, ni tuve la suerte, ni tuve compañeros con suficiente paciencia e interés como para buscarlo.

Y es que, hay ocasiones en que las aves son las que te encuentran a ti.





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Anillando en Siberia: los escribanos

Publicado en: Only Birds por Carmen Azahara. Texto original

Escribano enmascarado, black-faced bunting (Emberiza spodocephala)
Ya han pasado más de nueve meses desde que escribí por última vez en mi blog. Y es que la realidad ha estado entreteniéndome y alejándome de mi vida virtual más de lo que me hubiera gustado. En los mencionados meses he podido trabajar en diversos proyectos, el más espectacular, mis dos meses en Rusia. En este tiempo estuve anillando en Siberia, concretamente en Muraviovka Park, 800 km al norte de las Coreas y con la frontera china al otro lado de la marisma. Este lugar está tan al este de Rusia, que los propios rusos no consideran esta región Siberia, y prefieren llamarla el "Far East". 

Un lugar tan remoto, que pude sentir por ese tiempo qué es ser famosa, ya que los visitantes del parque incluso hasta hacían cola para tomarse fotos conmigo. Yo era ¡la primera española que veían en sus vidas! y no podían perder la oportunidad de llevarse un selfie conmigo a sus muros de Facebook y contárselo a los amigos. 

Son muchas y maravillosas las aves que pudimos estudiar en la migración postnupcial durante los meses de septiembre y octubre. En concreto, conseguimos marcar seis mil ochocientos individuos de nada menos que 95 especies diferentes. En esta entrada quiero centrarme en la diversidad de escribanos de este espacio natural. Doce fueron las especies que nos visitaron. El más abundante, el escribano enmascarado, con 556 anillamientos prácticamente confinados en septiembre, con pico de migración a primeros de la segunda quincena y el cual podéis ver en la primera foto. 

Escribano pigmeo, little bunting (Emberiza pusilla)
Desde muy cerca, le siguió el pequeño que tenéis arriba, el escribano pigmeo, con 486 anillamientos, e igualmente tuvo pico de migración en la tercera semana de septiembre. Su paso fue más numeroso a finales del dicho mes que en el caso del escribano enmascarado y se extendió a primeros de octubre, aunque con un número más reducido. Confieso que me gusta más su nombre en inglés que en castellano por su pequeño porte en relación con la mayoría de sus "familiares". De hecho, su nombre en latín "pusilla", significa muy pequeño. 

Escribano rústico, rustic bunting (Emberiza rustica)
El escribano rústico fue el tercero más anillado, con 227 individuos marcados. Un poco más tardío que los anteriores escribanos, su pico de migración se concentró entre la última semana de septiembre y la primera semana de octubre. Con sus preciosos flancos moteados tan característicos, esta especie me enseñó a apreciar aún más la belleza contenida en las diferentes tonalidades de color marrón. 

Desgraciadamente, tendría que haber sido más abundante. Y es que el escribano rústico se encuentra en serio declive, con una reducción devastadora del 75-85% menos en su población global en menos de 30 años. Si no tomamos medidas, esta especie será una de las siguientes a añadir en la lista de extinciones que los humanos hemos provocado.

Escribano de Pallas, Pallas's reed bunting (Emberiza pallasi)
Cuando me preguntan cuál fue mi escribano favorito en esta región llamada Amur (al igual que el inmenso río fronterizo entre China y Rusia), siempre contesto con el escribano de Pallas. De tonalidades crema y con un precioso gris plateado en los "hombros" del macho, pudimos registrar propiamente su paso gracias a las redes que instalamos para prospectar el carrizo del parque. Su pico de migración tuvo lugar a mediados de octubre y, excepto por un solo individuo, no estuvo presente en septiembre. 

Escribano elegante, elegant bunting (Emberiza elegans)
Un escribano muy elegante, la siguiente especie más abundante, con 84 anillamientos, se mantuvo constante durante los dos meses. Normalmente siempre se dejaba ver en parejas por la zona de los merenderos buscando semillas por debajo de las mesas. Aunque en la foto no se aprecia, estos escribanos tienen una graciosa cresta que solían erizar cuando yo los observaba posados en los arbustos bajos y ellos me observaban a mí haciendo las rondas.

Escribano cejigualdo, yellow-browed bunting (Emberiza chrysophrys)
El escribano cejigualdo no fue una especie tan común, y solamente tuvimos 20 anillamientos, más de la mitad a primeros de septiembre y el resto repartidos el dicho mes y a primeros de octubre. A esta especie le sigue el escribano herrumbroso con solo siete anillamientos en septiembre. 

Escribano herrumbroso, chestnut bunting, (Emberiza rutila)
El escribano de Tristram nos visitó en cuatro ocasiones durante la segunda quincena de septiembre en su paso hacia sus cuarteles de invernada al sureste de China.  Una de las características más llamativas de su plumaje es el obispillo de una bonita tonalidad marrón-rojiza. 

Escribano de Tristram, Tristram's bunting (Emberiza tristrami)

El escribano aureolado, un hermoso escribano de buen porte, se merece con creces su nombre castellano. Y es que esta especie se encuentra catalogada como "En Peligro". Solamente anillamos dos ejemplares, pero este parque natural es esencial para su supervivencia, ya que es uno de sus  escribanos reproductores. Desde los años 80, su población se ha reducido un alarmante 95% debido a su caza. Se me cae el alma al pensar que en muy poco tiempo puede desaparecer para siempre porque los humanos no tenemos reparos en seguir matándolos.

Escribano aureolado, yellow-breasted bunting (Emberiza aureola)

Las siguientes tres especies que nos visitaron tuvieron solamente como representación un único individio: el escribano de Gmelin, nuestro conocido escribano palustre (Emberiza schoeniclus) y  el escribano culiocre. Este último escribano "japonés" es de tonalidades muy similares al escribano de Pallas, semejantes a los colores del carrizo otoñal, habitat que suele frecuentar y en el cual tuvimos la fortuna de encontrarlo.

Escribano culiocre, Japanese reed bunting (Emberiza yessoensis)

Mientras, el escribano de Gmelin es similar al escribano cerillo, donde la pigmentación amarilla es reemplazada por el blanco. Se reproduce en Siberia en hábitats similares y estrechamente relacionados con el cerillo pero más asociados con el bosque que este último escribano. En cierta medida, existen casos de hibridación entre las dos especies mencionadas al oeste de Siberia.

Escribano de Gmelin, pine bunting (Emberiza leucocephalos)

Espero que muy pronto pueda publicar otras entradas sobre el resto de especies rusas. Hasta pronto.

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Iniciación a la ornitología: Identificar las aves del parque por su canto

Publicado en: EL AMBIENTÓLOGO por Jorge Iglesias. Texto original

Qué mejor manera de iniciarse en la ornitología que empezando en el jardín de tu casa o en el parque de tu barrio. En los parques de las ciudades tenemos una diversidad propia de aves, podríamos decir que adaptadas al ser humano o bien algunas oportunistas que se benefician del refugio y los recursos que le… Sigue leyendo Iniciación a la ornitología: Identificar las aves del parque por su canto

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Penya Migjorn desde Xixona

Publicado en: Más allá de la ciudad por Fran Mercader Román. Texto original


     Antes de llegar al pueblo de Xixona (Jijona, Alicante) nos llamará la atención una montaña roja con grandes cortados que se alza hasta los 1226 msnm, se trata de la Penya Migjorn o Penya Roja, otro de los mil de Alicante que hemos ascendido. 

Ruta 

    Vamos a seguir el PR-CV 212, aunque no de forma íntegra, ya que nosotros vamos a iniciar nuestro camino en la llamada Casa de Gacimal y no en el pueblo de Xixona. De esta forma nos evitaremos un tramo con bastante pendiente aunque con bonitas vistas ya que pasa por el Barranc de la Font y por el Castillo de Xixona (o lo que queda de él), que nosotros ya hemos visitado. 

     Por tanto, nuestra ruta tiene unos 7,27 kms y un desnivel de 584 metros positivos que en total hicimos en 3 horas. No la recomendamos para todos los públicos ya que el sendero en muchos lugares es complicado aunque la puede hacer cualquier persona que esté en buenas condiciones físicas aún sin hacer deporte a diario (aunque le costará más). 


    Como hemos comentado anteriormente, dejamos el coche cerca de la puerta de la casa (sin molestar) y comenzamos aquí el camino que viene de Xixona (al final decimos cómo llegar). Vamos por una pista forestal de la que nos tendremos que salir a la izquierda, cuando veamos el poste de la foto anterior. 

      Ahora seguimos por un sendero que discurre entre arbustos hasta llegar a un pino donde el camino se bifurca y hay marcas ambos lados (aquí empieza la ruta  circular). Hay que decir que la ruta está bien señalizada, pero aquí es donde tendremos el primer problema, ya que el poste que indica la subida más directa, pero más dura, está roto y camuflado en el pino (lo vimos a la bajada). De manera que nosotros tiramos por el sendero de la derecha y la hicimos al revés. Sin embargo, fue mejor puesto que por aquí, nos costó menos la subida

Ophrys fusca  y Ophrys tenthredinifera
     Durante todo el camino, nos encontraremos flora típica mediterránea donde escasea el estrato arbóreo pero hay una gran muestra del estrato arbustivo y, si la hacéis en estas fechas (Febrero - Marzo) podréis encontraros diversos ejemplares de orquídeas

       Pasaremos el Barranco del Tio Pintado y volveremos a otra pista forestal de la que tendremos que salirnos enseguida por otro camino a la izquierda, señalizado por un mojón de piedras. 





    El camino sigue cogiendo altura, y pasaremos por un roquedo en el que las piedras se desprenden con forma plana y nos encontraremos este ejemplar de cerezo en plena floración, apoyado sobre rocas y al que parece que le quedan dos días, aunque no sabremos cuantos años llevará resistiendo la erosión. La verdad es que nos deja una toma muy bonita. 

    Una vez llegamos a lo más alto de la loma por la que subimos, llegamos a una intersección, donde nosotros seguiremos camino de la cima. En este camino notamos que el suelo es mucho más duro, más liso, hay menos sendero, y esto se debe al afloramiento de sedimentos marinos de hace millones de años en los que podremos observar numerosos fósiles de bivalvos como el de la imagen.

Afloramiento de sedimentos marinos
      A nuestra derecha tenemos el Barranc de la Cova dels Corrals y, un poco más adelante, veremos porque tiene este nombre ya que nos encontraremos con una construcción en ruinas con el mismo nombre y alguna cueva. 

     Aquí ya empezamos a ver nuestro bosque mediterráneo, con la encina como protagonista y un bonito ejemplar de cerezo en flor que llamó nuestra atención bajo las paredes del barranco. 

Cova del Corrals


       Nuestro camino sigue ascendiendo poco a poco, sin grandes esfuerzos hasta que llegamos a un gran mojón de piedras. Decidimos seguir el camino a la izquierda que nos subirá, de forma pronunciada, hasta la cima (si seguimos hacia delante, otro camino paralelo nos llevará al mismo sitio). 

Camino duro hacia la cima

       Desde aquí arriba podemos observar las numerosas montañas que tenemos en la provincia. Desde Sierra de Bernia, Puig Campana y Ponoig al norte, hasta el Maigmó al sur, pasando por el Cabeçó d'or al este y la Font Roja y la  Sierra de Mariola al oeste.

      Además, podemos observar las poblaciones de Tibi, Onil, Castalla, Busot, San Vicente del Raspeig, Alicante y San Juan de Alicante, entre otras.

       Al fondo, un mar de nubes bajas cubre la costa y nos impide ver el mar y la ciudad de Alicante. Unos minutos reponiendo fuerzas nos sirve para descubrir los animales que viven en esta sierra. Cuervos, chovas piquirrojas, un halcón peregrino y un grupo de buitres leonados nos deleitaron con sus vuelos, a la vez que descubrimos un grupo de cabra montés bajando por un canchal a lo lejos. Todo un espectáculo para nuestros sentidos. 

Grupo de chova piquirroja sobrevolando la sierra 

Bonito ejemplar de cuervo

Grupo de cabra montés descendiendo por la pedrera. El ruido de las piedras nos alertó de su presencia.
Buitre leonado en la Penya Migjorn (seguramente proviene de la población introducida en Sierra de Mariola)
      Preguntamos a un par de chicos que estaban en la cima y nos dicen que la vuelta es por delante. Así que bajaremos por el collado que vemos ahí abajo, que está señalizado con las marcas amarillas y blancas y que, nos llevará, a través del Barranco del Choquero, a la intersección en la que nos equivocamos. 

Penya Migjorn (1226 msnm)
     Aquí el camino es bastante peligroso, puesto que el sendero no está muy claro, hay que destrepar por zonas donde la roca madre aflora y otras donde hay mucha piedra suelta. Además, el desnivel es bastante alto y cualquier resbalón puede costar muy caro. 

Camino de ascenso/descenso a la Penya Migjorn

Like a cabras
     Una vez llegamos a la intersección de antes, vemos la señal apoyada en el árbol y nos damos cuenta de que aquí es donde se separaba el camino y de que la hicimos al revés. Pero vista como es la pendiente por donde bajamos, casi que mejor. Os costará menos hacerla de esta forma. Solo nos queda seguir por la misma pista por la que subimos. 

Itinerario

    Os dejamos el Track GPS aunque no tiene mucha pérdida. Solamente la bifurcación en la que se convierte en circular la ruta por la caída del poste (puede que cuando leas esto, este reparado). 


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Cómo llegar 

       Para llegar a nuestro punto de partida, tendremos que atravesar el pueblo de Xixona y llegar hasta su Castillo. Una vez allí iremos dirección Tibi por la CV-810 y nos saldremos de ella muy pronto, justo tras pasar el Parque Bassonets que nos queda a la derecha de la carretera. Cuando caminemos por esta carretera pronto veremos un poste del PR-CV 212 a nuestra izquierda, ahora vamos por una pista forestal que llega hasta una casa. Ahí dejaremos el coche. 


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