Archivo de la categoría: Gestión Ambiental

Poner en tratamiento la gestión en la empresa: establecer un sistema de indicadores ambientales

Publicado en: Comunicar Sostenibilidad por Samuel Andreu. Texto original


IMG_2646
Fotografía de vladimir prieto, publicada en Flickr bajo licencia  CC By 2.0
Cuando te sientes enfermo, el médico te pone el termómetro, te ausculta o comprueba el resultado de una analítica. Es normal que acudas a tu revisión médica por lo menos una vez al año y que en ella lleven a cabo un seguimiento de ciertos parámetros en tu orina que ayudarán a determinar que tu estado de salud es bueno. También es probable que si quieres perder peso acudas a un profesional que te medirá, pesará y controlará tu dieta. Estos profesionales utilizan indicadores para remediar, prevenir o mejorar nuestras condiciones. Entonces, ¿Por qué no hacerlo también en la empresa?

Los indicadores proporcionan información sobre el estado de un aspecto en un determinado momento. Además, las series de datos de cada indicador nos sirven para conocer la evolución de dicho aspecto a lo largo del tiempo. Esto es muy importante ya que nos va a permitir:


  • Establecer objetivos respecto a ese indicador y conocer el grado de cumplimiento de los mismos. Con ello pretendemos que la empresa sea más eficiente.
  • Crear modelos de predicción del comportamiento del indicador basados en su tendencia. Esto nos permite anticipar las necesidades futuras, lo que genera ahorros en el uso de recursos.
  • Conocer la existencia de desviaciones del indicador provocadas por malos funcionamientos o averías.
  • Tener datos para elaborar un reporte.

Te propongo unos pasos para establecer un sistema de indicadores:


1º Diagnosticar la situación: ¿Qué aspectos de la actividad producen impactos en el medio ambiente?
Si dispones de una relación de los aspectos ambientales existentes en la actividad te será más fácil establecer el sistema de indicadores. Para ello, si tu empresa dispone de un Sistema de Gestión Medioambiental implantado puedes recurrir a la documentación del mismo. En caso contrario, puedes llevar a cabo un análisis de las entradas y salidas existentes para cada proceso.

Ejemplos de análisis para el proceso de mezclado en una empresa de fabricación de artículos de caucho vulcanizado:
Entradas: Caucho sintético, aceites, aditivos, electricidad.
Proceso: Mezclado.
Salidas: Envases contaminados, restos de mezcla inservible, emisiones a la atmósfera, envases y embalajes no contaminados.

Ejemplos de entradas que te puedes encontrar en otras actividades: materias primas, materias auxiliares, energía (electricidad y gas principalmente), combustibles, agua,…
Ejemplos de procesos que te puedes encontrar en otras actividades: Logística, producción, oficinas, administración, procesado, envasado y expedición, homogeneizado,…
Ejemplos de salidas que te puedes encontrar en otras actividades: vertidos, emisiones a la atmósfera, emisiones acústicas, residuos peligrosos, residuos no peligrosos,...

Elegir los indicadores

Ahora debes elegir los indicadores que formarán parte de tu sistema y que estarán basados en el diagnóstico previo. En función de la complejidad de los procesos existentes en tu empresa tendrás que disponer de un número mayor o menor de indicadores que abarquen todos los impactos de la empresa. Mi consejo es que si estás empezando no crees más de 10 indicadores.

Te recomiendo que tengas en cuenta los siguientes condicionantes a la hora de diseñar tus indicadores:

  • Escoge indicadores sobre los que puedas actuar y plantearte objetivos. Por ejemplo, en un taller mecánico el volumen de aceites usados generados no es indicador sobre el cual podamos establecer un objetivo ya que esa cantidad estará en función del número de clientes del establecimiento.
  • Escoge indicadores que sean claros y te aporten información esencial.
  • En un primer momento se te pueden ocurrir indicadores absolutos (cantidad de residuos generados, kWh consumidos, volumen de agua requerida,…). Estos indicadores son buenos para proporcionar una idea del impacto en el medio ambiente de los aspectos ambientales de la empresa; sin embargo, para mejorar los resultados en términos de eficiencia deberemos utilizar indicadores relativos: aquellos que dan una idea unitaria de ese aspecto.  

3º Establecer el sistema de recogida de datos y la frecuencia.

A la hora de establecer el sistema de recogida de datos recomendaría crear una tabla en la que se indiquen para cada uno de los indicadores las siguientes características:

  • Unidades
  • Fuentes de los datos: facturas de consumos o de pedidos, registros legales de residuos peligrosos, datos de las entregas a gestores registrados, facturación de la empresa,…
  • Frecuencia de recogida de datos: elige la frecuencia más lógica acorde a tus necesidades y las posibilidades de obtención de información. Por ejemplo, si la factura del agua es trimestral, no crees un indicador mensual que utilice esta fuente (el caso es real).
  • Marcarse un objetivo de mejora: realista y medible a través del indicador escogido. En el primer año si no hay datos anteriores no se va a poder establecer este objetivo por lo que tendríamos que dejarlo para el siguiente.

No os olvidéis que los datos que se obtengan de un mismo indicador tienen que ser siempre coherentes entre sí para ser comparables: es decir, recogidos con la misma frecuencia, método y condiciones.

Evaluar, mejorar y reportar

Una vez pasado un tiempo (puede ser un año) es recomendable:

  • Hacer una evaluación del sistema de indicadores: comprobar si ha cubierto las expectativas planteadas, si es necesario crear, eliminar o modificar algún indicador.
  • Analizar los datos obtenidos por el sistema de indicadores: ¿las medidas de mejora propuestas han sido útiles para lograr los objetivos de mejora? Si no es así, ¿Por qué?, ¿Hay que revisar los objetivos o crear nuevos? ¿Cuáles son los puntos a mejorar?..
  • Incluir los resultados en el reporte medioambiental anual.

Para terminar os enumero unos cuantos indicadores:

Consumo de energía (kWh), consumo de energía por unidad producida (kWh/producto), consumo de agua (m3), relación entre el producto y el embalaje (g de embalaje/kg de producto), residuos peligrosos generados (kg), residuos peligrosos generados por unidad de producto (kg/producto), papel consumido por trabajador (kg papel/trabajador), residuos no destinados a vertedero (kg), tasa de reciclaje, número de incidentes,…

¡Saludos!

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunicar Sostenibilidad

Incógnitas sobre la ley 22/2011 de residuos (incluye un pequeño resumen)

Publicado en: Comunicar Sostenibilidad por Samuel Andreu. Texto original


Fotografía mostrada con el permiso del autor. Fte: Ecoembes

Este post es para confundir a aquellos de vosotros a quiénes les pudiera interesar ampliar información sobre la ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados. Por ello, si lo que estas buscando son aclaraciones y respuestas, ¡no leas este mensaje! ya que cuando llegues al final es posible que tengas más dudas que las que tenías cuando has empezado a leerlo.  ;)

Os indico (de momento) cuatro cuestiones que generan incógnitas en cuanto a su interpretación. Tened en cuenta además que debido a que las autonomías tienen cedidas las competencias de medio ambiente, puede que haya matices en lo que comento:
  • [art. 17.6] "Quedan exentos de la responsabilidad de presentar el estudio de minimización los pequeños productores de residuos peligrosos (PPRP) definidos reglamentariamente”. – Se puede interpretar que quedan exentos los PPRP que ya están definidos reglamentariamente (los que generan menos de diez toneladas anuales de residuos peligrosos) o que se podrá establecer reglamentariamente aquellos PPRP que no tendrán que presentar el estudio. Según mis fuentes todo parece indicar que será lo segundo pero…
  • [art. 29] Tal y como me comentaba un técnico, con muy buen criterio a mi parecer, es contradictoria la referencia a “empresas que recojan residuos sin una instalación asociada” ya que en la propia definición de “recoger” se hace referencia a dicha instalación de acopio.
  • [art. 40] El Archivo cronológico del que deben disponer todas las personas físicas y jurídicas registradas ¿debe incluir anotaciones de todos los residuos (tanto peligrosos como no peligrosos)?. - Bueno, habida cuenta que algunos productores de residuos no peligrosos van a tener esa obligación (los de peligrosos ya estaban obligados), parece que lo más probable es que eso sea así. Ya veremos…
  • [art. 41.1] Las personas físicas o jurídicas que hayan obtenido autorización (gestores para valorización y/o eliminación tanto de los residuos que sean peligrosos como de aquellos otros que no lo sean) deben presentar una memoria anual con datos referidos a la gestión practicada durante ese periodo. ¿Y el resto de gestores que actualmente tenían que presentar la memoria, quedan exentos? – Todo parece indicar que no, pero tendremos que confirmarlo, ¿no?...
Por otra parte, toda ley genera cierta incertidumbre hasta el momento en el que lo que se publica en el texto es llevado a la gestión diaria. En este caso, y a modo de resumen divulgativo de las principales novedades de la Ley, esas dudas girarán en torno a:
  • La modificación del régimen de control y autorización de actividades a priori existente por uno a posteriori: únicamente tendrán que autorizarse los gestores para operaciones de valorización y/o eliminación. El resto de actividades de gestión y producción deberán comunicar el principio de actividad a efectos de su registro.
  • Las definiciones de residuos (domésticos, comerciales, biorresiduos).
  • El camino que abre la Ley para que la legislación de desarrollo dicte qué sustancias  pueden tener consideración de subproductos y no de residuos (¡esperemos que no tarden!), así como los criterios para determinar cuando finaliza la condición de residuo.
  • La jerarquía en materia de prevención y gestión de residuos: 1º Prevención; 2º Preparación para la reutilización; 3º Reciclado; 4º Otro tipo de valorización (incluida la energética); 5º Eliminación.
  • La disposición en la Ley de sistemas de comunicación y registro comunes para todas las autonomías a efectos de facilitar la tramitación sobre el traslado de residuos.
  • El asentamiento de los principios de Responsabilidad ampliada del productor.  Estos son los principios sobre los que ya se han desarrollado normas en el campo de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, aceites usados, baterías…e incluso envases. Por cierto, en este punto comentar que Ecoembes manifestó su desacuerdo con el artículo 32.3 que obligaría a la entidad a constituirse en asociación (actualmente es una entidad sin ánimo de lucro), lo cual, siempre bajo su punto de vista, pondría en peligro el sistema de reciclado durante dos años y 6.000 puestos de trabajo asociados.
  • El calendario propuesto para sustituir gradualmente hasta 2018 las bolsas de un solo uso.
  • La derogación total de la Ley 10/98, de Residuos y el capítulo VII (régimen sancionador) y la disposición adicional quinta de la Ley 11/97, de Envases y Residuos de Envases.
Las respuestas tanto a estas como a otras muchas preguntas las tendremos con el tiempo (espero que no mucho), en cuanto las diferentes administraciones autonómicas nos puedan proporcionar una interpretación común y sobre todo en cuanto se publiquen normas que desarrollen la ley. No obstante, si alguno tenéis dudas u os urge ampliar la información os sugiero que entréis en contacto con el compañero ambientólogo (o no) consultor que tengáis más próximo. También podéis tener el feedback de otros muchos ambientólogos en la comunidad de foros forosambientales.com.

Bueno, ya sabéis…si  tenéis criticas o alguna aportación interesante sobre el tema no dudéis en escribir un comentario. ¡Nos vemos en el siguiente mensaje!

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunicar Sostenibilidad

Empresa y medioambiente: presentar resultados en tiempos de crisis

Publicado en: Comunicar Sostenibilidad por Samuel Andreu. Texto original

En ocasiones he oído citar al departamento de medio ambiente  como “…una de esas áreas externas a la producción que supone un gasto para la empresa y que tiene su única razón de ser en la existencia de legislación medioambiental”. Cuando esta afirmación, además, procede de un directivo de la propia organización se convierte en cuanto menos preocupante.

Por ello, es nuestra labor como responsables del área transmitir lo desacertado del tópico anterior y en contextos económicos difíciles como es el actual, yo diría que es vital.

Money
Imagen creada por AaronPatterson, publicada en Flickr bajo licencia CC By 2.0
¿Cómo mostrar a nuestros jefes que nuestra área también genera beneficios y/o ahorra costes? – Existen muchas estrategias que nos pueden ayudar; en este post voy a hablar de la presentación de resultados a nuestros superiores a través de memorias, dosieres, informes… para lo que utilizaré el término reportar.

Es sorprendente el alto número de empresas (también en las grandes) cuyos departamentos de medioambiente reportan de manera manifiestamente mejorable o que directamente no lo hacen. Es el momento de cambiar eso.

Como no hay un esquema establecido para realizar estos documentos será la persona que lo redacta la que, en última instancia, ajustará a sus necesidades tanto el contenido como el formato.

Aquellas personas que se decidan a realizar un reporte pueden empezar teniendo en cuenta las siguientes indicaciones:
  1. ¿Qué datos vamos a incluir?
    • Actuaciones llevadas a cabo en el periodo
    • Costes económicos
    • Retornos. Esta parte va a ser fundamental en el Reporte, ya que es dónde tenemos que demostrar el valor del departamento:
      • Si se han implantado medidas para promover la eficiencia habría que cuantificar el ahorro.
      • Hacer referencia al coste ahorrado en hipotéticas sanciones.
      • ¿Existen mercados o clientes a los que se venda porque han exigido algún tipo de certificación o aval ambiental? Si es así, no hay que dudar en incluir los datos.
      • Valorar los intangibles. Un problema al que nos podemos enfrentar es poner una cuantía a aspectos que no son “visibles” o cuantificables directamente (cómo mejora la imagen de la empresa si se proporciona información ambiental sobre el producto a los consumidores puede ser un ejemplo). Para solucionarlo, deberemos buscar medios alternativos para asignarles un valor para lo que nos podemos valer de valoraciones en encuestas realizadas a los grupos de interés de nuestra organización.
      • ...
  2. ¿Cómo vamos a obtener los datos? Una vez que sabemos qué necesitamos tendremos que crear los instrumentos que nos proporcionarán la información. Para ello deberemos crear un buen sistema de indicadores, así como los cuestionarios de valoración necesarios.
  3. ¿Cuál va  a ser la frecuencia del Reporte? Anual, semestral, trimestral,…
  4. Presentar los resultados. Simplemente recomendar que incluyáis un resumen ejecutivo en el que se expongan los resultados en términos de simplicidad, brevedad y con un lenguaje no técnico.
  5. Por último, se puede considerar la inclusión de una planificación de actividades u objetivos a conseguir para el siguiente periodo.

La verdad es que es un tema sobre el que se podría hablar extensamente. He intentado sintetizar lo máximo posible para no alargarme en exceso. Espero que estas pinceladas que he dado le puedan servir de ayuda a alguno. En cualquier caso, no dudéis en preguntar, pedir aclaraciones o dar vuestra opinión…

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunicar Sostenibilidad

Acción social y cumplimiento legal no son sinónimos de RSE

Publicado en: Comunicar Sostenibilidad por Samuel Andreu. Texto original

Planet Perth
Fotografía tomada por aeu04117 y publicada en Flickr bajo licencia CC-By 2.0

Este post lo escribo porque a lo largo de las últimas semanas me he encontrado en alguna ocasión con la misma situación: representantes de empresas que hablan de los avances de sus respectivas organizaciones en materia de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y se refieren exclusivamente a actuaciones obligadas por la legislación sectorial de medio ambiente tal y como la entrega de residuos a gestores autorizados, o bien a actuaciones vinculadas a la acción social como son el patrocinio y mecenazgo.

Evidentemente ambas son acciones positivas (teniendo una de ellas un carácter obligado y la otra voluntario), por lo que es justo ponerlas en valor (en mi opinión a ambas). Sin embargo, en relación a la RSE se cometen dos errores conceptuales:
  • Las actuaciones de RSE tienen un carácter voluntario y son impulsadas por las propias organizaciones por lo que van más allá de lo exigido por las diferentes regulaciones.
  • La acción social es una parte importante dentro del concepto de RSE, pero sigue siendo eso: una parte. En caso de no entender la globalidad que implica la aplicación de criterios de RSE en la organización se estarán haciendo avances en acción social pero no necesariamente en Responsabilidad Social.  
Para poder interiorizar y aplicar adecuadamente los principios de RSE en una organización debemos tener en cuenta que estos pivotan sobre tres grandes planos: social, económico y medioambiental.

No es mi intención en este post profundizar en la definición del concepto de RSE. No obstante, si estás interesado puedes revisar las que dan organizaciones como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Unión Europea o Wikipedia.

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunicar Sostenibilidad

¡Separar residuos correctamente es lo más difícil!

Publicado en: Comunicar Sostenibilidad por Samuel Andreu. Texto original

Trash Recycling with Disposal Containers
Fotografía tomada por epSos.de publicada en Flickr bajo licencia CC-By 2.0


¿Cuántas veces habré oído de boca de los responsables de medio ambiente de las empresas la frase que titula este post? Lo cierto es que ha sido en incontables ocasiones.

Puede resultar llamativo, o por lo menos a mi me lo parece, que los profesionales dedicados a la gestión ambiental en las empresas identifiquen con tanta recurrencia la dificultad para lograr alcanzar los objetivos de mejora en cuanto a segregación en origen de los residuos. Lograr que los compañeros de otras áreas depositen acertadamente  en su contenedor respectivo los diferentes residuos es por lo tanto una cuestión más compleja de lo que podría parecer en un principio.

La deposición de residuos en un contenedor para el que no están destinados responde, por lo general, a una actitud no premeditada motivada por varios factores, entre los que destacaría la desinformación y la falta de sensibilización. En cuanto al primero, es relativamente fácil de suplir mediante:

  • Manuales de bienvenida destinados nuevas incorporaciones (ver Recursos).
  • Paneles informativos (ver Recursos) y etiquetas identificativas.
  • Charlas y reuniones.
En mi opinión la carencia de sensibilización es el gran problema frente al que nos encontramos; seguramente en un futuro los responsables de medio ambiente tendrán resuelta está cuestión, ya que la educación sobre cuestiones medioambientales, por suerte, ya está incluida en los programas escolares. Sin embargo, en la actualidad la falta de sensibilización de una parte de la sociedad es un obstáculo que hay que salvar.
 
Creo que las siguientes acciones pueden ayudar a sensibilizar a los compañeros y lograr con ello su colaboración:
  1. Formación en grupo: impartida por el propio responsable de medio ambiente o por un profesional externo a la empresa.
  2. Charlas individuales.
  3. Encomienda de acciones: son acciones ejemplares que pueden tener una carga sensibilizadora relevante. Se puede ser muy imaginativo en esta medida y lograr los objetivos marcados sin necesidad de recurrir a acciones incomodas o molestas (¡hay que respetar siempre la legislación laboral!). Es recomendable consensuar estas acciones con el responsable directo del área en cuestión.
  4. Sanciones: no me gustan, pero a veces pueden ser la única medida efectiva para trasladar a los trabajadores la importancia de cumplir correctamente los protocolos medioambientales. Creo que debemos hacer uso de sanciones cuando han fallado el resto de acciones, es decir, como último recurso.    
Pienso que la clave para lograr obtener unos buenos resultados de segregación es lograr comunicar adecuadamente la importancia de la acción en sí. Es complicado, ya que debemos de dar con la fórmula que funcione en nuestra organización. No obstante, ese mismo reto es el que hace que resulte un desafío tan interesante.

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunicar Sostenibilidad