Archivo de la categoría: Gestión Ambiental

¿ES FÁCIL SER UN CONSUMIDOR RESPONSABLE? O ¿ESTÁ EL ECOLOGISMO RESERVADO PARA RICOS?

Publicado en: Trabajar en Gestión Ambiental por Verónica García Correa. Texto original

Mucho de economía circular, de cambio climático, del horror de la contaminación por plásticos, de ciudades en las que ya casi no se puede respirar… Mucho de que hay que hacer algo, de que si continuamos así nos quedan cuatro telediarios, de que si no actuamos ya en 11 años no habrá vuelta atrás…. Mucho […]

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Ser Ambientólogo en Latinoamérica

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por ancogra90. Texto original

Cuando era aún un niño, tal vez sobre los 10 años me fascinaban los reportajes de naturaleza, principalmente los centrados en/ambientados en otros continentes. Para mí, un niño criado en la manchuela conquense, me imaginaba esas zonas como indómitas, con una fuerza de la naturaleza especial, selva virgen, mares de árboles, vegetación y animales coloridos, diversos, peligrosos…

Lo veía casi como un cuento. Sabes que existe, pero en ese momento me parecía imposible  llegar a formar parte de todo eso, como algo que no es posible alcanzar. ¿Cómo podía imaginarme, en ese momento, que algún día formaría parte del complejo eslabón que debe ajustar el difícil equilibrio entre los intereses económicos y productivos junto a la conservación de los lugares más maravillosos del planeta? Porque eso es lo que realmente significa ser ambientólogo en Ecuador.

Islas Galápagos. Ecuador. Foto: Ángel Collado

El 2014 fue un año que siempre quedará grabado a fuego en mi memoria. Recién graduado en Ciencias Ambientales, estaba tremendamente desilusionado por la situación laboral en España. Como nos pasa a muchos al acabar los estudios, tenía grandes dudas sobre mis propias cualidades, sobre si tendría las capacidades necesarias y estaría preparado para  enfrentarme a una situación laboral en el sector ambiental. Hasta dudaba de que algún día pudiese llegar a ser un profesional en medio ambiente. Te sientes tan pequeño, tan insignificante en esos momentos…

Tras una serie de coincidencias personales, hice algo que nunca hubiese podido imaginar que haría alguien como yo. Con 24 años tomé la decisión de lanzarme totalmente y emigrar a Ecuador. No conocía nada del sector ambiental, menos en Ecuador, no tenía experiencia laboral previa como ambientólogo, no conocía empresas ni organizaciones y apenas había realizado indagaciones previas. Sólo tenía nociones de la cultura ecuatoriana y algún conocimiento aproximado sobre su componente ecológico. Sin embargo, solicité la visa y a los pocos meses ya estaba allí.

Dejas a tu familia, tus amigos, todo tu entorno, para irte a un lugar lejano por un tiempo que no sabes cuánto podrá ser. Ya no vas a poder estar en cumpleaños, en bodas, en los nacimientos, cuanto tu familia te necesite, en los momentos duros, en los momentos buenos. Pero tienes un motor mucho más fuerte que todo eso, desbordas ilusión, energía, pasión. Sientes que quieres vivir, que no quieres desaprovechar la oportunidad y hacer algo que realmente de valor y sentido a lo que tú eres, a lo que quieres ser. Deseas probarte a ti mismo, decir que lo intentaste, que ante diferentes caminos en la vida elegiste el más difícil. Este tipo de decisiones despiertan un fuego en ti que nunca pensaste que tenías, que te llevará a donde nunca pensaste que lo harías.

Todos los deberes pendientes los tuve que realizar desde dentro del propio país. Toda una inconsciencia, pero tal vez es la mejor forma de tomar decisiones de éste tipo. Como dice el dicho, bien está lo que bien acaba, y finalmente logré formar parte de proyectos increíbles. Conocí lugares y gente, viví experiencias que realmente me cambiaron desde todos los aspectos. No como turista, sino como agente que forma parte de ese entorno, viví realmente Ecuador, viví su sector ambiental.

Foto: Ángel Collado

El objetivo de este blog es, a través de mi experiencia, contar los diferentes aspectos que se deben tener en cuenta para trabajar en Ecuador en particular, y en Latinoamérica en general. Dar a conocer aquellas consideraciones que se deben tener en cuenta, el cambio de mentalidad y conceptual necesario, vivencias técnicas particulares y todos aquellos consejos que puedan ser de utilidad para todo aquel que quiera vivir esta aventura.

Por encima de todo, mi deseo es motivar a aquellos estudiantes y recién graduados que piensan, al igual que yo pensaba, que no tienen qué aportar, que no son nada en especial para el sector ambiental. Porque es mentira. Las habilidades necesarias y desarrolladas en el mundo académico son diferentes a las que vas a desarrollar en el mundo laboral. Las habilidades que realmente necesitas son las de no rendirte, las de continuar cuando las cosas no salgan, el pensar que sí puedes cuando haya gente que te diga que no. En definitiva, creer que sí puedes convertirte en un auténtico profesional en medio ambiente.

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LOS 7 ELEMENTOS CLAVE PARA QUE LA RECOGIDA SELECTIVA DE TU EMPRESA FUNCIONE

Publicado en: Trabajar en Gestión Ambiental por Verónica García Correa. Texto original

Sea cual sea el proceso que desarrolle tu empresa, fabriques lo que fabriques y tenga el tamaño que tenga, un aspecto que seguro se va a generar en ella y que vas a tener que gestionar, van a ser los Residuos. Puede ser en mayor o menor cantidad, puede que sean peligrosos o no peligrosos, […]

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¿Qué variables tendré en cuenta en la gestión ambiental de mi empresa?

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por Raquel Gómez. Texto original

Al integrar la variable ambiental por primera vez en la empresa necesitaremos considerar las principales variables ambientales que determinan una correcta gestión ambiental.

Inicialmente precisaremos de ciertos permisos o licencias ambientales específicas, en función del tipo de actividad, así como crear programas concretos a nivel interno que permitan cumplir con los objetivos ambientales y establecer procedimientos específicos e integrar nuevas variables en la gestión diaria que permitan cumplir con los requerimientos ambientales, bien sean por obligado cumplimiento legal o con carácter voluntario, si así lo establece la empresa.

Algunos aspectos ambientales clave en el mundo de la empresa hacen referencia a la prevención ambiental, como por ejemplo, la solicitud de la una autorización ambiental integrada, la evaluación ambiental estratégica o la responsabilidad medioambiental. Otras veces en cambio, se deben considerar actuaciones correctivas que eviten determinados errores en la gestión ambiental que hayan podido causar una situación ambiental crítica, por ejemplo, fugas, focos de contaminación, multas medioambientales, etc.

Variables de gestión ambiental en ela empresa

Para no incurrir en una situación de negligencia ambiental y para iniciar con la integración de las variables ambientales en la empresa, será necesario considerar ciertas variables mínimas, por ejemplo, la correcta gestión de los residuos. En este sentido, la economía circular sugiere prestar especial atención a todo el ciclo de vida de los productos y servicios y por tanto también a su fase de eliminación. Así, las empresas deberán integrar planes de minimización de residuos, declarar anualmente sus residuos peligrosos o llevar a cabo un seguimiento y control de los mismos.

Igualmente, se tendrán en cuenta los aspectos relacionados con la contaminación atmosférica, llevando a cabo una identificación de los principales focos de emisión de GEI (Gases de Efecto Invernadero) y una contabilización de emisiones que permita reducir la huella de carbono.

Pixabay

La contaminación de aguas y de suelos también conlleva tareas en la gestión empresarial, así como la incorporación de nuevos sistemas de gestión basados en la gestión ambiental, tales como la norma ISO 14001:2015 o el Reglamento EMAS. La adopción de estos sistemas de gestión ambiental nos permitirá incorporar todas las variables ambientales y establecer una hoja de ruta efectiva para la consecución de los objetivos ambientales teniendo en cuenta también, la importancia de llevar a cabo una comunicación ambiental interna y externa efectiva, que permita dar a conocer de forma transparente las líneas de acción ambiental establecidas por la empresa y que rigen su responsabilidad ambiental.

El curso sobre “Herramientas básicas de gestión ambiental en la empresa” que imparto en el Instituto Superior del Medio Ambiente puede ayudarte en la integración de dichas variables ambientales. Se trata de un curso introductorio a la gestión ambiental empresarial dirigido a personal de departamentos de medio ambiente sin formación técnica específica previa en materia medioambiental; administrativos de empresas del sector ambiental que precisen conocimientos generales sobre gestión ambiental en la empresa; técnicos de departamentos de calidad y/o PRL que precisen ampliar conocimientos en materia de gestión ambiental y responsables o gerentes de Pymes o MicroPYMEs que precisen conocimientos básicos sobre gestión ambiental en la empresa.

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EL 2018 EN EL MEDIO AMBIENTE: ¿Un año bien invertido o un año malgastado?

Publicado en: Trabajar en Gestión Ambiental por Verónica García Correa. Texto original

Pues sí, aquí estamos de nuevo, a puntito de acabar otro año más. Doce meses enteritos que han pasado, como siempre, casi sin darnos cuenta. Y como todo va tan rápido, no hay nada como pararse un rato para echar cuentas y ser conscientes de que, aunque a priori parece que no ha pasado nada, […]

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Más civismo, ¡por favor!

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

Si alguna vez has estado un lunes al sol seguro que has visto la escena en algún parque de tu barrio. Se repite después de cada fin de semana, especialmente en primavera, a medida que alargan los días y avanza el termómetro. Un operario municipal (eufemismo para referirnos a una persona subcontratada en precarias condiciones laborales en el contexto del contrato de limpieza adjudicado a una empresa constructora) se pasea recogiendo del suelo latas de bebidas, paquetes de tabaco vacíos y otros residuos varios que se acumulan alrededor de papeleras rebosantes, tirados debajo de los bancos, magistralmente puestos en un equilibrio inestable sobre algún columpio infantil…

Barre las hojas que deja en el suelo el otoño, la marcescencia estival o la plaga de turno. Los folletos publicitarios de la inmobiliaria, las tarjetas que muestran cuerpos sometidos a la explotación más antigua del mundo, los catálogos del hipermercado… Pasa horas arrastrando grandes bolsas que llena y acumula en una esquina del parque, a la espera de que llegue la furgoneta o el camión que llevará esa mezcla de residuos directamente a vertedero.

Cansado de tanto trajín, le llega el turno al arenero donde se ubican los columpios. Sin fuerzas para mover el rastrillo, tapará un poco los excrementos de los perros que libremente han paseado por la zona infantil. Con la excusa del bienestar de sus animales, algunos desaprensivos los sueltan a sus anchas, mientras el móvil les da la coartada perfecta para no darse por aludidos de sus obligaciones higiénicas.

El domingo por la mañana la escena es algo distinta. Las niñas y los niños se manchan de mierda y se cortan con latas oxidadas mientras escavan en la arena. Los progenitores se quejan de la falta de educación de los adolescentes que hacen botellón. Algún abuelo echa la culpa de la suciedad a esos extranjeros que duermen en pisos patera y se pasan toda la tarde vagueando en el parque con tal de no subir a sus casas. Alguien discute con un macarra que achucha a su perro de presa para exhibir ante los colegas la potencia del can.

Alguien clama en el desierto por un poco de civismo. ¿Qué enseñan en los colegios? Necesitamos más educación, que esto no es un estercolero. ¡Por favor! Miren como está todo. Somos unos guarros. Muy guarros.

No le falta razón. Sabiendo que la escena no es nueva, que lleva décadas repitiéndose, me pregunto:

  • ¿Por qué seguimos vendiendo refrescos, cervezas, patatas fritas, pipas, caramelos y todo tipo de productos en latas y plásticos de usar y tirar?
  • ¿Por qué no se incentiva la devolución del envase usado al comercio que vende producto envasado?
  • ¿Por qué los ayuntamientos no exigen a Ecoembes los recursos para recoger adecuadamente los envases adheridos a su sistema que acaban abandonados en calles, parques, plazas y jardines?

Es cierto. Somos unos guarros, en más de 20 años no hemos sido capaces de llevar la bolsa de gusanitos desde el banco del parque hasta el contenedor amarillo. El viento las arrastra y acaban como fósiles modernos que encontramos en un paseo por la playa:

  • ¿Cuánto tiempo llevará esto flotando aquí?
  • Es la marca que comíamos cuando éramos pequeños ¿te acuerdas?
  • Si claro, hace más de 10 años que no los venden con este nombre.

¿Podemos cambiar estas escenas con otros 20 años de educación y concienciación ambiental? Quizá sí. Si enseñamos al Ayuntamiento a trasladar los costes de la limpieza urbana al sistema integrado de gestión al que están adheridos los envases que recoge el empleado de la subcontrata.

Quizá trasladando ese coste al responsable de la puesta en el mercado del producto envasado se liberarían recursos para vigilancia y aplicación de las sanciones previstas en las ordenanzas sobre tenencia de animales domésticos.

Tal vez podríamos enseñarle al distribuidor de bebidas enlatadas que su modelo de negocio genera un problema. Que está muy bien fomentar y favorecer el consumo compulsivo, pero afecta a la salud de las personas y genera una cantidad de residuos que hay que gestionar.

lata de Coca Cola abandonada

Quizá si los envases vacíos se admitiesen de vuelta en los establecimientos que los venden, el operario de parques y jardines podría dedicar su tiempo y esfuerzo a mantener unas condiciones higiénicas en las zonas infantiles. Tal vez esto nos ahorraría los costes sanitarios de tratar los crecientes casos de enfermedades transmitidas desde las heces de perros y gatos a los, cada vez más escasos, niños que juegan en los parques.

Con menos dinero público destinado a recoger envases adheridos al sistema integrado de gestión tendríamos más opciones de instalar y mantener fuentes públicas de agua potable, donde todas las personas podrían beber, sin necesidad de comprar bebidas azucaradas con su correspondiente coste sanitario.

Es más, si los parques pudiesen ser lugares de encuentro seguros para la infancia quizá sería más fácil integrar a todos los niños y las niñas en un modelo de educación inclusivo, donde todos sean parte de la solución. Lo mismo les daba por colaborar, compartir y proponer nuevos modelos de desarrollo más sostenibles.

Necesitamos más educación y civismo para crear círculos virtuosos que nos permitan avanzar en sostenibilidad. Pero no podemos culpar de los problemas complejos a la falta de educación del conjunto de los ciudadanos. Porque, en el tema particular de los residuos, si nos centramos únicamente en pedir más educación y civismo:

  • Exculpamos al que fabrica envases que no se pueden recuperar para el reciclaje.
  • Libramos de su responsabilidad a quien utiliza envases de usar y tirar en su modelo de negocio.
  • Legitimamos a quienes toma decisiones que no mejoran el sistema de recogida y gestión de residuos.

Quizá el civismo que necesitamos pasa por revisar modelos de negocio. Si la estrategia de una empresa pasa por comercializar productos que afectan a la salud, el medio ambiente, la limpieza de las ciudades… tendrá que asumir los sobrecostes que genera.

Somos unos guarros todos. Pero cuando las empresas deciden si sus productos y sus campañas de publicidad sirven a personas responsables o se benefician del incivismo. Y las personas tenemos que movernos dentro de las pocas opciones que nos dejan esas empresas. Eso sí, con educación y civismo.

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