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Objetivo: Impacto cero de la energía eólica

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por Jon Dominguez. Texto original

Que la energía eólica va a formar parte del futuro necesario del planeta, y en especial de la Unión Europea (UE), es algo difícil de negar. Incluso a pesar de algunas políticas cortoplacistas que insisten en mirar para otro lado. La realidad es imparable. Y no lo digo yo, lo confirman las cifras. Según el Global Wind Energy Council (GWEC) a finales de 2016 había 90 países con algún tipo de capacidad generadora, lo que supone una potencia instalada a nivel mundial de 487 GW. Y la Asociación Mundial de Energía Eólica (WWEA)ha estimado, a falta de confirmación definitiva, que en 2017 se ha llegado a los 540 GW instalados. En fin, que los datos hablan por sí solos. La tendencia es claramente alcista. Incuso para España, últimamente demasiado miope y empeñada en descolgarse de la UE, va a ser difícil no verse arrastrada por la ola imparable que suponen las energías renovables. De momento el año pasado se subastaron 8.000 MW, que deberán ser funcionales en 2020 y dónde la eólica tiene un peso importante. Si queremos cumplir con las Directivas y no ser sancionados ni convertirnos en un ejemplo de torpeza histórica, deberemos coger este tren. Un tren que ha de llevarnos a la sostenibilidad y a la suficiencia energética.

Capacidad instalada e incremento anual a nivel mundial entre 2012 y 2016. Imagen:www.wwindea.org

Y precisamente de la sostenibilidad de la energía eólica quiero hablaros en este post. Como he mencionado y muchos probablemente ya sabríais, la evolución en la instalación de MW eólicos es constante y en alza. Pero si queremos que la implantación de esta fuente de energía continúe a buen ritmo y haga honor a su calificativo de renovable, debemos abordar los nuevos retos ambientales que nos plantea su imparable crecimiento.

Es de conocimiento público, y los datos así lo avalan, que la energía eólica tiene una huella ecológica más reducida que la mayoría de las fuentes energéticas. Pero también sabemos que esta característica no la libra de estar exenta de impactos en los ecosistemas, especialmente sobre las poblaciones de aves y murciélagos. Y aquí radica la cuestión central que quiero abordar. Si queremos que la eólica pueda presumir de ser realmente renovable y que su influencia neta sobre el medio ambiente sea cero, hay que retomar el debate sobre su evaluación e integración ambiental. No es una propuesta gratuita. Desde hace tiempo los expertos llevan alertando de que los estudios y evaluaciones de impacto son deficientes, y no han permitido anticipar los impactos de forma adecuada ni establecer medias de mitigación realmente efectivas (ver p.ej Ferrer et al. 2011Lintott et al. 2016). Es un problema generalizado. A las carencias de conocimiento de la influencia del impacto sobre la fauna, se le unen protocolos de evaluación y control deficientes e incompletos que impiden la plena integración de la energía eólica en los ecosistemas dónde proyecta ubicarse (traté el tema en un reciente post).

impacto eolica sobre la fauna

Esto no quiere decir que estemos ante una situación irreversible. Aún tenemos margen de maniobra para hacer las cosas a la altura del papel que ha de jugar la eólica en la sostenibilidad global. Pero eso sí, debemos actuar cuanto antes. Dejando el sensacionalismo fuera de este debate (ya se encargarán otros de incorporarlo), es prioritario entender que solo alcanzaremos los objetivos de impacto cero desde un enfoque riguroso basado en la evidencia científica. Y sin duda esto pasa por mejorar sustancialmente las estrategias de evaluación de impacto y seguimiento ambiental de los parques eólicos a todas las escalas. Porque minimizar la influencia de la energía eólica sobre los vertebrados voladores no solo facilita su integración en los ecosistemas y la hace más sostenible, sino que supone una reducción de costos importante y mejora sustancialmente la competitividad de los proyectos.

Conscientes de la problemática y de la necesidad de aportar calidad y fiabilidad en las evaluaciones y seguimiento del impacto de la energía eólica sobre la fauna, el Instituto Superior del Medio Ambiente y el que suscribe hemos desarrollado recientemente el curso online Evaluación y seguimiento del impacto de los parques eólicos sobre la fauna.

Artículo original publicado en Linkedin

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El controvertido mundo de la gestión cinegética

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por gcastillo. Texto original

Durante mis estudios de biología y por mi manera de entender la naturaleza, la visión de un montón de ciervos y jabalíes, alineados en el suelo y rodeados de sonrientes personas que posaban orgullosas de su hazaña en la foto, me parecía algo macabro e inconcebible para una sociedad “civilizada”. No entendía que diversión podía tener esa “afición” y sobre todo no concebía la necesidad de tenerla.

Una vez terminada la carrera, mis primeros pasos como profesional, me condujeron de manera directa al trato con el colectivo de la caza, programas de reintroducción de conejos, censos de especies cinegéticas, elaboración de planes técnicos de caza.

Muchas horas de trato con gestores de cotos, técnicos de la administración de los departamentos de caza y pesca, celadores de caza de reservas, cazadores, etc., fueron ampliando mis conocimientos y también modificando la percepción del “mundo de la caza”.

Fuente: Gonzalo Castillo

Lo que aprendí fue la complejidad asociada a este colectivo, el arraigo que tiene en las zonas rurales, la importancia económica que tiene, la controversia social que genera (ya la conocía) y sobre todo la necesidad de una adecuada gestión para conseguir un equilibrio en las poblaciones de especies denominadas “cinegéticas” que permitan el mantenimiento de las cadenas tróficas naturales y la conservación de los ecosistemas.

Como conservacionista comparto el sentimiento de muchas personas que no aceptan la actividad cinegética y que la querrían ver prohibida. Sin embargo, como gestor de fauna, tengo clara la necesidad  de una adecuada gestión de esta actividad, porque sin esta gestión, las consecuencias serían catastróficas para el medio natural.

Como en todo lo relacionado con la gestión de la fauna, el aspecto social tiene casi la misma importancia que los aspectos técnicos y es en este punto donde la gestión cinegética genera mucha controversia:

El colectivo de “cazadores”, defiende su gestión y muchos de ellos se declaran como abanderados de la conservación.

El colectivo “anti-caza”, considera esta actividad como “innecesaria” y proclama que debería minimizarse o incluso prohibirse.

Las administraciones encargadas de la gestión cinegética  se enfrentan continuamente a controversias generadas por los dos colectivos anteriores y muchas de ellas carecen de los suficientes recursos (materiales y humanos) para realizar adecuadamente sus tareas.

Cada poco tiempo, salen noticias en los medios de comunicación, sobre la mala gestión que se hace de la caza en España, sobre poblaciones de especies cinegéticas descontroladas, sobre cómo se debería actuar sobre determinadas especies, etc..

En colaboración con el ISM he querido aportar mi conocimiento sobre este tema en el diseño y elaboración de los materiales de estudio del Curso de Gestión y Conservación de la Fauna, del que soy tutor, donde  la gestión cinegética se explica de manera sencilla, permitiendo al participante obtener una visión general de cómo abordar este campo de conocimiento.

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¿Conocemos el impacto de la energía eólica sobre la fauna? ¿Lo estamos evaluando correctamente?

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por Jon Dominguez. Texto original

La respuesta a la primera pregunta sería “no demasiado”. Y a la segunda habría que contestar con un rotundo “no”.

Los buitres leonados (Gyps fulvus) cumplen los requisitos de riesgo asociados a las factores de la especie. Foto: Mario modesto, CC BY-SA 3.0 Wikipedia

Respecto al primer interrogante, existe una tendencia bastante común por la que solemos pensar que el impacto de los parques eólicos sobre la fauna es bien conocido. Si nos preguntaran, la mayoría responderíamos rápidamente que el principal problema es la mortalidad de las aves al colisionar con las palas de los aerogeneradores. E incluso algunos también mencionaríamos a los murciélagos como grupo de riesgo. Y aunque no iríamos desencaminados, la realidad es que, tras 50 años de energía eólica a escala industrial, seguimos sin saber mucho sobre su impacto en los vertebrados voladores. Nuestra comprensión no pasa de conocer algunas características que hacen a unas especies más propensas que otras a sufrir impactos, y de cierto consenso al considerar que la magnitud del impacto es en general reducida, aunque en determinadas situaciones puede implicar importantes efectos negativos sobre las especies.

De hecho, seguimos sin entender prácticamente nada de la influencia a largo plazo sobre las poblaciones, y muy poco del peso de las características del entorno en la mortalidad. Un problema que se agrava con los murciélagos, hasta hace poco sistemáticamente ignorados en las evaluaciones de impacto, y que probablemente se estén llevando la peor parte.

Este vacío de información, que dificulta en buena medida la implantación realmente sostenible de la energía eólica, está estrechamente relacionado con la segunda cuestión que planteaba en el título. Sabemos poco, sí, pero es que además no estamos gestionando correctamente el desarrollo de la eólica ni si quiera en base a esos escasos conocimientos. Los expertos llevan tiempo alertando de carencias serias en las metodologías de evaluación y en los programas de seguimiento de impacto, especialmente a largo plazo. Hace unos años, por ejemplo, científicos del CSIC y de la Fundación Migres (entre otros) detectaron que los estudios de impacto ambiental no conseguían predecir correctamente cuáles iban a ser los proyectos con mayor mortalidad. Pudieron comprobarlo sobre el terreno, y concluyeron que acertaban muy poco.

Fragmentación y pérdida de hábitat en un parque eólico de Virginia Occidental (EEUU). Fuente: www.wind-watch.org

Más recientemente, una amplia revisión sobre las evaluaciones de impacto de los parques eólicos en murciélagos del Reino Unido extraía conclusiones muy similares. Los análisis son incompletos, las metodologías muchas veces erróneas y los estudios no terminan de servir para reconocer el impacto ni para establecer medidas de mitigación adecuadas. Y son solo dos ejemplos.

Si queremos que la energía eólica siga siendo una de las opciones con mayor potencial para luchar contra el cambio climático y facilitar la suficiencia energética; y que el título de renovable que se le otorga no haga referencia exclusivamente al origen del recurso, debemos aumentar el esfuerzo y la calidad de la evaluaciones de impacto. Para ello es fundamental que estandaricemos los protocolos, apliquemos técnicas repetibles y mejoremos sustancialmente los seguimientos a largo plazo. Y es que conseguir una mayor sostenibilidad no solo beneficia al medioambiente, sino que también reduce los costes y aporta competitividad. Es necesario entender que una buena planificación es una oportunidad al desarrollo de la industria.

En el ISM hemos captado el mensaje y queremos contribuir con nuestro granito de arena a la consecución de la plena sostenibilidad de la energía eólica. Por eso hemos desarrollado el curso Evaluación y Seguimiento del Impacto de los Parques Eólicos sobre la Fauna, donde ayudaremos a los alumnos a profundizar en el conocimiento del impacto de los parques eólicos, aportaremos las herramientas necesarias para evaluar de forma científica y estandarizada su influencia sobre las aves y los murciélagos, y abordaremos las distintas soluciones de mitigación existentes. El objetivo es que de nuestras aulas salgan técnicos con la capacitación suficiente como para revertir la situación descrita en los párrafos anteriores. Yes we can!

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¿Conocemos el impacto de la energía eólica sobre la fauna? ¿Lo estamos evaluando correctamente?

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por Jon Dominguez. Texto original

La respuesta a la primera pregunta sería “no demasiado”. Y a la segunda habría que contestar con un rotundo “no”.

Los buitres leonados (Gyps fulvus) cumplen los requisitos de riesgo asociados a las factores de la especie. Foto: Mario modesto, CC BY-SA 3.0 Wikipedia

Respecto al primer interrogante, existe una tendencia bastante común por la que solemos pensar que el impacto de los parques eólicos sobre la fauna es bien conocido. Si nos preguntaran, la mayoría responderíamos rápidamente que el principal problema es la mortalidad de las aves al colisionar con las palas de los aerogeneradores. E incluso algunos también mencionaríamos a los murciélagos como grupo de riesgo. Y aunque no iríamos desencaminados, la realidad es que, tras 50 años de energía eólica a escala industrial, seguimos sin saber mucho sobre su impacto en los vertebrados voladores. Nuestra comprensión no pasa de conocer algunas características que hacen a unas especies más propensas que otras a sufrir impactos, y de cierto consenso al considerar que la magnitud del impacto es en general reducida, aunque en determinadas situaciones puede implicar importantes efectos negativos sobre las especies.

De hecho, seguimos sin entender prácticamente nada de la influencia a largo plazo sobre las poblaciones, y muy poco del peso de las características del entorno en la mortalidad. Un problema que se agrava con los murciélagos, hasta hace poco sistemáticamente ignorados en las evaluaciones de impacto, y que probablemente se estén llevando la peor parte.

Este vacío de información, que dificulta en buena medida la implantación realmente sostenible de la energía eólica, está estrechamente relacionado con la segunda cuestión que planteaba en el título. Sabemos poco, sí, pero es que además no estamos gestionando correctamente el desarrollo de la eólica ni si quiera en base a esos escasos conocimientos. Los expertos llevan tiempo alertando de carencias serias en las metodologías de evaluación y en los programas de seguimiento de impacto, especialmente a largo plazo. Hace unos años, por ejemplo, científicos del CSIC y de la Fundación Migres (entre otros) detectaron que los estudios de impacto ambiental no conseguían predecir correctamente cuáles iban a ser los proyectos con mayor mortalidad. Pudieron comprobarlo sobre el terreno, y concluyeron que acertaban muy poco.

Fragmentación y pérdida de hábitat en un parque eólico de Virginia Occidental (EEUU). Fuente: www.wind-watch.org

Más recientemente, una amplia revisión sobre las evaluaciones de impacto de los parques eólicos en murciélagos del Reino Unido extraía conclusiones muy similares. Los análisis son incompletos, las metodologías muchas veces erróneas y los estudios no terminan de servir para reconocer el impacto ni para establecer medidas de mitigación adecuadas. Y son solo dos ejemplos.

Si queremos que la energía eólica siga siendo una de las opciones con mayor potencial para luchar contra el cambio climático y facilitar la suficiencia energética; y que el título de renovable que se le otorga no haga referencia exclusivamente al origen del recurso, debemos aumentar el esfuerzo y la calidad de la evaluaciones de impacto. Para ello es fundamental que estandaricemos los protocolos, apliquemos técnicas repetibles y mejoremos sustancialmente los seguimientos a largo plazo. Y es que conseguir una mayor sostenibilidad no solo beneficia al medioambiente, sino que también reduce los costes y aporta competitividad. Es necesario entender que una buena planificación es una oportunidad al desarrollo de la industria.

En el ISM hemos captado el mensaje y queremos contribuir con nuestro granito de arena a la consecución de la plena sostenibilidad de la energía eólica. Por eso hemos desarrollado el curso Evaluación y Seguimiento del Impacto de los Parques Eólicos sobre la Fauna, donde ayudaremos a los alumnos a profundizar en el conocimiento del impacto de los parques eólicos, aportaremos las herramientas necesarias para evaluar de forma científica y estandarizada su influencia sobre las aves y los murciélagos, y abordaremos las distintas soluciones de mitigación existentes. El objetivo es que de nuestras aulas salgan técnicos con la capacitación suficiente como para revertir la situación descrita en los párrafos anteriores. Yes we can!

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Salpa maxima, una gran desconocida

Publicado en: Ecopixeladas por Javier de los Reyes. Texto original

En esta nueva entrada os traigo como protagonista a un ejemplar de Salpa maxima (Forsskål, 1775), localizado en la costa de Salobreña, en la provincia de Granada (España) a 50 metros de la costa y a unos 2m de profundidad. Las condiciones de gran visibilidad facilitaron localizarlo mientras hacía fotos a un cardumen de caballas que se alimentaban en la superficie. El vídeo que os inserto a continuación ha llamado la atención de aquellos que lo habéis visto, e indagando he llegado a la conclusión de que Salpa máxima es una gran desconocida.

Es la primera vez que tengo un encuentro con esta especie y tomé las precauciones necesarias al desconocer en ese momento su grado de peligrosidad; en este caso carece de ella.

En cualquier caso las prácticas de buceo sostenible aconsejan introducirse en el medio como un mero observador y disfrutar fijándonos en el comportamiento, características y biología, sin molestar a la fauna ni provocar impactos en el medio. Sostenible porque el “bicho” pretende continuar con su ciclo vital al día siguiente, no necesita que nadie lo exhiba exprimiéndolo bajo el surrealista titular “el increíble pez transparente” y cosas similares; sostenible porque desempeña un papel en su ecosistema y sostenible para que las generaciones futuras puedan seguir contando con su presencia. Esto es importante dada la presión a la que están sometidos los ecosistemas costeros.

Al contrario de lo que puede parecer no se trata ni de una medusa (filo Cnidaria) ni de un ctenóforo (filo Ctenophora); pertenece a los urocordados o tunicados (unas 3.000 especies). Dentro de los urocordados se encuentran las salpas.

El ejemplar que nos ocupa mide unos 30 cm; es solitario aunque también pueden encontrarse en colonias formando cadenas de varios ejemplares. Es transparente y gelatinoso, carece de tentáculos y tiene dos aberturas o sifones, una en cada extremo a través de la cuáles por movimientos contráctiles origina la corriente necesaria para desplazarse. No obstante el movimiento es lento como a la deriva.

salpa grafico

 

Pueden apreciarse los haces musculares como anillos a lo largo de la túnica; es una especie planctónica y el aparato digestivo de un color rojizo contrasta con el resto de la morfología. El sifón posterior termina coronado por dos extensiones a modo de cuernos que son característicos de la especie.

Lo más llamativo es el cordón interior ligeramente luminiscente, que cobra una mayor viveza al buscar un plano que recoja los rayos de luz a su través, son salpas de menor tamaño, formando una cadena en el interior.

Según la web del proyecto Jellyfish Research South Spain (http://jellyfishresearchsouthspain.moonfruit.com/) suelen verse entre primavera y otoño y puede alcanzar los 60cm de longitud.

Una primera identificación me la facilitaron a través del correo electrónico del proyecto, a quienes remití una imagen. El proyecto en parte se alimenta de la colaboración de quienes informan de este tipo de avistamientos.

Posteriormente fue identificada por un experto en biodiversidadvirtual.org, os dejo enlace a la ficha.

Taxonomía:

  • Filo: Urochorda

  • Subfilo: Tunicata

  • Infrafilo: Thalida

  • Clase: Thaliacea

  • Orden: Salpida

  • Familia: Salpidae

  • Género: Salpa

(Fuente: http://iberfauna.mncn.csic.es/showficha.aspx?rank=J&idtax=1217 )

En las imágenes podéis observar una vista en detalle del sifón anterior.

Haga click para ver el pase de diapositivas.

En cuanto a la taxonomía R.C Brusca y G.J. Brusca sitúan Urochorda como un subfilo dentro de Chordata, mientras que el banco de datos de Iberfauna (CSIC) y Biodiversidadvirtual hacen distinción entre el filo Chordata y el filo Urochorda.

Respecto a la biología Mojetta y Ghisotti, en la Guía de flora y fauna del Mediterráneo describen la reproducción de la especie Thalia democratica (fam. Salpidae); el huevo fecundado origina un individuo asexuado, del cuál por gemación se forman individuos sexuados hermafroditas que forman una cadena; dentro de cada individuo vuelve a fecundarse un huevo comenzando de nuevo el ciclo.

Otra de las peculiaridades, según algunas publicaciones, es que de algún modo Salpa maxima tiene una gran capacidad para fijar CO2 y depositarlo en el lecho marino, lo cuál podría tener supuestamente algunas aplicaciones, aunque teóricas, para reducir el calentamiento global.

Espero haber contribuido, aunque brevemente, a que se conozca un poco más una criatura tan fascinante.

Autor: Javier de los Reyes @jareyme

Más vídeos de Ecopixeladas

Bibliografía


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Vía Verde del Serpis

Publicado en: Más allá de la ciudad por Fran Mercader Román. Texto original


       En las comarcas fronterizas entre Valencia y Alicante se encuentra el río más caudaloso de la provincia alicantina. Sin embargo, como todos los ríos de nuestra zona, tiene altibajos según la época del año y el régimen de lluvias de semanas anteriores. Paisaje Protegido desde 2007, se trata de un lugar con mucha historia.

       Podemos comenzar la ruta en L'Orxa (Alicante) si sois del interior de la provincia o en Villalonga (Valencia) si vivís en la costa (por distancia hasta el punto de inicio). 

Ruta

      Nosotros la comenzamos en Villalonga por dos razones. Primero, porque nos pillaba más cerca que ir hasta L'Orxa (Lorcha) y segundo, porque la inclinación de la vía hace que primero subamos y a la vuelta bajemos (aunque el desnivel no es muy pronunciado). 

Cantera donde dejaremos el coche
     Ah, se me olvidaba, la hicimos en bici, algo habitual en las vías verdes. Una de las razones de más peso es por la longitud de la misma. si no dispones de dos o más coches (para dejar uno en el inicio y otro en el final) tendrás que volver por el mismo camino. Teniendo en cuenta de que son casi 10km de recorrido, hacerla a pie puede llegar a ser cansada y muy larga (en total unos 20km). 

        Comenzamos la ruta dejando el coche en la cantera (aunque hay gente que sigue un poco más, me parece peligroso porque la vía es estrecha y está llena de peatones y ciclistas continuamente). Tendremos que desviarnos hacia abajo por el Barranc de la Safor (imagen) para llegar a la vía verde. 

Bajada por el Barranc de la Safor para llegar a la Vía Verde
     Tras bajar por el barranco, llegaremos al punto en el que el camino conecta con la vía verde, a partir de aquí seguiremos por bancales llenos de algarrobos y pronto veremos el río a nuestra derecha. 

Escoger el camino de la izquierda. El de la derecha lleva a una casa.
      Llegaremos al primer desvío de la ruta, debemos seguir por el camino de la izquierda y pronto veremos el primero de los 4 o 5 túneles que hay en la vía. En los primeros deberemos encender nuestras linternas o frontales puesto que llega un punto en el que no se ve nada (además es peligroso porque hay ciclistas que se conocen la ruta y van a mil por hora por dentro de los túneles). 

El primero de los túneles de la ruta 
Tras salir del primer túnel el paisaje cambia completamente
     Ya nos encontramos en la vía verde como tal, dentro del cañón del río llamado Racó del Duc y el camino apenas va a sufrir desnivel alguno aunque si notaremos que vamos subiendo poco a poco.

Assut de Morú en época otoñal (si os fijáis bien hay un grupo de cormoranes descansando en la roca del fondo)
Primera piedra colocada en 1990 para la modernización de los riegos tradicionales de la zona (no sabemos si se llegó a hacer algo más que colocar esta cosa horrorosa sobre los restos de un puente que ya no está)
       Al cabo de una hora llegaremos a un puente moderno sobre el río situado en la llamada Fàbrica de L'Infern o Fàbrica de la Llum. Se trata de un antigua central hidroeléctrica  de 1895 que aprovechaba la fuerza del agua para generar luz que abastecía a las fábricas de papel de la comarca del Serpis.

      Se puede entrar pero es bastante peligroso acceder a las plantas superiores porque está muy deteriorada y el suelo se ha derrumbado en algunas habitaciones. No querrás ser tu el culpable de otro derrumbamiento.

Fàbrica de l'Infern (no está torcida, esa deformación es debida al objetivo con el que realizo las fotos)
     Aquí encontramos también el límite entre el pueblo de Villalonga y Lorcha y, por tanto, el límite entre la provincia de Alicante y la de Valencia. Además, alrededor de este edificio hay otras edificaciones que no han llevado tan bien el paso del tiempo como la Ermita de l'Inmaculada (s.XIX).

Grupo de pinos piñoneros en el entorno de la Fàbrica de l'Infern
     Seguimos nuestro camino río arriba, esta vez por el margen derecho, hasta llegar al Assut del Forn o de l'Infern. Hablamos de una antigua construcción relacionada con la Fàbrica de l'Infern que servía para retener el agua y desviarla por un canal hacía esta última.

Assut del Forn o de l'Infern
      Tras esto, nos queda una media hora de camino para visualizar una antigua Fábrica de papel de L'Orxa y, la última parada, la antigua estación del tren Xixarra de L'Orxa. Si nos fijamos arriba en la loma podremos ver el Castillo de Perputxent, de origen musulmán, que se encuentra en ruinas.

Bajo la sombra de la carrasca podemos observar el Castillo de L'Orxa
Antigua fábrica de papel vista desde la Vía Verde
Estación de L'Orxa (gracias al propietario del coche por estropearme la foto) y el Castillo de Perputxent 
    Hora de descansar y comer, almorzar, merendar o lo que queramos. Se puede visitar el pueblo de Lorcha que está a 5 minutos. Nos queda el mismo camino de vuelta para poder seguir disfrutando del entorno natural y patrimonial que nos ofrece esta ruta. Hemos tardado un par de horas en llegar hasta aquí, así que tardaremos un poco menos en volver (si no nos paramos). 

Crítica 

    Esta vía carece de señalización mantenimiento (algo que no entendemos habiendo un Consorcio de la Vía Verde del Serpis con 12 ayuntamientos ni nada menos), de manera que hay tramos en los que las piedras de gran tamaño sueltas son muy molestas para ir en bici, por no hablar de aquellos que transitan en moto coche por una zona en la que debería estar prohibida la entrada a vehículos motorizados (si existe alguna ley/ordenanza al respecto hacédnoslo saber, por que no la hemos encontrado). 

Una de las tantos motos que te puedes encontrar en el recorrido pasando a velocidades desorbitadas
Información 

     Como podéis ver, esta ruta está llena de historia. Si queréis saber más sobre las Fàbriques de la llum y la historia del Racó del Duc os aconsejo echarle un vistazo a este post de nuestros compañeros de A un tir de Pedra donde nos hablan de las numerosas fábricas o molinos que podemos ver por el camino, de su historia, de las ermitas y de la importancia que tuvo esta vía hace 100 años.

Cómo llegar

       Hay que ir al pueblo de Villalonga y tras haberlo pasado, seguir la pista que nos lleva a la antigua cantera, donde iniciaremos la ruta.

Aquí os dejo el Track GPS de la ruta, aunque tiene poca pérdida.



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