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La polución convertida en joya

El diseñador holandés Daan Roosegaarde ha creado el purificador de aire más grande del mundo con el fin de mejorar la calidad del aire de las grandes ciudades. Lo más sorprendente de este proyecto, denominado Smog Free Project, es que la polución obtenida del proceso de purificación se utiliza para crear artículos de joyería. Esta particular idea tiene una doble finalidad. Por un lado, la venta de estas joyas será utilizada para financiar el proyecto y para su mantenimiento. Por otro lado, la compra de dichas joyas hace partícipe del proceso de purificación a los ciudadanos, lo que fomenta la concienciación en cuanto a la necesidad de reducción de la contaminación.

La idea surgió hace 4 años, durante un viaje del diseñador a Beijing (China), dónde la cantidad de vehículos que circulan a diario y las fábricas industriales hacen que la contaminación atmosférica alcance valores muy preocupantes. Allí pudo observar las partículas de carbón en una muestra de la polución del aire y tras tres años de investigación ha llegado al actual prototipo (Figura 1).

Figura 1: Primer prototipo del proyecto Smog Free Project.

figura1

El purificador es una torre de 7 metros de altura que utiliza la misma tecnología que los purificadores de los hospitales modernos, pero a una escala mayor. Esta tecnología se denomina ionización positiva y consiste en la captura de partículas de tamaño PM2,5 y PM10 mediante electricidad estática. Funciona con 1400 vatios de potencia (similar a la potencia de un calentador de agua) y ya se está pensando en un nuevo prototipo que utilice paneles solares como fuente de energía. El proceso consigue que el aire circundante quede un 75% más limpio y es capaz de limpiar 30.000 metros cúbicos por hora. Las partículas obtenidas mediante el proceso de purificación son sometidas a una elevadísima presión para generar unas piedras, que más tarde son recubiertas por resina para fabricar anillos o gemelos (Figura 2). Hasta el momento se han vendido más de 1000 piezas y, según afirman, son muy demandados en las bodas. Cada anillo contiene el carbón resultante de purificar 1000 metros cúbicos de aire contaminado, por lo que comprando un anillo es como si se donaran 1000 metros cúbicos de aire limpio a la ciudad.

Figura 2: Anillo fabricado a partir de las partículas en suspensión de la atmósfera.

figura2

Hasta el mes de noviembre, esta torre purificadora se mantendrá en funcionamiento en el distrito artístico 798 de Pekín. Después viajará por distintas ciudades chinas para promocionarse, ya que, según su creador, tiene posibilidades de comercializarse y varias ciudades ya han mostrado su interés.

Su intención es que torres como esta se distribuyan por las ciudades chinas con mayor nivel de contaminación y contribuyan a mejorar este problema. La contaminación en China provoca la muerte de más de 5 millones de personas grande y a veces es tan grande no permite ver la luz del sol durante varios días (Figura 3). El Ministro de Medio Ambiente de China ha afirmado que la nube de partículas en suspensión alcanza unas dimensiones de 530.000 kilómetros cuadrados (mayor que la superficie de España, que alcanza los 509.000 kilómetros cuadrados). Los niveles de contaminación han llegado a alcanzar 56 veces el nivel máximo permitido.

Figura 3: Imagen de Beijing en la que la contaminación impide el paso de la luz del sol.

figura3

Este proyecto puede ser una gran iniciativa, ya que aunque las torres purificadoras no conseguirán acabar por si solas con el importante problema de contaminación existente en muchas grandes ciudades, sí pueden crear zonas con aire más limpio, en parques o zonas residenciales por ejemplo, en las que los ciudadanos puedan apreciar la diferencia de calidad del aire, lo que podría derivar en una mayor concienciación y la transición a una economía basada en energías más limpias.

Nidia Rodríguez Díaz. Licenciada en Ciencias Ambientales y Máster en Tecnología y Recursos Energéticos.

Imagen de portada: https://www.studioroosegaarde.net/uploads/images/2015/09/05/2043/2043-6275-image.jpeg

Fuentes:

http://es.gizmodo.com/este-purificador-gigante-convierte-la-contaminacion-del-1783095446

http://es.gizmodo.com/la-nube-de-contaminacion-sobre-china-ya-es-mas-grande-q-1745226685

http://www.elmundo.com.ve/noticias/estilo-de-vida/tecnologia/smog-free-project–un-templo-de-aire-disenado-para.aspx

https://www.fayerwayer.com/2015/09/el-purificador-de-aire-mas-grande-del-mundo-recolecta-smog-para-crear-joyeria/

https://www.studioroosegaarde.net/project/smog-free-project/photo/#smog-free-project

https://www.veoverde.com/2014/10/diamantes-hechos-con-el-smog-de-beijing/

http://xabes.com/2015/09/09/smog-convertido-en-anillos/



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La ideología del espacio público

¿Qué es el espacio público? ¿Cuál es su función?

Responder a estas dos preguntas no es para nada fácil. En principio podría haber acuerdo en una breve definición como el “espacio de todos y todas”, pero ésta no dejará contento a nadie. Desde una visión puramente técnica de arquitectos y urbanistas, el espacio público podría ser considerado como el espacio entre edificaciones. Un vacío entre construcciones que, como dice Manuel Delgado, “hay que llenar de forma adecuada a los objetivos de promotores y autoridades, es decir, como un complemento para operaciones urbanísticas”.

Por otra parte, existe una concepción del espacio público construida en el imaginario social desde la antigüedad clásica y que el capitalismo de libre mercado ha ido arrinconando de manera obvia en muchas de nuestras ciudades, sobre todo a partir de la era postfordista. Ese punto de vista define el espacio público como un territorio de intercambio, de encuentro, de disfrute, un espacio político de la ciudadanía, un rincón de democracia.

Plazade Santo Domingo. Madrid

Plazade Santo Domingo. Madrid

Es en este punto donde la ideología entra en acción: concebir el espacio público como lugar de paso o como lugar de descanso e intercambio. He ahí la cuestión. Tan simple como eso, pero a la vez tan complejo. Esta confrontación se puede observar en algunas de las ciudades europeas y españolas más importantes, como Madrid. Durante los casi 15 años de gobierno conservador en la capital, se produjo una transformación urbana basada en la inversión en grandes proyectos inmobiliarios y un abandono palpable de los barrios y distritos. Un ejemplo muy concreto de la ideología política de esos años con respecto a su concepción de espacio público es la desaparición prácticamente total de elementos antes cotidianos para los madrileños como los bancos de madera, la arena de los parques infantiles, las fuentes de agua, la ausencia de árboles productores de sombra… Todo ello tiene su paradigma en la aparición masiva de las denominadas “plazas duras”, que no son más que las plazas de toda la vida aunque ahora carentes de esos elementos antes enumerados y cuyo pavimento granítico destaca por hacerlas prácticamente intransitables durante épocas de mucho calor o de mucho frío (es decir, casi todo el año climático en la capital). Por ello, se ha tendido desde este tipo de gobiernos a potenciar la desnaturalización de los espacios públicos con una intención muy clara: desmotivar a la ciudadanía a reunirse, a debatir, a jugar, a crear. En su lugar se han transformado estas plazas, otrora lugares de disfrute, en lugares de paso donde lo único que se induce a hacer al paseante es sentarse en una terraza de alguna  de las muchas franquicias que invaden plazas y calles. Se trata de un urbanismo psicológico que le viene a decir al ciudadano: aquí no te quedes, busca algo que comprar o vete.

 

Plaza de Tirso de Molina. Madrid

Plaza de Tirso de Molina. Madrid

Ejemplos hay muchos como las plazas de Callao, Ópera, Puerta del Sol, Tirso de Molina, Lavapiés, Santo Domingo, Pedro Zerolo, Chueca, de los Cubos, etc. Muchas de ellas afrontaron hace no mucho obras de peatonalización, algo positivo sin duda, pero el resultado final está lejos de la finalidad de lo que debe ser una plaza.

Pero a partir del 15 de mayo de 2011, cuando los ciudadanos de Madrid y de muchas ciudades españolas se lanzaron a las plazas a reclamar una democracia real, el espacio público adquirió de nuevo su función más pura: la del intercambio. Durante unos días, la Puerta del Sol, plaza de plazas en Madrid, abandonó su carácter forzado de lugar de paso para volver a su esencia de espacio público. Prácticamente se tornó en un mercado de abastos de ideas y propuestas.

15M en la Puerta del Sol

15M en la Puerta del Sol

Ese punto de inflexión se vio reforzado por el cambio de gobierno local y el ascenso de una candidatura municipalista, Ahora Madrid, en sintonía con las propuestas quincemayistas. Un ejemplo de la influencia ideológica sobre el espacio público de la nueva corporación es la creación de un canal participativo donde por primera vez se preguntó a los madrileños qué tipo de plaza querían, en relación a la remodelación de la Plaza de España. La respuesta de los ciudadanos no fue ninguna sorpresa. Simplemente quieren que la Plaza de España vuelva a ser una plaza con lo que ello implica (pavimento verde, acceso abierto, lugar de permanencia  y ocio, diáfana y con sombra). Aquí los resultados completos: https://decide.madrid.es/encuesta-plaza-espana-resultados

Extracto de resultados de la consulta de Plaza de España. Fuente: Ahora Madrid.

Extracto de resultados de la consulta de Plaza de España. Fuente: Ahora Madrid.

Es por tanto el espacio público un caballo de batalla donde no sólo se juega la existencia o no de elementos que a priori pueden parecer triviales como las fuentes de agua que prolonguen nuestra estancia en ese lugar, campos de arena con la que rasparse las rodillas jugando con los amigos, bancos donde descansar sin consumir. Es mucho más. Está en juego el fomento de un derecho tan importante como el de reunión. La motivación al intercambio de pareceres. Instar o no a la ciudadanía a vivir sus espacios y no sólo a consumirlos. Hacer, en definitiva, de la ciudad, no ya el espacio aséptico de granito y cristal que algunos se han esforzado tanto en conseguir, sino un espacio que integra la naturaleza y el urbanismo. En definitiva, hacer o no de la ciudad un espacio humano y no sólo mercantil. Ahí está la ideología.



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Un Cuervo en el Alto Tajo

Un paraíso perdido se halla en los últimos rincones del Alto Tajo que dibuja un relieve característico de altas cumbres y hoces recónditas. La Muela de San Felipe se erige entre recios y férreos murallones dolomíticos hasta alcanzar los 1.838 metros, y desde allí se puede contemplar el inhóspito y rudo territorio de Vega del Codorno, cuyos pobladores parecen haber pactado una tregua con el intenso frío asentándose de forma dispersa por sus tierras, que quedan delimitadas por la Hoz del río Escabas al sur y la Muela de Marojales al este. Su expresión territorial nace de la coreografía entre el mundo natural y rural, un seductor baile que perpetúa la relación de amor y odio entre lo salvaje y lo transformado.

El paisaje nos narra una dramática historia de transgresiones marinas durante el Jurásico y el Cretácico, cuyos grupos calcáreos depositados en amplias plataformas marinas de aguas someras soportaron con bravura el empuje del terrible ciclo orogénico alpino. La Muela de San Felipe es hijo predilecto de tales relatos, de plegamientos y notorios periodos erosivos que han articulado el sinclinal colgado mesozoico que hoy conocemos. Sus murallas, hechas de caliza y dolomía del Turoniense, nos invita a recorrer cañadas cubiertas de pino silvestre (Pinus sylvestris) y sabina rastrera (Juniperus sabina), aunque los quejigos (Quercus faginea), los enebros (Juniperus communis) y las densas matas de Boj (Buxus) no pasan desapercibidos, intercalándose con superficies dispersas de Festuca hystrix y Helianthemum. La vegetación es superviviente de la violencia de los vientos ascendentes y el contundente impacto del periglaciarismo, que junto a la disolución kárstica moldea en la cumbre carbonatada una ciudad encantada cuya morfología es desconocida para foráneos y visitantes.

Cueva del Nacimiento. Fuente propia.

Cueva del Nacimiento. Fuente propia.

De sus entrañas nace el río Cuervo, cristalino e inmaculado, describiendo pequeñas cascadas tobáceas y dando vida a un discreto bosque ripícola de tejos (Taxus baccata), acebos (Ilex aquifolium) y abedules (Betula alba) su paso. La paz se respira entre azules turquesas, el florecimiento de las orquídeas (Orchidaceae), el canto del Pito real (Picus viridis), del Zorzal charlo (Turdus viscivorus) y el taladrar del Pico picapinos (Dendrocopos major) hasta resquebrajarse en un poderoso salto que desafía la integridad del joven río. Su edificio travernítico, resultado de la precipitación del carbonato cálcico sobre el musgo, se trata del escultural lienzo de caprichos kársticos que penetra en el corazón del viajero, que encuentra en el manantial la concordia y la armonía que buscaba en cada rincón de la muela. Las aguas de las chorreras, congeladas en periodos invernales, se calman a medida que abandonan la cascada tobácea y el Rincón del Cuervo, y a través de El Perchel, el curso fluvial se adentra en el surco intramontañoso de Vega del Codorno, labrado sobre la célebre Facies Keuper de componente arcilloso y salino. Sin Embargo, el intenso recubrimiento de los depósitos cuaternarios del río Cuervo en el fondo de valle impide un reconocimiento amplio del afloramiento más antiguo de la comarca.

Nacimiento del Río Cuervo. Fuente propia.

Nacimiento del Río Cuervo. Fuente propia.

El carácter disperso del poblamiento de la localidad de Vega del Codorno es el sello de identidad del nuevo paisaje que el viajero vislumbra, salpicado de barrios amalgamados con superficies dedicadas al pastoreo y la agricultura. El barrio de La Cueva, el más extenso, se encuentra a los pies de una imponente cueva kárstica donde cada último Sábado antes de Nochebuena se recrea un Belén Viviente, y los vecinos acuden con sus ofrendas a rendir pleitesía al recién nacido. Grandes galerías recorren el interior de la paramera, ofreciendo a los espeleólogos nuevos retos y metas a alcanzar.

El valle de Vega del Codorno abraza al río Cuervo, dispuesto a mezclar sus aguas con las del río Guadiela en Puente de Vadillos, pero no sin atravesar antes Santa María del Val, donde parte de sus aguas quedan retenidas por el embalse de La Tosca. Pero esa es otra historia, la del río Guadiela que esculpe y cincela la Hoz de Beteta y cuyas aguas van a parar al río Tajo antes de Bolarque, antes de Buendía, antes del crimen. Esta es la historia del río serrano que nace y muere con dignidad paisajística y natural, en los dominios del Buitre leonado (Gyps fulvus), del Águila culebrera (Circaetus gallicus), del Alimoche (Neophron percnopterus), del Azor (Accipiter gentilis) o del Gavilán (Accipiter nisus). Esta es la historia de la estética abrupta de las altas muelas cretácicas que reinan la serranía. Esta es la historia de los rincones escondidos que conviven con el frío susurro de los vientos cortantes. Esta es la historia de una naturaleza viva y salvaje, la del Zorro (Vulpes vulpes), el Tejón (Meles meles) y el Ciervo (Cervus elaphus). Una historia de contrastes artísticos moldeados por el discurrir de las aguas en lo más profundo de la Ibérica. Esta es la historia del río Cuervo.

Buitre leonado (Gyps fulvus). Fuente: elguadarramista.com

Buitre leonado (Gyps fulvus). Fuente: elguadarramista.com

Autor: José Luis Álvarez Serrano. Licenciado en Geografía por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Planificación y Desarrollo Territorial Sostenible y Profesor de Secundaria y Bachillerato. Doctorando en Ciencias Agrarias y Ambientales en la UCLM. Es autor de blog El Cuaderno de Humboldt



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La Bahía de Portmán: de Paraje Natural a Vertedero

La bahía de Portmán, ubicada en el término municipal de La Unión (Murcia), es uno de los lugares más contaminados del Mediterráneo. Su nombre proviene de “Portus Magnus” (el Gran Puerto), denominada así por el imperio romano. La actividad minera en la zona ya estaba presente en aquélla época y el imperio romano utilizaba la bahía como puerto desde el que partían las galeras cargadas de plata. Durante años, el pueblo de Portmán basó su economía principalmente en la pesca y la minería, manteniendo un equilibrio con el medio ambiente. Sin embargo, ese equilibrio se rompió en 1957 cuando la empresa minera Peñarroya instaló uno de los mayores lavaderos del mundo, el lavadero Roberto. Hasta ese momento, el pueblo de Portmán, rodeado por la Cordillera Bética y bañado por la bahía, presentaba uno de los paisajes más bellos del Mediterráneo. Actualmente la bahía se encuentra colmatada con más de 70 millones de toneladas de estériles, dando lugar al mayor vertedero de residuos mineros al aire libre de España. La extensión que ocupa el vertido es de 750.000 m2 de la superficie de la bahía con una profundidad de hasta 14 metros y se extiende mar adentro 12 kilómetros, hasta profundidades de 150 metros, cubriendo gran parte de los fondos marinos frente a las costas de Portmán. La línea de playa quedó desplazada más de 700 metros.

Historia de un desastre ecológico

Durante su actividad, la empresa Peñaroya se dedicó a la extracción de minerales de plomo, plata, cinc y piritas. Para su procesamiento era necesario disponer de un lavadero en el que estos minerales eran separados del resto de material. En el lavadero se trataban 1000 t/día, llegando incluso hasta las 8000 t/día, por lo que se generaba una importante cantidad de lodos de desecho. Debido a ello, durante los años 50, la empresa Peñarroya solicitó hasta en tres ocasiones un permiso de vertido directo de éstos al mar. En 1958, el permiso le fue concedido siempre y cuando se cumplieran unas condiciones:

  • Los vertidos debían realizarse por tubería submarina a una distancia mínima de 400 metros de la costa.
  • Se debía indemnizar a los pescadores por los daños ocasionados.
  • No se les permitía aumentar el número de lavaderos ni su capacidad a no ser que se construyeran balsas de almacenamiento de estériles en tierra.
  • Los vertidos debían paralizarse si se demostraban daños al medio ambiente.

De este modo, los estériles junto con las sustancias utilizadas en el proceso (600 kg/día de cianuro sódico, ácido sulfúrico, xantatos, sulfato de cobre,…) comenzaron a ser vertidos al mar a través de dos tuberías de más de 2 km de longitud (Figura 1). Con los años, la empresa presionó para conseguir una autorización mucho más permisiva con la condición de que los estériles serían arrastrados mar adentro. Sin embargo, en los años 60 los estériles ya comenzaban a colmatar la bahía impidiendo la entrada de barcos al puerto. En 1964 la empresa solicitó ampliar la producción y el lavadero (y por tanto los vertidos) a cambio de construir un puerto en el Cabo de Palos e indemnizar a los pescadores con 4 millones de pesetas. La propuesta tuvo gran acogida entre los pescadores y el Ministerio de Turismo, siendo el único que se oponía a ello el Ayuntamiento de La Unión. Ante esta injusticia, el propio Ayuntamiento comenzó un contencioso contra el vertido, pero el Supremo falló que el interés nacional de la mina, de la que se obtenía el 40% de la producción nacional de plomo, el 60% de la plata, el 12% del cinc y 130.000 toneladas de piritas al año, era superior a los intereses del Ayuntamiento de proteger su bahía. En 1969 se eliminaron todos los condicionantes de vertido al mar, que terminaron por ser incontrolados. En los años 80 las protestas entre grupos ecologistas fueron tomando fuerza. Tuvo especial importancia la realizada por Greenpeace en 1986 cuando varios activistas se encadenaron a la tubería llegando incluso a taponarla. Un año después, la misma ONG fue la encargada de denunciar a la empresa Peñarroya por delito ecológico, pero en 1993 la justicia eximió a la empresa de responsabilidad debido a que el vertido se había realizado con permiso. Para entonces la empresa Peñarroya ya había vendido la mina a Portmán Golf. A pesar de ello, los vertidos continuaron durante dos años más, hasta 1990.

Vista de una de las tuberías por las que se vertían los desechos al mar.

Vista de una de las tuberías por las que se vertían los desechos al mar.

Las consecuencias directas de la actividad minera fueron: la completa colmatación de la bahía, el bloqueo del acceso al puerto, la pérdida del empleo de más de 400 familias y el estancamiento social y económico del municipio de Portmán al acabar con la actividad minera y al haber sentenciado la pesca y el turismo marítimo. A día de hoy, 26 años después del cese de la actividad minera, la bahía se encuentra en el mismo estado en el que quedó al no existir un responsable legal que indemnice por los daños ocasionados y al suponer su regeneración un coste muy elevado para la administración.

Efectos sobre la salud

En la bahía se pueden diferenciar dos tipos de sedimentos (Figura 2). Los de granulometría fina y de color amarillento se corresponden con los vertidos directos y no han sufrido ninguna transformación. Se ubican en los laterales de la bahía y en la zona centro y se caracterizan por tener un pH ácido y ser muy reactivos. Los de tamaño más grueso y color oscuro han sufrido un lavado por la acción del mar. Se encuentran desde la zona central hacia el mar. Presentan un pH básico y son menos reactivos. Los elementos potencialmente tóxicos que se encuentran en la bahía son: arsénico, cadmio, plomo, cinc y cobre. Mari Luz García Lorenzo, investigadora del departamento de Petrología y Geoquímica de la UCM, advierte que “De entre todos los elementos, el arsénico es especialmente peligroso ya que está considerado como un elemento con efectos cancerígenos”. Estudios recientes han demostrado que la exposición directa al suelo, que incluye la ingestión de suelo, la absorción cutánea y la exposición por inhalación, constituye un riesgo para la salud, especialmente en niños. Las lluvias agravan el problema al provocar la dispersión de los elementos tóxicos hasta distancias de varios kilómetros desde el foco de contaminación. Los análisis realizados en esta agua presentaron unos valores de acidez elevada (pH inferior a 4) y un color rojo o anaranjado. Las muestras sólidas recogidas presentaron niveles superiores a los permitidos, lo que expone a las poblaciones cercanas a unas dosis diarias de exposición elevadas y por tanto implica un riesgo para su salud. El estudio señala la zona como uno de los puntos más contaminados de la península y propone la toma de medidas para evitar problemas sanitarios de carácter grave.

Estado actual de la bahía en la que se aprecian los diferentes tonos de los sedimentos mineros que la colmatan.

Estado actual de la bahía en la que se aprecian los diferentes tonos de los sedimentos mineros que la colmatan.

De hecho, algunos de los efectos tóxicos de estos materiales ya se han dejado notar entre las poblaciones cercanas a la Sierra Minera. Según el Atlas Municipal de Mortalidad por Cáncer en España, en un estudio realizado en 2007, se puede observar que esta región presenta un mayor riesgo de cáncer de pulmón (entre 1,10 y 1,30) y pleura (entre 1,10 y 1,50) que la media regional (0,8 para cáncer de pulmón y 0,7 para cáncer de pleura).

Sin embargo, a pesar de los niveles de toxicidad, las dos playas existentes en la bahía permanecen abiertas al público y nos las ofrecen como destino turístico en las páginas web oficiales de la región. La menos afectada por el vertido la definen como una playa de “arena fina y dorada” (de un dorado escalofriante y, a su vez, aterrador, diría yo) con un grado de ocupación medio (Figura 3).

Personas “disfrutando” de la tóxica playa de Portmán. En la imagen se aprecia que la playa está habilitada con puesto de socorro, accesos mediante pasarelas y chiringuito, entre otros servicios.

Personas “disfrutando” de la tóxica playa de Portmán. En la imagen se aprecia que la playa está habilitada con puesto de socorro, accesos mediante pasarelas y chiringuito, entre otros servicios.

Efectos sobre el medio ambiente

El material más fino fue arrastrado por corrientes oceánicas depositándose sobre la plataforma y el talud continental. Se estima que 10 km2 de fondo marino presentan un espesor de recubrimiento de más de un metro y otros 100 km2 presentan espesores inferiores a 1 metro. La contaminación del medio marino se produjo por metales pesados como cadmio, plomo y cinc y otros elementos como el arsénico. Tras el cese de la actividad minera, y por tanto de los vertidos al mar, la contaminación marina persistió debido a la lixiviación y erosión de material desde la zona costera.

Los estudios sobre niveles de metales pesados en sedimentos superficiales medidos en 1981 y 1982 dieron como resultado que las concentraciones de cadmio, plomo y cinc eran muy elevadas y su concentración disminuía mar adentro, siendo aún perceptibles a 5 millas de la costa. También se detectaron niveles muy elevados de cobre y mercurio en un estudio realizado en 1984. En un posterior estudio realizado con muestras tomadas entre 2006 y 2008 se estableció que los sedimentos de Portmán tenían una calidad ambiental “pobre” por su elevado contenido en mercurio y plomo y “aceptable” por su contenido en cadmio. La Dirección General de Medio Ambiente de la Comunidad Autónoma de Murcia determinó en 2007 que la masa de agua costera estaba “muy modificada” y que presentaba un “estado químico no bueno” debido a que la concentración de cadmio superaba el límite establecido en las Normas de Calidad Ambiental.

La mezcla ácida de residuos tóxicos también genero impactos sobre las comunidades marinas de la zona. Se estima que como consecuencia de los vertidos han desaparecido entre 275 y 1000 hectáreas de pradera de Posidonia oceánica por sepultamiento e incremento de la turbidez del agua. Estas praderas están asociadas a una elevada biodiversidad por lo que su pérdida implica el empobrecimiento de la biodiversidad marina. Para detectar la contaminación marina se analizaron los contenidos en metales pesados de ciertas especies utilizadas como bioindicadores. Los resultados obtenidos en 1981 indicaron que los mejillones acumulaban cadmio, plomo y cinc, aunque para 2005 estos valores habían disminuido de manera considerable. No ocurrió lo mismo con los salmonetes de fango, cuyos niveles medios de mercurio y plomo en 2006 se mantuvieron por encima de los valores de referencia del litoral mediterráneo. También se observaron elevados niveles de cadmio, plomo y cinc en un estudio realizado en 1983 en lapas y chirlas. Esto demuestra que los metales pesados siguen presentando biodisponibilidad en algunas especies marinas.

El coste económico de los daños ocasionados por la actividad minera en esta zona es muy difícil de cuantificar. Las praderas de Posidonia reportan múltiples beneficios tales como pesca, disponibilidad de materia orgánica y protección de costas, entre otros servicios, que se pueden cuantificar en unos 14.500 € por hectárea y año. Si tan sólo se tienen en cuenta las hectáreas perdidas de esta especie, desde el cese de la actividad minera en 1990 hasta la actualidad, la cifra oscila entre los 104 y 377 millones de euros.

Una regeneración tardía e incompleta

Tras muchas promesas de regeneración de la bahía que solían coincidir con campañas electorales y que al final quedaron en nada, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha adjudicado recientemente las labores de regeneración de la bahía de Portmán a la Unión Temporal de Empresas formada por Ciomar y Marco. Estas labores consistirán en la retirada de 2 millones de metros cúbicos de vertido (de los 48 que existen en la bahía, es decir un 4% de los estériles) recuperándose de esta forma 250 metros de mar (de los 750 metros anegados por los vertidos). Para mejorar la calidad y granulometría de la playa se añadirá arena caliza de machaqueo que se mezclará con los materiales de la actual. Los residuos que se retirarán de la bahía serán descontaminados y se transportarán a la corta minera de San José, ubicada en las cercanías de Portmán. El plazo de ejecución será de casi 4 años y tendrá un coste de 32,1 millones de euros. El gerente de la empresa Ciomar, Antonio González, asegura que el proyecto “permitirá devolver el esplendor de la bahía”. Y yo me pregunto: ¿retirando un 4% de los sedimentos y recuperando un tercio de la línea de costa será posible devolver el esplendor a la bahía? A esta “regeneración” tan superficial hay que añadirle el efecto que supone el haber realizado estas tareas tanto tiempo después del vertido. Ahora, cuando gran parte de los elementos tóxicos están enterrados y su biodisponibilidad en las comunidades marinas se está reduciendo, el dragado de los sedimentos produciría una resuspensión de estos elementos que volverían a extenderse por el litoral produciendo, de nuevo, graves impactos sobre los ecosistemas marinos.

Bajo mi punto de vista, esta regeneración no es más que disfrazar el problema, sepultarlo bajo una capa de arena limpia, pues gran parte de los residuos van a continuar en la bahía. De este modo se consigue dar por “resuelto” el mayor problema de contaminación minera en España y se pone fin a las quejas y protestas realizadas por los ciudadanos de Portmán y las asociaciones ecologistas. Y es que el presupuesto necesario para dejar la bahía tal y como se encontraba alcanza valores elevadísimos. El hecho de poner los intereses económicos nacionales por encima de la calidad ambiental de Portmán ha puesto en riesgo la salud de la población, su economía (basada en la minería y la pesca) y su bienestar, causando graves impactos sobre las comunidades marinas y reduciendo el turismo. Viendo las lamentables consecuencias y el coste de recuperación de esta zona, ¿realmente fue rentable para España la actividad minera en esta zona? Yo opino que no.

Nidia Rodríguez Díaz. Licenciada en Ciencias Ambientales y Máster en Tecnología y Recursos Energéticos.

FUENTES

Baños Páez, P. (2012) Recorrido histórico sobre la degradación de la Bahía de Portmán. Documentos de Trabajo de Sociología Aplicada (1): 1-51. Universidad de Murcia, Murcia.

Benedicto Albaladejo, J., Martínez Gómez, C., Ruíz Fernández, J. M. (2013). La calidad del medio marino en Portmán y su entorno: Evolución y estado actual de conocimiento. En: Banos-González, I., Baños Páez, P. (Eds.) Portmán: De el Portus Magnus del Mediterráneo occidental a la bahía aterrrada: 345-392. Universidad de Murcia, Murcia.

Greenpeace (2012). Destrucción a toda costa 2012. Informe sobre la situación económica y ambiental del litoral. Greenpeace España, Madrid.

Martínez Sánchez, M. J., García Lorenzo, M. L., Martínez López, S., Martínez Martínez, L. B., Hernández Pérez, C., Pérez Sirvent, C. (2015). El análisis de riesgos para la salud humana, en el paradigma de la gestión de suelos contaminados: el caso de la Bahía de Portmán. Revista Salud ambiental 15(2): 103-112.

Pérez Sirvent, C., Hernández Pérez, C., Martínez Sánchez, M. J., García Lorenzo, M. L., Bech, J. (2016). Geochemical characterisation of surface waters, topsoils and efflorescences in a historic metalmining area in Spain. Journal of Soils and Sediments, 16(4): 1238-1252.

http://www.elmundo.es/elmundo/2005/10/25/enespecial/1130255338.html

http://www.amyca.com/portman-mineria-medio-ambiente/

http://elpais.com/diario/2010/11/07/sociedad/1289084404_850215.html

https://educamevial.wordpress.com/2012/03/04/efectos-sobre-la-salud-por-contaminacion-de-algunos-metales-pesados-entre-las-poblacion-de-portman/

http://www.murciaturistica.es/es/playa/playa-de-portman-560/

http://noticias.lainformacion.com/catastrofes-y-accidentes/accidente-de-transporte/accidentes-maritimos/Ciomar-regenera-Portman-adjudicada-MAGRAMA_0_914008876.html

 

Fuente de Imagen principal: Emprendiendo Vuelo hacia el conocimiento



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Las figuras de protección natural en España

En España existe un elevado número de figuras de protección natural. Cada Comunidad Autónoma ha creado estos diferentes elementos que permite protegerlos más o menos, con mayor o menor intensidad, atendiendo a las necesidades de cada espacio. Además, se deben tener en cuenta otras características, tales como la superficie que tiene o la implicación que los habitantes de la zona han tenido en la construcción del ecosistema.

De esta manera, a lo largo de todo el estado se han ido disponiendo todos estos diferentes Espacios, muy diseminados por él. Sin embargo, al irse refiriendo a características especiales o pretendiéndose proteger ésas, gran parte de ellos tan sólo se encuentran en alguna de las regiones.

Espacios Naturales Protegidos en España

Península

Figuras de Protección Natural en la Península Ibérica e Islas Baleares

Canarias

Figuras de Protección Natural en las Islas Canarias

Parque Nacional

El Parque Nacional es la tipología de Espacio Protegido más elevada que existe y se desarrollan en espacios de alto valor natural y cultural que hayan sido poco alterados por la actividad humana. Por ello, dentro de estos no suelen existir núcleos de población. Del mismo modo, deben ser representativos de diferentes sistemas naturales y tener una superficie amplia (mayor en la Península que en las islas).

Actualmente existen quince Parques que representan a diferentes ecosistemas y que se extienden por once comunidades autónomas, con muy diferente superficie que van desde el de Sierra Nevada (el mayor) al de las Tablas de Daimiel (el más pequeño).

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Picos de Europa. Fuente: Turismoasturias.es

Picos de Europa – Asturias, León y Cantabria.

Ordesa y Monte Perdido – Huesca

Cañadas del Teide – Tenerife

Caldera de Taburiente – La Palma

Aigües Tortes i Estany de Sant Maurici – Lleida

Doñana – Huelva y Sevilla

Tablas de Daimiel – Ciudad Real

Timanfaya – Lanzarote

Garajonay – La Gomera

Archipiélago de Cabrera – Baleares

Cabañeros – Ciudad Real y Toledo

Sierra Nevada – Granada y Almería

Islas Atlánticas – Pontevedra y A Coruña

Monfragüe – Cáceres

Sierra de Guadarrama – Madrid y Segovia.

Parque Regional

Por debajo del Parque Nacional, en algunas comunidades, se suelen encontrar Parques Regionales, los cuales tienen unas características que los hacen algo similares a los anteriores. Sus ecosistemas no se encuentran especialmente alterados por la acción humana y son altamente relevantes en la región.

Se pueden encontrar en tres comunidades: Región de Murcia, Castilla y León y la Comunidad de Madrid. Sierra Espuña, Sierra de Gredos o el de la Cuenca Alta del Manzanares son ejemplos en cada uno de ellos.

Peña del Águila (Murcia) Fuente: elmineraldigital.blogspot.com

Peña del Águila (Murcia)
Fuente: elmineraldigital.blogspot.com

Parque Natural

Probablemente sea la tipología más común a lo largo de todo el estado. En él no sólo se combina la protección al medio ambiente, sino también actividades antrópicas. Dentro de ellos, por tanto, se suelen encontrar poblaciones, aunque el medio no se encuentra especialmente alterado, al menos en gran parte del espacio declarado. No obstante, como en el resto de estos espacios de mayor tamaño, existe una zonificación con mayor o menor protección y actividades que se permiten o se prohiben en ellas.

Frente a los 12 Parques Regionales que existen a lo largo de toda España, hay 128 Parques Naturales, cuya superficie va desde las más de 200 000 hectáreas del Parque de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas (Jaén) a las apenas 256 de las Dunas de Liencres, en Cantabria.

Despeñaperros (Jaén) Fuente: Andalucia.org

Despeñaperros (Jaén)
Fuente: Andalucia.org

Parque Rural

Tan sólo existen en Canarias y en ellos coexisten actividades agrícolas y ganaderas o pesqueras, con otras de especial interés natural y ecológico. La protección se hace en conjunto para promover el desarrollo sostenible de la población y el medio.

Parque Rural de Frontera, Hierro, Canarias. Fuente: holaislascanarias.com

Parque Rural de Frontera, Hierro, Canarias.
Fuente: holaislascanarias.com

Espacios de Interés Natural

En 1992 se crea en Cataluña el Plan de espacios de interés natural (PEIN) el cual delimita y establece las determinaciones necesarias para la protección básica de los espacios naturales cuya conservación cabe asegurar, de acuerdo con sus valores científicos, ecológicos, paisajísticos, culturales, sociales, didácticos y recreativos.

Representan aproximadamente un tercio del conjunto del territorio catalán y en ellos está prohibido edificar, cazar o la contaminación lumínica.

Els Muntanyans. Fuente: Lacamaradeisa.blogspot.com

Els Muntanyans.
Fuente: Lacamaradeisa.blogspot.com

Parque Periurbano

Tipología propia de Andalucía y Extremadura (en este último caso se llaman Parque Periurbano de Conservación y Ocio). Si conforme hemos ido descendiendo la protección es cada vez menor, en este caso, aunque se tiene en cuenta la naturaleza, sobre todo son espacios de esparcimiento cercanos a núcleos de población.

En Navarra existe otra tipología parecida, el Área Natural Recreativa.

Parque Periurbano La Sierra, Badajoz. Fuente: Turismo.badajoz.es

Parque Periurbano La Sierra, Badajoz.
Fuente: Turismo.badajoz.es

Paraje Natural

Los encontramos en Andalucía, Comunidad Valenciana, Cataluña y Baleares. Se definen como espacios con excepcionales exigencias cualificadoras de sus singulares valores que se declaran como tales con la finalidad de atender la conservación de su flora, fauna, constitución geomorfológica, especial belleza u otros componentes de muy destacado rango natural.

Aunque se encuentran en estas comunidades, lo cierto es que también se encuentran Parajes Naturales de Interés Nacional que son los que se ubican en Cataluña y los Parajes Naturales Municipales, los valencianos, que presentan valores de interés local.

Serra de Tramuntana, Mallorca. Fuente: fincabarcelona-mallorca.com

Serra de Tramuntana, Mallorca.
Fuente: fincabarcelona-mallorca.com

Paraje Pintoresco

Existe otra tipología que también se adentra dentro de los parajes, todavía más particular, el Paraje Pintoresco que tan sólo se ubica en la Comunidad de Madrid y afecta tan sólo al del Pinar de Abantos y la Zona de la Herrería. Dentro de él se encuentra El Escorial, así como la Silla de Felipe II.

Bosque de la Herrería, Madrid. Fuente: Wikimedia.

Bosque de la Herrería, Madrid.
Fuente: Wikimedia.

Paisaje Protegido

Estos espacios se distribuyen a lo largo de Andalucía, Extremadura, Murcia, Comunidad Valenciana, Aragón, Navarra, Asturias, Galicia, Castilla-La Mancha y Canarias.

Además, de los valores naturales, para su declaración se tuvo en cuenta los paisajísticos y estéticos, como es natural. Quizás el que más pueda sonar sea el del río Guadiamar, el cual se declaró tras el vertido por la rotura de la balsa de Bolidén.

Val do río Navea, Ourense. Fuente: Turgalicia.es

Val do río Navea, Ourense.
Fuente: Turgalicia.es

Reserva Natural

Con mayor o menor extensión (normalmente tienen un tamaño pequeño) prácticamente se distribuyen a lo largo de toda la Península y las islas. Por tanto, no son propias de sólo alguna comunidad como ocurría con otros EENN. No obstante, se pueden dividir atendiendo a los nombres que se les da.

Comenzando con las reservas naturales, se puede decir que su finalidad es la protección de ecosistemas, comunidades o elementos biológicos que, por su rareza, fragilidad, importancia o singularidad merecen una valoración especial. Dentro de ellas también debemos incluir a las Concertadas, una tipología propia de Andalucía donde es el propietario el que quiere que se proteja y lo concerta con la comunidad.

En la Comunidad de Madrid existe un Refugio de Fauna, la Laguna de San Juan, que se incluiría dentro de este epígrafe. En la Comunidad Valenciana, por su parte, éstas se llaman Reservas de Fauna y son 22, teniendo también escasa superficie y distribuyéndose a lo largo de las tres provincias. En Cataluña, finamente, encontramos Reservas Naturales de Fauna Salvaje, siendo un total de trece.

En Castilla-La Mancha encontramos Reservas Fluviales, las cuales sirven para proteger ecosistemas, comunidades o elementos biológicos que, por su rareza, fragilidad, importancia o singularidad merecen una valoración especial.

Mucho menos comunes son son las Reservas Integrales, situadas todas en el Pirineo navarro y siendo tan solo tres.

En Aragón lo que tenemos son tres Reservas Naturales Dirigidas, mientras que en Canarias y Baleares existen Reservas Naturales Especiales, en ellos no es compatible la acción humana con la preservación natural. En estas últimas comunidades así como en Cataluña, también encontramos Reservas Naturales Integrales, donde la entrada a ellas se hace difícil para procurar que las afecciones sean mínimas. En cualquier caso son espacios de superficie muy reducida.

En la Comunidad Valenciana encontramos Reservas Naturales Marinas, las cuales protegen espacios frente a las costas. Tan sólo son tres.

Finalmente, en Cataluña y Asturias existe una última tipología, la Reserva Natural Parcial, que se distribuyen a lo largo de estas dos comunidades.

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Ukerdi, Navarra. Fuente: Noticiactual.com

Área Natural Singular

Sólo existe en La Rioja y es la de la Laguna de Hervías. Una pequeña laguna endorreica natural que ocupa unas 15 hectáreas de superficie y se encuentra situada en el término municipal de Hervías (La Rioja).

Laguna de Hervias. Fuente: Wikiloc

Laguna de Hervias.
Fuente: Wikiloc

Humedal Protegido

Se encuentra tan sólo en Galicia y se compone de cuatro espacios, tanto de rías como de playas, lagunas o dunas.

En la Comunidad Valenciana existe una tipología similar o muy parecida, las Zonas Húmedas, que se ubican, sobre todo, a lo largo de toda la costa, aunque también se adentran por el interior de la Comunitat.

Complejo intermareal Umia - O Grove Fuente: Turismoriasbaixas.com

Complejo intermareal Umia – O Grove
Fuente: Turismoriasbaixas.com

Microrreserva

En Castilla-La Mancha o Microrreserva de flora en la Comunidad Valenciana, son una tipología de espacios protegidos con extensión inferior a 20 hectáreas, cuya finalidad es favorecer la conservación de especies botánicas raras, endémicas o amenazadas, o las unidades de vegetación que contienen.

Ardal y Tinjarra, Albacete. Fuente: rutasgps.sierradelsegura.com

Ardal y Tinjarra, Albacete.
Fuente: rutasgps.sierradelsegura.com

Monumento Natural

Existen Monumentos Naturales prácticamente a lo largo de todas las comunidades autónomas, salvo en Cataluña, La Rioja, País Vasco y Murcia. Son espacios o elementos de la naturaleza constituidos básicamente por formaciones de notoria singularidad, rareza o belleza, que merecen ser objeto de protección especial y pueden ser geológicos, bióticos, geográficos, ecoculturales o mixtos.

Dentro de esta tipología, en Madrid existe un Monumento Natural de Interés Nacional, la Peña del Arcipreste de Hita.

En el País Vasco, sin embargo, así como en Extremadura, sí que existe otra tipología, los Árboles Singulares (espacios, por tanto, incluso más pequeños que los Monumentos Naturales), a los que tendríamos que sumar los Enclaves Naturales, en Navarra, que también se deberían incluir en este epígrafe.

Palancares y Tierra muerta, Cuenca. Fuente: ruralarcoiris.com

Palancares y Tierra muerta, Cuenca.
Fuente: ruralarcoiris.com

Zonas de Interés Regional

Se encuentran sólo en Extremadura y son aquellos lugares declarados como Zonas de la Red Natura 2000 y que presentan elementos o sistemas naturales cuya representatividad, singularidad, rareza, fragilidad o interés aconsejan también su declaración como Espacio Natural Protegido.

Biotopos Protegidos

Aparecen en el País Vasco y, en algún caso, dentro de otros Espacios Naturales de mayor tamaño.

Corredores Ecológicos y de Biodiversidad

Son espacios de Extremadura y su protección y situación permite el paso de la fauna y la flora, permitiendo que se distribuya y se mueva por el conjunto de la región.

Entorno de los Pinares del Tiétar, Cáceres. Fuente: Redextremadura.com

Entorno de los Pinares del Tiétar, Cáceres.
Fuente: Redextremadura.com

Lugares de Interés Científico

También sólo se encuentran en Extremadura y se definen como espacios generalmente aislados y de reducidas dimensiones, que reciben una protección en atención al interés científico de alguno de sus elementos naturales o a la existencia de especímenes o poblaciones animales o vegetales amenazadas de extinción o merecedoras de medidas específicas de protección.

Volcán del Gasco, Cáceres. Fuente: Lashurdesdestinorural.com

Volcán del Gasco, Cáceres.
Fuente: Lashurdesdestinorural.com

Corredores Ecoculturales

También propios de Extremadura. Son las cañadas y otras vías pecuarias que van a tener, sobre todo, un uso ganadero y por los cuales no se va a permitir el paso de tráfico rodado. Actualmente no existe ninguno.

Sitio Natural de Interés Nacional

Son aquellos espacios naturales de ámbito restringido que, sin reunir las condiciones necesarias para ser declarados parque nacional -los Parques Nacionales deben tener un tamaño mínimo-, por su belleza, su pintoresquismo, su configuración, sus cualidades fisiográficas o biológicas o por lo agreste de sus características, merezcan, sin embargo, que se les conceda una protección especial.

Se distribuyen por la Comunidad de Madrid (Hayedo de Montejo de la Sierra), pero sobre todo por A Coruña (Cabo Vilán, Cume de Curotiña y Estaca de Bares).

Hayedo de Montejo, Madrid. Fuente: Espanafascinante.com

Hayedo de Montejo, Madrid.
Fuente: Espanafascinante.com

Sitio Natural de Interés Turístico

Ubicados en Galicia. Son aquellos que sin estar distinguidos con ninguna figura de protección o reconocimiento de valores naturales sí tienen un especial atractivo para las personas que recorren la geografía gallega buscando los valores paisajísticos y naturales.

Sitio de Interés Científico

Se ubican en Canarias y Baleares y están constituidos por lugares naturales que generalmente se encuentran aislados. Suelen presentar una reducida dimensión y contemplan elementos naturales de elevado interés científico, especímenes o poblaciones animales o vegetales amenazadas de extinción o merecedoras de medidas específicas de conservación temporal.

Playa del Matorral, Fuerteventura. Fuente: Visitfuerteventura.es

Playa del Matorral, Fuerteventura.
Fuente: Visitfuerteventura.es



Puedes leer y comentar el artículo completo en: Pensando el territorio.

La enseñanza de la geografía en la Institución Libre de Enseñanza

Las reformas pedagógicas desarrolladas por la Institución Libre de Enseñanza (ILE) fueron una pieza clave en la evolución social y educativa de una parte, pequeña pero tremendamente influyente, de la sociedad española sobre todo entre 1876 y 1936, aunque su legado continuó en el exilio, durante el período franquista, esperando su oportunidad para regresar con fuerza en los años 80 y hasta nuestros días.

La visión de los fundadores de la ILE, destacando a Francisco Giner de los Ríos, modernizó el estudio y la aproximación pedagógica a un gran número de campos entre los que se encontraba la geografía.

Ricardo Rubio, Giner de los Ríos y Manuel Bartolomé Cossío.

Ricardo Rubio, Giner de los Ríos y Manuel Bartolomé Cossío.

Rafael Torres Campos

Rafael Torres Campos

A finales del siglo XIX la geografía en España adquirió gran importancia debido al planteamiento de algunos intelectuales regeneracionistas de corte krausista como Macías Picavea, quién afirmaba que para solucionar el “problema nacional” había que solucionar el “problema geográfico” que atribuía al desconocimiento de la propia realidad territorial del país y que -afirmaba Picavea- únicamente a través de la profunda comprensión de nuestra geografía sería posible la regeneración económica, social, científica y cultural de la nación. Rafael Torres Campos, uno de los más importantes geógrafos españoles del siglo XIX y cuya influencia en la ILE  fue notable, afirmaba que “la geografía no es sólo pintura viva de las diferentes comarcas  de la tierra, estudio atractivo, educador, que ensancha las ideas y nos da justa noción de nuestra situación y de nuestro valor en el mundo, investigando las causas físicas, etnográficas y topográficas que influyen en la marcha de la humanidad y en sus progresos; es además de esto, ciencia que guía la evolución práctica de los pueblos, sirve para resolver problemas sociales y enseñar a sacar partido de los recursos del planeta”.

La llegada de la Institución Libre de Enseñanza produjo una valoración regeneracionista de la ciencia geográfica que huía ya del excesivo academicismo teórico y que inauguró una concepción práctica y cercana de la geografía, siendo la observación directa del paisaje su punto clave. Para Manuel Bartolomé Cossío, pedagogo de la ILE y director de las Misiones Pedagógicas, “saber geografía es poder hacer geografía”: lo importante no es ya “saber la descripción de la tierra, sino poder describirla”. “Es necesario proceder como procede el geógrafo, el verdadero geógrafo, no el que escribe los libros de texto, sino el que recorre el país, lo estudia, lo describe y levanta su carta” continuaba Cossío.

Torres Campos por su parte afirmaba que “no basta la geografía recogida en los libros y en las cartas, es necesario el examen directo de los fenómenos terrestres, ponerse en contacto directo con la naturaleza, estudiar los accidentes en sí mismos”.

Debido a este planteamiento renovador del conocimiento geográfico, la excursión y el viaje se convirtieron en uno de los ejes centrales de la perspectiva institucionista. En este punto, viajar se erige como método de educación regeneradora.

Hay que recordar que este planteamiento sostenido por los fundadores de la ILE bebe directamente por una parte de los postulados krausistas y, por la otra de la tradición geográfica decimonónica cuyos máximos representantes son Alexander Von Humboldt y Karl Ritter.

En un momento como 1876 cuando había fracasado recientemente la experiencia del sexenio revolucionario y con ello el planteamiento de los krausistas españoles, se produce una vuelta de éstos a sus principios más fundamentales que se resumen en que a través del progreso en el conocimiento del mundo y  de la naturaleza se alcanza la bondad moral del comportamiento: el bien se asocia con el conocimiento del mundo y el mal es la falta de conocimiento, el error y la ignorancia. Es aquí donde los planteamientos pedagógicos -y entre ellos, el aprendizaje geográfico- de la Institución Libre de Enseñanza encuentran su justificación: la educación, al hacer progresar el conocimiento del mundo, constituye el único medio válido para conseguir una auténtica reforma del hombre y de la sociedad. En pocas palabras, el conocimiento y la educación como motor del cambio. La geografía, por tanto, adquiere su importancia en tanto que propicia el reconocimiento del lugar ético del hombre en el mundo.

Debido a este planteamiento, la enseñanza de la geografía se basaba en un contacto directo con el territorio que tenía su máxima expresión en las numerosas excursiones que realizaron los docentes institucionistas con sus alumnos y que entroncaba directamente con el método intuitivo basado en la sustitución de la enseñanza de lo abstracto por lo real y concreto.

La excursión como método pedagógico

En La Pedriza 1923. Prof. Sr. Cossío, Don José Ontañón, Don José Giner, Don Martín Navarro y alumnos. www.colectivoginer.comLa práctica excursionista alcanzó tal relevancia en el método pedagógico de la ILE que el propio Boletín de la Institución  señaló un reportaje del diario The Times que afirmaba que las excursiones escolares se realizaban en la ILE “en mayor escala que en ningún otra escuela de Europa”. Había excursiones de diferente duración, desde un sólo día hasta varias semanas. En ellas se mantenía una visión interdisciplinar abordando aspectos arqueológicos, geológicos, artísticos, botánicos, agrícolas, industriales, etc.

Los lugares más frecuentados en las excursiones escolares eran los de mayor cercanía a la capital como el Museo Arqueológico, el Jardín Botánico o la Casa de Campo; aunque se realizaron viajes de mayor envergadura a Aranjuez, con Blas Lázaro, a Torrelodones con José Macpherson, o a Robledo de Chavela con  Francisco Quiroga, entre muchas otras. Entre los destinos, la Sierra de Guadarrama tuvo un lugar privilegiado en la agenda de los institucionistas, promovido por el amor de Giner de los Ríos a este territorio.

Pero concretar todo este planteamiento pedagógico y hacerlo accesible a los alumnos no era una cuestión sencilla. Por ello Manuel Bartolomé Cossío elaboró un cuestionario de 40 puntos llamado “Cuestionario de excursiones a poblaciones” que servía de guía clara y precisa a los alumnos en la orientación de estas salidas. El cuestionario hacía especial hincapié tanto en la buena presentación y escritura como al contenido del relato que cada alumno debía elaborar, generalmente en su cuaderno de excursiones personal. Según el cuestionario, los alumnos debían prestar atención a la geología, clima, hidrografía, vegetación, fauna, población humana, tipo de hábitat, economía local, arte y cultura.

Alumnos en la Fuente de los Geólogos en 1933 -Sierra de Guadarrama- Cercedilla. Fuente: www.colectivoginer.com

Alumnos en la Fuente de los Geólogos en 1933 -Sierra de Guadarrama- Cercedilla. Fuente: www.colectivoginer.com

Un aspecto llamativo de esta tarea que debían elaborar los alumnos de la ILE era la realización de croquis referentes al camino realizado, indicando las distancias recorridas en kilómetros o en horas, los principales puntos del itinerario y el tipo de paisaje de cada sector. Esta “descripción del camino” debía prestar atención al “aspecto general del país que se recorre; panoramas; y puntos de vista pintorescos; montañas, llanuras, valles, puertos, gargantas, cascadas, grutas, fuentes, etc. Pueblos por los que se pasa; iglesias, ermitas y otros edificios notables. Naturaleza de la vegetación: bosques, sembrados, plantíos; sus clases; praderas, etc. Llevar siempre el mapa y notar los cambios fundamentales de dirección del camino (…)”.

Boletin de la ILE

Boletin de la ILE

La geografía humana tenía un trato más pormenorizado con especificaciones relativas a las características de las poblaciones visitadas del tipo “¿Viven en casas contiguas, como en Madrid o aisladas y separadas? ¿La propiedad está concentrada o dividida? ¿es un pueblo rico o pobre?”

Sin duda, el cuestionario y la elaboración del diario personal fueron herramientas pedagógicas innovadoras y de gran utilidad que sirvieron para enseñar a los alumnos a ver el mundo que les rodeaba, acostumbrándoles a observar el paisaje con atención y a describir lo que veían.

El Boletín de la Institución publicó numerosos relatos o diarios de excursión de sus alumnos y en ellos se puede apreciar claramente el ideario institucionista. Joaquín Costa, que dirigió al comienzo muchas de la excursiones, afirmaba que “uno de los resultados más positivos de las excursiones practicadas por los alumnos de la Institución  era el de acostumbrarlos a objetivar su pensamiento, a expresar por escrito sus ideas, a ordenar y sistematizar sus recuerdos, a reflexionar sobre ellos y a crearse un estilo propio, que sea viva expresión de su individualidad”.

Profesores y alumnos de la ILE en una excursión (1930). Fuente: www.colectivoginer.com

Profesores y alumnos de la ILE en una excursión (1930). Fuente: www.colectivoginer.com

Un ejemplo, de los muchos que hay, es lo que escribe un alumno en su diario con motivo de una excursión a Valencia y Alicante en las Navidades de 1883 en la que participaron Giner y Cossío: “Madrid: salida de la estación del Mediodía a las 11 h 15m de la mañana. – Mucha gente a despedirnos.- Como de costumbre, vamos en tercera.” Tras hablar de la temperatura y de las cuencas del Tajo y del Manzanares añade: “Puente sobre el río. Terreno cuaternario: a poco, entrada en el terciario lacustre hasta Alcázar de San Juan. La dirección general del camino de hierro hasta La Encina es SSO., con pequeñas variantes al S. y al O.; allí cambia completamente, y sube al N., con cierta inclinación hacia el E., ya, hasta Valencia”.

Sin duda, el excursionismo supuso una renovación pedagógica profunda en la enseñanza de la geografía de la mano de la Institución Libre de Enseñanza, aunque no fue la única experiencia revolucionaria en esta materia. El pedagogo anarquista Franscec Ferrer y Guardia con su Escuela Moderna también puso en práctica estos métodos.

La llegada de la guerra civil supuso un parón en la modernización de la sociedad española, y también lo fue en la enseñanza de la geografía que adoptó un papel meramente descriptivo, apartando la concepción práctica, holística, comprensiva e intuitiva que iniciaron los pedagogos de la ILE y que ya empezaban a tener su eco en los programas educativos de la República antes del golpe militar.

Por suerte, la práctica excursionista ha perdurado hasta nuestros días como uno de los mejores métodos de enseñanza de la geografía, las ciencias naturales, la historia, el arte… y es que, tal y como decía Giner de los Ríos: “Un día en el campo vale más que un día en la calse”.



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