Doce meses superando el grado y medio de temperatura.

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

Quizá tengas la percepción de que el mes de junio de 2040 ha sido más fresco que los anteriores. Y es cierto que en España nos ha dado un cierto respiro. Pero los datos a escala global son más que preocupantes.

Copernicus, el Programa de Observación de la Tierra de la Unión Europea, informa que en junio de 2024 llevamos 12 meses superando en 1,5 ºC la temperatura de referencia preindustrial.

Del análisis de las variables climáticas destacan los siguientes datos:

  • Junio de 2024 ha sido, globalmente el mes de junio más cálido en el registro de temperaturas en superficie, superando en 0,67°C la media de 1991-2020 y en 0,14°C el récord previo, de junio de 2023.
  • Es el decimotercer mes consecutivo en el que se supera la temperatura record para ese mes en años anteriores.
  • La temperatura fue 1,50°C superior a la media estimada como referencia para el periodo preindustrial de 1850-1900. Es el decimosegundo mes consecutivo en que se llega o se supera al límite de 1,5°C.
  • La temperatura media global de los 12 meses entre julio de 2023 y junio de 2024 es la más alta del registro, superando en 0,76°C la media entre 1991-2020 y en 1,64°C la del periodo preindustrial de 1850-1900.
  • En Europa la temperatura media de junio de 2024 fue 1,57°C superior a la media de junio para 1991-2020 siendo el segundo junio más cálido registrado. La distribución fue desigual, con regiones sobre la media y otras bajo esa media.
  • Fuera de Europa, superaron la media zonas de Canadá, USA, México, Brasil, Siberia, Oriente Medio, norte de África y la Antártida.
  • La temperatura en la superficie del mar -sea surface temperature (SST)- de junio de 2024 entre las latitudes 60°S–60°N fue de 20,85°C, el valor más alto registrado para este mes. También fue el quinto seguido en el que la SST ha sido la más alta registrada para ese mes del año.
Anomalies and extremes in sea surface temperature for June 2024. Colour categories refer to the percentiles of the temperature distributions for the 1991–2020 reference period. The extreme (“Coolest” and “Warmest”) categories are based on rankings for the period 1979–2024. Values are calculated only for the ice-free oceans. Areas covered with sea ice and ice shelves in June 2024 are shown in light grey. Data source: ERA5. Credit: Copernicus Climate Change Service/ECMWF

Los datos evidencian que no se está haciendo suficiente para cumplir con los compromisos del Acuerdo de París, en vigor desde 2016. Un tratado internacional legalmente vinculante, firmado por 193 países y la Unión Europea, que implica:

reducir sustancialmente las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el aumento de la temperatura global en este siglo a 2 °C y esforzarse para limitar este aumento a incluso más de tan solo el 1,5 ° C

También sabemos por qué ocurre esto: negacionismo y retardismo. Los principales agentes responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero siguen participando activamente en los procesos de toma de decisiones: puertas giratorias entre cargos políticos y empresas de combustibles fósiles, patrocinios del sector energético a contenidos y divulgadores, subvenciones a tecnologías obsoletas, fondos de inversión controlando el despliegue de las renovables…

Por supuesto, podría ser peor. Pero no hay tiempo para lo menos malo. Las consecuencias de cada aumento adicional en la temperatura media del planeta van más allá de un par de noches sin dormir o la necesidad de instalar equipos de climatización.

Durante el verano de 2023 se estimaron 3.009 defunciones atribuibles al exceso de temperatura a nivel nacional.

El cambio en la temperatura media global es un indicador que habla de fenómenos extremos -tanto por calor como por frío-, de sequías y lluvias torrenciales. Una situación climática que la especie humana no había vivido en miles de años y que pone en riesgo el modelo de civilización predominantemente en la actualidad.

La lista de daños a los que nos exponemos con cada grado de aumento de la temperatura pone los pelos de punta: riesgos para las cosechas anuales, daños sobre la productividad de árboles frutales, cambios en los patrones de distribución de enfermedades, disminución de la disponibilidad de agua potable, pérdida de suelo fértil…

Anomalía de temperatura global de junio desde 1980. Fuente: Copernicus Climate Change Service(ECMWF

Vamos de cabeza a un planeta con un clima cada vez menos favorable a nuestro modelo actual de producción y consumo. A pesar de las estrategias corporativas para distraer la atención y la falta de soluciones reales, se van a ir produciendo cambios más o menos dramáticos en función de nuestra capacidad de adaptación, tanto individual como colectiva.

¿Hay margen para la esperanza? Por supuesto. Sabemos dónde estamos, cómo hemos llegado hasta aquí, lo que hay que hacer para encajar los golpes que van venir y evitar consecuencias cada vez peores. Pero es importante ser realistas, dejar de escuchar cantos de sirenas y ponerse manos a la obra.

La contribución individual que cada persona es limitada en comparación con lo que podrían hacer los gobiernos y las grandes corporaciones. Pero nuestras decisiones individuales contribuyen: utilizar transporte colectivo, acudir al comercio local, de temporada y de proximidad, reparar, reutilizar… quizá no podemos ser sostenibles todo el tiempo, pero es importante que optemos por soluciones con el menor impacto siempre que nos sea posible. Utiliza protección solar, bebe agua de grifo y sonríe.

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