Skynet ya está aquí.

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

Uno de mis recuerdos de infancia es la película Terminator. Un día en casa de mis primos. Habían alquilado la película en el video club (no recuerdo si en VHS o en Betamax) y la vimos. Por aquella época también, también de la mano de mis primos mayores, los vídeos musicales.

De la película quedé impactado por la historia de una inteligencia artificial que manda a una máquina del futuro a cargarse a alguien del presente. Tanto como para tragarme cada secuela que se ha rodado de la película.

Incluso sorprendiéndome a mí mismo planteándome cómo sería mi vida si la humanidad perdiese el control sobre las máquinas y estas tratasen de eliminarnos del planeta.

Pero la imagen de robots T-800 o T-1000 persiguiendo humanos se desvaneció rápidamente cuando surgió la cuestión de la autonomía. Si apenas podemos mover un coche unos pocos cientos de kilómetros, un portátil unas pocas horas o un dron unas decenas de minutos… ¿Cómo un Terminator podría suponer una amenaza?

Pero el caso es que Skynet lleva tiempo entre nosotros. Quizá con otros nombres. Facebook, Twitter, Google… hace décadas que está haciendo un seguimiento y recopilando información sobre cada persona del planeta. Y, gracias a distintas tecnologías que nos ha dado por llamar Inteligencia Artificial (IA), anda jugando con esa información.

Sí, ya sé que han preguntado a varios modelos de lenguaje de gran tamaño (que es una de las cosas a las que llamamos IA) por sus planes para acabar con la humanidad. Y la tranquilizadora respuesta ha sido que ni quieren ni pueden acabar con nosotros ¿Podemos saber que no nos miente? Las evidencias van por otro camino.

Y es que, si realmente es inteligente, Skynet se habrá dado cuenta de que a día de hoy no tenemos pilas para poner a Terminator a perseguir a John Connor. Y tampoco es algo que se pueda resolver a corto plazo. Pero, del mismo modo, habrá caído en la cuenta de que no hace falta. Puede acabar con la humanidad sin necesidad de robots asesinos.

Basta con ganarte la simpatía de algunas personas, conseguir que bajen la guardia e incorporar algunos ingredientes secretos cuando te pidan una receta de cocina. ¿Qué pasa si nos fiamos de la IA y empezamos a poner pegamento en la pizza? ¿Por qué no comer una roca al día? Son pequeñas sugerencias que ponen en riesgo al incauto que las siga ¿Lo sabe Skynet?

Pero vamos más allá ¿Para qué estamos utilizando la IA? ¿Para generar reseñas sintéticas suplantando la experiencia personal del usuario? ¿Para alargar innecesariamente textos enviados por correo electrónico que el receptor resumirá automáticamente con otra IA? ¿Para inundar de contenidos perfiles falsos en redes sociales?

Lo cierto es que las tecnologías para el análisis y la generación de contenido a partir de grandes conjuntos de datos han venido para quedarse. Tienen infinidad de aplicaciones y usos muy interesantes. Pero también un impacto que no es despreciable.

Volviendo a la ironía y el sarcasmo, Skynet sería consciente del problema que tenemos con el consumo energético, las emisiones de efecto invernadero y la disponibilidad de agua potable. Cruzando estas variables solo tiene que desarrollar e implantar centros de datos hasta que todo el agua disponible esté destinada a refrigerar servidores al servicio de niños generando pornografía con fotografías de sus compañeras de clase ¿Skynet nos matará de sed?

Con todo, lo más preocupante es que Skynet sí maneja armas. Una inteligencia artificial, (con bastante manga ancha y) basándose en contactos de aplicaciones sociales, decide quién, cuándo y dónde muere. Al menos en Gaza. Quizá también en Ucrania. Porque con esto de la IA ni las guerras son lo que eran.

No se puede negar el progreso. Claro que no. Ya no grabo vídeos musicales en una cinta Betamax. Ni siquiera tengo que recurrir a ellas para volver a ver los favoritos de mi juventud.

Pero sería interesante utilizar esa capacidad de anticipar el futuro y, junto con esa otra que dice que somos capaces de ponernos en el papel de los demás, tomar decisiones racionales sobre qué progreso queremos los seres humanos.

Utilicemos grandes cantidades de datos y la tecnología para analizarlos. Pero seamos conscientes de que hay cosas que, como especie, es mejor no delegar en sistemas que pueden recomendarte comer una roca al día.

Por cierto ¿Para cuándo la séptima de Terminator? Ya hay ganas ¿no?

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