Ecoembes es una empresa privada

Has visto su logotipo en los contenedores amarillos de recogida selectiva de envases, pero no es una contrata municipal de recogida de basuras ni una unidad de la administración ambiental. Has visto su marca en campañas que hablan de compensar la contaminación y proteger el medio ambiente, pero no es una ONG naturalista ni una asociación ecologista. También has visto su marca en estudios sobre reciclaje de residuos pero no es una institución científica. Entonces… ¿Qué es Ecoembes?

Ecoembes, Ecoembalajes España S.A., es una empresa privada con forma de sociedad anónima creada por corporaciones, grupos y asociaciones de empresas relacionadas con los envases de usar y tirar (tales como fabricantes de envases, envasadores, distribuidores de productos envasados y comercios) para gestionar el dinero que obligatoriamente deben destinar a la gestión de los residuos de los envases que ponen en circulación.

Si te animas a leer un poco, a lo largo de esta entrada te cuento un poco más sobre el origen de esta empresa y su modelo de negocio.

¿Por qué crean una sociedad como Ecoembes las empresas del envase de usar y tirar?

Es una de las dos opciones que les deja la legislación ambiental para cumplir con una de las obligaciones más importantes para la prevención de residuos de envases. La Unión Europea ha establecido el llamado principio de responsabilidad ampliada del productor, que supone la obligación a los fabricantes de aceptar y eliminar los productos devueltos tras haber sido utilizados. Esto implica que cuando alguien pone en el mercado productos que con su uso se convierten en residuos debe cubrir los costes de la gestión de esos residuos.

El objetivo de este principio de la normativa europea sobre gestión de residuos es conseguir que los propios fabricantes, y toda la cadena de distribución de productos, se impliquen para reducir la generación y, sobre todo, prevenir el abandono de residuos: si a los fabricantes de envases les exigimos que se hagan cargo de la gestión de los residuos de envases podemos conseguir que se impliquen en estrategias que reduzcan el impacto ambiental: ecodiseño, economía circular, concienciación, prevención, recogida selectiva…

La legislación propone cobrar una cantidad en la venta de productos envasados que puede ser recuperada por quienes entreguen de vuelta los envases que dejan de cumplir su función y se convierten en residuos. Para los responsables de envases que no quieran acogerse a este mecanismo existe la opción del sistema integrado de gestión.

Y Ecoembes es el único sistema integrado de gestión de residuos de envases domésticos que funciona actualmente en España. Se complementa con Ecovidrio, que se encarga de envases de vidrio, así como con Sigre, creado por el sector farmacéutico, o Sigfito, que se dedica a los envases agrarios.

Muy básicamente, es un sistema financiero en el que las distintas empresas adheridas al sistema integrado de gestión de residuos de envases Ecoembes delegan una cantidad de dinero que, a lo largo del año, la empresa Ecoembalajes España, S.A. utiliza para gestionar el sistema de recogida selectiva de envases domésticos de plástico y papel o cartón a través del contenedor amarillo y el contenedor azul.

Ese dinero se reparte en varias partidas que van desde pagar los contenedores de recogida selectiva o comprar los materiales que recuperan los ayuntamientos a través de estos contenedores, a realizar todo tipo de campañas de imagen corporativa, o estudios en los que se valore positivamente el modelo de gestión de residuos de envases de Ecoembes.

Todo estaría bien si los residuos de envases se recogiesen y se reciclasen, pero apenas somos capaces de reciclar un 2% de los envases de plástico en nuevos envases de plástico. La solución pasa por dejar de comprar agua embotellada y beber agua del grifo. Ese mensaje no es el que transmite Ecoembes.

economía circular de los envases de plástico

¿Cuál es el modelo de negocio de la empresa Ecoembes?

A pesar del nombre, el negocio de Ecoembes no es muy ecológico. Su principal fuente de ingresos es la cuota que pagan los envasadores por los productos envasados que ponen en el mercado. Así, cuantos más envases de usar y tirar se pongan en circulación, más ingresos tiene Ecoembes. Es decir, cuantos más envases de usar y tirar compremos más dinero tiene a su disposición Ecoembalajes España, S.A.

Y toda su estrategia se basa en este modelo de negocio. Tanto es así que Ecoembes admite entre las empresas adheridas a su sistema las que ponen en el mercado envases que no pueden recuperarse ni reciclarse en el modelo de gestión del contenedor amarillo. Pensemos en sobres individuales de salsas ¿se reciclan porque se vendan con el sello que muestra la adhesión al sistema integrado de gestión de envases de Ecoembes? No, pero esto permite que la empresa que los pone en el mercado justifique el cumplimiento de la responsabilidad ampliada del productor. Y eso a pesar de que la tasa de recuperación y reciclaje de ese tipo de envase es muy baja.

Si el sistema integrado de gestión no los admitiese, los responsables de estos envases deberían establecer un mecanismo para aceptar de vuelta los residuos generados por los mismos. Esta segunda opción sería inviable en muchos casos, lo que desplazaría esos envases insostenibles por otros más sostenibles o quizá forzaría la venta a granel de determinados productos.

No es solo medio ambiente, también es economía y salud: cuando el distribuidor decide sobre el tamaño de la ración individual de su producto también decide sobre nuestro modelo de consumo. Que incurra en sobreembalajes para agrupar esas unidades de producto cada vez más pequeñas que tienen que ser agrupadas en lotes de venta es sólo un mal menor para tu cuerpo y tu bolsillo.

Para mantener su modelo de negocio Ecoembes utiliza su auto asignado “eco” en campañas publicitarias y mensajes que apelan al medio ambiente para fomentar el consumo de envases de usar y tirar tranquilizando la conciencia ambiental del consumidor.

En definitiva, Ecoembes es una empresa privada que está hipotecando el modelo de gestión de residuos en España. Pero, gracias a sus potentes campañas de comunicación para despistar la atención sobre los datos reales y las estadísticas oficiales de gestión de residuos, todavía hay gente, incluso en el sector de la gestión de residuos, que cree que Ecoembes es una especie de ONG que se dedica al cuidado del medio ambiente.

¿Qué pasa con el ánimo de lucro?

Efectivamente, Ecoembes es una entidad sin ánimo de lucro. Quizá la única sociedad anónima sin ánimo de lucro en España. Pero que la organización no tenga ánimo de lucro no es incompatible con un modelo de negocio, tal y como acabamos de ver.

La propia legislación que regula la creación de sistemas de responsabilidad ampliada del productor, tales como el sistema integrado de gestión Ecoembes, establece que las entidades que los gestionan no pueden tener ánimo de lucro. Es un mandato legal muy interesante para evitar intereses perversos y fomentar que todos los recursos se destinen a la gestión del resido.

Como podemos comprobar en su contabilidad anual auditada Ecoembes no da beneficios. Conforme al mandato legal, gasta todo lo que ingresa. El problema es que una parte importante, pero indeterminada, se dedica a perpetuar el insostenible modelo de consumo basado en envases de usar y tirar. Es su razón de ser.

Y no es transparente: no sabemos cuantos envases se ponen en el mercado, por lo que no podemos saber cuantos de estos se recogen y, a su vez, qué porcentaje del total es efectivamente reciclado. Por eso la oposición de Ecoembes a la incorporación de modelos alternativos o complementarios de gestión de residuos. En el contenedor amarillo todo se mezcla, pero si los envases se recogiesen uno a uno (por ejemplo en un sistema de depósito, devolución y retorno) se contarían, lo que permitiría a otras entidades (distintas de la empresa creada por los envasadores) tuviesen acceso a los datos sobre envases gestionados.

¿Ecoembalajes?

Después de 20 años de funcionamiento y a pesar de que cuenta con interesantes líneas de actividad y trabajo con los fabricantes en relación al diseño de envases, seguimos sin tener criterios ecológicos para los envases. Estaría bien que a estas alturas se hubiese aprobado un consenso sobre qué y cómo es un envase ecológico.

¿Cambiarían las cosas si Ecoembes no fuese una empresa?

Realmente poco. Actualmente existen otros sistemas de responsabilidad ampliada del productor en los que, con independencia de la forma jurídica, se reproducen varios de los problemas que presenta el modelo de Ecoembes.

Si fuese una asociación sería una asociación de empresas interesadas en los envases de usar y tirar, por lo que seguiría sin defender valores ecológicos o de protección del bien común. Podría ser una fundación pero ocurriría lo mismo: su propósito seguiría siendo que las empresas adheridas pagasen lo mínimo posible para justificar que cumplen con la responsabilidad ampliada del productor.

El problema seguiría estando en los resultados de recogida y gestión de los envases de usar y tirar.

Imagen de un camión descargando residuos en vertedero

¿Hay soluciones?

Sí, afortunadamente hay soluciones. En primer lugar tomar conciencia de la problemática y reducir al máximo el consumo de envases de usar y tirar. Cada vez más personas se proponen vivir sin plástico. Es la mejor idea.

Pero el cambio no depende sólo de las opciones individuales de consumo. La industria tiene la responsabilidad de elegir modelos sostenibles de poner en el mercado sus productos y servicios. Ecoembes es una opción para los envases, pero cada envasador puede decidir buscar alternativas más respetuosas con el medio ambiente ¿Por qué no optar por envases reutilizables cuando supongan una menor huella ecológica que los de usar y tirar? ¿Por qué no buscar alternativas a mezclar sus envases con otros en un contenedor amarillo del que quizá no se puedan recuperar para el reciclaje?

La vía institucional también está abierta. Varias comunidades autónomas han estudiado la viabilidad de los sistemas de depósito, devolución y retorno de envases en sus territorios. La que más está sonando es la valenciana, pero Cataluña también ha comprobado que sería posible y sostenible implantar un mecanismo que incentivase a los consumidores a devolver los residuos de envases para mejorar los resultados del reciclaje. Ahora se estudia en el Congreso de los Diputados.

La más probable es que, ante el avance de la incipiente competencia, la propia empresa Ecoembes evolucione y diversifique la forma de recoger residuos de envases, aplicando esquemas mixtos de devolución y retorno complementando a un contenedor amarillo dedicado a materiales plásticos y metálicos, con independencia de que sean envases o no.

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