PICO PICAPINOS, MÁS Y MÁS AGUILUCHOS Y HEMBRAS DE TARABILLA, ÁNADE REAL, VERDERÓN Y JILGUERO

Como dije en la anterior entrada, el domingo pasado me di un paseíto de dos horas temprano por la mañana. Agradecí madrugar, porque al menos pude ponerme una manga larga. Me dieron un par de sustos, primero un corzo que me salió muy cerca pero desapareció en seguida y después un pico picapinos (Dendrocopos major) que casi me dio en la cara. El motivo es que pasé muy cerca de su nido y salió asustado. Me llamó la atención que el nido lo hiciese tan bajo, y sobre todo en uno de los árboles con la madera más dura...

Justo donde se abren las ramas se aprecia el agujero del nido,
y en el suelo, todo el serrín acumulado por la obra

La verdad es que luego vi picapinos más adelante, pero para relacionar el nido con su artista, pongo la foto del pájaro a continuación.

Pico picapinos macho, como demuestra su nuca roja

En esas ramas puntisecas de olmos y álamos, además de tamborilear los pájaros carpinteros, son muy usadas por otros pájaros para cantar o tomar el sol vigilando los alrededores.

Una abubilla (Upupa epops) y dos palomas torcaces (Columba palumbus) comparten posadero

Llevamos varios días disfrutando de los aguiluchos laguneros (Circus aeroginosus) y ayer no faltaron a su cita. Llegué a ver dos machos y una hembra, uno de los machos estaba posado por el suelo, y no se si sería ese o el otro al que pude fotografiar en vuelo un buen rato después.

Aguilucho lagunero en un lindero con su cuerpo marrón típico
Cuando abre las alas, el aspecto es diferente
Tienen alas largas y estrechas, como la cola y un patrón de color muy definido


Como siempre, algún pajarillo más se puso a tiro de cámara.

Hembra de verderón (Chloris chloris), de colores más apagados que los machos
Y otra hembra, esta vez de tarabilla común (Saxicola torquata)

La nota triste me la dio esta hembra de ánade real (Anas platyrhynchos), atropellada y tirada en una cuneta. Entre la escasez de agua y estas cosas, no sé si podré ver algún patito este año.

Aquí se aprecia perfectamente los colores crípticos de las hembras
que han de ocultarse ellas y sus polluelos que no pueden volar de los depredadores

Y ya de vuelta a casa, siguiendo las idas y venidas de los jilgueros (Carduelis carduelis) descubrí que ya andan en sus nidos.

Cuando te ocultas en un buen nido, aunque seas hembra puedes tener colores llamativos



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