Pequeño trabajo de campo con grandes ayudantes

Limpieza de sesenta metros de la ribera del Tajo

Con este post quiero lanzar un mensaje sencillo, aparentemente sencillo; no os perdáis el vídeo que tan sólo dura minuto y medio, es ameno, educativo y muy gráfico.

Un día cualquiera de marzo, bien entrada ya la primavera, realizamos con algunos peques una limpieza de plásticos y envases en una franja de sesenta metros en la ribera del río Tajo. La iniciativa se fue fraguando por la necesidad de reclamar una mayor sensibilización de nuestros espacios protegidos.

Suele ser un lugar de paso para familias, deportistas y turistas que buscan disfrutar del aire libre y de un contacto diario con la naturaleza.

Sin embargo, no está limpio y resulta desagradable tropezar a cada paso con basura. Es una muestra de una lacra que se extiende a lo largo y ancho de nuestros espacios naturales.

La breve y pequeña limpieza realizada por peques se efectuó en el acceso norte del Jardín del Príncipe de Aranjuez, que es un lugar de gran afluencia turística y que pertenece a Patrimonio Nacional.

La ribera en este punto está catalogada como Lugar de Interés Comunitario (LIC) en cuanto a su protección, pero se encuentra afectada por la acumulación de plásticos y envases en sus márgenes por la falta de civismo y por la falta de mantenimiento. Si observáis las imágenes comprobaréis que sufre además de otros impactos más importantes, como un caudal insignificante (no se aprecia corriente), eutrofización, etc.

Restos de bolsas, envoltorios, carretes enteros de hilo de pescar se enredan y quedan atrapados en los márgenes del río, entre los juncos y las raíces de los árboles.

Este acceso a los Jardines sólo cuenta con una papelera de pequeñas dimensiones (exceptuando un contenedor de vidrio) y colinda con una zona recreativa y de merendero que a su vez tampoco está dotada de un punto de depósito de residuos.

El contenedor verde o gris más cercano se encuentra a doscientos metros y el contenedor amarillo más cercano a más de un kilómetro.

Esta sencilla tarea realizada en un rato podría no haber sido necesaria con una planificación adecuada y la colaboración de cualquier usuario de tres maneras muy sencillas:

  • Haciendo uso de la papelera.

  • Si no hay papelera, guardar el residuo hasta encontrar una papelera o contenedor.

  • Dando un paso más, recogiendo el papel, bolsa o envase que ha tirado otra persona.

La última opción puede chocar, pero en mi opinión estamos “obligados” a dejar el lugar que visitamos mejor de como nos lo encontramos, y este es el principal mensaje que quiero lanzar con este post, ¿Qué pensáis?.

Por supuesto, también llamar la atención que esta zona del término municipal de Aranjuez, como otras muchas de la Red Natura no está suficientemente dotada de papeleras y contenedores para separar las distintas tipologías de residuos y mucho menos para hacer frente a la afluencia de público con la que cuenta el lugar.

Adjunto otra imágenes de lo recogido en un segundo día aprovechando una caja de cartón que llevaba danzando quince días.

Haga click para ver el pase de diapositivas.

Ahora toca que todos colaboremos.

Por último decir que nos lo pasamos estupendamente con esta experiencia que es de lo más edificante; alguno iba canturreando improvisando la letra: “Un poco de río salvaré…”.

#Educación Ambiental

#Gestión de residuos

#Red Natura


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