Estudios cocinados por Envase y Sociedad para concluir lo que le interese a ecoembes

Resulta que la Plataforma Envase y Sociedad tiene a bien responder a mi artículo sobre los errores en su estudio del SDDR en Canarias:

Tras consultar con las universidades, nos confirman que efectivamente hay un error en la tabla. Informar que ya está subsanado y actualizado el documento en nuestra web. En todo caso, no afecta al resultado del estudio, ya que es un dato de diagnóstico. Para cualquier aclaración no dudéis en contactar con nosotros.

Más que resolver dudas, esta contestación siembra nuevas inquietudes ¿Es la prueba de que los resultados del estudio han sido cocinados a medida del cliente es que son independientes del diagnóstico según la propia Plataforma Envase y Sociedad? ¿Independientemente de los datos que utilicen en el diagnóstico obtienen el mismo resultado? Eso es lo que vienen a decir en el tuit que reproduzco en la siguiente captura de pantalla:

envaseysociedad_diagnostico

Sí, es una captura de pantalla: en vez de aprovechar la ocasión para explicarse y contarnos la brillante metodología que permite mantener el resultado del estudio con distintos diagnósticos de partida, la persona que gestiona la cuenta en twitter de Envase y Sociedad decidió que era mejor borrar el mensaje en el que se retrataban como lo que en realidad son, un servicio de una empresa de comunicación que se dedica a:

Construcción de opiniones

Dar forma a las opiniones es el corazón de las relaciones institucionales. Toda compañía u organización quiere expresar sus propios puntos de vista. Nuestros asesores son expertos en el diseño de estrategias y actividades cuyo fin es mejorar la visión del cliente y reformar las opiniones que se generan entre los grupos clave.

Por cierto que el estudio, después de la subsanación sigue conteniendo errores de bulto. El primero que señalaba se refería a la generación espontánea de los envases transportar: habíamos recogido 331.005.112 de 367.783.458 que se ponían en el mercado, pero se convertían en 380.655.879 envases justo antes de su tratamiento. Es decir que se les multiplicaban los envases por arte de magia en los almacenes.

El siguiente error a subsanar está en el número de establecimientos, que también se reproducen misteriosamente, según la tabla que estemos mirando tienen un número u otro de establecimientos. Como tampoco influirá en las conclusiones y para los autores del estudio basta con cambiar un número, pues que se lo busquen y se lo corrijan cuando tengan un rato.

El problema, para mi gusto, es que este estudio lleno de gazapos se utiliza para emitir notas de prensa que se reproducen sin revisar o cuestionar ¿quién va a ponerse a repasar un estudio “realizado por la Universidad Politécnica de Madrid, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Universidad de Alcalá”? Pero queda claro que el estudio no es más que un conjunto de cálculos y estimaciones, que según la misma plataforma que lo publica, no justifican las conclusiones que obtiene. Pueden cambiar 50.000 unidades de envases recogidas arriba o abajo sin tener que cambiar un decimal en el resultado final.

Y lo peor es que no hay rectificación, corrección o retirada del estudio: se trata de mantener un argumento favorable a los intereses del patrocinador y en contra de posibles alternativas o mejoras en el modelo de gestión de residuos de envases. El SDDR es malo porque ecoembes paga a unos individuos que permiten el uso de logotipos de universidades públicas en un estudio cuestionable en el que las conclusiones son independientes del diagnóstico. Y ningún medio de comunicación revisa el estudio: se limitan a publicar lo que ecoembes dice que hay que publicar: que el SDDR es malo ¿por qué? Porque es lo que concluye un estudio amañado de tal manera que el coste final que calcula es independiente del número de envases que recoge o el número de establecimientos que participan en esa recogida. Está claro que una parte importante del documento no tienen más propósito que despistar de la metodología empleada, entretener al lector, presentar estimaciones que no van a ser relevantes en los cálculos… todo lo contrario a lo que expresa el “Manual técnico de comunicación efectiva sobre residuos para entidades locales”, también publicado por ecoembes.

Si tan claro tiene ecoembes cómo debe ser la comunicación efectiva ¿por qué en vez de transparencia, rigor, veracidad, credibilidad…? nos está dando, a través de la Plataforma Envase y Sociedad, datos confusos, estudios tendenciosos… ¿Por qué ecoembes paga a periodistas, patrocina a personajes públicos y medios de comunicación para que nos mientan?

Quizá es que ecoembes no tiene interés en que sepamos que pasa con nuestros residuos, no le interesa que conozcamos posibles formas complementarias y alternativas para mejorar la gestión de residuos urbanos y, por supuesto, no le interesa que los ciudadanos podamos participar libremente en el proceso de toma de decisiones.

Aplicando todo su conocimiento en comunicación e ingeniería social, con los 450 millones de euros anuales que debería destinar a reciclar los envases que compramos, ecoembes necesita engañarnos con campañas publicitarias buenistas que tapan su estrategia de estudios amañados que no aportan nada más que una cortina de humo para conseguir que los intereses de su modelo prevalezcan y acaben influyendo en la elaboración de la legislación sobre residuos, en las decisiones de los municipios y, sobre todo, en la percepción social de la marca ecoembes.

Siguiendo con el hilo, encontramos este tuiteo (el que no está disponible es el citado anteriormente):

envase_consulta

Me surgen muchas dudas y aprovechando que algún trabajador de la Plataforma Envase y Sociedad lee este blog las expongo por aquí:

  • ¿Por qué mantienen que las conclusiones son correctas? ¿Cual es el argumento para desvincularlas del diagnóstico? ¿Acaso tantas páginas de sumas y tablas sólo son una cortina de humo para justificar una conclusión que no ha salido de esos cálculos? ¿Qué sentido tiene el resto de los cálculos que no utilizan los datos del diagnóstico?
  • ¿A qué esperan para rectificar y pedir disculpas por esta tomadura de pelo?
  • ¿Van a publicar una rectificación en los mismos medios de comunicación en los que se dieron a conocer a bombo y platillo los resultados de este estudio?
  • ¿Cuánto ingresan esos medios de comunicación o los profesionales  que difunden los resultados sin leer los estudios de ecoembes o de la Plataforma Envase y Sociedad?
  • Dado que con este estudio están influyendo en procesos de toma de decisiones como el modelo de ordenanza local de residuos propuesto por la FEMP ¿van a comunicar a todas las instituciones que el estudio es un fraude?
  • ¿Qué personas han realizado esos estudios? Supongo que dentro de cada una de las universidades que se citan como argumento de autoridad habrá unidades o personas concretas que realicen estos estudios.
  • ¿Qué relación existe entre entre la Plataforma Envase y Sociedad, ecoembes y esas universidades?
  • ¿Qué parte de los seis millones de euros que factura Kreab en España salen de ecoembes y por qué conceptos?

El poder de la colaboración:

Está claro que el lema de ecoembes hay que tomarlo en serio: colaboras con nosotros o te callamos. Ecoembes, una empresa privada con un modelo de negocio claro, censura contenidos y veta personas. Decide quién dice qué y cómo cuando se habla de residuos en España.

Dominados espacios como la radio, la televisión y la prensa escrita tocan los medios digitales. Con la misma estrategia seguida con los anteriores, ecoembes se atrae para su causa a los medios digitales en la próxima edición de sus cursos de verano. Tiene dinero de sobra: lo que no se gasta en hacer las cosas bien, desde el punto de vista de gestión de los residuos de envases, se lo gasta en cocinar informes y comparar periodistas que los publiquen.

No hay contestación ni la va a haber, un patrocinador tan poderoso hace y deshace a su antojo: los medios dependen económicamente de lo que ecoembes y sus socios les ingresan. ¿Se imaginan una cadena de televisión sin anuncios de alguno de los que aparecen aquí abajo o los que se esconden en asociaciones que les evitan poner su marca en la lista?

accionistas_Ecoembes

El coste de la colaboración:

Lo que no sabemos es cómo de bien paga ecoembes esa colaboración. Debe ser bastante bien cuando el tandem Julia Otero / José Luis Gallego siguen comiéndose marrones a cuenta de repetir cada tarde las mentirosas consignas del patrocinador. O Jesús Calleja aguanta estoicamente las críticas de propios y extraños por el mismo motivo.

No es posible deducir las cantidades concretas de las memorias anuales de ecoembes, pero el pastizal que desembolsa en publicidad mantiene a más de un periodista de la información ambiental. No hablo tanto de lujos asiáticos, como los ingresos a cuenta de participar como ponente en las jornadas organizadas por ecoembes, reproducir notas de prensa como si fuesen opiniones propias o publicar publi reportajes con forma de entrevistas. Bien directamente a la cuenta de los periodistas, bien a través de publicidad en los medios para los que trabajan, ecoembes controla la información que se publica en España sobre residuos.

La cuestión es que a todos y cada uno de nosotros este modelo nos cuesta mucho: el dinero de ecoembes sale del punto verde que pagamos cada vez que compramos un producto envasado. Nuestros impuestos se destinan a sufragar todos los costes que genera un modelo que no está respondiendo adecuadamente. Ya que sí o sí somos los ciudadanos los que pagamos la gestión de nuestros residuos ¿no tendríamos derecho a recibir información clara y veraz sobre los mismos? ¿no deberíamos poder decidir sobre un modelo que financiamos y nos pide participación?

Ecoembes hipoteca el futuro de la gestión de envases ¿vamos a seguir permitiendo esta tomadura de pelo o vamos a empezar a tomarnos en serio la gestión de residuos?



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