¿Y ahora qué?

Es increíble cómo funciona la vida, como funciona la mente de uno, concentrándose constante e inevitablemente en lo que viene, en lo que falta, sin importar lo que hayamos logrado anteriormente. ¿Terminaste tu carrera? Trabaja ¿Tienes tu trabajo soñado? Bueno, ve y cásate. ¿Te casaste ya? Ahora hay que comprar una casa, ¿y cómo mandarás a tus hijos a la universidad? (Martín Bater, 2014)

Terminé mi carrera ¿Y ahora qué? ¿A trabajar? ¿A hacer una maestría? A veces pareciera que tenemos opciones ilimitadas para decidir, a veces pareciera que no ¿Quieres trabajar? ¿Necesitas experiencia? Y si nadie les da la oportunidad a las personas recién egresadas ¿Cómo podrás adquirir esa experiencia laboral que tanto piden en los empleos?  ¿Quieres hacer la maestría? ¿Hasta qué punto quieres estudiar la maestría para prepararte más y hasta qué punto es una forma de alargar la vida de estudiante? De no salir de tu zona de confort, de no enfrentarte a la realidad ¿Será acaso nuestro destino convertirnos en Godínez? ¿Será que conforme pasan los años te vas desinflando y el  cambiar el pedacito de mundo en el que te tocó vivir es reemplazado por el yo y el materialismo? ¿Lo importante ya habrá superado a lo interesante y lo urgente a todo lo demás?

¿Y ahora qué? ¿Qué hacer? El ímpetu sigue ahí, parece que las oportunidades también. Pero… ¿Y ahora qué? ¡Que alguien me diga, que alguien me explique! Porque creo que yo no sé.

Mientras tanto yo me pregunto ¿Y los sueños?

punta de ovillo

Ricardo Vélez




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