A Ecoembes no le gustan los datos de Eurostat.

Pedro Calderón de la Barca nos dejó su obra La Vida es Sueño llena de perlas. Una de ellas, en boca del rey Basilio, que deberíamos tener presente cada vez que nos negamos a contrastar la información que recibimos de los medios, decía:

…a quien le daña el saber,
homicida es de sí mismo.

Los datos de Eurostat sobre reciclaje de residuos municipales retrataron una situación para España bastante distinta de la que solemos leer en los medios de comunicación: frente al 20% de reciclaje nos encontramos un 60% de depósito en vertedero, un 10% de incineración y un 10% de compostaje. Así, todo cifras redondas, que es lo primero que llama la atención: España es el único país al que todas las cifras le acaban en cero. Qué casualidad.

La lectura, como siempre, es variada. Hay quien se queja de que la complacencia con el modelo de gestión de residuos resulta insoportable. Y hay quienes cuestionan los datos de Eurostat.

reciclar son dos segundos

El primero Óscar Martín, CEO de Ecoembes. En un artículo en el que se muestra más preocupado por las odiosas comparaciones que por la forma de avanzar desde el 20% hasta el 50% que nos marca la Unión Europea como objetivo de reciclaje de residuos municipales, tira balones fuera. Argumenta que de 22 millones de toneladas de residuos municipales su organización hizo posible que se reciclasen 1’2 millones de toneladas. Es decir, si tomamos como buenas las palabras de Óscar, según los datos de Ecoembes, España recicla el 54,54 % de los envases domésticos. Adicionalmente cabe destacar que el peso de su argumentación radica en la diferencia de criterio entre los distintos países a la hora de informar sobre su gestión de residuos. Para arreglarlo plantea que España no incluye “los comerciales no gestionados por los municipios” en la definición de residuos municipales. ¿Si no los gestionan los municipios ¿por qué tenemos que llamarlos residuos municipales?

A continuación los palmeros: José Luis Gallego, en su línea, afirma que “el exceso de datos entorpece el conocimiento”. No contento, después de acusar a la oficina de estadística de la Comisión Europea de falta de rigor, lamenta que sus datos “hayan animado a los ecoescépticos a clamar que el sistema de recogida selectiva en el que participamos cada vez un mayor número de ciudadanos comprometidos con el medio ambiente es un fracaso”. Curiosamente son los ecologistas quienes claman contra el sistema de recogida selectiva actual. Una lucha desigual, la de quienes se paran a analizar los datos y ven que no cuadran, frente a los que, generosamente pagados por ecoembes, como el amigo Gallego, reproducen los argumentos de Óscar Martín. Se llaman periodistas de información ambiental, pero se limitan a reproducir notas de prensa sin pararse a hacer cuentas y ver que los propios comunicados de ecoembes tienen datos contradictorios en lo que se refiere a resultados de gestión de residuos. Lo triste es que Gallego no es el único, basta acudir a la lista de ponentes de las Jornadas de Comunicación y Educación Ambiental, para encontrar la lista de periodistas, divulgadores, medios y entidades que han reproducido tal cual la nota de ecoembes o han callado las medias verdades y contradicciones que se desprenden de la misma.

El siguiente en la lista es Carlos Martínez Orgado. Con su brillante prosa argumenta que España “se empeña en salir lo más fea posible luciendo no solo todas sus vergüenzas, sino impostando alguna más“. Me lo creería si no fuese por lo de las redondeces que decía unos párrafos más arriba. El término más utilizado en estadística ambiental es “enjuague” y que todas las cifras de España en materia de tratamiento de residuos municipales acaben en cero da qué pensar. Dice Carlos que “Eurostat no es un trabajo propio de este organismo, sino la literal recopilación, de manera acrítica, de la información suministrada por los veintisiete ministerios de la UE. Sin duda, el trabajo de los funcionarios de este órgano es uno de los más relajados y bien pagados que existen a este lado del Mississippi. Te manden lo que te manden, aunque sean disparates apodícticos, tú los pegas seguidos“. Si aplicamos esto a los datos de España y no perdemos de vista que la fuente de los relativos a gestión de envases domésticos es ecoembes… ¿por qué no nos gusta el resultado que publica Eurostat? En cuanto a lo del trabajo relajado y bien pagado seguro que Carlos -que desde que tengo uso de razón vive de la Administración y de las subvenciones que reciben sus distintas fundaciones, institutos y organizaciones varias de palmeros del sistema integrado de gestión-, lo conoce de primera mano. Así que por esa línea nada más que añadir.

Otro  que no puede faltar en la singular lista de críticos con los datos oficiales que invitan a cuestionar su interesada forma de ver el mundo es Miguel Aballe. El presidente de la Asociación de Latas de Bebidas se queda perplejo ante los datos de Eurostat. Al menos reconoce que estamos ante una cuestión seria, complicada y “sujeta a manipulación por parte de los más variados grupos de interés“. Eso nos permitirá seguir dudando de los titulares de prensa que compra su asociación para intentar hacernos creer que en España se están reciclando 9 de cada 10 latas. El resto de su argumentación, en lugar de aplicar sus conocimientos a identificar oportunidades de mejora de los datos oficiales que refleja la oficina de estadística de la Comisión Europea, es la pataleta pueril e irresponsable del estudiante al que pillan copiando y como única defensa argumenta que sus compañeros de clase copian más.

Curiosamente, para reforzar su argumentación casi todos ellos insisten en comparar los datos de España con los de Eslovenia. Ninguno compara nuestros resultados, qué se yo, con los de Alemania. Quizá eso implicaría hablar del modelo de gestión de residuos de envases y cómo contribuye al resultado global. En cualquier caso esto se alarga demasiado, por lo que la comparación de datos entre países y la contribución de los envases a los datos de Eurostat vendrá en un siguiente post, más centrado en los residuos que en la forma en la que el dinero que pagamos por el reciclaje de envases acaba invertido en silenciar los datos que nos invitan a mejorar el modelo.

Medios de Comunicación

Sigo soñando con que un día dejamos de aceptar el discurso patrocinado y empezamos a pensar. Y nos damos cuenta de que no se trata de comprar un mensaje complaciente, si no de recoger la basura mejor para poder reciclar más.

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

 



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