La falacia de una nueva energía

A pesar de que la mayor parte de la gente ha aprendido acerca de la energia en las escuelas, no se les ha enseñado que las formas de la energía difieren grandemente en su capacidad de contribuir al trabajo útil. Es decir que no todas las formas de energía tienen la misma capacidad de realizar un trabajo, ni la misma eficiencia.

Algunos científicos y arquitectos han señalado que cada día llegan a la tierra grandes cantidades de energía y han sugerido que alguna tecnología podría utilizarla. Pero no se dan cuenta de que tendríamos que pagar, a cambio de la concentración, la mayor parte de esta energía, haciendo que el balance entre la energía empleada para obtener la nueva energía y la energía obtenida sea muy cercano a 0, es decir muy costoso y poco eficiente.
Paralelamente, y con una fe ciega en la tecnología, mucha gente cree ciegamente en la posible obtención de una nueva energía.

La gente que a lo lago de su vida ha visto el desarrollo de los automóviles, aviones, radio, televisión, control de las enfermed contagiosas, y un programa espacial que pone al hombre en la luna, a menudo extrae la conclusión de que no hay límites para el ingenio humano. La mayoría cree que la tecnología puede hacerlo todo.

Ingenieros y algunos científicos tecnologicos han intentado advertirnos , pero la fe de la gente que no conoce la ciencia muere difícilmente. Periodistas y politicos tienen mas de economistas de que de energeticistas en sus origenes, y a menudo no creen a aquellos que intentan explicar las limitaciones de la tecnología ante el agotamiento de energético. La tecnologia del siglo XX ha sido principalmente obra de la aplicación ingeniosa de la energia de los combustibles fósiles para ayudar a distintos procesos. Una carestía de energía significa que la tecnología no puede aplicarse de igual modo. Hay muchos especialistas buscando más dinero para la investigacion de nuevas tentativas, usando tecnología aplicable a otros tipos de energía. La gente no se ha planteado nada; aquellos que han mostrado estos errores de cálculo han sido tenidos como fatalistas.

Hombre y naturaleza de H.T.ODUM y E.Odum, editado por Omega.

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