Como me pasa la vida

Publicado en: ambientologos por Ambientólogos. Texto original

Hoy me duele la vida, me duele la vida por encima de la mia. La vida del otro, del que vive la represión del gobierno expresada en indiferencia en las costas michoacanas. La vida del elefante africano, que sin conocer de fronteras, ni pensamientos humanos ha sido arrasado como consecuencia del conflicto armado que viven ahí desde hace 10 años.

Me duele la vida que se les niega a vivir a algunos como los desplazados por presiones de transnacionales en América Latina. Duele que la vida sea tan individualizante, globalizante y bulldozer-izante. Duele que la vida ya no se valore, ya no se le quiera ni se le respete… duele que ahora tenga precio y sea pisoteada. Duele que ya no sea moneda de cambio del trabajo.

La vida se disfrutaba, se vivía. Ahora nos damos cuenta de que sobrevivimos o pervivimos, de que la sufrimos y a veces la detestamos. Ahora la maldecimos e inclusive la violamos. La violamos porque ha pasado a segunda mesa (pues del segundo plato salió hace mucho tiempo)… ¡Ha sido degradada!. Degradada de rango. Degradada de valor. Degradada de respeto. Degradada de belleza. Degradada de amor. Se lo hemos quitado todo para dárselo a otros y a otras que no son mas que placebos.

Se nos ha olvidado como ver lo importante, como distinguir lo que realmente pesa de lo que s+olo hace bulto. Se nos olvida todo. Se nos olvida poner la alarma, donde dejamos las llaves del auto, los medicamentos que tenemos que tomar y las horas. Se nos olvidan los hijos, los cumpleaños y los aniversarios. Se nos olvidan las tareas, las responsabilidades y sobre todo las obligaciones. Nos la pasamos olvidándonos de todo y ahora estamos en una carrera de efimerización. ¡El que olvide a olvidar, gana!

Y la vida sigue, y nos hacemos viejos. Y envejecemos justificándonos. Envejecemos acolchonándonos la vida, haciéndonos cómodas todas nuestras decisiones y actitudes. Envejecemos no comprometiéndonos lo suficiente o lo necesario (más bien)  para rescatar esa vida que se nos escurre entre los dedos.

Por eso estoy de acuerdo con el estimado Galeano:

Estamos en un mundo al reves.

Tenemos hambre de pan y de abrazos.

Estamos presos del miedo.

La violencia engendra violencia y ganancias.

Sobre eso me pasa la vida y tan me pasa que siento que me aplasta.

Masasiui Tenorio Pérez

Lic. en Ciencias Ambientales


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