Publicado en: Aventuras y desventuras de un Ambientólogo.com por Emilio Luján. Texto original

La creciente preocupación por las cuestiones ambientales también ha llegado a la organización de eventos y espacios de exposiciones y congresos, y como reflejo de esto son muchas las iniciativas que se están llevando a cabo para la ambientalización de dichos espacios y eventos, con el fin, entre otros, de mostrar una imagen respetuosa con el entorno y la sociedad y atraer eventos de relevancia mundial a nuestro país.

Entre las iniciativas relativas a las empresas que organizan congresos, así como gestionan palacios de congresos, están:

· Certificación ISO 14001 del Sistema de Gestión Ambiental

· Verificación y Validación de la Memoria Reglamento Europeo EMAS del Sistema de Gestión Ambiental

· Certificación del sistema de gestión ética y socialmente responsable SGE21

Respecto a los edificios en los que se desarrollan dichas actividades pueden desarrollar:

· Certificación del Sistema Gestión energética EN 16001

· Clasificación Energética A

· Certificación bajo el Sistema de Clasificación de Edificios Sostenibles LEED, promovido por el Consejo de Construcción Verde, basados en la limpieza y mantenimiento del edificio, uso de productos químicos, calidad del aire interior, eficiencia en el uso de la energía y del agua, control de vertidos, iluminación…

· Construcción Bioclimática

En cuanto a la ambientalización de los eventos, algunas de las medidas que se pueden tomar serían:

· Distribución de material de papelería certificado (Etiqueta Europea, Ángel Azul, Certificación Forestal Sostenible, Cadena de Custodia forestal, Cisne Blanco, Comercio Justo, Producto Certificado como Ecodiseño ISO 14006)

· Catering con productos ecológicos, por ejemplo, desayuno mediterráneo con productos provenientes de agricultura y ganadería ecológica.

· Videoconferencia y fomento de la movilidad sostenible de los congresistas

· Alojamiento en establecimientos con certificación ambiental o rural con calidad ambiental certificada (marca parque natural, por ejemplo)

· Documentación derivada del congreso presentada en soporte informático únicamente.

· Reducción y compensación de emisiones de efecto invernadero derivadas del congreso.

Centrándonos en esta última idea, la de reducción y compensación voluntaria de las emisiones de gases de efecto invernadero, se han desarrollado metodologías para cuantificar el impacto climático de un evento o de un proyecto (por ejemplo, un congreso, la construcción de un centro comercial, la mejora de un proceso industrial…). De hecho, la Estrategia Española de Cambio Climático y Energía Limpia, Horizonte 2007-2012-2020 establece una serie de medidas para aquellas actividades que no están incluidas en el Plan Nacional de Asignación (PNA) de derechos de emisión de gases de efecto invernadero (GEI). La realidad es que son más las Emisiones de Gases de Efecto Invernadero que se realizan en España por los sectores difusos (residencial, transporte.) y no incluidos en el PNA (pequeñas y medianas industrias).

Para ello existen medidas de fomento, junto con otras muchas impulsadas por Agencias de la Energía, Asociaciones de Empresas, ONG, Fundaciones, etcétera, así como por propia iniciativa de las empresas, necesitan de un mecanismo para la demostración de que se alcanzan los compromisos adquiridos en la lucha de cambio climático.

Básicamente las fases de un proyecto de reducción de emisiones de efecto invernadero son las siguientes:

· Establecimiento de una metodología de contabilización de emisiones GEI y propuestas de reducción. Algunas de las metodologías válidas son:

o The Greenhouse Gas Protocol Initiative

o ISO 14064: Gases de Efecto Invernadero.

· Verificación de la metodología por EQA

· Contabilización de las emisiones GEI.

· Establecimiento de medidas de reducción/ahorro.

· Establecimiento de medidas de compensación.

· Nueva contabilización de las emisiones GEI.

· Validación del ahorro/compensación de las emisiones GEI por EQA.

· Seguimiento.

Para ellos, EQA, gracias a sus acreditaciones como Verificador del Comercio de Derechos de Emisión de Gases de Efecto Invernadero y el reconocimiento en los organismos que fomentan dichas actividades (Ministerio de Medio Ambiente, Instituto de Diversificación y Ahorro de Energía, Agencias Autonómicas de la Energía.), realiza una comprobación total de emisiones declarada en el informe de emisiones GEI velando por la fiabilidad y exactitud de los sistemas de seguimiento aplicados y de la veracidad de las emisiones declaradas.

El resultado del proceso es un Dictamen de Verificación y una Declaración de las Emisiones de Gases de Efecto Invernadero verificadas con las que se puede hacer uso comercial de los logros alcanzados, obtener incentivos y subvenciones para la adquisición de equipos, demostrar socialmente el compromiso de lucha contra el cambio climático o compensar con mecanismos de desarrollo limpio, como por ejemplo la instalación en países en vías de desarrollo de energía renovable que “ahorre” las mismas emisiones que el evento que ha generado. El cálculo de emisiones GEI pueden afectar no sólo al consumo energético del evento (electricidad…) sino también a las derivadas del uso de materiales: emisiones derivadas de la fabricación de los folios consumidos, de los viajes de los ponentes…

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