Un viaje hacia el activismo 2017-10-20 17:49:00

Los hay grandes y pequeños, de las más variadas formas y colores. Se los comen los peces, las medusas, las tortugas, los mamíferos marinos o el minúsculo plancton… ¡Son los plásticos! Y han colonizado mares y océanos.
Flotan en la superficie, se acumulan en los fondos marinos, son arrastrados por las corrientes, forman inmensas islas o desaparecen de nuestra vista por su diminuto tamaño. La contaminación marina por plásticos ha alcanzado tales dimensiones que han saltado las alarmas.  


El plástico es una de las señas de identidad de la sociedad de consumo. Se ha incorporado a nuestras vidas como si siempre hubiera estado ahí. Resistente y duradero, rígido o flexible, útil o absurdo… su gran diversidad se consigue gracias a aditivos químicos: detrás de su apariencia inocua hay sustancias tóxicas
Algunos plásticos tienen una vida útil muy breve (bolsas, botellas, envases, vasos, cubiertos, pajitas…) otros más larga, pero todos acaban convertidos en residuo. Unos se reciclan y su vida útil será un poco más larga, otros terminan en un vertedero o en una incineradora (liberando sustancias tóxicas) y otros llegan a los mares y océanos de todo el mundo (millones de toneladas cada año).

Usar y tirar… y la vida se ahoga entre plásticos
Los envases de un solo uso representan un alto porcentaje de los plásticos que se utilizan, hasta el 40% en la Unión Europea. Envases que no son anónimos, tienen nombre: Nestlé, Unilever, Procter & Gamble, Colgate-Palmolive, PepsiCo, Coca-Cola… 


Esta invasión de plásticos de usar y tirar tiene responsables: las empresas que han implantado los envases de un sólo uso porque favorecen su modelo de negocio, y los gobiernos que han dejado barra libre a las empresas al tiempo que ignoraban la salud de las personas y el medio ambiente en el que vivimos. 

El no va más de la modernidad, las microesferas de plástico
Geles de ducha, pasta de dientes, cremas, detergentes… Muchos productos de higiene y de limpieza contienen cientos de miles de diminutas esferas de plástico.


Estas microesferas salen por los desagües de nuestros hogares y siguen su curso hasta llegar a ríos, mares y océanos. Su minúsculo tamaño impide que las retengan los filtros de las depuradoras. 
Su tamaño nos juega otra mala pasada. Además de contaminar el agua, son ingeridas por animales acuáticos y, por tanto, se incorporan a la cadena alimentaria. Y no solo las microesferas. Otros plásticos de pequeño tamaño y los de mayor tamaño que se van descomponiendo en pequeños fragmentos (microplásticos) también pueden acabar siendo ingeridos por peces, crustáceos, moluscos… 
El círculo se cierra ¡oh, sorpresa! en nuestro plato. Por si fuera poco, ya se han encontrado microplásticos en la sal de mesa y en el agua del grifo. Buen momento para recordar que los plásticos contienen sustancias tóxicas.

Mejor SIN plástico
Mira a tu alrededor, seguro que tienes muchas formas de reducir tu consumo de plástico:
  • Envases y artículos de usar y tirar: bolsas, agua embotellada, comida envasada en plástico, vasos, platos, cubiertos, pajitas… 
  • Juguetes, cacharros de cocina, artículos para el hogar, artilugios de todo tipo… cada vez hay más alternativas sin plástico.   
  • Higiene, cosméticos y productos de limpieza… mejor ecológicos, son mejores también para tu salud.

¡Y muy importante! Apoya las campañas que están exigiendo cambios a las empresas y a los gobiernos. Aquí puedes firmar una petición de Greenpeace a la ministra responsable de medio ambiente.
Puedes leer y comentar el artículo completo en: Un viaje hacia el activismo

El Fuego Valyrio de los Gestores de Residuos.

Hace ya un tiempo, un año y medio escaso, que publiqué en las redes sociales un plano muy representativo acerca de cómo el fuego estaba haciendo estragos en diversas instalaciones de gestión de residuos de diversas empresas privadas. Os lo adjunto ahora también por si queréis ver la que hace poco más de un año se estaba armando en las recocinas del sector de los residuos en España. Fuente Puedes leer y comentar el artículo completo en: La Calidad Ambiental

¿Qué es el Seguimiento y Vigilancia Ambiental?

Desde el enfoque más amplio, entendemos la vigilancia ambiental como el control de aquellos indicadores que permiten comprobar la correcta ejecución de un determinado proyecto desde un enfoque de protección del entorno.

En el ámbito de la Evaluación Ambiental, el seguimiento y vigilancia ambiental tiene su origen en el propio Programa de Vigilancia Ambiental, considerando éste, de acuerdo a la Ley de Evaluación Ambiental, como el “sistema que garantice el cumplimiento de las indicaciones y medidas, preventivas y correctoras y compensatorias contenidas en el EsIA tanto en la fase de ejecución como en la de explotación”. Hablamos de seguimiento y vigilancia ambiental, por tanto, como la ejecución efectiva del programa de vigilancia ambiental.

Ahora que la Evaluación Ambiental de proyectos vuelve a tomar protagonismo y que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación prepara la inminente modificación de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de Evaluación Ambiental, el momento parece idóneo para reflexionar sobre la figura del Coordinador Ambiental y el papel que juegan los profesionales encargados de velar por el seguimiento y control ambiental de cada proyecto.

pixabay

La función del técnico/ coordinador ambiental

A la hora de participar en la supervisión y gestión ambiental de una obra o proyecto, el técnico ambiental puede acercarse al Seguimiento y Vigilancia Ambiental desde muy diversos frentes. Cabe la posibilidad de que su dedicación tenga origen en su condición de especialista y que participe en la definición, diseño y seguimiento de la ejecución de unidades de obra asociadas a su ámbito profesional o formando parte de la Dirección Ambiental de Obra, coordinando y siendo responsable de la implantación y ejecución de un Sistema de Gestión Medioambiental de la propia obra o desarrollando cualesquiera otras funciones en colaboración con la Dirección de Obra o con el Contratista encargado de ejecutarla.

El técnico ambiental puede igualmente aproximar su labor profesional a este campo asumiendo la Dirección de Obra en la ejecución de proyectos de carácter ambiental como pudieran ser la restauración de ríos y riberas, la recuperación de espacios degradados o la ejecución de infraestructuras de tratamiento y depuración de aguas.

Si bien cualquiera de las posibilidades mencionadas es habitual en el ámbito de la obra, son especialmente comunes las asociadas a la Dirección Ambiental de Obra y, por afinidad, a las labores relacionadas con la coordinación, supervisión y ejecución del Programa de Vigilancia Ambiental independientemente del término (Asistente Técnico Ambiental, Coordinador Ambiental, Inspector Ambiental, etc.) que se emplee para designar al técnico ambiental que las desempeña.

La terminología a este respecto es diversa y depende no sólo de las referencias que la Administración haya hecho a esta figura en función de la Comunidad Autónoma que haya promulgado la Declaración de Impacto Ambiental, sino también en ocasiones del tipo de proyecto que estemos ejecutando. De esta forma, resulta bastante habitual que en los proyectos relacionados con Infraestructuras de Transporte de Energía se identifique al técnico ambiental encargado de la supervisión del Programa de Vigilancia Ambiental como ATA o Asistente Técnico Ambiental. En Ferrocarriles, y por afinidad en Carreteras, se habla sin embargo de Dirección Ambiental de Obra en prácticamente la totalidad de los proyectos promovidos a nivel estatal. Al final nos encontramos con que hay todo un conjunto de términos afines para denominar circunstancias y funciones similares que giran entorno a la Dirección Ambiental de Obra aunque es preciso determinar en qué medida la responsabilidad de las labores desempeñadas implica la posible toma de decisiones.

Sobre estas funciones asociadas a la labor del Coordinador o Director Ambiental de Obra y sobre las herramientas y metodologías a aplicar en el desarrollo de su actividad trabajamos en el curso de Seguimiento y Vigilancia Ambiental en la EIA.

Puedes leer y comentar el artículo completo en: Comunidad ISM » Blogs

Las 5 mejores rutas para este otoño (Alicante)

1. Font Roja (Alcoy)


      Si piensas en otoño y ruta por Alicante, la primera que te viene a la cabeza es ésta. El bosque mixto mediterráneo te ofrece una amalgama de colores sin igual en la provincia. Especies de hoja perenne se entremezclan con caducifolias ofreciéndonos un paisaje precioso. Además, podrás recorrer estos bosques gracias a la ruta que sube al Menejador, la cima del Parque Natural. 



      Otro de los lugares mágicos en otoño es el Paraje del Salt (Sella), un pequeño pueblo situado en las faldas de la Sierra de Aitana, gracias a los colores amarillos que nos ofrecen los grandes chopos situados en los márgenes del río. Además, os aconsejamos que vayáis justo tras un episodio de lluvias intenso, así podréis disfrutar de la fuerza del agua bajando por las cascadas y pozas que hay en la zona. 


      Otro precioso y húmedo lugar, cargado de historia, que en otoño ofrece una vista distinta y singular en el interior de la provincia. Un viejo molino (año 1760) situado en un precioso enclave natural, que aprovechaba la fuerza del agua para moler el trigo. Posteriormente fue reconvertido en central hidroeléctrica para abastecer de luz al pequeño pueblo de Benilloba. 

        También recomendamos en este caso visitarlo tras unas fuertes lluvias para poder disfrutar del agua cayendo con fuerza por el Salt. 



       Una bonita ruta que parte desde uno de los barrios de Alcoy y que nos lleva hasta un precioso paraje natural que en otoño coge ese tono amarillo que tanto nos gusta. Sin duda, la Hoya de Alcoy es una de nuestras zonas favoritas para visitar en esta época, ya que es de las mas húmedas de la provincia. 



       Otra de las rutas que discurre por los márgenes del río y para nosotros, una de las más bonitas de la provincia es la vía verde que nos lleva desde el pequeño pueblo de L'Orxa (Lorcha) hasta Villalonga (aunque podéis llegar desde o hasta Gandía).  

       La podéis hacer andando o en bicicleta y discurre por un bonito sendero que atraviesa el valle del Serpis siguiendo el antiguo trazado del tren Xixarra


      Si queréis saber cómo de largas son las rutas, cómo llegar, si son aptas para toda la familia y más información, pinchad en el título de cada una y os llevará a la descripción completa. Por último os dejamos el mapa con todas las rutas que tenemos en el Blog. 



Puedes leer y comentar el artículo completo en: Más allá de la ciudad

Responsabilidad ampliada del productor, eso… ¿qué es?

Alguna vez te has preguntado ¿por qué ponen tantos envases y embalajes en los productos que compras? Llegas a casa después de hacer la compra en el supermercado, te pones a colocarla en tus armarios y te juntas con un montón de precintos, cajas… todo un surtido de materiales, fundamentalmente plásticos de colores, que ya no sirven para nada y que tienes que tirar. Y eso que todavía no has empezado a gastar la pasta de dientes, no has sacado el atún de sus latas, ni te has bebido los refrescos que has puesto en la nevera.

Los envases cumplen dos funciones:

  • proteger y facilitar el traslado de lo que va dentro.
  • llamar tu atención para que tu dinero circule a la cuenta de resultados de una empresa.

Normalmente, como consumidor no tienes capacidad para decidir cómo van envasados los productos hasta la estantería del supermercado. En determinadas circunstancias puedes optar por formas de consumo libres de envases, como acudir tiendas que venden productos a granel, practicar un consumo de proximidad, más local y sostenible… Pero cuando la agenda no lo permite, no queda otra que ir a lo fácil y rápido: cargar el maletero con lo que sea que encuentres en las estanterías de un centro comercial.

En este escenario de consumo… ¿Quién es el responsable del impacto de los residuos? ¿El consumidor que no tiene alternativas reales para evitar los envases de usar y tirar? ¿el ciudadano que sufre un modelo de gestión de residuos basado en el contenedor amarillo? ¿la Administración que tiene que recoger la basura (depositada cívicamente en lugares adecuados o desparramada por parques, jardines, cunetas, playas…)? ¿El establecimiento que nos ofrece los productos envasados en cantidades, materiales y colores a gusto del fabricante? ¿Quizá el propio fabricante que decide cómo envasa los productos que pone en el mercado?

La responsabilidad ampliada del productor (o responsabilidad extendida del productor) es una propuesta interesante para reducir la contaminación y la generación de residuos. Busca trasladar a los fabricantes la responsabilidad sobre los productos que ponen en el mercado. Para ello propone que tengan que asumir la gestión de los residuos que generan. Muy básicamente, es una forma de implicar a la cadena productiva en los impactos que causan los productos que salen de las fábricas.

Es decir, si el fabricante decide poner sus productos en coloridos envases de plástico debe asumir el coste de recoger esos envases y darles un tratamiento adecuado para que no sean las administraciones, los ciudadanos que no consumen ese producto, ni el medio natural quienes sufran las consecuencias negativas de la decisión comercial.

También se aplica en otros ámbitos en la misma línea: si se ponen en el mercado productos poco duraderos o difíciles de recuperar para su valorización ¿no es justo que el fabricante asuma el impacto que genera en el planeta? ¿Qué pasa si no investiga el uso de sustancias menos tóxicas para la fabricación de los productos que pone en el mercado?

En España esta responsabilidad ampliada del productor se establece en la legislación sobre residuos. En concreto en el Título cuarto "Responsabilidad ampliada del productor del producto", de la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados.

En esta norma se concreta que productor del producto es la persona física o jurídica, que de forma profesional desarrolle, fabrique, procese, trate, venda o importe productos.  Y que en aplicación de la responsabilidad ampliada y con la finalidad de promover la prevención y de mejorar la reutilización, el reciclado y la valorización de residuos, los productores de productos que con el uso se convierten en residuos podrán ser obligados a:

  • Diseñar productos de manera que a lo largo de todo su ciclo de vida se reduzca su impacto ambiental y la generación de residuos, tanto en su fabricación como en su uso posterior, y de manera que se asegure que la valorización y eliminación de los productos que se han convertido en residuos se desarrolle de conformidad con lo establecido en la legislación.
  • Desarrollar, producir, etiquetar y comercializar productos aptos para usos múltiples, duraderos técnicamente y que, tras haberse convertido en residuos, sea fácil y clara su separación y puedan ser preparados para su reutilización o reciclado de una forma adecuada y sin riesgos y a una valorización y eliminación compatible con el medio ambiente.
  • Aceptar la devolución de productos reutilizables, la entrega de los residuos generados tras el uso del producto; a asumir la subsiguiente gestión de los residuos y la responsabilidad financiera de estas actividades, ofrecer información a las instalaciones de preparación para la reutilización sobre reparación y desguace, así como información accesible al público sobre en qué medida el producto es reutilizable y reciclable.
  • Establecer sistemas de depósito que garanticen la devolución de las cantidades depositadas y el retorno del producto para su reutilización o del residuo para su tratamiento en los casos de residuos de difícil valorización o eliminación, de residuos cuyas características de peligrosidad determinen la necesidad del establecimiento de este sistema para garantizar su correcta gestión, o cuando no se cumplan los objetivos de gestión fijados en la normativa vigente.
  • Responsabilizarse total o parcialmente de la organización de la gestión de los residuos, pudiendo establecerse que los distribuidores de dicho producto compartan esta responsabilidad.
  • Utilizar materiales procedentes de residuos en la fabricación de productos.
  • Proporcionar información sobre la puesta en el mercado de productos que con el uso se convierten en residuos y sobre la gestión de estos, así como realizar análisis económicos o auditorías.
  • Informar sobre la repercusión económica en el producto del cumplimiento de las obligaciones derivadas de la responsabilidad ampliada.

El problema, como ocurre con una parte importante de la normativa ambiental es que, según como interpretemos la ley, estas obligaciones quedan supeditadas a desarrollo normativo. Así la propia Ley de residuos dice que El establecimiento de estas medidas se llevará a cabo mediante real decreto aprobado por el Consejo de Ministros, teniendo en cuenta su viabilidad técnica y económica, el conjunto de impactos ambientales y sobre la salud humana, y respetando la necesidad de garantizar el correcto funcionamiento del mercado interior.

Este principio de responsabilidad ampliada del productor sí se ha desarrollado para distintos tipos y flujos de residuos. En concreto:

Están en discusión la generalización de los sistemas de responsabilidad ampliada del productor, en particular en flujos de residuos tales como los residuos procedentes de los productos de la industria textil y los restos de alimentos. En este último caso tanto para reducir el desperdicio alimentario, como por su importancia en el total de los residuos urbanos, ya que suponen alrededor del 40% en peso de nuestra basura doméstica.

La importancia de este principio de responsabilidad ampliada del productor y las normas que lo regulan es que determinan las obligaciones de todas las partes implicadas en la gestión de residuos y la distribución de los costes de esa gestión. Así, llevan el "quien contamina paga" hasta el origen, buscando internalizar los costes del impacto de los productos desechables, de escasa durabilidad o con residuos de difícil tratamiento en quienes tienen capacidad para prevenirlos: los fabricantes.

Conocer estas normas, su desarrollo y grado de aplicación es clave para que los ciudadanos responsables y comprometidos con el medio ambiente participemos correctamente en la prevención, valorización, reutilización y reciclaje de nuestros residuos.

Puedes leer y comentar el artículo completo en: productor de sostenibilidad

De autores de éxito y eventos donde dar visibilidad a grandes proyectos

Siempre he pensado que deberíamos aprovechar #GreenDrinks para dar visibilidad a iniciativas que resultando de interés para los profesionales del sector, fueran además proyectos dignos de reconocimiento. Así presentamos en su día en Madrid la propuesta de Car2GO, el concepto Banca Ética de la mano de Triodos o las políticas conservacionistas de SEO Birdlife.

En esta ocasión, GreenDrinks albergaba la presentación de Pero… ¿tiene arreglo?, el primer libro de Alberto Vizcaíno y un sensacional resumen de lo que ha acontecido en los ya diez años de su blog, productor de sostenibilidad.

Además de agradecer a Alberto Vizcaíno que eligiera GreenDrinks Madrid para su puesta de largo, no tengo idea cómo podré devolverle que me haya hecho partícipe de este excepcional proyecto invitándome a prologar su libro.

Por el momento, aprovecho este espacio para compartir esta somera aportación en un esfuerzo por dar visibilidad a esta iniciativa sensacional que, confío, sea sólo la primera aproximación de una trayectoria editorial plagada de éxitos.

Prólogo de Pero… ¿tiene arreglo?, por Santiago Molina Cruzate

Cuando a principios de 2011 comenzamos a imaginar cómo debía organizarse el curso de Redes Sociales y Medio Ambiente no tuvimos la más mínima duda de que debíamos trasladar al Sr. Vizcaíno la dirección y coordinación de los contenidos orientados a blogs si queríamos ofrecer recursos y conocimientos de verdad útiles para el destinatario. Nuestra intención con aquel programa formativo, que no sólo fue pionero en nuestro sector sino que se consolidó durante años como uno de los más demandados y mejor valorados de todos los promovidos desde el Instituto Superior del Medio Ambiente, era conocer las principales herramientas en relación al entonces incipiente universo social media e integrarlas en una estructura común que permitiera al participante apostar por el desarrollo de su propia estrategia.

Redes Sociales y Medio Ambiente congregó en torno a su programa toda una comunidad de profesionales activos e inquietos con quienes años después nos seguimos cruzando en un enriquecedor modelo donde los otrora alumnos son hoy proveedores, colaboradores y, por qué no decirlo, buenos amigos. Creo que no exagero si digo que la base de aquel éxito y el vértice de todo lo que allí hicimos nació en las publicaciones periódicas del autor de este libro y de la admiración que despertaba ya entonces en el resto de docentes esa ingente capacidad para crear relatos y poner en duda y contexto datos que antes recibíamos y asumíamos como axiomas inquebrantables. Axiomas que, como bien nos ha mostrado Productor de Sostenibilidad en multitud de ocasiones, resultaron a menudo ser cuanto menos escasamente rigurosos.

“Tu actividad en redes, tus acciones y tus contenidos tienen que responder a un fin y lo primero debe ser marcar tus objetivos”, solía repetir. Desconozco cuáles eran los objetivos o la motivación del autor cuando comenzó a volcar reflexiones e ideas en su blog, pero tengo muy claros cuáles han sido los resultados. Alberto se ha consolidado como un creador de opinión, un analista y un experto en el difícil arte de contrastar la verdad con datos y argumentos. Ha discutido hasta la saciedad con profesionales y colectivos de diversa índole y nos ha ayudado durante estos diez años a poner un poco de luz en asuntos que, sin sus observaciones, no nos permitirían tener una foto completa del problema. Ha aportado experiencia, conocimiento y una excepcional capacidad de análisis desgranando la actualidad en un tono a menudo beligerante e incisivo pero siempre riguroso, certero y transparente.

La realidad es que nuestro sector adolece de la existencia de canales alternativos, diversidad de opiniones y, sobre todo, de profesionales rigurosos dispuestos a exponerse de forma altruista y desinteresada. Necesitamos expertos con conocimiento y voluntad para desmenuzar estudios y contrastar datos y puntos de vista. No sólo porque nos ayuda a valorar otros enfoques sino porque su mera existencia supone una barrera a la desinformación y obliga a unos y otros a ser especialmente prudentes con el trabajo que hacemos y divulgamos, cautelosos en definitiva ante la posibilidad de que nuestra credibilidad sea cuestionada tras la valoración de terceros. Eso el Sr. Vizcaíno lo hace como nadie y buena prueba de ello es este libro que tengo hoy el honor de prologar y que reúne el trabajo de años de análisis, muchas horas de reflexión y, presiento, numerosas frustraciones y sinsabores.

Yo, que llevo tiempo siguiendo su actividad y que en no pocas ocasiones he ejercido de mediador entre el autor y algunos lectores no especialmente satisfechos con las opiniones vertidas, no puedo más que invitar a la reflexión y lectura sosegada de este libro, compendio genial de contenidos de un blog que confío podamos disfrutar durante muchísimos años más.

Puedes leer y comentar el artículo completo en: Comunidad ISM » Blogs

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