El IBEX35 en búsqueda del ZeroWaste como estrategia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por J.Vinas. Texto original

La generación de residuos es uno de los retos ambientales más complicados al que se enfrenta actualmente la sociedad. Debido al desarrollo de la misma, el volumen de generación de residuos a escala global sufre un incremento continuo.

El abandono o la gestión inadecuada de los residuos produce impactos notables en los medios receptores y puede provocar contaminación en el agua, en el suelo, en el aire, contribuir al cambio climático y afectar a los ecosistemas y a la salud humana. En cambio, cuando los residuos se gestionan de forma adecuada, se pueden convertir en recursos que contribuyan al ahorro de materias primas y garanticen la sostenibilidad económica, con un efecto positivo sobre la conservación de los recursos naturales y los ecosistemas.

En los últimos tiempos hay 2 términos que se postulan como líderes de audiencia en el sector ambiental: Economía Circular y ZeroWaste.

El modelo de la Economía Circular (EC) persigue invertir la pirámide actual de la gestión de residuos, maximizando las acciones de prevención y valorización de residuos (reutilización, reciclado o valorización energética).

Nos vamos a centrar en el concepto de ZeroWaste, ¿qué representa, y cómo se puede alcanzar?

Llevado a una realidad tangible y que pueda ser entendido fácilmente, el ZeroWaste es un concepto convertido en “movimiento” por el que una persona, grupo, empresa, comunidad o municipio analiza los procesos de generación de sus residuos, y propone medidas para la minimización, reutilización, conversión en “subproducto”, o alcance del “fin de condición de residuos”; estos dos últimos transferidos en base a lo especificado por la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados, y posteriores modificaciones. Como bien indica su nombre, el objetivo final y real que debería busca este concepto es la no generación de residuos.

Hasta hace pocos años solo había “un puñado” de proyectos que estaban trabajando en la línea del objetivo ZeroWaste. Entre ellos cabría destacar el proyecto ZeroCabinWaste (desarrollado entre Ecoembes, Ferrovial Servicios, Iberia, GateGourmet, y ESCI), que busca 4 objetivos claramente diferenciados:

  • Demostrar que con buenas prácticas de gestión se puede mejorar el sistema actual, facilitando la recuperación y reciclado de los residuos generados en el avión.
  • Demostrar que los residuos de Cat. 1, pueden tratarse de una manera más respetuosa con el medio ambiente, ya que actualmente, por normativa española, el tratamiento para estos residuos, procedentes de países no comunitarios, es el vertedero o la incineración.
  • Disminuir la huella de carbono asociada a la actual generación y tratamiento de los residuos generados en cabina.
  • Replicar el proyecto en el aeropuerto de Heathrow, a través de protocolos estandarizados. Siendo una de las bases de éste su enfoque integral y potencial de replicación.

Lo que sí está claro, es que en los últimos años el número de empresa que trabajan en la línea del ZeroWaste ha crecido exponencialmente. Concretamente los últimos 2 años se han convertido en una carrera frenética para las empresas del IBEX35 por alcanzar el “tan soñado” ZeroWaste; y es evidente que ésta “obsesión” de las multinacionales españolas tiene una causa y unos objetivos, que bajo mi criterio son:

I. El ZeroWaste es un concepto innovador y de Economía Circular, por lo que las empresas lo están considerando como un proyecto clave dentro de la estrategia de marketing, teniendo en cuenta que los conceptos ZeroWaste y Economía Circular juntos, garantizan un impacto significativamente positivo en la imagen corporativa de la empresa desde el punto de vista de la Sostenibilidad.

II. El ZeroWaste se puede certificar en base a una normalización de AENOR. Es un concepto desvirtuado que favorece a la empresa o entidad que se certifica; ya que el nombre da a entender que se consigue la generación de cero residuos, sin embargo, lo que hace es reconoce a aquellas organizaciones que valorizan las distintas fracciones de residuos que generan, dentro del alcance definido, evitando que tengan como destino final la eliminación en vertedero. Este esquema no implica la no generación de residuos sino una gestión organizada de los mismos que permita reducir su generación, prepararlos para ser reutilizados y/o transformar el residuo en materias primas, reintroduciéndolas en la cadena de valor. ​

III. El concepto ZeroWaste, se enmarca en la línea de actuaciones de la OCDE, PNUMA, G20, PEMAR, Unión Europea y España en lo relativo a Economía Circular, lo que da una ventaja competitiva a la empresa o entidad que se certifica en relación a posibles licitaciones de carácter público y/o privado.

Fuere en motivo que fuere, el ZeroWaste es un concepto que está de moda dentro de la RSC de las empresas, especialmente IBEX35, y los defensores del medio ambiente y del sector residuos debemos “estar de enhorabuena”, ya que impulsa la apuesta de las empresas por lo que pronto denominaremos Economía Circular de los Residuos (ECR).

Jonatan es docente del curso Valorización de Residuos que impartimos en el ISM, así que si quieres adquirir más conocimiento sobre el mundo de la gestión de residuos o especializarte en un sector en continuo crecimiento tanto desde el punto de vista técnico como de su mercado laboral, te invitamos a participar en el curso Valorización de residuos

Puedes leer y comentar el artículo completo en Comunidad ISM » Blogs

#EA26 y la #EducaciónAmbiental exige la #EmergenciaClimáticaYa

Publicado en: #EA26 Educación Ambiental por Daniel Rodrigo. Texto original

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Desde el colectivo #EA26 siempre hemos defendido que frente a la crisis climática es necesario más EDUCACIÓN AMBIENTAL. De igual modo entendemos que la educación ambiental debe estar presente en todos aquellos ámbitos y espacios, públicos y privados, que ya definía el Libro Blanco de la EA en 1999 y que se han ampliado en estas dos décadas que han pasado desde su presentación.
Reconocemos el trabajo y la autoridad del Panel Internacional sobre el  Cambio Climático (IPCC), máxima competencia científica en la investigación de este asunto, que publicó a finales de 2018 un informe indicando que hay que reducir un 45% las emisiones de CO2 para el año 2030, y llegar a un escenario de cero emisiones en 2050.
Con esta situación de EMERGENCIA CLIMÁTICA, con una amplia repercusión social, que requiere una actuación colectiva rápida y sin precedentes, queremos reconocer y valorar el papel de las entidades locales, que, desde la Cumbre de Río de 1992, se definen como actores clave para afrontar la crisis ambiental global. Por esta razón, tras la reciente  constitución de miles de ayuntamientos en España, pedimos a todos los gobiernos locales que declaren la Emergencia Climática en sus respectivos plenos con el máximo respaldo posible de los grupos políticos representados y tomen las medidas concretas necesarias para reducir rápidamente a cero neto las emisiones de gases de efecto  invernadero, en línea con lo establecido por la ciencia y bajo criterios de JUSTICIA CLIMÁTICA.
Sabemos que no es vinculante, que es una declaración simbólica, pero que puede tener un gran efecto sensibilizador y facilitar la comprensión por  parte de la ciudadanía de las medidas de mitigación y adaptación que se pongan en marcha en el ámbito local. También es una oportunidad para comprometerse públicamente, marcar un horizonte de acción política y  dirigir el debate social hacia la ACCIÓN CLIMÁTICA.

Puedes leer y comentar el artículo completo en #EA26 Educación Ambiental

UN NIDO DE MIRLOS EN LA VENTANA

Publicado en: Naturaleza en Santorcaz y otras tierras... por Alfredo Doncel Moratilla. Texto original

Esta primavera hemos tenido la suerte de que hasta cuatro parejas de pájaros han hecho su nido en la casa de Santorcaz: estorninos negros, gorriones comunes, golondrinas comunes y mirlos. Éstos últimos han tenido la amabilidad de enseñarnos todo el proceso de puesta, cría y emancipación, puesto que han hecho su nido en una jardinera de la ventana de nuestra habitación.
Todo comenzó un sábado cuando al entrar en la habitación a dejar las maletas: un mirlo salió atropelladamente de la jardinera de la ventana y extrañado me acerqué a ver la sorpresa: tres huevos en un nido que no habíamos descubierto antes. Al día siguiente, el domingo ya eran cuatro los huevos y sus padres, muy atareados incubándolos, permitían observarlos a cierta distancia.

El sábado por la mañana 3 huevos en la ventana...
... y el domingo ya eran 4 los huevos

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