El reciclaje no es economía circular.

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

Cadena rota por el eslabón más débil.

Vivimos un modelo de producción y consumo basado en fabricar, comprar, usar y tirar. Un modelo lineal que lleva al agotamiento de los recursos naturales y a un fuerte impacto por la cantidad de residuos que generamos. El reciclaje se nos ha presentado como una receta mágica, la panacea, que resuelve todos los problemas. Pero no es así.

Una vez convertidos en basura, los productos que tiramos requieren de procesos de recuperación y costosos tratamientos que permitan, parcialmente, recuperar algunos materiales y convertirlos nuevamente en materias primas. Es más, esas materias primas procedentes de nuestros residuos compiten con las extraídas directamente de la naturaleza, que suelen venir de fuentes más baratas en términos monetarios.

Ahora es el Foro Económico Mundial quien nos alerta de que para construir una economía circular debemos descartar el reciclaje. El reciclaje tiene sentido en una economía lineal de usar y tirar, donde los fabricantes se desentienden de las externalidades de los productos que ponen en el mercado.

Pero si queremos reducir los impactos económicos, ambientales y sociales de ese modelo y pasar a una economía circular, debemos superar esta solución de final de tubería que sólo afecta a las basuras una vez generadas.

Uno de los principales retos de la economía circular es conseguir gestionar los recursos limitados de nuestro planeta para evitar el colapso al que nos lleva el despilfarro en el que se sustenta el modelo de usar y tirar. Las prioridades deberían pasar, precisamente, por la prevención. El coste (social, económico y ambiental) de recuperar un producto y repararlo es mucho menor que el de fabricarlo nuevo desde sus residuos. En caso de que esto fuese posible: el reciclaje no siempre es económica o energéticamente viable.

El reciclaje es necesario para reducir el impacto de los residuos, pero no mantiene ni aumenta el valor de los productos fabricados y, para la buena parte de los materiales residuales, no consigue cerrar el ciclo. Necesitamos reciclar más y mejor, pero sólo como una etapa de transición a una verdadera economía circular, basada en la prevención y en la reutilización.

La economía circular no se basa en el reciclaje porque su producción se diseña para que los productos puedan reutilizarse varias veces, no para que se conviertan en residuos. La esperanza de vida de los productos se alarga con mantenimiento, reparación, redistribución, reacondicionamiento o ciclos de remanufactura, evitando su entrada en el ciclo de reducción de valor y alto consumo de energía que supone el reciclaje.

Reparar aparatos electrónicos es una forma de evitar que se conviertan en residuos.

Igualmente, el reciclaje ocurre con grandes desplazamientos de materiales a lo largo de todo el planeta que podrían prevenirse cerrando los ciclos de producción y consumo cerca de los usuarios de los productos.

Por otro lado, las políticas de producto basadas en estrategias de reutilización, redistribución o remanufactura implican incluir una variable clave en la reducción del impacto del modelo de producción: la durabilidad, reduciendo los costes y los riesgos de producir para usar y tirar frente a planificar productos duraderos, donde el valor se consigue en su mantenimiento a largo plazo.

La economía circular, mediante el análisis de las cadenas de suministro- se debería apartar de las actividades que devalúan los productos y los materiales, como el reciclaje, y enfocarse a la reutilización y la remanufactura que ayudan a mantener o incrementan su valor. Este enfoque aporta al mercado de trabajo empleos más sostenibles, para cuya creación no se requiere un mayor consumo de recursos, en tanto que se basan en el mantenimiento -dentro de la economía circular- de los productos que ya se han fabricado.

Así pues, cuando pensamos en economía circular debemos evitar relacionarla con el reciclaje y buscar modelos que permitan aumentar el ciclo de vida de los productos, evitando que se conviertan en residuos mediante un diseño enfocado a extraer valor alargando su vida útil. Esto permitiría reducir el consumo de recursos y energía necesario para fabricar productos nuevos, desplazando mano de obra desde la extracción y el reciclaje a la reutilización y el mantenimiento de productos, en una economía circular bien entendida con oportunidades para todos.

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Libros para una vida sin residuos

La creciente preocupación por el impacto de los residuos, lejos de ser una moda pasajera, ha venido para quedarse. El exceso de envases, la contaminación por plásticos, los productos de usar y tirar… necesitamos dar una vuelta a nuestro modelo de consumo y hacerlo más sostenible, empezando por el principio para conseguir reducir la basura que generamos al final. En los últimos años son varios los autores que nos han dejado su experiencia para una compra con menos plástico o una vida sin residuos. En esta entrada recogemos algunas recomendaciones para que tu camino al zero waste sea más llevadero.

Residuo cero: comienza a restar desde casa: el libro de Yve Ramírez, autora del blog La Ecocosmopolita nos invita a superar el devastador «usar y tirar» y a modificar las reglas del juego a través de pequeñas decisiones que nos ayudan a restar residuos y sumar en sostenibilidad. Residuo Cero es un libro escrito desde la vida real, cotidiana y doméstica, tomando en cuenta las diferentes realidades personales de nuestro agitado ritmo vital. Parte de la convicción de que un cambio de actitud y estilo de vida, reflejado en gestos sencillos día a día, puede hacer posibles los grandes cambios.

Vivir sin plástico: Consejos, experiencias e ideas para darle un respiro al planeta: escrito por Patricia y Fernado repasa la historia del plástico y el peligro que su consumo desmesurado supone para el medioambiente. Además, los autores te explicarán, desde su propia experiencia y con mucho humor, maneras muy creativas de evitarlo.

Residuo Cero en casa: Guía doméstica para simplificar nuestra vida. El clásico de Bea Johnson, pionera del movimiento Zero Waste, sigue siendo una referencia imprescindible para quienes quieren conocer una forma de vida más sostenible, con menos residuos y más sencilla.

Mejor sin plástico: Guía para llevar una vida sostenible. Es la propuesta en la que Yurena González desmonta mitos y demuestra que, contrario a lo que se piensa, vivir de manera sostenible no significa dedicar nuestros recursos a intentar salvar el planeta. De hecho, nos permite desapegarnos de las cosas superfluas y simplificar nuestra vida, con el fin de tener más tiempo y dinero para disfrutar de todo aquello que de verdad importa.

La solución residuo cero. Limpiando el planeta de basura comunidad a comunidad. En este libro Paul Connett muestra a activistas, urbanistas y emprendedores cómo reimaginar la gestión de residuos de sus comunidades de forma que en esta se dé un menor consumo, la materia orgánica se transforma en compost, otros materiales de desecho se reciclen o reutilicen, y se exija un diseño de productos que no derroche recursos. También desenmascara el intento de lavado de cara que suponen los renovados esfuerzos por promover las incineradoras como abastecedoras de energías seguras y no contaminantes y explica cómo podemos combatirlo.

Stop basura: La verdad sobre reciclar. En su propuesta Alex Pascual nos introduce en el campo de los residuos y el reciclaje de manera clara y amena. Trata de la basura o los residuos, como quieras llamarlos, pero en él también encontrarás un secuestro, un destructor, éxitos, despilfarros, el mayor vertedero del mundo, la primera incineradora, cuestiones sobre dinero y empleo o acertijos: ¿cuántas veces se puede llenar el Camp Nou con la basura de un año? ¿Cuántos árboles evitamos talar si reciclamos el papel? ¿Cuál es el mejor residuo del mundo? Contenidos multimedia, artículos o vídeos conforman un libro didáctico de lectura, sin duda, entretenida.

Simplemente Consciente: Una guía Zero Waste para salvar el mundo. En su libro Ally Vispo explica cómo reducir tus residuos al máximo y a implementar nuevos hábitos más respetuosos con el medioambiente.

Tu consumo puede cambiar el mundo: El poder de tus elecciones responsables, conscientes y críticas, de Brenda Chávez profundiza en la idea de que con cada acto de consumo emitimos un voto de confianza, apoyamos una forma de producción y activamos una cadena de abastecimiento con la que beneficiamos a empresas que tal vez estén contribuyendo al abuso social, medioambiental, económico, laboral, cultural o político.

Si lo que quieres es avanzar un paso más o vienes buscando un enfoque más profesional Reciclaje de residuos industriales es un manual técnico (no apto para todos los públicos) enfocado a quienes quieren aprender sobre los procesos que permiten la gestión de los residuos, tanto los que se generan en la fabricación de productos como de lodos de depuración de aguas y tratamiento de residuos urbanos.

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¿Quién y cómo se encarga de retirar los contenedores de colores de mi centro de trabajo?

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

Últimamente proliferan las papeleras de colores por todas partes. La conciencia ambiental crece y empezamos a tomarnos en serio la recogida selectiva de residuos. Y de vez en cuando surgen dudas ¿Quién es el responsable de esos contenedores de plástico de la oficina? ¿Qué hace con ellos? ¿Es Ecoembes? ¿Hay que pagar para que los retiren? ¿Son los Ayuntamientos de cada lugar?

Papeleras de reciclaje azul y amarilla de ecoembes

Estas preguntas no admiten una respuesta rápida y sencilla, pero voy a intentarlo. Si hay residuos especiales o peligrosos la cosa se puede complicar, pero lo normal es resolverla directamente con un gestor especializado en este tipo de materiales. Nos quedamos con el caso de residuos no peligrosos.

Todo lo que tiene que ver con residuos está legislado desde finales de los años noventa. La normativa vigente establece, muy básicamente, que las actividades que generan residuos tienen que asumir su gestión. Luego, la respuesta a quién se encarga de las papeleras sería que la propia empresa que genera los residuos, es su obligación legal.

Lo deseable sería contar con especialistas que conociesen esta legislación y optimizasen los procesos de la empresa para dar cumplimiento a los requisitos que establece, pero, como en muchas cuestiones ambientales, parece que la gestión de residuos es una cosa opcional que se deja en manos de gente con buena voluntad. Eso es importante pero insuficiente, sobre todo si el compromiso con la sostenibilidad es real y se pretenden hacer acciones de responsabilidad corporativa que, como mínimo, deberían ser conformes a la legislación ambiental vigente.

El cómo depende de muchos factores. No es lo mismo que los residuos se generen en un despacho de un edificio de oficinas, en una nave de un polígono industrial o en un taller a pié de calle. Tampoco es lo mismo estar en una gran ciudad que en un pequeño núcleo rural. Habría que ir municipio por municipio a ver qué dicen las ordenanzas locales y qué tipo de acuerdos hay entre las empresas y el Ayuntamiento en relación a la gestión de residuos. En cualquier caso, desde el punto de vista legal, el encargado de vaciar los contenedores de los diferentes puntos de trabajo es la empresa a la que están vinculados esos puestos de trabajo en los que se generan los residuos. Vista la teoría… ¿qué pasa en la práctica con esos contenedores?

Quizá un servicio o contrata de limpieza retira esos contenedores. En función del contrato entre la empresa que genera residuos y el servicio de limpieza el destino de los residuos será uno u otro. Lo importante es identificar el flujo para entender a dónde van a parar. Si estamos en un entorno urbano, puede ocurrir que el Ayuntamiento acepte (quizá por un módico precio o previa autorización) en la recogida municipal una parte de los residuos de la empresa. En este caso hay que asegurar que el camino de las papeleras a los vehículos municipales de recogida permita mantener esos residuos separados ¿Cuenta la contrata de limpieza de oficinas con recursos (humanos, económicos y materiales) para hacer esto posible?

Desgraciadamente es relativamente común que todas las papeleras de una oficina, tengan el color que tengan, acaben juntas en una bolsa grande de basura de un único carro de limpieza. Sí, hemos concienciado a los trabajadores y les hemos puesto papeleras compartimentadas para separar la basura que generan en el puesto de trabajo. Pero si lo que se paga a la contrata de limpieza sólo da para un sueldo precario por horas, quizá la persona que vacía esas papeleras no tendrá la oportunidad de seguir manteniendo los residuos separados.

O tal vez sea una cuestión estructural. Si bien puede ser un requisito legal establecido en la normativa municipal, muchos edificios de oficinas no tienen contenedores separados para depositar esos residuos. Las personas encargadas de la limpieza llegan con distintos carros a un cuarto de basuras en el que sólo hay un contenedor común para todos los residuos ¿qué hacen entonces?

Cuando el Ayuntamiento no presta el servicio de recogida, la empresa, o la propiedad del edificio, contratan directamente la retirada con un gestor de residuos, normalmente un transportista que lleva la basura a alguna planta autorizada. En estos casos (centros comerciales, polígonos industriales, grandes eficicios de alquiler) es frecuente disponer de un contenedor compactador en el que se mezclan todos los residuos. Después se someten a un tratamiento, más o menos automatizado, para separar distintos tipos de materiales: preparar para reciclaje lo que se pueda recuperar o destinar a eliminación aquello que no tenga valor de mercado.

Ecoembes es el sistema integrado de gestión de envases ligeros. Es un mecanismo mediante el cual las empresas que ponen en el mercado envases de usar y tirar asumen su responsabilidad sobre los residuos que generan esos envases. Simplificando mucho, la legislación define una responsabilidad ampliada del productor que obliga a quien pone en el mercado productos que con su uso se convierten en residuos a asumir los costes de la retirada y tratamiento de esos residuos.

En la práctica el sistema deja mucho que desear y lleva unos años cuestionado, siendo la respuesta de Ecoembes realizar cada vez más acciones de publicidad. Una de ellas consiste en inundar los lugares de trabajo, organismos púbicos, centros de enseñanza y lugares de ocio de papeleras de colores con su logotipo.

La papelera amarilla de la oficina llena de cualquier cosa.

Una acción de imagen de marca y emplazamiento de producto, pero poco eficaz en la gestión de residuos y contraproducente en lo que se refiere a concienciación ambiental. Que yo sepa, Ecoembes regala las papeleras, pero no las recoge. Ni dota a los usuarios de recursos para garantizar que el contenido de esas papeleras acabe en un contenedor de recogida selectiva o en una planta de tratamiento de envases.

Para lo que están sirviendo esas papeleras en lugares donde no hay recursos para un servicio de limpieza eficaz o donde la basura se retira toda junta en un mismo contenedor compactador es para ilustrar la excusa “para qué separar si luego lo mezclan todo”. Aquí tiramos las cosas en las papeleras de colores pero los de la limpieza lo juntan todo.

Y el ejemplo se ha visto en la oficina, en el centro comercial, en el colegio de los niños y en la Consejería de Medio Ambiente. “Mira, mira, el de la limpieza echa al mismo carro todas las papeleras”. Cosa normal y comprensible si a esa persona la pagan por pasar una vez al día por cada sitio y sólo tiene un carro. O si al final del recorrido espera un único contenedor donde se comprime todo para ocupar lo menos posible y ahorrar viajes de camión a la instalación de gestión de residuos.

Al final, si queremos promover acciones para fomentar la responsabilidad individual en gestión de residuos el camino pasa por la prevención: dotar al personal con una taza y una cantimplora, para que reduzcan la cantidad de vasos de plástico que salen de la máquina de café y poner a todos a beber agua de grifo para que dejen de comprar botellas de plástico.

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Encuentro presencial #EA26: La Educación Ambiental, más viva que nunca

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por Beatriz Fernández. Texto original

El pasado 26 de octubre celebramos en las instalaciones del ISM el encuentro anual del movimiento de Educación Ambiental #EA26 al que tengo la suerte de pertenecer, donde profesionales de la educación ambiental y muchos otros colectivos interesados se reunieron para hablar de diversos temas y desvirtualizarse.

Para los que no lo conozcáis todavía “EA26 es una movimiento que surge en las redes sociales con la intención de promover la educación ambiental en ellas. Es una iniciativa que comenzó espontáneamente en una conversación en twitter y con el tiempo ha ido madurando y creando en verdadero espacio de encuentro y debate entre numerosas personas del sector usuarias de esta red social cada 26 de mes. En #EA26 hay personas que organizan, profesionales que aportan su experiencia, personas que aprenden, personas que desarrollan su pensamiento crítico, personas que se divierten, pero ante todo personas que viven la educación ambiental como una opción sincera de promover un futuro más equitativo y saludable para todos. En cada intenso debate se reflejan problemáticas, fortalezas, caminos, consejos, interrelaciones y sobre todo ideas que en cada 140 caracteres se encadenan. Pero sobre todo se muestra compromiso y tozudez, quizás, de muchas personas por seguir en este camino un tanto pedregoso pero tan necesario”.

En mayo de 2018 se celebró el primer evento presencial con gran un éxito de participación y de implicación por los asistentes,  y tuvimos la sensación de que habia una gran necesidad de reunirnos y compartir experiencias además de debatir por twitter, por lo que decidimos repetir la experiencia.

En este Segundo Encuentro Presencial #EA26 se desarrolló una participativa dinámica en la que primero se hizo un diagnóstico de los problemas a los que se enfrenta actualmente la educación ambiental,y después se buscaron respuestas a los problemas detectados.

En el siguiente vídeo podéis ver un resumen del trabajo realizado, que fue grabado por cada uno de los equipos que participaron en el encuentro.

Una vez más, el encuentro fue un éxito y las participantes compartieron sus puntos de vista sobre la educación ambiental, consiguiendo un enriquecedor debate al proceder de diferentes colectivos procedentes de toda España y también de México entre los que podemos destacar a personas representantes del CENEAM, EsenRED, AVEDAM, Imedes, Arriba las RamasBosque Habitado, Teachers for future, Conama, COAMBM, y muchas otras personas que vinieron a nivel particular.

El equipo de #EA26 ha creado esta infografía para resumir las conclusiones del encuentro, en el que destacamos la preocupación por poner el valor la Educación Ambiental y las personas que se dedican a ella, evitando caer en la banalización y en los tópicos que tiene asociada como actividad únicamente lúdica, o dirigida a un público infantil.

En tiempos de Emergencia Climática se reivindica una Educación Ambiental transversal que se incorpore al currículum educativo y que nos ayude a luchar contra el cambio climático no solo a nivel escolar sino a todos los públicos, impartida por profesionales bien formados e informados.

Mi sensación en este encuentro es que hay muchas personas implicadas en mejorar la Educación Ambiental en nuestro país y ponerla en valor y que a pesar de las muchas dificultades, está más viva que nunca.

Para seguir la actividad de #EA26 no olvides seguir el perfil @Edu_ambiental y el hashtag #EA26 y conectarte a twitter cada 26 de mes a las 18h para debatir sobre el tema correspondiente.

Si te interesa la Educación Ambiental, el ISM dispone del programa formativo Educador e Intérprete Ambiental y el programa Especialista en Educación ambiental, intepretación y voluntariado en la naturaleza.

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¿Existe comida en el mundo para que el ser humano pueda vivir en un futuro próximo?

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por rodriArenas. Texto original

El avance tecnológico es imparable existiendo grandes inversiones en diferentes campos como la robótica o informática, pero mientras parece que avanzamos hacia el futuro, en los países subdesarrollados más de 6400 niños mueren al día por desnutrición y más de 1800 lo hacen por problemas de diarrea , según fuentes de UNICEF, al no disponer de agua potable o una higiene adecuada.

Por el lado contrario, según fuentes de la Organización Mundial de la Salud (WHO en inglés), en los países desarrollados, cada año mueren más de 2,8 millones de personas por enfermedades relacionadas con la obesidad y el sobrepeso, siendo los problemas de corazón las más comunes.

Si a ello le sumamos que según estimaciones de la OMS, se está desperdiciando alrededor de un tercio de la comida producida, es decir, de las más de 3.500 millones de toneladas anuales  de alimentos producidos en el mundo (que según diferentes estimaciones es casi el doble de los alimentos que se necesitan), anualmente 1.300 millones de toneladas se tiran a la basura, nos encontramos ante un grave problema ya no exclusivamente tecnológico sino de gestión global que hay que mejorar urgentemente.

consejos para evitar el desperdicio de comida en casa

Desperdicio de comida. Fuente: Acciona

Por todo ello es fundamental el consumo sostenible y responsable de los alimentos, ya que el desperdicio alimentario no es solo comida que se tira a la basura, sino también todos esos recursos necesarios para su producción, ya que este desperdicio conlleva una gran problemática ambiental, que se traduce según la FAO en:

  • Una  huella de carbono que se estima en 3.300 millones de toneladas de CO2 equivalente de gases de efecto invernadero, que son desperdiciados cada año por la comida tirada. Esta cantidad está por delante del 3º país con mayores emisiones del mundo.
  • La huella hídrica usada para la producción de esos alimentos que se tiran se estima en unos 250 km3 anuales, lo que equivale al caudal anual del río Volga en Rusia, o tres veces el volumen del lago de Ginebra.
  • La huella ecológica de los productos desperdiciados es de unos, 1.400 millones de hectáreas (el 28% por ciento de la superficie agrícola del mundo). Esto equivaldría a la superficie de China, Mongolia y la República de Kazajastán

Además del desperdicio, ¿Cuál es el otro problema de la alimentación mundial?

El abuso de carne y proteína animal se sitúa entre otro de los problemas que comprometen la alimentación de generaciones futuras. Ya que como hemos citado anteriormente, la producción global de alimentos es suficiente para satisfacer las necesidades del ser humano a nivel mundial, pero dentro de los alimentos con mayor impacto ambiental se encuentra la proteína animal debido a sus altas necesidades de recursos para su producción.

El problema es, como se ve en el curso de Nutrición y medio ambiente, que nos estamos alejando mucho de una dieta saludable como la dieta mediterránea, rica en gran variedad de alimentos, en pro de dietas hiperproteicas de origen animal, la dieta paleo o dunkan son algunos claros ejemplos.

Por ello es fundamental la formación de los individuos en este campo, consiguiendo un mejor conocimiento para entender como nutrir adecuadamente a tu cuerpo, de forma sencilla, saludable y sostenible.

¿Y qué puedo hacer yo como individuo?

A nivel individual el desperdicio alimentario se basa en:

Reducir: Es fundamental no comprar más de lo necesario, por ello se recomienda:

  • Hacer una lista de la compra, para adquirir lo necesario y tener una mejor organización.
  • Evitar comprar grandes cantidades aunque esté de oferta. Compra lo que tú necesites, no lo que necesite la tienda.
  • Comprar a granel, así podrás elegir la cantidad que desees.
  • En caso de comprar gran cantidad, congelar el alimento en porciones.
  • En caso de no saber el alimento se consumirá en un espacio breve de tiempo, las conservas son una alternativa de producto con una mayor duración de vida.

Reutilizar/ recuperar: Se basa en transformar el alimento.

  • No tires lo que te sobre, haz otro plato. Una alternativa fácil suele ser añadir arroz o pasta y hacer un plato a partir de las sobras.
  • Si el producto fresco se está deteriorando, puedes congelarlo o transformarlo. Por ejemplo, el tomate puede ser transformado en tomate frito y  almacenarlo en tarros al vacío.

Si quieres tener más ideas, debes saber que están surgiendo diferentes páginas web, empresas y app que están ayudando a mitigar el impacto generado.

Algunas de ellas son:

  • Lifewell: Es una web de WWF  financiada por  Proyecto Life, cuyo lema es “Gente sana, planeta sano”
  • Thinkeatsave: Es un proyecto en el que colaboran el PNUMA y la FAO, que contribuye al Programa de Sistemas Alimentarios Sostenibles del Marco de 10 Años de los Programas sobre Consumo y Producción Sostenibles.
  • Love food, hate waste: Es una web donde puedes encontrar consejos y recetas para evitar el desperdicio alimentario.

Y aplicaciones móviles contra el desperdicio como:

Conclusión, come mejor y con cabeza. Tu cuerpo y medio ambiente te lo agradecerá.

Rodrigo Nuñez de Arenas es profesor en el ISM y con él hemos puesto en marcha el curso online de Nutrición y Medio Ambiente. A través de este programa formativo, hablaremos del trasfondo que tienen los alimentos que consumimos, de cómo realizar un menú saludable y sostenible para ti y tu entorno, desmentiremos mitos y miraremos más allá del envoltorio, aprendiendo a comer de una forma saludable, sencilla y consciente y sostenible.

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PINZÓN REAL Y ÁGUILA REAL

Publicado en: Naturaleza en Santorcaz y otras tierras... por Alfredo Doncel Moratilla. Texto original


El fin de semana pasado ha hecho buen tiempo así que el sábado por la tarde salimos por el camino de Pioz y el domingo por la mañana al parque de la piscina. Las mayores sorpresas llegaron el domingo mientras la niña montaba en el tobogán y el pequeño dormía en el carrito. En los almendros que rodean el parque iban y venían jilgueros, pardillos, pinzones, trigueros, currucas y mosquiteros pero al ver las fotos me di cuenta de que acababa de fotografiar por primera vez en mi vida a un pinzón real (Fringilla montifringilla), y además macho. Luego nos sobrevoló la reina de las aves, un águila real (Aquila chrysaetos).


Aunque está medio tapado, se aprecia la belleza del pinzón real
Este pájaro cría en Escandinavia y los bosques del norte de Eurasia
El águila real, vino, dio una vuelta para coger altura y se fue rápidamente
Un bonito jilguero (Carduelis carduelis)
Un huidizo mosquitero común (Phylloscopus collybita)
Un pardillo (Linaria cannabina)
El camino de Pioz, aunque fue un paseo corto nos deparó alguna foto y el recuerdo del descubrimiento del eco por Silvia, que quedó extrañada al oír sus voces rebotando en las paredes de las naves del camino.


En un majano, muy a lo lejos, un ratonero (Buteo buteo) buscaba roedores
En un posadero más elevado, un cernícalo (Falco tinnunculus) también los buscaba
En un montón de maderas viejas una hembra de colirrojo tizón (Phoencurus ochruros)
En los almendros siempre había pardillos comunes descansando
Aquí uno de ellos en detalle
Cuando el sol ya se ponía nos dimos la vuelta


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