Paisaje para todos

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por gdelafte. Texto original

El paisaje siempre ha tenido un carácter elitista por su faceta más paisajística de los parques y jardines privados restringido a las clases más pudientes e ilustradas de la sociedad pero ha sido a mediados del siglo XX que se inicio una socialización del paisaje: donde “el paisaje a dejado el medio de los poderosos, de los iniciados, de los favorecidos, hacia finales del último siglo, para conquistar las masas populares”.

La consideración jurídica del paisaje como  “bien común” que emana de la Convención Europea del Paisaje y recogido, a su vez, por la Iniciativa Latinoamericana del Paisaje y, ratificado por la Carta del Paisaje de las Américas expresa el deseo de la sociedad de vivir en entornos urbanos de alta calidad paisajística.


Es un hecho comprobado los beneficios que ofrece el paisaje sobre la salud física y mental de las personas; por cuanto, cada vez existen más evidencias de su “utilidad” en la promoción, el mantenimiento y la recuperación de la salud. Además, de sus efectos positivos sobre el turismo, la cultura, la economía local, el mundo rural, la calidad estética de la ciudades, entre otros.

Muchas ciudades han dejado de ser un espacio de prosperidad e interacción social transformándose en territorios agresivos con efectos desastrosos en el medio ambiente, la calidad de vida y el capital social. En la mayoría, el paisaje, expresado a través de los espacios verdes urbanos y naturales, carece de calidad, desaparecen o sufren una degradación importante; restándole su capacidad restauradora social y ambiental para los ciudadanos.

En el momento actual, el paisaje constituye un elemento fundamental para la sostenibilidad urbana con funciones productivas, sociales y ambientales, sin renunciar a las necesidades estéticas, de ocio, esparcimiento que la sociedad urbana demanda. Más que nunca, se requiere un “Paisaje para todos” equitativo, de calidad, saludable y accesible para re-definir las ciudades.

Paisaje para todos” expresa la necesidad de la sociedad moderna de disfrutar de espacios verdes públicos de alto valor que transformen los lugares degradados y que se vele por la conservación de una forma sostenible y responsable de todos los espacios públicos.

Paisaje para todos” expresa la responsabilidad e inclusión social de todos para fomentar la creación y mantenimiento de espacios verdes en barrios económicamente desfavorecidos para favorecer la equidad social y reducir la violencia.

Paisaje para todos” expresa la necesidad de una planificación que enfoque paisajístico de las ciudades que ayude a reducir el aislamiento de los espacios naturales, por medio de la creación de un sistema de espacios abiertos unidos por corredores verdes, que incluya también soluciones basadas en la naturaleza (SbN) para crear ciudades más resilientes frente al cambio climático.

Paisaje para todos” expresa la necesidad de crear huertos urbanos vecinales que promueven el consumo responsable y la sensibilización ambiental, y de paso fomentar la asociatividad, respeto a la cultura y la participación pública.

Paisaje para todos” expresa la importancia de la participación activa de la ciudadanía en los asuntos públicos de interés general para fortalecer la cohesión social y motivación por los asuntos del paisaje condiciones elementales de mejora de la calidad de vida social, ambiental y económica de las ciudades.

Paisaje para todos” expresa la necesidad de la puesta en valor de las relaciones afectivas, sensoriales, emotivas, simbólicas de los paisajes con los ciudadanos formando su sentido de lugar e identidad, para que prevalezca la singularidad y autenticidad en vez de la banalización de los paisajes cotidianos.

Paisaje para todos” expresa el compromiso para el cumplimento del objetivo 11 “Ciudades y Comunidades Sostenibles” de Desarrollo Sostenible de la ONU proporcionando acceso universal a zonas verdes y espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles, en particular para las mujeres y los niños, las personas de edad y las personas con discapacidad.

Paisaje para todos” expresa la necesidad que las obras industriales e infraestructuras se inserten de una forma positiva, coherente y armónica en el paisaje, dando lugar a una mayor riqueza y diversificación del mosaico paisajístico de un territorio.

En definitiva, “Paisaje para todos” apela a gozar de un paisaje de calidad como un derecho fundamental de los ciudadanos y para la sostenibilidad de las ciudades.

En el curso ofertado desde el Instituto Superior del Medio Ambiente, sobre Paisaje e Intervención Ambiental, que se imparte en su totalidad en modalidad ON LINE, dedicaremos – en su próxima edición – especialmente atención a la discusión del paisaje en las ciudades. Además, veremos en detalle las herramientas para valorar la calidad visual del paisaje así como la normativa e instrumentos legales que se le aplican como las herramientas de gestión, ordenación y protección que permitan dar respuesta a la cada vez mayor demanda del mercado de profesionales con formación integral en este campo. Te esperamos.

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Aquí no se recicla

Publicado en: productor de sostenibilidad por alvizlo. Texto original

El otro día, de camino al punto limpio, pasé por delante de una parada de autobús que lucía un cartel como el de la imagen que ilustra e inspira esta entrada. A distancia se puede leer “aquí se recicla”, junto con imágenes de tubos fluorescentes y distintos tipos de bombillas. En mi ingenuidad sentí una gran alegría. Pensé que Ambilamp había encontrado la forma de convertir las marquesinas de las paradas de autobús en puntos de recogida de bombillas, de modo similar al sistema que lleva años recogiendo las pilas en estos y otros elementos del mobiliario urbano. Pero no.

A pesar de la invitación “reciclemos también las bombillas” y el mensaje “recicla tus bombillas aquí”, no era más que un anuncio. No había ningún hueco donde dejar las bombillas o los fluorescentes. ¡Qué desilusión!

En España tenemos un problema con la manera en la que afrontamos los problemas ambientales. En particular con los residuos y su gestión. El país con más infracciones ambientales abiertas por la Unión Europea, también es uno de los rezagados en la materia. A pesar de los constantes avisos y recomendaciones para mejorar la gestión de residuos estamos en riesgo de incumplir los objetivos europeos de reciclaje. Y así lo cree el propio sector.

Ocultar el problema no ayuda a solucionarlo. Distintos estudios independientes ponen de manifiesto las carencias y cuestionan las estadísticas sobre residuos. Hasta el punto de, analizando los datos publicados por distintas administraciones competentes en gestión de residuos, concluir que sólo el 25,4% de los envases plásticos se recuperaron en España en 2016. 20 años después de su entrada en funcionamiento el sistema del contenedor amarillo apenas llega a recuperar poco más de la cuarta parte de los residuos para los que se puso en marcha.

¿Qué tienen que ver las bombillas y los envases de plástico? Pues poco o muy poco. Son flujos de residuos independientes, regulados por normativa diferente, con distintos objetivos… pero los sistemas de gestión de sus residuos comparten una misma estrategia corporativa. Y ese es otro de los errores en la gestión de residuos en España. Nos preguntamos por qué fracasan las campañas de comunicación y la respuesta está en la parada de autobús con la que empezaba esta entrada.

En gestión de residuos juega un papel clave la responsabilidad ampliada del productor, un principio plasmado en requisitos legales para que quienes pone en el mercado productos que con su uso se convierten en residuos asuman los costes de la correcta gestión de esos residuos.

Los agentes responsables de la fabricación, distribución y puesta en el mercado de esos productos se organizan en Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP), cuya finalidad es dar cumplimiento a esos requisitos legales, entre otras cuestiones, organizando la recogida de los residuos de las empresas adheridas al sistema.

En la mayoría de los casos, como es el de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) con los que trabaja Ambilamp, la normativa sobre responsabilidad ampliada del productor establece que los residuos deben recogerse en el establecimiento que vende los productos que generan esos residuos.

Requisitos para la recogida de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos domésticos.

A pesar de que esta obligación tiene más de una década de antigüedad, son muchos los establecimientos que siguen sin darse por enterados y muchos más los consumidores que la desconocen: para la inmensa mayoría de los flujos de residuos regulados por la legislación existe la obligación de recogerlos en los mismos lugares donde se ponen en el mercado.

Esta idea no le gusta mucho al hermano mayor de todos los SCRAP, el primero en organizarse en España, el de los residuos de envases ligeros: Ecoembalajes España, S.A. (Ecoembes). Es más, inventó un sistema de contenedores de colores para que los residuos de envases no volviesen a los establecimientos. Y, por si fuera poco, lucha con todas sus fuerzas por intentar convencernos de que la devolución y el retorno nos perjudican a todos.

Ecoembes también es el SCRAP que dispone de una mayor cantidad de recursos: 500 millones de euros al año que liquida puntualmente en varias partidas, incluida una importante destinada a comunicación y mercadotecnia. No sabemos la magnitud, pero es suficiente para comprar el discurso de varios divulgadores y medios de comunicación.

Es una estrategia suicida de desinformación ambiental, fake news y greenwashing. Frente a un desafío urgente, la comunicación se centra en ocultar el problema, mantener un modelo de negocio insostenible y silenciar las evidencias de que necesitamos mejorar la recogida y gestión de residuos.

Son tantas las agencias de comunicación y los periodistas afectados por la influencia del hermano mayor de los SCRAP que toda la comunicación del sector está contagiada por esa estrategia. Si se queman cuatro instalaciones de gestión de residuos al mes en España, la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER) se cierra en banda y niega la mayor. Ante el clamor de los consumidores que demandan fruta sin plástico, la industria del plástico echa balones fuera. Todos en la misma línea de victimizarse y acusar a otros de intentar confundir que utiliza Ecoembes contra quienes contrastan sus datos.

En vez de avanzar en la gestión de residuos de envases e invertir en más capacidad de recogida y mejor tratamiento, se gasta el dinero de la responsabilidad ampliada del productor –el que todos los consumidores de productos envasados aportamos al sistema en cada compra- en crear imagen de marca y condicionar el discurso ambiental. Hasta el extremo de entrar en las universidades y en los colegios. Ecoembes nos miente para mantener un sistema de recogida de envases que está hipotecando el futuro.

Y sí, nos queda claro que Ecoembes no quiere que se hable de sistemas de depósito, devolución y retorno, que para eso puso en marcha el contenedor amarillo. Tan claro como que ese hermano mayor se ha encargado de difuminar su responsabilidad y señalar los neumáticos, neveras y lavadoras que acaban como basuraleza, desviando la atención sobre los envases de usar y tirar que reinan entre la basura que se abandona en el medio natural.

El mensaje “aquí se recicla” colgado en la parada del autobús responde más a la estrategia de ocultar los tristes datos de reciclaje que a una realidad sobre la gestión de nuestros residuos. Nadie cuestiona que en España se esté reciclando. Ni la labor de los SCRAP. Claro que se recicla y es necesario contar con entidades que organicen la gestión de residuos. Pero queda mucho por hacer y hay que centrar los esfuerzos.

No haría falta gastar el dinero de todos los consumidores en publicidad si nos asegurásemos de que los establecimientos donde se comercializan los productos están en situación de recogerlos cuando se convierten en residuos e informar a los consumidores sobre derechos y obligaciones. Harían falta menos anuncios en marquesinas de autobús si nos asegurásemos de garantizar que las grandes superficies cuentan con espacios adecuados para que los consumidores depositen allí los productos adheridos a SCRAP cuando dejan de ser útiles.

Están muy bien los anuncios sensibleros, pero hace años que el reto no está en concienciar a la gente sobre reciclaje. Menos todavía cuando hay obligaciones legales que cumplir. El reto está en alinear las formas de recogida con los tratamientos que contribuyen al reciclaje de residuos, poner fácil la entrega de esos materiales que la economía circular podría convertir en nuevas materias primas.

Quizá sea cómodo identificarse con un bando y sentarse cómodamente con los que se quieren identificar como nuestros iguales a preparar el ataque al enemigo. Pero estamos todos en el mismo barco. No hay enemigos más allá de los que fabrica la estrategia de comunicación de Ecoembes para seguir dilapidando sin control los recursos de todos que deberían estar destinados a recoger mejor los residuos de envases.

No podemos seguir el ejemplo de un contenedor amarillo que apenas tiene capacidad para el 30% de los residuos que debería recoger y dice estar reciclando más del 70%. No es creíble y no ayuda a mejorar la situación. ¿Qué sentido tiene plantear campañas que responden a los intereses estratégicos del hermano mayor y su modelo de negocio? Estamos ante una urgencia que no admite excusas o lavados de imagen y que no puede esperar.

A pesar de todo, no puedo cerrar esta entrada sin reconocer que el vídeo de Ambilamp que he visto (en “exclusiva”) mientras documentaba esta entrada me parece un rayo de esperanza. Pierde la oportunidad de aclarar que la opción de devolver las bombillas al sitio donde las compramos no es una molestia ni un favor, si no la obligación aparejada a venderlas, financiada por todos los consumidores con la compra de bombillas nuevas pero, por lo menos, invita a llevar las bombillas a los establecimientos donde se comercializan. Un anuncio que se pierde en el buenismo pero, por lo menos, es un paso para sacar la palabra reciclaje de los contenedores de colores. De todos modos no creo que compense el nivel de frustración de quien se acerque a una marquesina del anuncio con el que abría esta entrada con un fluorescente en la mano.

Seamos claros: en la parada de autobús no se reciclan los fluorescentes

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¿ES FÁCIL SER UN CONSUMIDOR RESPONSABLE? O ¿ESTÁ EL ECOLOGISMO RESERVADO PARA RICOS?

Publicado en: Trabajar en Gestión Ambiental por Verónica García Correa. Texto original

Mucho de economía circular, de cambio climático, del horror de la contaminación por plásticos, de ciudades en las que ya casi no se puede respirar… Mucho de que hay que hacer algo, de que si continuamos así nos quedan cuatro telediarios, de que si no actuamos ya en 11 años no habrá vuelta atrás…. Mucho […]

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Mi patria es la infancia

Publicado en: Andanzas de un Trotalomas por Trotalomas. Texto original

Se celebra hoy el Día internacional del libro infantil y juvenil, por lo que no quería dejar pasar la oportunidad de recomendar algunos títulos que, como trotalomesco Homo libris y padre del pequeño Aliso que me acompaña en mis andanzas y al que yo acompaño en sus primeras lecturas (que a veces son también mías, cuando no relecturas y reencuentros con mi pasado), me parecen de lo más interesantes.

Decía Delibes que «formar a los niños debe ser un sucesivo despertar de curiosidades, que luego, a lo largo de la vida, se irán saciando con la lectura y la experiencia», y en ese despertar de curiosidades, creo, hemos de estar presentes los padres. Alentando más que canalizando, permitiendo que se desborden sus intereses como las aguas de un río que, saliéndose de su cauce, inundan y nutren las tierras de su inteligencia.

A continuación, algunas propuestas para disfrutar y aprender con la lectura (y la naturaleza).

Los casos de Sherlock Tópez, de Lola Núñez y Rocío Antón, con ilustraciones de Lucía Serrano.

Una colección de libros que me enamoró desde que la descubrí hace un par de años y que, lo admito, he ido regalándome a mí a par que a Aliso. El propio nombre del protagonista ya nos da pistas, nunca mejor dicho, sobre la trama de los libros. Sherlock Tópez es un topo detective que, acompañado de su Watson particular, un pequeño ratón, se enfrentará a los casos más variopintos. Si ya de por sí la figura de Holmes representada por este topo es atractiva, más lo resultan los misterios a los que se enfrenta: la desaparición de los renacuajos de una charla, la magia de la lagartija que perdió su cola, el extraño polluelo aparecido en los nidos de varias avecillas que no se parece en nada al resto de hijos que tienen… La estructura de estos cuentos es común en toda la serie: estructuras repetitivas que dan sonoridad a la narración y hacen que el niño se familiarice con ella, pictogramas en el relato para unir las palabras y la imagen, unas ilustraciones deliciosas y, finalmente, el acompañamiento de un CD con el cuento narrado por un locutor y con la música para que lo leamos nosotros. Una delicia de colección que nos acerca a la lectura y a la naturaleza.

Editorial Edelvives, Los casos de Sherlock Tópez.

¿Qué le pasa al planeta?, de Eva Clemente

Me hice con él en una feria del libro de Málaga porque me llamó muchísimo la atención. El planeta empieza a tener picores y todos los habitantes empezamos a notar los efectos de la urticaria. Cuando se empiezan a desencadenar todo tipo de alarmantes fenómenos los niños se preguntan: ¿qué ocurre? Algo le ocurre al planeta y deberíamos escucharlo para saber cómo ayudarle (y ayudarnos, de paso).

Un libro para reflexionar, para trabajar con nuestros pequeños (y no tan pequeños, porque los padres somos los otros destinatarios de esta historia), ya en casa, ya en el colegio (o en nuestras asociaciones) los problemas que nuestros abusos sobre el planeta están causando: contaminación, deforestación, cambio climático, agotamiento de recursos… ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Cómo podemos hacerlo bien? Acciones individuales y colectivas que propicien el cambio. Porque es responsabilidad de todos y debemos propiciar buenos hábitos desde la infancia.

Por el tipo de ilustraciones y por la temática creo que es idóneo para niños de cierta edad (a partir de 5-6 años, tal vez), pero es posible trabajar con él a distintos niveles y creo que es un libro que puede tener una larga vida útil e ir creciendo en complejidad conforme lo hacen los niños. Incluye un cuento y una guía pedagógica para trabajar los conceptos y problemas que se exponen en el primero.

Ficha del libro en la web de la editorial Emonautas.

Guía infantil de aves de la ribera de Córdoba, de José María Domínguez

Me hice con este libro hará bastante más de un lustro y me sigue encantando cada vez que vuelvo a él, especialmente ahora, cuando con Aliso el genérico “patitos” pasa a convertirse en ánade real, cormorán o garza.

Aunque el título nos circunscriba a Córdoba (y, en particular, a la ribera del Guadalquivir y al maravilloso monumento natural Sotos de la Albolafia que no debéis dejar de visitar), lo cierto es que la guía resulta válida para disfrutarla en cualquier humedal de nuestras latitudes y las especies que muestra son bastante comunes y representativas como para que constituya un delicioso primer acercamiento a la identificación de aves y a la ornitología.

Del mismo autor resulta muy recomendable su ya descatalogado ¿Qué tal Neandertal? y tengo muchas ganas de echarle el ojo a su nuevo libro de divulgación científica para niños Evolución que, la verdad sea dicha, tiene muy buena pinta.

Entrada en el blog de la editorial El Páramo.

Mi primera guía de aves, de José Luis Gallego

Si el niño es algo mayor, la de José Luis Gallego es una guía también muy recomendable, aunque en este caso con fotografías en lugar de ilustraciones y un CD para aprender a identificar el canto de las especies que recoge el libro. Se recogen 30 especies y se agrupan por hábitat (bosques, campos y pueblos, humedales…), por lo que la búsqueda es muy rápida y, además, también podemos preparar con ella las excursiones que realicemos, realizando previamente una lectura y reconocimiento de aves por los ambientes que sabemos que vamos a visitar, aprendiendo así las especies de aves que veremos con mayor probabilidad.

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Conceptos generales para emigrar a Latinoamérica

Publicado en: Comunidad ISM » Blogs por ancogra90. Texto original

En mi primer post os contaba cómo empezó mi experiencia como ambientólogo en latinoamérica, en este segundo me gustaría dar algunas pautas que puedan servir de ayuda a aquellos que se animen a cruzar el charco.

Como especialistas ambientales, incorporamos durante nuestra etapa formativa conceptos muy asociados al país o región donde la realizamos: componentes bióticos, base legal, normativa, tipo de administración, e incluso una imagen particular de tu responsabilidad como profesional en medio ambiente.

Cuando emigramos y queremos ejercer esa misma actividad en una sociedad y entorno diferentes, estamos en la obligación de realizar un auténtico esfuerzo de adaptación, intentando incorporar a nuestra propia identidad como profesional todos los nuevos factores del entorno.

El primer factor y más intuitivo es conocer el sistema político y administrativo, con un marco legal diferente, el cual se desarrolla y se estructura de forma distinta. Es fundamental estar al día no solo de los temas ambientales, si no ser conscientes del día a día del país. Estudiar y conocer la estructura de la legislación, seguir las noticias y leer la prensa, son las primeras obligaciones que debemos apuntar en nuestra lista.

Jotoco, Ecuador. Ángel Collado

Si viajamos sin ser contratados previamente y por nuestra propia cuenta y riesgo, como fue mi caso, es fundamental ser conscientes de que no se ingresa como turistas, si no como profesional en la búsqueda de empleo, y deberemos cumplir una serie de requisitos administrativos, como la obtención de visa y la regulación de nuestra titulación universitaria.

No podemos olvidar nunca que, a pesar de un pasado común, son países que han creado su propia identidad, de la cual se sienten orgullosos, con carácter marcado por su pasado colonial y vestigios procedentes de las sociedades precolombinas. Éste último muy presente en toda la sociedad pero principalmente en las comunidades e individuos indígenas. Nuestra idea original de indígena se encuentra muy sesgada, pero es un concepto con una gran diversidad, principalmente en países como Bolivia, Ecuador o Perú. Éste carácter les aporta una visión diferente de la vida, incluyendo la relación del ser humano con la naturaleza.

En la historia más reciente, durante la segunda mitad del XX y hasta la actualidad, se encuentran enfrentando grandes dificultades económicas, impactos ambientales y sociales. Esta circunstancia ha creado un marco de tensión y desconfianza ante la ejecución de nuevos proyectos y nuevas actividades económicas, principalmente en la construcción de infraestructuras estratégicas como presas y en la industria extractiva como la petrolera y minera.

Por último, son países con un capital natural extraordinario, con una transformación del territorio mucho menor en algunos casos, y con los mayores índices de biodiversidad del planeta. De forma implícita, eso hace que nuestra actividad profesional sea todavía mucho más relevante, con mucha mayor presión desde todos los puntos: empresas, agentes gubernamentales (locales, nacionales e internacionales), agentes sociales y ONG. Debemos ser conscientes que la toma de decisiones y como ayudemos a equilibrar la actividad económica con el medioambiente puede tener consecuencias y repercusiones de interés internacional. Supone un auténtico reto para un profesional en medio ambiente.

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Arasarí piquipálido, un tucán endémico amenazado por la deforestación

Publicado en: Only Birds por Carmen Azahara. Texto original


Podría decir que eran el grupo de mafiosillos de la reserva. Al arasarí piquipálido (Pteroglossus erythropygius) no se le escaba detalle de lo que acontecía en Jama-Coaque. Les gustaba volar en pequeños bandos de unos 6-10 ejemplares controlandolo todo, especialmente nuestro jardín. Y es que, su talón de Aquiles estaba demasiado sabroso como para dejarlo escapar. Sentían perdición por las papayas que crecían en torno a nuestra casa de bambú, y era normal verlos en lo alto del papayo mirando si ya estaba madura la fruta, volviendo cada día hasta que estuvieran jugosas y listas para comer.



No fue fácil, pero conseguimos marcar 9 ejemplares. Todo un reto debido a su bajo número, su comportamiento (suele volar alto y mantenerse en el dosel de la selva) y su inteligencia. Debido a la acusada deforestación de su hábitat, su población ha disminuido drásticamente en las últimas décadas. Según el Libro Rojo de las Aves del Ecuador, hay un 30% menos de individuos maduros de esta especie que hace 18 años, y la tendencia sigue a la baja. Se estima que solo quedan entre 10 y 30 mil ejemplares. 


La distribución de esta especie está limitada al occidente de Ecuador en todo el mundo, por lo que es considerada un endemismo ecuatoriano. Con su pico largo y aserrado, se alimenta principalmente de frutas, pero también come insectos, lagartijas, pequeñas aves, sus polluelos y sus huevos, especialmente cuando tienen que alimentar a sus propios pichones. Su lengua es muy peculiar, larga y aplanada, con punta en forma de pluma, la cual también usa para hacer sonidos mecánicos dentro de su repertorio, chocándola en el interior de las paredes de su pico. 


Este arasarí actualmente se considera una especie, pero hay aún autores que siguen incluyéndola como subespecie del arasarí acollarado (Pteroglossus torquatus). Para complicar un poquito más las cosas, al norte de Ecuador, en la provincia de Esmeraldas, se encuentra el arasarí de pico rayado (Pteroglossus sanguineus), la cual también era considerada subespecie del acollarado. En la frontera donde las distribuciones de estas dos especies se unen, P. sanguineus y P.erythropygius, se han dado casos de hibridación entre ellas. 


No creo que pueda olvidar esta impresionante ave, con su llamativo obispillo rojo carmín y su inconfundible pecho amarillo con una línea negra y rojiza cruzándole el vientre. Su mancha del mismo color en el pecho con un borde desdibujado con plumas rojas entre amarillo daba la impresión de que lo habían disparado en el corazón. Aunque supongo que es así como se tienen que sentir ésta y tantas otras especies al borde de la extinción por nuestra arrogancia y ansias de dinero fácil. 




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